lunes, 14 de noviembre de 2016

Y sin embargo...


El Evangelio de ayer domingo - Lucas (21,5-19)-, con el que iniciamos esta semana, no deja de resonar en mi cabeza.

Leo en la prensa que se ha archivado la causa contra Abel Azcona… y me viene ese Evangelio. Ni profanación, ni delitos contra los sentimientos religiosos… nada de nada. Formas consagradas tiradas por el suelo… una simple libertad de expresión…

En el Imperio han elegido presidente entre dos candidatos, una de los cuales era abiertamente abortista hasta el momento mismo del parto, y el otro levantará un muro fronterizo e iniciará deportaciones en masa. El uno no hace bueno a la otra ni ésta al elegido. Et omnia vanitas…

Falsas llamadas de paz que anulan a las víctimas y victimizan a los asesinos; corrupciones de todos los colores enquistadas y organizadas; justificación de lo injustificable en pos de un populismo alienante; nuevas formas de esclavitud soterrada al amparo de la precariedad laboral; colonizaciones ideológicas a fuerza de todo. Uno abre un periódico o escucha cualquier telediario en radio o televisión y las noticias parecen una retahíla inacabada de signos… Y hermanos contra hermanos aunque no sea público.

Descorazonador, todo descorazonador. Y sin embargo…

Pienso en los ojos de ilusión e inocencia de mis hijas y sé que aún hay esperanza.

Pienso en mi sobrina nieta que está de camino en el seno de su madre y sé que aún hay esperanza. Cada vez que un bebé se concibe Dios muestra su fe en la humanidad.

Pienso en Antonio que se ordenará sacerdote en unas semanas y sé que aún hay esperanza.

Pienso en cada mano que acoge a otra que se extiende y sé que aún hay esperanza.

Pienso en tantas personas que hacen y han hecho a Dios presente en mi vida y sé que aún hay esperanza.

Pienso en Lalo, en Guille, en Carlos, en Javi; en quienes dudan, en quienes se pregunta y en quienes dicen “sí” y sé que aún hay esperanza.

Pienso en algunos poetas de la existencia y me vienen muchos, muchísimos nombres: Jorge, Olegario, Víctor, Santi, Pedro, Damián, José, Inma, Rui, Jacinta, Lourdes, Mane, Francis, Antonio, Javier… un lista interminable, y sé que aún hay esperanza.

Enfocando el pensamiento sé que no está llegando el tiempo… pero lo parece. Ya lo ha parecido en otros tiempos de la historia. Pero éste es más importante, infinitamente más importante porque yo puedo ser una tímida luz de esperanza. Y tú; tú también puedes.

Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.

Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”.

Pienso en la Cruz y en el sepulcro vacío y sé dónde está la Esperanza. Juntos, unidos, perseverando, en gerundio, scalando en Familia, hay Esperanza.

domingo, 6 de noviembre de 2016

24 magníficos

Hay vivencias que a uno le superan, son reparadoras y reviven la llama común. Este fin de semana mi familia y yo hemos sido acogidos por el calor de un grupo muy especial de personas. 

Encabezados por el Padre Rui Santiago CSsR, hemos podido acompañar a un grupo de 24 magníficos en un  retiro como inicio del período de dos años de formación para llegar a ser Misioneros Laicos del Santísimo Redentor en el que han decidido embarcarse. Cuestión de llamadas y cuestión de respuestas. Valientes.

Las meditaciones, soberbias, la oración, profunda, pero yo me quedo con su pasión, con su fe, con su entrega, con su donación. Me quedo con la pertenencia a una misma #Familia, con la sensación y el calorcito de #Familia. Comunidad, comunión en estado puro. Jóvenes, mayores, solteros, casados, niños, bebés, hijos de una misma Iglesia, hermanos de una misma Familia, Redentoristas. 

La comunidad de Vila Nova de Gaia, en Portugal, ha sido nuestra casa este fin de semana; la nuestra y la de Paul Murphy, de Escocia. Los idiomas nunca son una barrera cuando los corazones laten al unísono.

Mientras rezábamos por el XXV Capítulo General que está teniendo lugar en Tailandia yo me sentía tremendamente orgulloso de estos 24 magníficos, 24 valientes que con sus 24 “FIAT” hacen que la Congregación vaya creciendo también en sus Laicos. Mis hermanos. Una gracia para la Congregación y para la Iglesia. 24 apóstoles de fe robusta, esperanza alegre, ardiente caridad, celo encendido...

Pasión, responsabilidad, emoción, lágrimas, sonrisas… y esas voces… ya me habían advertido, pero la realidad supera cualquier expectativa. Escucharles cantando le pone a uno el corazón a mil, elevan y anonadan. La que a borbotones se les escapa por la garganta, con la dulzura singular de su idioma, es una bomba de paz preparada para evangelizar.

La Eucaristía de esta noche…. sin palabras. La sensibilidad del P. Rui invitándonos a Paul y a mi a compartir nuestra experiencia fue mucho más que un simple gesto. Al hablarles lo hacía en primera persona,  pero consciente de ser voz de los MLSR de la Provincia de Madrid. La pasión de siempre, el empeño de siempre… compartimos fe, historia, carisma y apellido: Redentoristas.

Doy gracias a Dios porque Alfonso fundara esta Familia, doy gracias a Dios por los Consagrados, doy gracias a Dios porque vive y se expande también a través de sus Laicos. Doy gracias a Dios porque mis hijas crecen y viven la fe en esta Familia. 

Hoy que celebramos a los Beatos Mártires de Cuenca, les pido que velen por estos 24 magníficos, y a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que los acompañe siempre.

Hermanos, siempre en mi corazón. Unidos, scalando en Familia. En Él está la abundante Redención .