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viernes, 1 de enero de 2016

¡A por el cambio!


¡Felices 366!

Tenemos 366 páginas en blanco por delante. ¿Cómo vamos a rellenarlas? Tenemos 366 oportunidades de ser mejores, de acercar el Reino a la tierra. Tenemos 366 razones para anunciar la sobreabundante Redención a los más necesitados. 

¿Qué tal si nos proponemos hacer felices a los demás en lugar de mirarnos tanto al ombligo? Tratemos de hacer felices a los demás. Si tantas veces decimos estos días eso de “Feliz Año Nuevo” ¿por qué no tratamos de que sea real?

Mírate al espejo y fíjate bien. Centra la mirada. Seguro que todos lo hacemos en esa imagen que de nosotros vemos reflejada, en lugar de hacerlo en lo que hay detrás, que es el mundo real, ese que comienza en casa, en el hogar. Deja el malrollismo en el año que acaba y trata de generar armonía en tu familia; con fe, sensatez, paciencia, perseverancia y serenidad será posible. Ya, ya sé que no es fácil, pero es hermoso; el mero intento lo es.

Empecemos por hoy mismo, el primero de esos 366 días que se nos ofrecen. ¿Qué celebramos hoy? a Santa María Madre de Dios ¿Acaso fue fácil para ella?

Pues eso… ¿Qué celebramos hoy? עִמָּנוּאֵל, Emmanuel, el Dios que está con nosotros. Ese Dios Niño que nos nació hace unos días. ¡Cuántos no lo conocen! ¡Cuántos! Con nosotros, porque realmente lo está en cada Eucaristía, en su Palabra. Muchos no lo saben. ¿Por qué no lo hacemos nosotros presente con nuestra vida? Si en los comienzos del siglo I era la vida de aquellos locos seguidores de Cristo la que fue atrayendo a tantos ¿qué ha pasado para que nosotros no atraigamos? ¿En qué hemos convertido su Evangelio y nuestra vida? ¿No será que muchos siguen normas y tradiciones pero realmente no lo viven porque no lo creen? ¿Lo creemos? ¿Lo vivimos? ¡Pues adelante!

Muchos criticaron a Benedicto XVI como muchos critican a Francisco. No son los mismos, pero todos ellos critican a Pedro. Remueve lo que hace chirriar nuestro interior, pero en esto la única reacción sana es nuestro propio cambio. No ser personas tóxicas, iluminar con nuestra vida; pero no callar. Cristo no lo hizo… “¿Por qué me pegáis…?”.

Ese es el único cambio, el de cada uno de nosotros, que podrá propiciar un mundo mejor. Os invito a hacerlo. No será fácil. Caeremos, pero lo hermoso será sacudirse el polvo al levantarnos para continuar. Ni siquiera sabemos si llegaremos a completar las 366 oportunidades porque no sabemos el día ni la hora, pero eso es lo de menos porque cada una de esas oportunidades es única e irrepetible. Y lo que nos espera es lo que anunciamos si lo vivimos.

“Un gran deseo de ser santo, es el primer peldaño para llegar a serlo; y al deseo se ha de unir una firme resolución”. San Alfonso Mª de Ligorio. ¡A por el primero de los 366 peldaños! Juntos, scalando en Familia.

¡Feliz 2016! ¡Haced felices a los demás los 366 días que tenemos por delante!

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Desborda la indiferencia

Desborda la angustia, desborda la desesperación, desborda el miedo, desborda la miseria, desborda el hambre, desborda el frío, desborda la persecución, desborda el desamparo. Hombres, mujeres, niños desbordan fronteras.

Masas de personas huyendo, buscando nada más que vivir; nada más que vivir. No ya dignamente. Simplemente vivir. Yo veo una enorme dignidad en su huida, la dignidad de la lucha, de la supervivencia. Seguro que en ese proceso se dan situaciones tan dramáticas dentro del propio drama que harán aflorar lo mejor y lo peor que cada uno lleva dentro. Sacar lo bueno es siempre elogiable, y yo, desde mi cómodo desconocimiento que me lleva a permitirme el lujo de teclear y opinar, creo lo que aflora entre ellos es en la inmensa mayoría lo mejor. Y cuando aflore lo peor hay que atenerse a las circunstancias vividas y no juzgar.

No son ni animales, ni delincuentes, ni desechos; no son despojos humanos. Son hombres y mujeres como tú y como yo. Son hermanos. Son hijos de Dios, como tú y como yo. Vagando por un mundo que es de todos. Vengan de donde vengan, sea cual sea el idioma que hablen, llamen como llamen a Dios.

