viernes, 28 de abril de 2017

Miguel Aranguren

Miguel Aranguren es un personaje singular, un artista de difícil clasificación. Es conocido principalmente como escritor y articulista, y en calidad de tal han sido sus últimas entrevistas en los medios. Quizás sea esa personalidad de escritor la que impulsa su curiosidad innata y le ha llevado a vivir las situaciones más rocambolescas, preguntando incansablemente, no con un fisgoneo de corrala, si no con el interés de quien trata de ahondar en lo profundo del ser humano. O quizás, más bien, sea esa condición de eterno buscador de la Belleza la que le empuja, como una necesidad interior, a transmitirla. Blanco sobre negro, en un trozo de madera, o a través de la pintura.

Recuerdo que en una entrevista en televisión con motivo de la publicación de alguna de sus novelas, creo que “La sangre del pelícano”, a una pregunta de la entrevistadora Miguel respondía que él no era un escritor católico. Se refería, sin duda, a que no es un escritor de temas religiosos. Yo, sin embargo, no estoy de acuerdo. Miguel es una persona de fe, plasmada dentro de la Iglesia en su compromiso como Supernumerario del Opus Dei. Pero su fe va más allá. Está arraigada de una manera tan natural en él que no es consciente de transmitirla ni en sus obras ni en su día a día; es consubstancial a su persona. La propia búsqueda en el interior del hombre, la búsqueda de la Belleza, también en la naturaleza, no es otra cosa que la búsqueda inconsciente y constante de Dios y Miguel lo hace con la mirada de quien está perseverantemente en Camino.

Eso es precisamente lo que ahora plasma en la pintura y en sus magníficas tallas. El ojo del artista en la belleza de lo Creado en cada una de las pinceladas. Sus pinturas sobre la naturaleza, sean acuarelas o acrílico, son en sí mismas un compendio de Laudato Si’, una explosión de colores como alabanza inconsciente (el uso del color que realiza con la pintura acrílica, me recuerda a la fuerza expresiva de otro grande, Fabio de Miguel o Fabio McNamara. Si bien Fabio transmite su propio camino interior desde la transgresión y el pop art hasta la Luz, Aranguren lo hace partiendo de la serenidad absoluta). En otras ocasiones es el ser humano el protagonista así como lo creado por el hombre, y nos lo muestra con tal delicadeza y armonía de trazos y tonalidades que hace partícipe al espectador de aquello que el espectador mira. Sus cuadros no son obras aisladas o estáticas, sino que interactúan con quien las observa precisamente porque Aranguren transmite y nos anuncia que somos copartícipes de la Creación, de tal manera que mirando sus cuadros uno reconoce la obra del Creador y se reconoce en ella. Sin pretenderlo, sin ser consciente, casi nos hace rezar con San Alfonso: “Si escuchamos el cantar de los pajarillos, preguntémonos: ¿Oyes cómo alaban estos animalitos a Dios? Y tú, ¿qué haces?”.

Sus tallas de madera son casi iconos para la contemplación. Alguna de ellas es claramente religiosa y otras aparentemente, no. Sin embargo todas transmiten algo inmenso: muestran al hombre o a la mujer crudamente. La dureza del paso del tiempo hecha casi historia de la humanidad; la dureza del paso del tiempo con la misma belleza y ternura de quien, sin saberlo, a cada golpe de gubia, va diciendo “loado mi Señor”.


Miguel Aranguren es un artista completo que próximamente, casi veinte años después de su última exposición, comparte con todos su obra pictórica y escultórica. Del 8 al 16 de mayo en La Industrial, en la calle San Andrés 8 de Madrid. Apenas tres meses después de haber regresado de pintar murales en dos iglesias de Kenia, nos ofrece la oportunidad, al alcance de la mano, de acercarnos a una exposición que muestra la madurez y solidez de un artista en constante crecimiento.

lunes, 10 de abril de 2017

Mártires Coptos

Los santos han llegado al reino con la palma del martirio, y de la mano de Dios han recibido una corona de gloria.”

