Scala News

lunes, 19 de diciembre de 2011

Antón Pirulero

"Cada cual atienda a su juego, y el que no lo atienda pagará una prenda". Sonará raro, pero esta mañana, ante el Cristo del Perdón en PS me he acordado de esta canción infantil. Creo que ha sido por lo del pagar la prenda.
A los pies del Cristo nos ofrecen dos oraciones. La primera es la Ignaciana “Anima Christi” que me encanta, aunque a mí me gusta más la versión original “et pone me iuxta te” en lugar del “iube me venire at te”, tal y como aparece manuscrita por primera vez en Excercitia Espiritualia de 1548. Me parece que expresa mejor la acción primera de Dios que es quien nos ama primero y es quien nos salva y nos redime; más que ordenarnos ir a Él es Él mismo quien nos sienta a su mesa. Puedo ser un friki, pero la rezamos en versión original cada noche con las niñas. La segunda oración, y la que realmente me trajo a la cabeza el Antón Pirulero, es el tradicional soneto español “No me mueve, mi Dios, para quererte”. Y lo hizo por contraposición al “no me mueve el infierno tan temido”, que sería algo así como la prenda. Siento de verdad que ni me mueve el Cielo prometido ni el infierno temido para quererle. Supongo que se debe a una evolución personal, a la fe, que no es si no la respuesta a una llamada. Y sé que se debe en gran parte a quien me acompaña y a la gente entre quien tengo la suerte de vivir mi fe. Yo he decidido atender a mi juego, y dónde hacerlo; adónde me lleve no es cosa mía, sino Suya.
El caso es que cada uno sea capaz de atender a su juego, que se atreva a jugarlo. Ni por la prenda ni por el premio. Por el hecho de jugarlo; porque hacerlo es una consecuencia natural de sentirse amado por Quien nos amó primero. Porque el juego de la Vida es un juego de amor y por amor para ser compartido. Otra cosa no es Vida. Algo así como caminar a Dios con Dios en los demás. El pasado 22 de marzo, escuché a un sacerdote Redentorista en unas catequesis que no se puede caminar a Dios sin Dios. Pues no se puede caminar en la vida sin los demás, porque también en ellos está Él. No se puede caminar sólo para uno mismo, más bien debe hacerse para los demás. Compartir el Amor que uno siente y del que no es ni acreedor ni propietario; no se es más que mero depositario o custodio. Pero para compartirlo.
Y ahora que está próximo el nacimiento de la encarnación del Amor y me siento ansioso por su llegada y nervioso por acogerle, voy acercándome a la consciencia de –a pesar de todos los sinsabores- lo extraordinario que ha sido este año para mí, y que me voy acercando al Pesebre aún con timidez, pero arropado por las mejores personas y en la mejor Comunidad.
Entre otras cosas, este año me ha ayudado a derribar mitos con rotundidad, y uno de ellos ha sido sobre las distintas familias de la Iglesia. He podido comprobar que nuestra Iglesia es la institución más plural del mundo, con una cantidad ingente de carismas y familias; aunque incluso desde dentro, a veces, haya quien no quiera verlo así. Una Gracia impagable para la propia Iglesia; formas de jugar que nos vienen ofrecidas por ese pulmón amazónico del que habló Monseñor Tobin recientemente.
Lo importante es jugar, no ser un simple espectador del juego de otros o, más triste aún, un espectador del propio caminar. Buscad quien os anime, os aliente y os acompañe; si os dan largas algo falla, y no tenéis porqué ser vosotros.
Yo sé claramente donde quiero atender a mi juego. Animo a todos los que ya sientan esas pequeñas ganas de lanzarse al tablero, que elijan para empezar a mover ficha; mover ficha, porque la partida empezó el día en que Dios decidió amarnos, el día en que fuimos concebidos. Juegos hay tantos como personas, y los lugares donde jugar inagotables. Simplemente hay que atender al propio juego.
Y voy jugando al tiempo que con tímidos pasos creía acercarme a una supernova; pero sé que no lo es, porque esa Luz que me va atrayendo ni decrece ni se extingue.
Animaos y atended a vuestro juego; no sabemos cuándo aparecerá el "game over".