Hoy he leído que en Islandia, uno de los cincuenta países más ateos del mundo, la gente quiere abrir las puertas de su casa a los refugiados. Uno de los cincuenta países más ateos del mundo…

Me duele el corazón y me duele la conciencia. Me grita el corazón y me grita la conciencia. No me puedo llamar cristiano y no hacer nada; sería una hipocresía insultante. No me puedo mirar al espejo y no hacer nada sin bajar la mirada. No puedo entrar en una iglesia, arrodillarme o sentarme ante el Sagrario y no hacer nada. Oro y lloro. Pero… ¿qué más? Está en el Sagrario y está buscando asilo, pan, cobijo, justicia. Está en los campos de refugiados buscando algún hermano que lo ampare. No se pueden ver cada día las noticias o leer los periódicos y no hacer nada.

Tengo el corazón desbordado por el horror de quienes desbordan fronteras. Desbordado de dolor. Desbordado de miedo. ¿Desbordado de Amor…? O de indiferencia…

¿Qué se puede hacer? ¿Dónde? ¿Cómo? Nos examinarán del amor… ¿Tendremos el valor de decir que sí, que amamos, y no hicimos nada…?

Las historia de la humanidad, en su propio deambular, tiene episodios grandiosos y episodios deleznables, demoníacos. Pues nosotros somos protagonistas de éste momento de la historia. No hay momento más importante de nuestra historia que éste.

Que el Señor me ilumine. Que el Señor nos ilumine a todos los hombres de buena voluntad, aunque no sepamos que sea Él quien lo hace. Doliendo. En gerundio.
¿Capaz de rezar con tus hijos pequeños al Niño Jesús y permanecer impasible ante ésta foto?

sábado, 11 de julio de 2015

Padre Damián CSsR en Aleteia

Aleteia, una red católica mundial que comparte recursos sobre la fe en español, inglés, francés, italiano, portugués y árabe nos ofrece la primera parte de una profunda entrevista al sacerdote redentorista Damián Mª Montes Nieto y yo os aconsejo vivamente que la leáis con calma: http://www.aleteia.org/es/arte-y-espectaculos/entrevistas/padre-damian-me-costaria-ser-santo-si-no-fuera-artista-5878069243936768 La he leído varias veces y cada una de ellas he podido meditar y entender las respuestas del Padre Damián a la luz de la cercanía y el cariño. Esto no es óbice para obtener conclusiones objetivas, al contrario, me ayudan a centrar, encuadrar y compartir lo que encierran sus palabras. No porque existan dobleces en ellas, que no las hay, sino porque el conocimiento del personaje acerca a la realidad vital.

Ye he escrito en otras ocasiones sobre Damián, mi visión y opinión personal, pero en esta entrevista realizada por Carlos Aguilera () nos muestra parte de su corazón, no ese corazón rojo de fieltro de todos conocido, sino su corazón real. El lado artista del religioso le dota de un corazón palpitante, de una sensibilidad especial cuyos latidos se encauzan en la Familia Religiosa a la que pertenece. Esos latidos, sin embargo, no se mueven a golpe de impulso. Sístole y diástole pasan por la oración. Damián es un hombre de oración y eso quiere decir que pasa sus opciones personales a los pies de la Cruz y el Sagrario y en el centro de su vida comunitaria. Es un religioso artista. Un joven que puso generosamente su vida al servicio de los demás dentro del carisma Redentorista y ahora extiende uno de sus dones al servicio del Amor para el gran público.

Un misionero que hace misión en las redes, a través de los mass media. Realmente lo hace desde hace años. Lo primero que supe de Damián fue a través de Youtube por un video de su paso por la India que me conmovió. Mi osadía me llevó a mandarle un mensaje. Meses después, la semana previa a la JMJ Madrid 2011, mientras yo estaba trabajando en el despacho de jóvenes de mi parroquia, alguien se me acercó por detrás a darme un abrazo. Era Damián y ese fue nuestro primer abrazo. Fue haciendo misión en la Red, creo que sin proponérselo. El salto que ha dado ahora pasando a la televisión ha sido de gigante. Contribuye a mostrar una imagen de la Iglesia fresca, joven, actual y sin complejos; sencillamente la normalidad de la Iglesia en Camino en el mundo actual. Misiona en las redes a lo bestia.