Con las palmas del Domingo de Ramos alzadas en sus manos encontraron la palma del martirio ayer en Egipto casi medio centenar de Coptos y, con ella, la corona de Gloria. Estos hermanos nuestros están regando con su sangre una tierra que se volverá fértil. La semilla de los mártires siempre fructifica. Siempre. Los mártires del Domingo de Ramos.

Nuestros hermanos Coptos están siendo poco a poco diezmados, como el resto de la población cristiana de Oriente Medio. Se están mostrando casi, sin pretenderlo, como adalides de la unión de los cristianos porque cada muerte de uno de ellos es sentida como propia por el común de la Cristiandad. Eso ya es un signo en sí mismo.

Una vez más el ejército islámico. Una vez más silencio atronador y condenas a medias. ¿Cuántas voces oficiales de condena de las monarquías del Golfo hemos oído alzarse con contundencia para condenar los atentados a los cristianos? ¿Cuántas? ¿Cuántas veces, el Guardián de los Santos Lugares, como también se conoce al rey de Arabia Saudí, los ha condenado abiertamente? Por otro lado ¿cómo habría de condenarlos si en ese país se castiga con la PENA DE MUERTE introducir Biblias? Hallarte allí con un crucifijo es motivo suficiente, si uno es afortunado, para la expulsión. No sé si lo llamarían “expulsión en caliente” o cómo, pero es la realidad. No es excusa para cuando en Europa nos autoflagelamos por estas cuestiones, pero sí un hecho a tener en cuenta.

No sé, por preguntar ¿alguien financia a alguien? Pues, mientras, recemos unos por otros...

Solamente la Casa Real de Jordania es clara en esto. En su intervención ante el Parlamento Europeo en 2015, el rey Abdallá II dijo: "Estoy indignado y afligido por las recientes agresiones contra los cristianos y representantes de las minorías en varios países ya que es un ataque contra la humanidad y el islam". Su hermano el príncipe Hassan también ha sido contundente en alguna ocasión: "Estamos consternados, no sólo por los ataques repugnantes sobre los seres humanos, sino también por la casi extinción del cristianismo, de un lugar que es cuna de esta religión y que es parte de nuestro patrimonio común".../… "El cristianismo ha sido parte de la estructura esencial de Oriente Medio durante dos mil años. Lejos de ser una importación occidental como algunos creen, los cristianos nacieron aquí y fueron exportados como un regalo para el resto del mundo". Fuera de ellos, las condenas, de producirse, son tan tibias como falsamente protocolarias.

Ayer mismo, al tiempo que aparecían las primeras imágenes, me sorprendió ver una de musulmanes en una mezquita donando sangre para las víctimas de los atentados. Eso es ya una luz de esperanza; un brote de esperanza de una semilla regada con sangre.

Si bien aquí seguimos separados, la Iglesia del cielo acoge ya, unánime, a los nuevos mártires. Buen motivo para pedir su intercesión por la Paz y la Unidad de los cristianos.

Ya gozan de la contemplación de Dios por los siglos de los siglos.

Mártires del Señor, bendecid al Señor.

viernes, 7 de abril de 2017

Instituto Coincidir

Ya que este blog se llama Scalando en Familia os hablo ahora de una entidad de difícil definición, el Instituto Coincidir www.coincidir.es https://www.facebook.com/Coincidir-451887564862111/?fref=ts https://www.linkedin.com/company-beta/3013537/ @Coincidir_ Como podéis ver tiene una presencia más que suficiente en las Redes.