La Luz de Belén

Ya luce en mi casa la luz de Belén. La traen de la Gruta de la Natividad los Scouts de Austria, y desde allí nos la ofrecen en la Parroquia Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, en la calle Manuel Silvela 14, de manera que todos podemos acercarnos a por ella para que luzca en nuestros hogares.
Con este cuarto domingo de Adviento, ya están encendidas todas las velas de la corona, y ahora, con la Luz de Belén notamos cómo empieza a sentirse el calorcito del Portal.
Esta noche, en misa de nueve, la misa que la Parroquia dedica de manera especial a los jóvenes, no se notaba tímidamente la cercanía de ese calor, la iglesia directamente ardía. Con las luces apagadas a la espera del comienzo, todos esos jóvenes eran como un ejército de luciérnagas.
Nada más entrar – siempre me gusta llegar pronto- me encontré con el templo abarrotado de jóvenes, y eso hoy en día sorprende. Sorprende si no se tiene en cuenta que estamos en una parroquia Redentorista, porque sabiéndolo es de lo más natural que el grupo de jóvenes sea mucho más que nutrido. La Constitución 20 dice que “no presumen de sí”, pero la ventaja que tiene no ser más que un laico es poder presumir de ellos abiertamente y a pulmón lleno, sacando pecho como quien presume de un hermano o de cualquier miembro de la familia; del sacerdote que presidió la Eucaristía y que realiza una labor con los jóvenes inconmensurable, entregada, constante, alegre; del sacerdote que nos leyó la Palabra, del religioso sentado a su lado. Como presumo del sacerdote de la Misa de niños, del sacerdote que nos acompaña en el grupo de matrimonios, del párroco y de todos y cada uno de los que forman parte de esa Comunidad. La luz de Belén estaba hoy ahí, y yo fui con la vela en un farolillo para traérmela a casa y poder celebrar el Nacimiento con la misma luz que en la Natividad de Belén.
Y aunque ellos no presuman de sí, como yo no tengo porqué no hacerlo, confieso que una llamita de la Luz, mucho de su Calor, se ve a diario en Jorge, en Pedro, en Damián, en Juan Antonio, en Octavio, en Nicanor, en Olegario, como en Víctor, en Carlos, en Miguel, en José Luis, en Bryan, en Gerard o en cualquier otro Redentorista de cualquier punto del mundo. La sientes cuando estás personalmente con ellos, o aunque la relación sea por la pantalla de un ordenador.
Tratarlos es quererlos y llevándolos en el corazón llevas una pequeña brasa encendida. El “problema” se te puede presentar cuando tomas consciencia de que tu propio calorcito interior no puede quedarse simplemente ahí dentro porque no sería más que estéril; de que comunicarlo y compartirlo se convierte en una necesidad. Rendido a la evidencia, ya encontrarás el cómo y el dónde, o ya te ayudarán a encontrarlo. Sea cual sea tu estado, sea cual sea tu circunstancia. Lo importante es rendirte y abandonarte a la evidencia de que no se va a apagar.
Como ejemplo de esa Luz esparcida por el mundo, dos jóvenes nos relataron su experiencia misionera en Honduras con la comunidad Redentorista del lugar. Cada vez que escucho una historia similar a un laico, hay un hilo conductor común: la alegría, la felicidad de la que han sido contagiados.
La Luz ya brilla en mi casa, y si Dios quiere, con ella celebraremos la Nochebuena, la cena en familia. Y con esa luz en el rostro acudiremos a la Misa del gallo para seguir celebrando en familia.
En familia, María y yo tratamos de que esa luz prenda en el corazón de nuestras hijas. Y lo hacemos con convencimiento, con fe, con pasión, con alegría y con la absoluta seguridad de que lo hacemos dentro de una gran y entregada Familia.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Cena en Familia. Lugar: PS

¿Qué ocurre en la casa de cualquier familia ante una cena navideña? Pues que se corren muebles y se hace hueco, porque normalmente viene más gente de lo habitual; se coloca la mesa, el mantel; la cocina se convierte en un lugar de especial ajetreo, preparando la comida, afanándose en que esté a punto y lo mejor presentada posible. Cada miembro de la familia, aportando algo de sí, ayudando en lo que puede o en lo que se le manda. Y además, todo ello con especial ilusión, una ilusión individual y colectiva, porque hasta eso se comparte.
Una vez listo cada detalle, se recibe a los que van llegando, y antes de empezar a cenar, se bendice la mesa de una forma especial, ya que estamos en Navidad.
También es bastante normal que se acabe con una pequeña – o grande- borrachera, que las copas es lo que tienen.
Todo eso, absolutamente todo eso, ha pasado esta noche en PS. Eso y mucho, muchísimo más.
Para mi mujer, mis hijas y para mí ha sido nuestra primera Cena Parroquial navideña en esa Familia. Y así lo hemos vivido, en familia, en una enorme familia.
Preparar la Capilla, adonde acudo a diario a la Eucaristía que es precisamente la conmemoración de la Última Cena, para mí ha sido simplemente como preparar el comedor de mi casa. Quizás a alguien le parezca una barbaridad, pero así es. Era la primera vez, y ya sabemos que las primeras veces son especiales e inolvidables se trate de lo que se trate. Pero claro, tenía al mejor maestro de ceremonias, al que iba ayudando, porque hacerlo con Nacho facilita las cosas. Tengo la manía de querer empaparme de todo, de tratar de interiorizarlo todo, lo que hace que a veces parezca bastante más serio de lo que soy. Bueno, uno es como es, pero iba esculpiendo en mis retinas cada colocación, cada gesto. Y disfrutando como un niño, como lo hacen mis hijas cuando nos ayudan a poner la mesa cuando viene un invitado especial. Y fueron llegando más miembros de la familia, y se seguía intentando ayudar, aunque fuera en casi nada.
Vestidas las mesas, fueron trayendo carritos con bandejas que fueron convenientemente distribuidas. Mientras, los niños iban ensayando con Lalo – un tipo tan extraordinario que utilizar esa palabra unida a su nombre cambia el significado originario de “tipo” por algo así como Grande de España, pero de los de verdad, de los grandes por inmensos-.
Cuando vi entrar a María con Toya y Paula el corazón casi me rompe las costillas. Uno es así de raro. La familia en la familia.
Se abrieron las puertas y aquello eran ríos de personas. Ni me lo podía imaginar. Una Familia inacabable.
La actuación de los niños, del grupo de mayores, el baile y la zarzuela IMPAGABLES, Damián…… ¿qué decir de Damián a pleno pulmón? Pues nada, porque para quedarme corto es mejor no decir nada, sólo que ahí estuvo regalándonos, además, su voz.
El Padre Nicanor bendiciendo…….. y ¡al ataque!!! Los niños disfrutando como enanos, todos pasándolo bomba. El Padre “Guti” sirviendo el caldito, el Padre Olegario iluminándolo todo con esa paz especial de su sonrisa (lo siento, pero no me pienso quedar sin decirlo: yo secuestraría al Padre Olegario para traérmelo directamente a casa y poder disfrutar permanentemente de la bondad que desprende). Todos un poco borrachos; sí, borrachos. O locos. Porque aunque no había ni una gota de alcohol, la borrachera de alegría era más que evidente. Iba a haber escrito “buen rollito”, pero no era eso, era algo más. ¿Por qué era algo más? Porque celebrábamos que en breve nacerá un Pequeñín. Sólo por eso. De locos ¿verdad?
Y encima, en la rifa va y…… que me toca un ajedrez (de iridio, eso sí, porque qué barbaridad cómo pesa, menos mal que Julio y Pilar me lo trajeron en coche).
Una cena en familia, en la que, como en casi todas, algún pequeño caía por el sueño o el cansancio.
Y yo ahí. Que sí, que en casa, que en familia. Pero es que casi no me lo acabo de creer. Y además pude estar desde los preparativos. Y todo ¡GRACIAS! a un innombrable.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