Normaliza a los alejados o a los ajenos a la Iglesia la realidad de un sacerdote. Hace visible la realidad de que llevar un alzacuellos no aleja a nadie de nada –aunque él no lo lleva habitualmente-, de nada. La libertad de llevarlo o no; el hábito no hace al monje. Evangeliza de una manera nueva para nosotros, y yo soy de los que piensan que la base de la evangelización está en abrir continuamente senderos nuevos para todos hasta que todos encuentren su manera de seguir el Camino. Hay una frase de Benedicto XVI que me encanta: “hay tantas maneras de llegar a Dios como seres humanos”.

Durante la JMJ  de Madrid aprendí a ver los colores de mi Iglesia, la pluralidad de mi Iglesia, la catolicidad. Colores en los de los hábitos de las diferentes familias religiosas, diversidad entorno a Cristo bajo el sucesor de Pedro. Damián muestra que son posibles nuevas vías, nuevos modos, nuevos gestos en esa Iglesia que es Madre. Lo muestra ese jovencísimo religioso que cantó la saeta ante Benedicto XVI en el Vía Crucis del Paseo de la Castellana de Madrid. Lo muestra un chaval joven que es sacerdote, un sacerdote joven que es redentorista, un redentorista joven que es un artista en servicio. En gerundio.
Animaos a leer la entrevista, no son mis palabras, son las suyas:


domingo, 12 de abril de 2015

#iMisiónParty Madrid

El sábado 11 de abril tuvo lugar en seis ciudades españolas la anunciada #iMisiónParty. Yo aún ando con la sonrisa en la cara. Como muchos.

Cuando el día anterior me preguntaban en El Espejo de la COPE cómo había surgido todo esto contesté con la naturalidad y sencillez de quien sabe que dice la verdad: “como surgen las cosas de Dios, por un soplo del Espíritu”. Cierto y poético. Más bien, vendaval.

Cuando el P Daniel Pajuelo, sacerdote marianista y cofundador junto con la hermana Xiskya Valladares, religiosa de la Pureza de María, me propuso que llevara uno de los talleres pensé ¿yo? Compartir debilidades es una estupenda manera de que otros puedan compartir sus dones, así que rápidamente le dije que sí. Allí estuve en el marianista colegio Amorós del barrio madrileño de Carabanchel, compartiendo mis debilidades. En gerundio, hablando de la Red como lugar de testimonio. Disfruté, disfruté como un niño mientras, a la vez, imaginaba a San Alfonso tuiteando de 140 en 140 caracteres su Teología moral (agotador), o pensando cuál sería su reacción al comprobar cómo @preparadorar acerca cada jueves la Adoración a quienes no pueden salir de sus casas; sin duda habría dado una expresión nueva y única a sus Visitas al Santísimo. Disfruté compartiendo testimonio. Y la mirada de paz de Cristina que no tiene precio.

Y aprendí de cada una de las personas que estuvieron en la iParty. Me siento agradecido a Dios, a quienes tuvieron la inspiración inicial, a quien me invitó a esta aventura. Agradecido a quienes pusieron el trabajo callado, el trabajo tan a menudo poco reconocido, igualmente importante e igualmente ilusionante porque nada en el mundo sería posible sin los humildes. Como todo en el mundo mejora con personas con una sonrisa permanente como la de Julián. Creo que ayer, cada uno a su manera, esa sonrisa la teníamos todos.

Tan oración fue la del inicio de la mañana como compartir la comida. Ese momento fue también de comunión. Descubrir a José Beltrán toda una suerte. Charlar con María un afianzamiento. El impagable recibimiento de Rocío y Cristina. Todos. Sensación de #Comunidad, #Comunión. Hermandad extendida gracias a la tecnología compartiendo con el resto de sedes repartidas por España. En gerundio.


Y yo con mi corazón. Orgulloso. Feliz. Y todos preguntandome, todos alentando y apoyando a mi #hermanito el Padre Damián Mª Montes CSsR en su aventura en La Voz de Telecinco. Todos mandándole mensajes positivos. Y yo engordando…


Mi primer tuit en la #iMisiónParty fue con el final del Evangelio de ayer: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”. ¡Vamos!

En ello estamos. En gerundio.


