domingo, 22 de enero de 2017

Infancia misionera y Redentorista

La misa de las familias en PS ha estado presidida hoy por el P Antonio Roncero. Cada vez que le toca a él presidir estas Eucaristías demuestra que la edad nada tiene que ver para atrapar a infantes y mayores, para cautivarnos con unas homilías enriquecedoras y ejemplares. Ver las caras de interés de los más pequeños, sus ojos abiertos de par en par escuchando cada una de sus palabras y, lo más importante, pendientes primero de la Palabra, es la imagen viva del fruto de un misionero curtido en tierras peruanas y españolas y de la benignidad pastoral marca de la casa.

En el presbiterio suele estar también, presida quien presida, otro redentorista ya mayor, el P Generoso García Castrillo misionero por muchísimos rincones de América y España. Misionero y un poeta y escritor extraordinario que ha firmado casi todas sus obras con el seudónimo de Astor Brime. Y continúa haciendo misión con su sola presencia. Cada noche, desde que el domingo pasado les regalara a mis hijas, dedicado, un ejemplar de “A las Glorias por el Rosal de la Salve”, finalizamos los rezos nocturnos con una oración suya.

Hoy ha sido el día de la Infancia Misionera, y el P Roncero nos ha leído la carta del Cardenal Osoro a los niños de la diócesis. Yo he recordado cuántas veces don Carlos nos ha contado cómo en nuestra Cantabria natal, siendo él un niño, fue durante una misión Redentorista cuando dijo por primera vez que quería seguir a Jesús, aunque ese sentimiento infantil se materializara en una vocación tardía. Y el lema de este año es ¡Sígueme! No he podido evitar pensar en cuántas vocaciones han surgido alentadas por las vidas entregadas de tantos misioneros Redentoristas a lo largo de nuestros 284 años de historia; cuántas salvaciones a sus espaldas, cuántos hombres y mujeres de los cinco continentes han podido conocer a Cristo gracias a tantos hombres que han sido palabra, ejemplo, semilla, tierra, abono y agua para tantos. Además de nuestros santos, beatos y mártires, la Iglesia del cielo está llena de santos anónimos de la Congregación y por la Congregación. Admiración, agradecimiento, orgullo y responsabilidad.


Viendo a tantos niños en misa he pedido por ellos. Son niños misioneros, cada uno de ellos. A su manera; inconscientemente unos, y otros, a su manera, con plena consciencia. Pero lo son. He pedido por ellos y en ellos por las vocaciones Redentoristas; por la vocación personal e individual de cada uno de ellos. Don Carlos tuiteaba el pasado día 20: "Cristo llama a quien le parece, para acompañarlo y enviar a anunciar la Vida. ¡Qué gracia has tenido sin buscarla!" Un carisma que crece con los consagrados y con los laicos; en los consagrados y en los laicos. Un carisma que crece en la misión, en las familias, en las redes, en el mundo. Un carisma que se expande allá donde esté un Redentorista. Infancia misionera. Las caras de estos niños hoy al salir de misa eran un Anuncio realmente explícito de la Vida; sus ojos gritaban al mundo, quizás sin saberlo, que en Él la Redención es abundante. Copiosa Apud Eum Redemptio.

sábado, 21 de enero de 2017

Bendiciones a un Presidente

He escuchado y luego leído con evidente interés el discurso del nuevo Presidente de los Estados Unidos. Es el discurso de lo que es, el Presidente de una Nación, no el benefactor del mundo, salvo quizás por esta frase: "We will reinforce old alliances and form new ones and unite the civilized world against radical Islamic terrorism, which we will eradicate from the face of the Earth".

Populista, un discurso populista absolutamente impecable. Ayer compartía en Facebook otro discurso impecable de un diputado autonómico de Podemos. Sin embargo, yo me quedo con este otro populismo, de tener que elegir entre los dos.

Me asombran las críticas de quienes solamente aceptan los resultados electorales cuando ganan las elecciones pero que, cuando las pierden, justifican revueltas callejeras ciscándose directamente en la democracia.

He visto en directo la ceremonia por internet y confieso que he sentido un punto importante de envidia al escuchar con qué naturalidad se nombra a Dios, al cristianismo en todas las versiones imaginables; con qué naturalidad y normalidad se da justa preponderancia a las raíces de un país cristiano recibiendo las bendiciones del cristianismo, comenzando por el cardenal Timothy Dolan e incluyendo a nuestros hermanos mayores representados en el rabino Marvin Hier. Hábil y valiente la lectura escogida por el cardenal en cuanto al fondo y por provenir de un libro que no está incluido en las Biblias protestantes; significativo, muy significativo. Las bendiciones de tantos líderes religiosos me ha impactado. Una imagen que contrasta con la envejecida, trasnochada y torticera laicidad europea.