La Virgen y las fotos eróticas de un calendario

Acabo de ver alguna de las fotos para un calendario de una marca de galletas alemana en las que Paz Vega aparece fotografiada utilizando el morbo sensual y la Virgen.
He de reconocer que me molesta profundamente. No puedo evitarlo, y eso que soy cántabro, y conozco no solamente los capiteles románicos con escenas eróticas de la Colegiata de Cervatos, sino los repartidos por el resto de Campoo, Valderredible y casi toda la zona sur de Cantabria. En fin, creo que es una barbaridad por mi parte que se me haya ocurrido equiparar el románico con esas fotos, por muy buena que esté la actriz.
Hay un par de hechos que me parecen de especial mal gusto:
-         EL primero, utilizar de semejante forma la imagen o la misma idea de María, la siempre Virgen María, con una tía en cueros, cubierta solamente por una mantilla, haciendo que reza arrodillada dentro de un lugar santo.
-         El segundo, que en otra de las fotografías, en las que aparece “disfrazada” de Dolorosa, se utiliza la propia imagen de la patrona de Gerena, la Virgen de la Encarnación.
Me ha molestado y me ha ofendido, pero no me ha escandalizado, que uno ya no se escandaliza casi por nada. Desde luego, de esa individua, no me ha sorprendido lo más mínimo. Y me molesta y me ofende a mí, a título particular e individual, como católico, como devoto de la Madre de Dios; me molesta y ofende especialmente teniendo en cuenta que en breve celebraremos el nacimiento de su Hijo, el Redentor. Sí, Dios, hijo de Dios y Redentor de todos; porque la quieran o no, lo crean o no, les guste o no Copiosa Apud Eum Redemptio, en Él la redención es abundante. Y se ofrece también a esa ciudadana, a los dueños y accionistas de esa marca de dulces, a los fotógrafos, iluminadores, a quienes compren el calendario de marras, incluso a los miembros de la Hermandad del Santísimo Sacramento del Altar y Nuestra Señora de la Encarnación ¡que manda huevos!
De ser cierto lo que aparece en los medios online, lo que veo sin ninguna duda más grave es que alguna de esas fotos se realizara con el consentimiento de la Hermandad. Eso sí que ya no tiene nombre. Nos pongamos como nos pongamos, no tiene nombre. Lo de Paz Vega, y quienes financian y realizan el calendario no es más que cuestión de la libertad personal de cada uno, aunque a veces se ejerza ofendiendo a creencias y personas. Pero, por ser sincero, aún no conociendo en absoluto a esa Hermandad, tampoco me sorprende nada. Y no me sorprende por el discurso erótico-laical que ha calado en la sociedad. La realidad te tumba. La realidad de la banalización del cuerpo y el sexo. La banalización de lo sagrado. La realidad del colegueo no solamente de los fieles, si no de fieles y algunos curas pseudoprogres que, quizás por buenismo, entran al trapo de una manera brutal y descarnada por insensata en el desmadre erótico-sexual, al ritmo del “es que es lo que hay, la juventud hoy es así, la hormona es la hormona, si no pasa nada, e incluso algún ¿virginiqué? que otro”. Y seguro que muchos de los que se meten en ese discurso, en el fondo ni se lo creen. En fin, también para ellos es esa Redención. Pero de esos “polvos”, vienen los lodos que nos arrasan en la actualidad. No hay más. No quiero parecer un puritano impenitente, porque no lo soy. Ni tengo intención de lanzar ninguna piedra. Además uno de mis libros favoritos es “Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos”, de José Luis Martín Descalzo. Allá cada cual. Todo lo normal, es normal, y lo que se excede, o bien hace saltar la línea o cortarse los pies sobre el filo de la navaja mojándonos a todos con gotitas de sangre que no son precisamente las derramadas en la Cruz.
Eso sí, hay cosas que permanecen invariables. La primera la Palabra, el Evangelio, el Mensaje de Cristo. Es el que es y no otro. Pero también la juventud, que siempre ha sido igual, y la hormona siempre ha sido la hormona (y no he oído de nadie que llegara a estallar por un pelín de normalidad en su vida). Coño, ni que fuera nuevo.
Bueno, hay otra cosa invariable desde el inicio de los tiempos: siempre hay cretinos dando la nota.