¿Qué hubo ayer en el Colegio Amorós? Ni más ni menos que la Iglesia; la alegre, fresca, ilusionada, atractiva e imisionera Iglesia de Cristo.

domingo, 6 de abril de 2014

Eligió a los mejores

…y creó el iCongreso. No producto de una varita mágica, no. Dios eligió a los mejores y los capacitó. Y como es Él quien actúa pues el resultado ha sido claro: éxito, un rotundo éxito. Y lo ha sido desde todos los puntos de vista posibles.

Un éxito desde el punto de vista estrictamente profesional, porque ha sido un Congreso profesionalizado, con una organización impecable, de un nivel altísimo, con unos ponentes de primer orden, talleres interesantes y aprovechables de verdad… En la faceta profesional de mi vida son ya unos cuantos los Congresos en los que he estado, nacionales e internacionales y… ¡Me quedo con el #iCongreso!

Desde una perspectiva puramente humana o emocional… ¡Qué decir! El contacto físico con aquellas personas con las que se lleva, al menos en algunos casos, interactuando durante años en internet es una experiencia única. Ya nos conocíamos. Con casi todos prevalece la sensación de habernos visto hace apenas un rato o un par de días. Yo he puesto voces a corazones, miradas a 140 caracteres.

Académicamente es indudable y aún no mensurable lo que he aprendido… Para empezar que ¡internet no existe! Monseñor Celli, Antonio Spadaro SJ (@antoniospadaro), Gustavo Entrala (@gentala), Susana Herrera (@susanaherrera), Monseñor Munilla (@ObispoMunilla), José María Rodríguez Olaizola SJ (jmolaizola), Aleteia (Álvaro del Real), Arguments (@sofialtimari), Curas OnLine (@CurasOnline y el revolucionario descubrimiento de @sercode), Católicos_es (@catolicos_es), May Feelings, Xiskya Valladares RP, Antonio Moreno, Ana Medina, Gema Fraile, Jota Llorente SDB, Daniel Pajuelo SM, Paulina Núñez RC… ¡Como para no aprender!

No quiero emular al P Fortea hablando de los pastelillos del aperitivo pero, incluso gastronómicamente, el cátering y los aperitivos en los descansos fueron muchísimo más que dignos.

Musicalmente no puedo hablar porque me perdí los conciertos, y mira que siento haberme perdido a Jota… A todos, pero Jota… Sin embargo, sí que he podido disfrutar del genial coro del iCongreso, disfrutar con el estupendo #iCorico

Desde la perspectiva espiritual, por tan humano, ha sido realmente divino. Para mí comenzó con la Eucaristía en la espectacular capilla de la Universidad San Pablo CEU, obra del P Marko Rupnik S.J., presidida por Monseñor Munilla (que casi pareció "copiarme" lo de las ciberluciérnagas) y con mi paisanuco Antonio Arribas como diácono, y acabó con otra en el mismo lugar, presidida por el mismo obispo, concelebrada por quince sacerdotes y con el seminarista Javier Sánchez Collado acolitando. Me perdí a Jota en concierto, pero no lo cambio por el P Jota Llorente leyendo el Evangelio y revestido con su estola misionera. Son el mismo, lo sé, y lleva a Cristo al estilo de Don Bosco en Pan Bendito, cantando y también con la Palabra, ya lo sé. Pero es que tenerle frente a mí, a apenas un metro  de distancia, señoreando con su voz el Evangelio…

Y, diosidades de la Vida, la Liturgia me regaló el salmo de hoy: COPIOSA APUD EUM REDEMPTIO. Toma, toma, toma… Y poco antes yo había respondido micrófono en mano a @scasanovam, mi querido Santi Casanova:

Xq se responde en gerundio xa q conozcan su Sobreabundante Redención xa ellos Mi respuesta a @scasanovam #iCongreso http://www.scalandoenfamilia.com 

Comunión, #iComunion. Eso ha sido este Congreso, una reunión de familia, unos 300 en directo, más los que se unieron por streaming desde diferentes partes del mundo, más de doce mil tuits, 30 millones de impresiones, trending topic en España… Yo me quedo con la Comunión y el envío de D José Ignacio Munilla: “…id al mundo entero y proclamad el Evangelio en estado permanente de misión”. Y su frase casi final de la celebración: “La Iglesia está en estado permanente de misión, reforma y conversión”.


