sábado, 23 de mayo de 2015

Grado en Perseverancia

El valor del ejemplo es insustituible. Las palabras pueden alentar, sostener, formar, elevar, pero nada como el valor del ejemplo. Uno puede caer, o le pueden tirar, pero se levanta, se limpia el polvo y continúa con tesón, fe y esperanza.

Este ha sido el ejemplo de mi mujer cuando fue despedida del colegio en el que trabajaba como profesora de inglés en infantil. Su título de Técnico Superior en Educación Infantil era suficiente para su trabajo; más que trabajo, su vocación. Veinte años de experiencia profesional, diez en el mismo centro, una reputación consolidada… pero el azote de la crisis tuvo como efecto “colateral” una drástica reducción de alumnos, ergo trabajadores a la calle, entre ellos María. Cada empresa, organización o institución toma sus propias decisiones.

El paro o cualquier otra contrariedad o golpe de la vida se llevan de una manera diferente cuando los relativizas frente al Absoluto. Es la fe la que te empuja, es la debilidad la que te levanta, es Él quien te guía. Tratas de transformar las angustias en Esperanza, la debilidad en fortaleza. Te das. Das de ti lo que no creías posible. Caído sobre el suelo uno aprende a ser humilde, descubre la luz de los humildes, aprende a tender las manos para dar y para recibir. No es cuestión de luchar; es cuestión de seguir el Camino.

Eso hizo María, y en dos años se ha ventilado los cuatro cursos del Grado en Educación Infantil, mención en inglés. Y terminando la DECA. “Mami” la llaman sus compañeras de Facultad, y es que en realidad es contemporánea a las madres de todas ellas. Una vez levantado, abres los ojos (los ojos más hermosos de la creación) y ves un camino infinito por recorrer, las caras de tus hijas que van creciendo… mueves un pie, luego el otro… y continúas. No hay “no soy capaz” que valga. Y con las primeras notas llegan las primeras matrículas de honor. Y el paso por las prácticas… la canción tenía razón, veinte años no es nada en algunos ámbitos. Pero siempre bajo el Perpetuo Socorro de María.

Una casa, una familia, dos hijas y ayer, 22 de mayo, a sus 47 años fue su ceremonia de Graduación. Guapa no, lo siguiente. Una inmensa cara de felicidad. Como la de todos sus compañeros. Escuché atentamente los discursos de todos. Todos hablaban de los padres de los Graduados. Pues ahí estaban las hijas y el marido de una de ellas; sus padres, en el cielo. Babosos. Las niñas llenas de nervios. Y yo inmensamente orgulloso comprobando que la felicidad de mi mujer es la cosecha del esfuerzo, del valor, de la constancia, del tesón, de la perseverancia y de la fe. Ése es el verdadero valor del ejemplo para nuestras hijas.

Caemos nosotros o directamente nos tiran. Pero si lo hacemos con Cristo sabemos que el horizonte es Suyo. Con Cristo en el corazón y Dios en el horizonte todo es posible. Una Familia Redentorista en Camino. Y si volvéis a caer, levantaos, orad y perseverad. "...aprender a pedir a Dios las gracias que necesitamos para la perseverancia y la salvación", San Alfonso Mª de Ligorio.

En camino. En unas semanas no estará igual, habrá dado otro paso más. Estará buscando trabajo. En gerundio. Scalando en Familia.


Yo seguiré igual. En gerundio. Babeando en Familia.

viernes, 1 de mayo de 2015

Sembrando en tierra buena

En casa de un doctor de la Iglesia, San Alfonso, en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, nos convocó ayer tarde una doctora de la Iglesia, Santa Teresa de Jesús. Disfrutamos de una tarde de fe y comunión. Una conferencia muy especial de Asunción Aguirrezábal, experta en la obra de la Santa, y un recital que elevó los corazones con poemas musicados de Teresa de Cepeda a cargo del trío Alma di Voices.

Podría hablar horas sobre la maestría de Asun que aúna conocimiento, profundidad, sencillez y cercanía con una naturalidad que desarma. Podría explayarme sobre la enorme grandeza de su corazón, pero en lugar de usar mis propias palabras prefiero utilizar las de María José Fiuza, una gran teóloga que estuvo presente junto a toda su familia en el acto: “La conferencia fue amena y dejó entrever muchas pinceladas, mezclando lo fundamental con anécdotas que hacían a la santa cercana y atractiva. Ideal para meterle a la gente el gusanillo de conocer a Teresa”. Creo no equivocarme si afirmo que Asun se sintió como en casa.

El recital a cargo de Alma di Voices arrancó no solamente los aplausos encendidos de todos los asistentes, también algún espontáneo “bravo”. Yo nunca les había escuchado y ahora no puedo si no recomendar a quien pueda que acuda a alguno de sus conciertos. Poder charlar con ellos después y comprobar su fe y el uso de la música y sus talentos al servicio de la evangelización me llenó de admiración.

Conferenciante y músicos ensamblaron a la perfección. Cuando se habla el mismo idioma y se comparte la fe y un común amor por la Santa, eso se transmite con tal fuerza que casi parecía que el formato conferencia/recital entre ellos llevara funcionando años.

Comunión. El acto lo habíamos preparado desde el Grupo de Laicos Redentoristas de la Parroquia abierto a todos, conscientes de que siendo como fue tan importante para nuestro Fundador, debíamos proporcionar algo especial y familiar para celebrar los 500 años del nacimiento de Teresa. No hicimos grandes convocatorias, sólo la creación del evento en Facebook y una discreta comunicación parroquial interna. Llenamos el salón de actos. Gente de la casa y de fuera. Bastantes que no era parroquianos y a los que en la presentación del acto invité a que se sintieran en familia. Porque nosotros todo lo celebramos en Familia. Había personas de distintas parroquias de Madrid y pertenecientes a diversos movimientos eclesiales. Ver aparecer a una queridísima escolapia, Esther Morales, me llenó de alegría. Comunión. 

Iglesia viva, potente y joven. Animé a los asistentes a que tras la conferencia/recital nos acompañaran en otro evento muy especial, la vigilia de oración por la ordenación de diáconos de Carlos Galán Moreu y Pablo Jiménez Ruiz, dos jóvenes y valientes Redentoristas que son signo de la vitalidad de la Congregación y una alegría para la Iglesia. Me consta que algunos acudieron a la vigilia y se encontraron con el Señor en la custodia y una capilla de la Coronación abarrotada de jóvenes. Salieron asombrados, admirados y alentados. Se marcharon felices y con un punto de envidia sana. “La que habéis montando”, “cómo hacéis las cosas”, “enhorabuena”…expresiones elogiosas por todas partes. Gente mayor disfrutando de una Adoración tan profunda, normal, natural… tan de Dios, sin envaramientos superfluos… Felices de ver a tanto joven convocado por Cristo para orar por dos jóvenes llamados y elegidos. Mayores anhelando a una Iglesia joven y viva, que fue exactamente lo que se encontraron. No en vano los Redentoristas somos hijos del autor del “Vistitas al Santísimo” que nos enseñó a tratar a Cristo como a un amigo. Y ahí estaba, Cristo Eucaristía.

Iglesia en Camino. Una Congregación que late por los más necesitados llevando a todos la Buena Noticia de la sobreabundante Redención. Scalando en Familia.


No puedo sino dar las gracias a Asunción Agurrezábal y Alma di Voices por regalarnos sus dones durante una tarde. Sembrando en tierra buena.