De lo que no me cabe tampoco ninguna duda es de que la menos ofendida es la Virgen. Entristecida puede, pero ofendida ni en broma. Al fin y al cabo es Perpetuo Socorro para todos ellos, para todos nosotros.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Parroquia de La Inmaculada, Alto de Miranda; sí, Redentoristas

Mini puente en Familia. Nada más entrar en casa de mis padres y ver cómo mis hijas iluminaban la cara de mi madre, le di a mi padre una cierta cruz bendecida por un sacerdote amigo; verle agarrado a ella llevándola a la vista, además de hacerme sonreír porque parece un obispo con la Cruz Pectoral, me llena de orgullo. Llegamos de Madrid a Santander el día de la Purísima, con lo que teníamos claro que siendo la Patrona de los Redentoristas nuestra misa no podía ser en otra iglesia que en La Inmaculada, en el Alto de Miranda.
El viernes disfruté de una mucho más que agradable y abierta tarde con un inmenso misionero de esa Congregación. Ha empezado a acompañar a mi padre casi de la mano del sacerdote que me acompaña a mí; eso me llena también de orgullo. Quizás no esté bien que así sea pero es lo que hay. Hay cosas que son como son. Ya le conocía porque habíamos coincidido en alguna ocasión en Madrid, pero la del viernes fue una conversación profunda, sincera y muy divertida. Un corazón, el mío, al aire entorno a unos cuantos cafés. Espontánea y sin dobleces. Y otro corazón, el suyo, curtido en el Amor y la entrega en la Misión. Bondad, inteligencia y humor a raudales.
Sentarte a hablar con un Redentorista, incluso aunque apenas le conozcas, es como continuar con una conversación ya iniciada, como si tu interlocutor formara parte de tu vida desde siempre. Sin medir las palabras, sin miedo a hablar de más ni a meter la pata (y últimamente me estoy especializando en esto por muy buena intención que tenga). Te parece sentir el fuego de una chimenea y escuchar el crepitar de la leña porque se genera una sensación de hogar casi de película. Y despedirte te deja un cierto sabor a algo inacabado, a haberte dejado algo, casi como reflejo del deseo de que no termine nunca, o como simple excusa para poder continuar en otra oportunidad.
Más allá del cariño a las personas, y bien sabe Dios que lo tengo por alguno en concreto, se produce una suerte de identificación profunda y sincera que te implica y autocompromete. Una conexión no simplemente voluntaria, una conexión que no se inicia en uno mismo si no que es acogida como venida de fuera con un gozo sorprendente. Y se expande a tu entorno con una felicidad que a veces no entienden. Alegría sin ruidos. Ni unos entienden la autoimplicación ni otros la felicidad.
El caso es que de la mano de éste Padre he tenido la fortuna de recorrer cada rincón de la casa, me han abierto cada hueco, mostrado cada esquina. Ni siquiera flotaba: estaba andando por allí como si ya lo hubiera hecho antes. Saber que comenzaré el 2012 comiendo con mi mujer junto a la Comunidad es una nueva causa de felicidad.
Una tarde inolvidable junto a un párroco del que no quisieras despedirte.
Y la misa de niños del domingo –obviamente en el mismo lugar- ha terminado de poner la guinda de un puente exclusivamente familiar. Qué idea más buena la de dar a los niños, plastificado, el CREDO, para que puedan ir memorizándolo e interiorizándolo de forma natural, que para algo es nuestra profesión de FE.
Y todo gracias a Dios, y a alguien a quien ni nombro pero que es, por encima de todo, un pedazo de Pan.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El florecer de Atacama camino de Belén