Sí, así me quedo, scalandoenfamilia, sin miedo al carisma del prójimo, al contrario. Y pequeñito, diminuto a su lado, pero agradecido a @Xiskya, @smdani, @_AnaMedina_, @JulianLozanol, @Antonio1Moreno y al enorme @scasanovam. El Señor os eligió a vosotros, los mejores, dijisteis adelante y os capacitó.

viernes, 4 de abril de 2014

Primer Congreso de iMisión

Esta noche comienza el #iCongreso de #iMision, el Primer Congreso de iMisión. Qué vaya a ocurrir allí ya lo iremos viendo a lo largo del fin de semana y, a buen seguro, lo iremos viendo en el tiempo, como en toda gran obra. Lo iremos viendo, contando y viviendo.

Ahora simplemente quiero mostrar mi admiración por la religiosa de Pureza de María  Xiskya Valladares (@xiskya) y el P Daniel Pajuelo SM (@smdani) que tuvieron la, llamémoslo idea por no decir inspiración, de crear www.imision.org (“Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación, Mc 16, 15”). Aún no conozco personalmente a ninguno de los dos, todavía no nos hemos desvirtualizado, pero más allá de la química o no que pueda existir, más allá de las afinidades personales que puedan o no haber, lo que sin lugar a dudas brilla es el lío que han montado en ese espacio vital que es Internet, en el lugar habitado de las redes sociales. Más allá de personalismos es un lío que aglutina a muchísimos católicos de habla española. Yo soy uno de esos que se ha visto arrastrado. Su afán ha llegado a la realidad del #iCongreso que comienza esta noche con un concierto de Jota Llorente, Álvaro Fraile y Dawidhs. Mañana, tras la Eucaristía y el saludo inicial de Monseñor Celli comenzarán las ponencias, la primera de ellas a cardo de Antonio Spadaro SJ, pero tampoco quiero ahora desgranar el programa.

Solo quiero poner la luz de los focos al denominado Staff de iMisión, (algo así como el Consejo, Junta o Equipo Directivo), porque Xiskya y Dani no han estado solos, sino rodeados de un puñado de personas -las mejores- con las que han compartido ilusión, desvelos y trabajo: mi querido Santiago Casanova Miralles (@scasanovam), el P Julián Lozano (@JulianLozanoL), Ana María Medina (@_AnaMedina_), Susana Hortigosa (@SueHortig). Más algunos otros colaboradores que se han ido uniendo y con los que han llevado a cabo diversas actividades y campañas en Redes Sociales como fundamentalmente Twitter. Juan Antonio, Antonio, Josefer, Jota, Olalla, Juan Pablo, Alex...y más, porque son y han sido más.

Cuentan todos con mi aplauso, admiración y agradecimiento por aglutinar a todos los llamados #iMisioneros, a todos aquellos que simplemente evangelizan con su presencia en la red. Porque todos somos Iglesia y lo somos también en la Red. Esfuerzos, desvelos, trabajos por y para todos sin más recompensa que la que tendrán Arriba.


Un puñado de ciberluciérnagas llevando la Luz a la Red.

domingo, 23 de marzo de 2014

CONFER #JuntosSomosMás

Ayer tuve la singular fortuna de vivir una jornada extraordinaria, el primer Encuentro de Laicos en misión compartida organizado por la Conferencia Española de Religiosos. Un encuentro que, en palabras de su Coordinador, el P Elías Royón S.J., “quiere visualizar esta realidad del laicado comprometido eclesialmente, ya que su trabajo profesional está informado por la fe y se vehicula a través de obras apostólicas de la Vida Religiosa hacia un objetivo claramente evangelizador. Queremos avanzar y reflexionar acerca de la vocación laical en la Iglesia de hoy”.