Palabras de solidaridad hacia los americanos, trabajo para los americanos, protección y prosperidad para los americanos. Pero es que son los americanos quienes le han elegido y es de ellos de quien es Presidente; de nadie más.

Populismo. Iremos viendo en qué queda. Pero ahí estaban todos los ex presidentes vivos salvo Bush padre por razones obvias. Circunspectos en ocasiones, aplaudiendo otras. Eso es una lección frente a las revueltas baratas.

Populismo. Et omnia vanitas...

Del teatro escenificado hoy me quedo, sin ningún género de dudas, con las palabras del Papa:

"Upon your inauguration as the forty-fifth President of the United States of America, I offer you my cordial good wishes and the assurance of my prayers that Almighty God will grant you wisdom and strength in the exercise of your high office. At a time when our human family is beset by grave humanitarian crises demanding farsighted and united political responses, I pray that your decisions will be guided by the rich spiritual and ethical values that have shaped the history of the American people and your nation’s commitment to the advancement of human dignity and freedom worldwide. Under your leadership, may America’s stature continue to be measured above all by its concern for the poor, the outcast and those in need who, like Lazarus, stand before our door. With these sentiments, I ask the Lord to grant you and your family, and all the beloved American people, his blessings of peace, concord and every material and spiritual prosperity."


Me quedo, como siempre, con el Papa; me quedo con los pobres Lázaros. Me quedo con alguna conversación de madrugada como la que acabo de mantener con mi amigo @josefer_juan y que me lleva, como a él, a rezar por Trump. Rezar por alguien siempre es acertado.

martes, 3 de enero de 2017

Magos, sabios y en camino


Desde Oriente, magos, sabios, en camino siguiendo una estrella. El viaje es largo, los camellos van acusando el cansancio y la falta de agua. Sin embargo, la Estrella brilla con fuerza más que suficiente. La fe les mueve; les mueve la propia búsqueda de Jesús. Ese Jesús que se muestra, ya desde su nacimiento, también como un “lugar”… “con Él y en Él…”. “Con Él y en Él” nos dice el sacerdote en la doxología final de la plegaria eucarística mientras sostiene, elevada, la Forma.

Nos cuenta Mateo cómo la Estrella, la Luz, les precedía hasta que se detuvo sobre el lugar donde nació. Encontraron a María con el Niño. Nada dice de José; la discreción de José es tan exquisita como para no figurar ni siquiera en esa escena.

Y cuando entraron, “postrándose”, lo adoraron. Postrar, según la RAE: “Arrodillarse o ponerse a los pies de alguien, humillándose o en señal de respeto, veneración o ruego.”  … en señal de respeto, veneración o ruego. O las tres juntas. Llegaron a Él y postrándose lo adoraron. Si ellos, sabios, se postraron a adorarlo ¿quién soy yo para no hacerlo cuando, por las manos del sacerdote, se nos hace presente en cada Eucaristía? Oro, incienso, mirra…

Un camino largo, cansado. Me habría gustado escuchar algo de sus conversaciones –esa parte de cotilla curiosón- aunque siempre nos queda imaginárnoslas. O escuchar su silencio, meditar con su silencio mecido por el viento y el silbo de la arena. Una melodía de fe, Esperanza y Salvación. Es Lucas quien nos habla de salvación al narrar el anuncio del Ángel a los pastores: “…os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” El silencio de Dios que susurra al corazón de cada hombre. La Esperanza y la Fe mitigan el cansancio hasta anularlo.

La escena la tenemos clara. Pero ahora me pregunto cuál es nuestro viaje, mi viaje y el tuyo. Desde dónde partimos para acudir a adorar al Niño. Qué alforjas llevamos. Qué lastre vamos soltando como naderías existenciales… ¿Qué regalos le ofrecemos?

Ya casi podemos escuchar a los camellos, si la excitación creciente de los más pequeños de nuestras casas, nos deja. Los rostros infantiles van adquiriendo la tonalidad sonrosada de la emoción y sus ojos irradiando la luz de la ilusión. Pero… ¿les enseñamos de verdad qué es lo que movió a los Magos, a Quién buscaban…?

Son sólo preguntas. Seguro que todos tratamos de ir conjugando de la mejor manera ilusión, inocencia y fe transitando por el vértice invisible que forman la infancia y la edad adulta.

Nosotros ya hemos entregado la carta y los nervios van en aumento. Va quedando menos. Están cada día más cerca. Nervios en Familia. Vosotros ¿no estáis nerviosos? ¡Ojalá nunca perdamos esos nervios…!