Ponernos en disposición de vivir el Adviento como tiempo de preparación para la gozosa Venida del Niño Dios es sencillamente una gracia en sí misma. Yo tengo la suerte de poder hacerlo en familia, y en una comunidad sólida y que impregna cada actividad de una alegría que sólo puede provenir del Redentor.
Comenzarlo interiormente de la mano de Juan, para ir siguiendo los pasos de María y José hace que vayan cayendo como minúsculas gotas de Su Gracia para ir vistiendo de color el arenal de mi alma. Esta mañana, escuchando el canto de entrada de la Misa Pampina del jesuita Cristóbal Fones, me he dado cuenta de cómo en estos días que ya han transcurrido desde que comenzó el nuevo Año Litúrgico, se van notando las gotas del manantial de Agua de Vida que esperamos la Noche del 24, capaz de hacer florecer incluso el Atacama, el desierto más árido del planeta; capaz de hacer florecer el alma más reseca regándola con su Palabra e iluminándola con su Luz.
La voluntad y la disposición han de ser individuales, pero qué fáciles ponen las cosas los Redentoristas, sacerdotes, religiosos y laicos. Ya, ya sé que obviamente puedo no resultar objetivo a primera vista, pero mirando bien los hechos, podemos darnos cuenta de que lo que afirmo es de una objetividad que casi lleva al hiperrealismo vital:
            Comenzamos con un concierto ya mítico organizado por el Grupo de Jóvenes; desde el lunes de la semana I nos ofrecen unas catequesis semanales que nos despiertan, edifican y animan para recibir al Niño; tenemos la posibilidad de rezar Laudes cada mañana con parte de la Comunidad, algo que para mí está siendo indescriptible, y vísperas en la misa de 19h; este sábado un numeroso grupo de familias pasamos una intensa jornada en Cercedilla compartiendo el día catecúmenos de Primera Comunión y de Confirmación, catequistas y padres, jugando, reflexionando y orando sobre este tiempo; ese mismo día, otros participaron en una Marcha Solidaria a beneficio de AS, la ONGd Redentorista; el Triduo a la Inmaculada… Y no hablo de lo que queda por que ya irá viniendo.
Y no es algo improvisado o que llegue de la nada, porque cada día del año van plantando semillas de Redención que florecen con la lluvia de la Gracia, por eso en los tiempos fuertes todo se intensifica. Por eso, sean cuales sean las circunstancias o a pesar de ellas, al escuchar la canción de Fones me he dado cuenta de cómo mis nubes han empezado a disiparse, la Luz ilumina y se va empezando a sentir el calor del Pesebre.
Y así voy recorriendo este tiempo de Adviento, bajo una Estrella y camino de Belén.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

www.radiops.org

Hoy ha salido a la luz www.radiops.org un proyecto on-line de la Congregación del Santísimo Redentor cuyo principal objeto es “anunciar el Evangelio de Jesucristo, la Redención abundante y el inmenso amor de Dios que está literalmente loco por nosotros”. Esta declaración de intenciones reúne en sí misma el propio carisma Redentorista que desde hace ya 279 años lleva la Buena Nueva a los más abandonados, a todos los rincones en donde están presentes.
Con el programa de hoy el proyecto deja de serlo para convertirse en una realidad, plasmando el infatigable trabajo de esta Congregación por llegar de verdad a los más necesitados de auxilios. La utilización de estos nuevos medios supone un gran esfuerzo, fruto de su ingente labor de servicio por la propagación de la Palabra; a la labor parroquial, a su misión a pie de calle se unió SAL&LUZ en MaríaVisión y ahora este programa de radio a través de internet que se lanza al público en edición mensual. RadioPS, es decir, teniendo por bandera a la Madre de Dios, a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro lo que les lleva a continuar –en esta ocasión a través de los medios de comunicación- expandiendo su nombre, y cumpliendo el mandato de SS Pío IX cuando les concedió la custodia de su milagroso Icono: “Dadla a conocer a todo el mundo”.
Constituye una nueva presencia de los Redentoristas, y por lo tanto de la Iglesia en los medios, en la que tan interesado estaba el anterior Papa, el beato Juan Pablo II. Un programa joven, llevado por misioneros jóvenes pero para todas las edades. Y además, abierto a la colaboración de TODOS; el empeño en la implicación de los laicos es algo que no solamente sorprende, es una actitud más digna de ser admirada, agradecida y, sobre todo, aprovechada. La revista ICONO, SAL&LUZ, RADIOPS, youtube, redes sociales… en definitiva, en sus incansables esfuerzos utilizan todos los medios al alcance para su misión, lo que nos facilita al público llegar a ellos. Ya no quedan excusas para los que estamos enamorados de Jesucristo, para los que estamos enamorados del Carisma Redentorista y nos consideramos parte de esa gran Familia. Si los llevamos en el corazón, hemos también de llevarlos en el rostro, en las manos, en nuestra vida y ponerla además a su servicio. Ellos ahora entran hasta el fondo de nuestras casas por medio de la televisión e internet; desde el ordenador, desde el iPad, desde el móvil.
Y con la sencillez, la humildad, la bondad y la naturalidad que les caracteriza. No hay distancias, cada uno de ellos lleva tan dentro de sí al Amigo, que conocerles es desde el primer instante como estar con un miembro más de tu propia Familia. Si en la introducción de este primer programa la locutora habla de cómo Dios está “loco por nosotros”, es tan grande su amor por Cristo que claramente podemos sentir que ellos están también locos por los más necesitados, por los más abandonados; están locos por todos y cada uno de nosotros.
Os animo a que os acerquéis, os enganchéis, os enamoréis.
¡Enhorabuena por esta realidad! Pero sobre todo, como siempre: GRACIAS.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Buen Adviento a todos