Juntos somos más. Y quedó patente que somos muchos, muchísimos y que, efectivamente, #JuntosSomosMás, allí, en el Colegio El Recuerdo de Madrid (¡Qué pedazo de colegio!), solamente estábamos unas mil personas. Y yo entre ellas… una piedrecita del mosaico de la Iglesia. Las intervenciones fueron sensacionales y los testimonios de lo más variopinto. Sentado en la grada del escenario junto a mis hermanos Redentoristas laicos no podía evitar pensar en la imagen tan hermosa que dibujaba todo aquello, de modo que, sobre la marcha y de manera natural esa fotografía que tenía ante mí me empujó a variar mi brevísima intervención. Los inconvenientes de que nuestro turno fuera el anteúltimo de la mañana son simplemente los minutos acumulados de retraso sobre el horario previsto… ¡Ahí estaba yo! Mi vida como de la mano, suavemente ligada a la Congregación del Santísimo Redentor desde mi infancia, y de pleno, porque el Señor así lo quiso, gracias a un 19 de mayo y un entonces neopresbítero Redentorista. Y yo allí. Esto del orgullo es el principio de todos los males, de modo que no diré orgulloso, diré que simplemente me veía diminuto y exultante; confiado, diminuto y exultante; agradecido, confiado, diminuto y exultante. Y nos llegó el turno, y micro en mano (¡cómo nos gusta lo del micrófono en la mano!), varié todo lo que tenía previsto y salió lo que salió que no sé si resultó bien o mal, pero sí que fue sobreabundante. Y junto a Javier Poveda, Inma Huerta, Antonio Fuertes y Rafael Junquera expusimos qué es lo que hacemos, una muestra diminuta de qué es lo que hacemos en el ámbito propuesto de “Familia, trabajo y ciudadanía”: la Casa de Acogida San Alfonso, el trabajo con parejas jóvenes, la preparación al matrimonio, las Misiones Parroquiales y el CESPLAM (Centro de Estudios y Planificación Misionera), FUNDERÉTICA (la Fundación Europea para el Estudio y la Reflexión Ética)… podían haber sido muchas otras las realidades efectivas y a pie de calle en las que los Redentoristas estamos envueltos, pero fueron esas. Juntos, porque desde hace mucho sabemos que #juntossomosmás. 

Y como tenemos muy claro que por supuesto que juntos somos más, y por eso tendemos a meternos en múltiples fangos, yo por la tarde continué mi colaboración llevando uno de los talleres de “las redes sociales al servicio del Reino”; no por mis virtudes, simplemente por ser colaborador de iMisión y por la bondad y exceso de confianza de mi querido amigo Santiago Casanova (@scasanovam), miembro del Staff de iMisión. Y encantado de poder gritar también en las redes que en Él está la Sobreabundante Redención. Con Santi y con Susana Hortigosa, José Fernando Juan y Javier Diáz Vega. Poder acercar a la gente una pequeña idea sobre cómo evangelizar en las Redes Sociales, otro regalazo inmerecido.

Un simple grupito de más de mil personas que son Iglesia, que forman Iglesia, que se afanan por anunciar en todos los ámbitos posibles la Buena Noticia de Jesucristo. Mi conversación, amistosa, afectuosa y enriquecedora con mi paisanuco Don Carlos Osoro, ese lujo excepcional de la Iglesia española que es el actual arzobispo de Valencia. La charla con una jovencísima carmelita al salir del taller de redes sociales. Micro en mano nombrar a San Alfonso ante esas mil personas, el Supplex Libellus y la atención a los más necesitados de auxilios, el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid y eso de que no, laico Redentorista, no. Un Redentorista que es laico. Y mi mujer en la retaguardia haciéndolo posible; generosidad en estado puro.


Orar, agradecer, admirar, aprender, comprender, compartir, servir. Ser Iglesia. Buena manera de continuar scalando a la Pascua.

viernes, 21 de febrero de 2014

Obras, tonto, obras

“¿Quieres enterarte, tonto, de que la fe sin obras es inútil?”

Las obras… ¿Cuáles son mis obras? ¿Y las tuyas? ¿Cuáles son nuestras obras? No sé…

Creo que a veces pensamos en grandes gestas pero no todos están llamados grandes gestas; no, no todos. Al menos no todos están llamados a lo que entendemos por grandes gestas. Pero todos, sin excepción, estamos llamados a las obras pequeñitas y es a través de la humildad de lo pequeño como puede ir lográndose lo grande. La paciencia cotidiana, la mirada misericordiosa, la armonía persona a persona o tuit a tuit, el silencio guardado o la palabra adecuada. Cosas en las que ni nos fijamos, pero que son pequeñas obras cotidianas que acercan el Reino de manera casi inconsciente pero constante; obras reales que brotan del inconsciente de la fe hecha carne en nosotros mismos.

Creo que mostramos nuestras obras cuando no callamos ante unas cuchillas en una valla, cuando no callamos ante unas pelotas de goma disparadas tanto en esta legislatura como en cualquier otra, porque hay cosas que no son cuestión de ideologías ni de demagogias. Los muertos duelen todos, y no sólo cuando mueren, sino a lo largo del camino que recorren hasta encontrar su patíbulo, sea en nuestras aguas territoriales o no, sea en Venezuela, en Kiev o los muertos con cuya sangre está regada nuestra España por el terrorismo. Duele lo inevitable ¡cómo no doler lo evitable! Duelen los niños abortados, pero son también pequeñas obras unos humildes #QuieroNacer por Twitter. Duele la desesperación de una madre que aborta y duele un padre al que ni siquiera le consultan. Pero brillan las obras de quienes se esfuerzan por evitar las muertes y el sufrimiento.