Ayer comenzamos el Año Litúrgico. Adviento, un tiempo de preparación y esperanza para la gran Venida. La celebración en la Eucaristía de las Familias en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid fue entrañable. Esta misa de los domingos se ha convertido en algo diferente a una misa familiar, ha tomado un rumbo claramente dirigido hacia los más pequeños y eso creo que nos ayuda a los mayores a tratar de hacernos como niños, a alcanzar un punto óptimo para ser conscientes de que no hemos de dar nada por sabido  respecto a lo aprendido. Escuchar lo que les dicen es escuchar lo que nos dicen, nos acerca a la inocencia que con el paso del tiempo y la madurez quizás hayamos perdido. Verles implicados y entusiasmados es un enorme impulso de esperanza; esperanza en la Venida y esperanza en uno mismo. Esos chiquillos entusiasmados me recuerdan que un día fui así, ergo la luz de la esperanza y la ilusión infantil aún brilla en cada uno de nosotros. Sólo es cuestión de buscarla, de esforzarnos en recuperarla, y hacerlo engrandecida con la madurez de los años y el conocimiento. Ahora que estoy embarcado en la carrera de Teología, me doy cuenta de lo importante que es la profundización en la fe; conseguir combinarlo con la candidez, la ilusión y la esperanza de un niño es casi como la cuadratura del círculo espiritual.
Un tiempo de preparación, meditación, oración y alegría. La Comunidad Redentorista nos ofrece la posibilidad de rezar con ellos Laudes y Vísperas durante este tiempo. Cuando cada mañana, Diurnal en mano, rezo Laudes lo hago con el convencimiento de no estar sólo, de hacerlo acompañado y acompañando a todos los que en cada lugar lo hagan en ese mismo momento. Pero esta mañana, en la Capilla, con parte de la Comunidad Redentorista, ha sido algo simplemente especial. Orar allí con ellos le hace a uno sentirse parte de nuestra Iglesia en una Comunidad para la que no tengo palabras. No es sólo una actitud, una disposición para esta época, verme ante el Señor rezando Laudes con los Redentoristas y el resto de laicos que ahí estábamos, escuchar las primeras palabras del P Olegario….. en fin, el corazón abierto de par en par.
Un tiempo de preparación personal, matrimonial, familiar y comunitaria. Uno no puede vivir la fe sin hacerlo con los demás, porque el convencimiento, le fe y la felicidad te llevan a querer, por encima de todo, experimentar de una forma nueva el siguiente verbo: COMPARTIR.
Ser un padre de niñas pequeñas implica la responsabilidad gozosa de la transmisión de la fe, combinarla con la ilusión infantil pero abstraída del mero consumismo. La grandeza, la alegría no está en las tiendas, está entre pajas en un pesebre. Y está en los demás, en darse y compartir con el que no tiene nada y con el que cree que lo tiene todo también, porque entre ellos los hay inmensamente pobres; tratar de hacerles ver que Dios no espera unas manos llenas de cosas si no llenas de Amor, unas manos limpias por puras pero embarradas por ayudar al otro.
En ese camino estamos, y desde ese camino os deseo a todos el mejor Adviento posible.