No apartar la mirada; abandonar el balcón… Obras. La Oración es la gran obra que nos lleva a la acción.

Obras son las realizadas por quienes le roban tiempo a su tiempo visitando ancianos en asilos, o a indigentes por las calles, o en albergues. Son muchos los que muestran sus obras.

Obras son los desvelos de quienes permanecen en silencio ante un Sagrario, en una sacristía, preparando un templo, animando la liturgia, y obras son las de quienes se lanzan a la calle llevando la Palabra, el consuelo y la acción o lo hacen en las redes sociales.

Creo que son muchos los tipos de obras, muchos los perfiles de quienes las realizan, pero todas tienen un común denominador porque todas muestran a Cristo, todas contribuyen a acercar el Reino.

No sé, quizás me equivoque, pero de lo pequeño a lo grande, de lo silencioso a lo evidente coexisten un infinito y variopinto abanico de obras, y todas son necesarias. El valor de la caricia, de la mirada, del abrazo, de la palabra, del silencio, de la acción.

Y de las obras pequeñas no ya a no avergonzarse de Él y sus palabras, más bien al contrario; no callar, no poder callar. Contarlo incluso con las palabras. Negarte a ti mismo en tu mujer, tus hijas, tu comunidad, el hermano… negarte a ti mismo en quien te necesite. Y cargar cada uno con su cruz y seguirle. Salir a la calle con tu cruz puede llegar a avergonzarte por lo pequeña y ligera.

Pero llegado a este punto estoy como al principio… …las obras ¿Cuáles son mis obras? ¿Hay alguna…? Y llegado a este punto siempre me gusta recordar “Las Alas” de Dámaso Alonso…


“¿Quieres enterarte, tonto, de que la fe sin obras es inútil?”

domingo, 16 de febrero de 2014

Yo voy al iCongreso de iMisión

No son solamente nombres, ni un rostro en una foto diminuta. Son personas con las que se coincide en ciertas cosas y no en otras, almas con las que se entra en diálogo, se comparte y también se crece. Unidos por la misma fe, dialogando con quienes no la comparten. Y todos, todos, bajo la mirada amorosa del mismo Padre, bajo la mirada amorosa de Dios. Una comunión que es real, aunque no física.

Compartiendo la misma Buena Noticia; cada uno a su estilo. Miembros del episcopado, sacerdotes, religiosos, laicos… Unos pertenecemos a alguna Familia concreta de la Iglesia (yo, por ejemplo, soy laico Redentorista) y otros no, pero todos estamos presentes en las redes sociales, todos somos iMisioneros, evangelizadores de la red; evangelizadores en la red.

La presencia puede ser más o menos intensa, hay quien tiene uno o varios blogs, quien participa en medios de comunicación, o quien simplemente desde su  cuenta de Twitter trata de ser una iLuciérnaga de Luz en el ciberespacio. Unos llevamos más tiempo, otros se van incorporando con pasión.

Personas reales, de carne y hueso. Ninguno es una ilusión óptica o fruto de una imaginativa mente. Somos reales y nuestra presencia no es sino una extensión más, una muestra más de nuestra propia vida. Si un cristiano está llamado por el bautismo a ser profeta, a propagar la Buena Noticia de Jesucristo, lo está allá donde se encuentre y en todo momento; sí, en todo momento. Incluso con la palabra, si es necesario.

Tal y como sucede en lo que se conoce como el “mundo real”, por contraposición al “vitual”, hay personas que reciben una inspiración especial, se lían la manta a la cabeza, tiran hacia adelante y son capaces de mover un proyecto que arrastre al resto. Pues esto es lo que hicieron el religioso y sacerdote Marianista Daniel Pajuelo y la hermana Xiskya Valladares, religiosa de Pureza de María. A ellos se les unieron otras almas inquietas, entre sacerdotes diocesanos, Escolapios laicos, religiosos, laicos y… nos arrastraron a unos cuantos hacia iMisión (www.imision.org). De todos ellos, seis de manera especial está redoblando esfuerzos, tiempo y dones en la creación y organización del iCongreso que tendrá lugar en Madrid los días cuatro, cinco y seis de abril. Ellos son: @xiskya, @suehortig, @_AnaMedina_, @smdani, @scasanovam y @julianlozanol. Sólo puedo darles las gracias por la oportunidad que me ofrecen, que nos ofrecen a todos de acudir al iCongreso, conocernos, generar comunidad, formarnos…

No os voy a contar nada más sobre el iCongreso, lo que queráis saber aquí lo podéis encontrar: http://congreso.imision.org/programa, incluidos los formularios para la inscripción, que aún estáis a tiempo. Yo ya lo he hecho, entre otras cosas porque quiero conoceos a muchos. Os animo a que acudáis. No vaya a ser que luego, llegado el momento, empecéis a leer en la prensa o en innumerables tuits cómo se está desarrollando el iCongreso y os reprochéis ¡¿por qué no fui si pude hacerlo?!


Yo voy. 

¡Ánimo! Nos vemos en el iCongreso y, hasta entonces, nos encontramos en cada Eucaristía.

martes, 5 de marzo de 2013

#iOraciónPapa #iMisión

iMisión nos propone una cadena de oración por Twitter con la etiqueta #iOraciónPapa hasta la elección del próximo sucesor de Pedro. Como hay momentos en los que mi capacidad de síntesis es bastante limitada, mi aportación a esa cadena será esta entrada. La práctica nos muestra que esos 140 caracteres pueden convertirse en muchos más en un mismo tuit.

Desde el mismo instante en el que tuve noticias de la renuncia de S.S. Benedicto XVI a través de un tuit de la Hermana Xiskya Valladares (no en vano esta religiosa de Pureza de María es, además, periodista) tuve la firme convicción de que no ocurría nada grave. La actitud libre, consciente, ejemplar y ejemplarizante del Papa Emérito no dejaba en mí lugar para cábalas. No me interesan y no las entiendo. Situación novedosa y punto. En el fondo la Barca continúa su rumbo con el piloto automático del Espíritu Santo.

Hay situaciones en la vida para las que ni busco explicación siquiera, las asumo y punto. Esta es una de ellas. Hechos consumados que se me escapan. No hay más.

Comprendo que los profesionales del periodismo han de cumplir con su labor de informar, pero hasta ahí llego. Soy muy limitado, por lo que no me interesan ni las quinielas, ni las luchas de poder, ni me quiero detener en lo que a mi personalmente pudiera o no gustarme.

Me enteré, recé y publiqué una entrada. En paralelo, quien quizás sea la persona más sensata que conozco y sin duda una de las más santas, me aconsejaba algo bien sencillo: oración, nada más que oración. Coincidimos.

Días después iMisión se lanzó al ciberespacio con esta iniciativa que aplaudo y secundo. En ello estoy, pero pidiendo por dos cosas:

A-    En primer lugar, pidiendo docilidad y discernimiento para los Cardenales electores, que sepan dejarse guiar por el Espíritu. No pido por un Cardenal en concreto. No pido por lo que yo quiera. Son hombres, sujetos por tanto a los fallos y limitaciones de cualquiera, pero no me cabe la menor duda de que el Espíritu obrará en ellos de manera individual para que colectivamente sepan elegir al varón bautizado menor de 80 años que el Señor realmente quiere para dirigir Su Barca. Quizás por eso estoy tranquilísimo; tan tranquilo de verdad.
B-    En segundo lugar, para que desde ya, todos, TODOS, acojamos con obediencia y el corazón abierto a quien el cardenal protodiáconoco nombre desde el balcón central de la basílica de San Pedro. Yo, por mi parte, estaré con el Papa; sujeto, sí, al margen de discrepancia intelectual que mi propia conciencia me permita, pero como fiel oveja de su rebaño. Fidelidad.

Tampoco soy tan raro, la verdad. Es muchísima la gente que permanece en silencio y oración, pero hacen muy poquito ruido. Permanecen orantes, y en la comunión de los Santos generan la fuerza poderosa que coadyuve al Espíritu Santo. Son muchísimas las Parroquias que, como la mía, el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, el pasado 28 de febrero, tras la primera eucaristía en Sede vacante, organizaron sus jueves de Oración ante el Santísimo con la misma intención. Eso y no otra cosa es “apostar” sobre seguro, abandonarse en el Señor.

Lo demás me parecen pamplinas quinielísticas vengan de fuera o de dentro de la propia Iglesia. Yo me quedo con mi intención inicial, con el consejo de mi amigo, con la cadena de iMisión: rezando. A eso os animo, a que os unáis y recéis. Sólo a eso.