sábado, 26 de noviembre de 2011

La indescriptible lección de unos jóvenes tocados por la mano de Dios

Hay ocasiones en las que uno se rinde a la evidencia de que no es si no un mero espectador de su propia vida. Eso me está ocurriendo a mí. Tras unos días expectante ante el acontecimiento que nos han regalado hoy, finalmente me vi a mi mismo sentado en uno de los bancos del Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid. Y para mí es como estar en casa. No he podido evitar ir haciendo rápidos viajes de retorno a mi infancia y mi juventud.
Los jóvenes de la parroquia, junto al coro del Colegio Blanca de Castilla nos han hecho un auténtico regalo de Amor, para presentarnos el proyecto de Navidad de la ONGd Asociación para la Solidaridad. Esta mañana, durante el ensayo general, escuchar al coro dirigido por Manuela Hens, una artista de una sensibilidad superlativa, simplemente me emocionó. Y no era más que el ensayo. He tenido el privilegio de un cierto trato con muchos de los grandes intérpretes de la música clásica internacional. Y ahí sentado, me ví a mí mismo escuchando de niño a Nikita Magaloff o a Alicia de Larrocha ensayando en el mítico Steinway de mi abuelo Eduardo antes de los conciertos en el Festival Internacional de la Plaza Porticada en Santander. Mi vida en casa de mis padres fue una vida rodeada de música. Desde los cinco o seis años nos llevaban a cada concierto. He escuchado las mejores voces, Lieder, recitales, Coros de voces blancas, óperas. El violín insuperable de Anne Sophie Mutter. En otros estilos musicales, vibré en directo con Leonard Cohen. Una parte del pasado que atesoro y de la que estoy agradecido.
Pero lo siento, nada de aquello es ni de lejos comparable a lo que como espectador de mi propia historia he visto hoy en PS. He tenido la suerte de escuchar el inicio de los ensayos; he tenido el privilegio de comprobar la ilusión, el esfuerzo, los nervios de un grupo de jóvenes que no tiene precio. Y la representación en directo ha sido una grandiosa explosión de alegría, de seguridad, de sensibilidad. Una inyección de optimismo. Una lección de esfuerzo, trabajo, humildad y saber hacer. Unos MAESTROS que han conseguido emocionar, tocar los corazones de todo el aforo. Aseguro que soy todo lo objetivo que puedo, aseguro que no me ciega la pasión ni el cariño. Simplemente rindo desde aquí un pequeño homenaje a una realidad incontestable: el genio, el ingenio, el talento, la entrega, la bondad, la simpatía, la templanza y el nervio. La grandeza de unos chicos que dedican con generosidad una parte importante de su tiempo a los demás sólo por Amor. No personalizo en ninguno, porque esto se convertiría en una lista interminable, pero todos y cada uno de ellos están presentes al nombrar, como exponente de unos religiosos fuera de lo común (los Redentoristas) el trabajo, el desgaste, la inteligencia, la habilidad, la paciencia, la bondad del P Jorge Ambel Galán. Y aquí sabe también todo el que me conoce que de nuevo no hago más que un sincero homenaje a la objetividad: los hechos hablan por sí mismos. De los jóvenes para todos, e incluyendo la colaboración de miembros de otros grupos parroquiales leyendo unos textos que aireaban la profundidad de una juventud brillante. La actuación, la puesta en escena, ha sido INMEJORABLE. Las caras de satisfacción eran más que justificadas. Lo de esta noche ha sido una expresión de fe en estado puro, una contagiosa concienciación, un sentimiento común que impregnó cada poro de piel, que caló en el alma.
Retirado el Santísimo, sí, pero Dios estaba en Su casa. Ahí estaba, y seguro que contemplando satisfecho. Estaba en cada noche de insomnio de esos chicos, en cada sueño, en cada esfuerzo, en cada desvelo. Estaba en cada espectador entregado a la grandeza de esos jóvenes. Creo que todo era por Él y para Él.
Sí, porque todo esto es para el hermano, para el necesitado, para llevar la esperanza en esta ocasión hasta Kenia a través del proyecto de Asociación para la Solidaridad “Una gota de esperanza en Kenia”, con el que mejorar las condiciones de vida de las niñas de cinco comunidades de aquel país. Y es en el hermano, en el necesitado, entre los pobres, donde podemos contemplar el rostro de Cristo. ¿Cómo no colaborar con este proyecto en concreto? ¿Cómo no colaborar con Asociación para la Solidaridad?
Y yo ahí, ante toda esa maravilla. Hubo un momento en el que recordando a la estatua de San Alfonso María de Ligorio pensaba que le deberían estar dando ganas de bajarse a aplaudir.
Las caras de mis hijas y de una amiga suya a la que llevamos al concierto eran otro espectáculo en sí mismas. Poder haber estado hoy en PS con mis hijas y mi mujer ha sido un regalo del Señor para disfrutar en comunidad de un impactante regalo de los jóvenes. ¡GRACIAS CHICOS! GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Y como un simple espectador de mi propia vida me he contemplado como un padre satisfecho por su familia, y por verse a la puerta de la Familia Redentorista. Un hombre diminuto al que le pesan sus manos vacías.

viernes, 25 de noviembre de 2011

San José de Calasanz

Las campanas repican vibrantes hoy en el corazón de toda la Familia Escolapia porque celebran el día de ese “insigne pedagogo, mentor de juventudes, espejo de virtudes del alma estudiantil” que es San José de Calasanz.
Confieso que me emociono cada vez que escucho “Las campanas”, el himno del colegio, confieso que mi hija mayor se lo sabe aunque no estudia en un centro escolapio, confieso que siempre le estaré agradecido.
Yo estudié en los Escolapios de Santander, me formé con los Padres Escolapios; y como dice un sacerdote y religioso amigo mío, eso se nota. Imprime un cierto carácter.
Mi entrada en el colegio no fue ni mucho menos casual; mi padre estudió allí, mis dos abuelos fueron alumnos internos de Villacarriedo, y uno de ellos, mi abuelo Enrique Pérez-Llantada, médico durante treinta años del colegio, recibió orgulloso la Carta de Hermandad. Fue un Escolapio en estado puro.
En la capilla del colegio de la calle Canalejas sentí por primera vez en mi corazón,  siendo solamente un niño, ese calorcito inexplicable. Allí me asusté por vez primera de mí mismo. Los recuerdos son demasiados, pero con el paso de los años, lo que de verdad pesa es el propio Calasanz. El poso de tantos sacerdotes entregados, quizás demasiado a la antigua usanza, pero con su mejor intención, su mejor voluntad, su mejor buen hacer y empeño, ese poso real es el propio Calasanz. Y creo que no hay mejor elogio para una Orden religiosa, que identificar y reconocer la transmisión constante del carisma del Fundador.
Con el paso de los años he podido llegar a ser plenamente consciente de la influencia del Santo en mi vida; y hoy veo que, independientemente de la formación académica, me ha ido preparando para aceptar. Sí, me ha costado lo suyo, pero aceptar la voluntad de Dios es una de las mayores enseñanzas de Calasanz, que fue como un segundo Job. Parece ser que San Alfonso María de Ligorio, ante las dificultades en el camino de la fundación de la Congregación del Santísimo Redentor, leía la vida de San José de Calasanz, imagino que como ánimo ya que el santo de Peralta de la Sal vivió cuitas semejantes a las del napolitano. De manera que, en cierto modo, el propio santo de mi cole, que marcó tantos años de mi vida, me fue preparando para que con mi mujer y mis hijas arribara feliz a la orilla Redentorista, a cuya puerta hoy nos encontramos.
Conservo como un tesoro “Historia de un Amigo” del padre Jesús Diéguez Sch.P, que gané en un concurso literario un día en que, tal como hoy, celebrábamos al Fundador.
Son muchos los nombres de los sacerdotes que entregando su vida pasaron por la mía dejando huella. Pero de todos ellos quiero nombrar ahora a uno en especial, que no me dio clase, que es mucho más joven que yo, y que a través de las nuevas tecnologías el Señor ha querido poner en mi camino, el Padre José Fernando Juan Santos. Él me ha traído mis mejores recuerdos de la infancia estudiantil, él representa hoy la fuerza joven de una Orden que camina segura hacia los cinco siglos de historia. Extraordinario, inagotable, inspirado y talentoso escritor, enamorado de su ministerio, enamorado de su profesión como educador.
Y como los tiempos en la Iglesia, gracias a Dios, han hecho que cambien las cosas, y van contribuyendo a la implicación cada vez más importante de los laicos, hay otra persona a la que no puedo dejar de mencionar. Si mi abuelo recibió la Carta de Hermandad en 1970, antes de la configuración jurídica de los laicos, el Señor se ha servido una vez más de internet para que llegara a mi vida una excelentísima persona, un laico empapado del carisma Escolapio, Santiago Casanova Miralles, alguien que con la cercanía de la pantalla de un ordenador me ayuda a crecer cada día con su blog.
Doy gracias a mis padres porque decidieron que yo estudiara en los Escolapios de Santander, doy gracias a Calasanz por ayudarme a ser quien soy, doy gracias a Dios por los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, y porque de la mano de San José de Calasanz me llevó a las manos de San Alfonso María de Ligoro.

martes, 22 de noviembre de 2011

#nohagasplanesel26

#nohagasplanesel26 ¿Por qué? Por el acontecimiento que tendrá lugar el sábado 26 de noviembre en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, en la calle Manuel Silvela 14. No os lo podéis perder.
No sé ni siquiera cómo denominarlo. Ellos lo llaman concierto, pero de lo que sí estoy seguro es de que se trata de mucho más que eso. Hablan de que se valdrán de la música, la imagen y la palabra para llegar al público. Que digan eso no es más que una muestra de la sencillez y humildad con que hacen las cosas. El Grupo de Jóvenes de PS ya está utilizando algo mucho más grande, porque se está entregando con tesón, aunque no quiera alardear de que lo hace desplegando sus mejores armas: ilusión, empeño, esfuerzo, talento y sobretodo fe. Sin esta última ni sería posible ni tendría sentido. Nos van a introducir en el Adviento de la mejor manera posible con una fiesta sensacional. Y ¿para qué? Pues para presentarnos el PROYECTO SOLIDARIO DE NAVIDAD de Asociación para la Solidaridad, la ONGd Redentorista.
Es una oportunidad única para disfrutar de lo que seguro será un espectáculo intenso, de Corazón a Corazón, y para que los que no conocéis aún esta ONGd podáis no simplemente comprobar lo que hacen unos pocos “locos de Amor”, podáis desde esta primera presentación colaborar por un mundo mejor para todos. Os aseguro que indiferentes no os va a dejar. Por eso os animo a todos a que vuestro plan para el 26 esté en PS, a todos en general. Y a todos los buenos amigos que sé que me seguís por aquí, no os animo, os PIDO que vayáis a conocer una parte de esas personas a las que ya me habéis leído y escuchado hablar como "mi Familia” (que sí, que sí, que qué raro soy, lo sé).
#nohagasplanesel26 Mi plan para ese día era precisamente empaparme de la puesta en escena que tanto tiempo llevan preparando; acudir con mi mujer y mis hijas a disfrutar en familia del espectáculo. Y mi idea era escribir una entrada en el blog al día siguiente. Pero como realmente los planes del Señor no siempre coinciden con los nuestros, me lo voy a perder. Y tengo una pena inmensa por ello. Me lo contarán María y las niñas, me lo contarán amigos, pero yo no podré estar físicamente allí. La vida manda, y yo estaré en Santander, aunque mi oración por su éxito y el calor de mi cariño seguro que les llega porque es inmenso.
¡ÁNIMO CHICOS!