Su fundadora se llama María Álvarez de las Asturias. María es amiga de mi mujer y, sin embargo, ha sido el “azar” de las Redes lo que a mí me hizo encontrarme con ella. Una diosidad como otra cualquiera. María es bastante más fácil de definir que el Instituto que fundó. Es –en toda la literalidad de su expresión- una excelentísima persona; su principal rasgo. Además resalta su condición de creyente; una sólida mujer de fe que, como todas las personas de fe y de buena voluntad, anda en constante búsqueda. Su prestigio como canonista va de la mano de su propio nombre. Su más que sólida, formación y ejemplar desarrollo profesional –hasta extremos en que casi podría decirse que, como Alfonso de Ligorio, ella también tuvo sus Orsini y sus Médici- son un salvoconducto de éxito para cualquier empresa en la que se embarque. Hasta aquí, aunque no lo parezca, es una descripción radicalmente objetiva.

Sin embargo lo del Instituto Coincidir de verdad que no sé cómo calificarlo. Uno puede visitar su página web y de entrada no alcanzar a obtener una idea acertada. Hablo en primera persona porque hemos recurrido a ellos. Nada más ingresar en la página da la sensación de que es un centro de “Orientación Personal y Familiar”, que lo es, pero no solamente eso. Su actividad es muchísimo más amplia. Es, puede y debe ser un colaborar necesario y esencial para Centros Educativos y para familias; es un centro incomparable de logopedia y psicopedagogía. Todo esto es cierto, por lo que os animo a que visitéis su web y, los que os encontréis en alguna situación susceptible de ser atendidos por sus profesionales, no lo dudéis más y os pongáis en contacto con ellos. Pero ya mismo.

Reconozco que no soy objetivo. No lo soy porque hemos experimentado en primera persona algo que excede a la mera profesionalidad, algo que va más allá de currículos. Ese algo que traspasa lo “objetivo” y que tenían los antiguos médicos de familia, que diagnosticaban sin tanta técnica, fallaban menos y además tranquilizaban al paciente. El equipo está formado por profesionales de primer orden que, además,  están dotados de una sensibilidad fuera de lo común. Y hablo de los profesionales con los que hemos tratado como son la propia María, Mercedes Honrubia y Eva María Aguirre. Para que veáis que soy ecuánime nombro a quienes he conocido, del resto lo presupongo. Me han sorprendido hasta tal punto que hoy mismo me han saltado del corazón que llevaba en el bolsillo un par de “Perpes” para el móvil que he dado a Eva. Simplemente, GRACIAS. El trato, el interés, la delicadeza, la sensibilidad, cuando se unen a la profesionalidad, conforman el todo más redondo y rotundo.


Y como scalar en Familia es también compartir lo bueno para que otros puedan beneficiarse de ello, así os lo cuento. Aquí os lo dejo: COINCIDIR www.coincidir.es No lo dudéis.

iCongreso 2017 #iMisión

Los próximos días 29 y 30 de abril tendrá lugar en Madrid el II congreso internacional de iMisión con el lema “Estrategia y planificación en la evangelización digital”. Si Dios quiere estaré allí.

He tenido la suerte de participar en todos los eventos de iMisión, de una u otra manera desde que me inscribiera en el iCongreso de 2014, participante, tallerista, voluntario… En esta ocasión acudiré de nuevo como voluntario. ¿Qué haré como voluntario? No tengo aún ni la menor idea, pero eso es lo de menos.

¿Por qué? El camino andado desde el primer iCongreso ha sido una senda de Comunión que me ha proporcionado la dicha de tejer relaciones realmente especiales con un magnífico grupo de personas que más que “Amigos en comunión” somos hermanos de fe. Belén, Betania, Antioquía… un camino que a todos, cada uno marcando sus propias huellas, nos lleva hacia la Pascua. De nuevo acudiré como voluntario simplemente para tratar de sumar, aunque sea mínimamente. El tiempo de cada voluntario contribuye a que otros se puedan formar y que sean muchos más quienes anuncien la Pascua en el Continente Digital. Llevar la Buena Noticia de la sobreabundante Redención al Continente Digital.

No sé si quedarán plazas, pero si no os habéis inscrito y aún quedan os animo a que lo hagáis. Os formareis, por supuesto. Pero además viviréis una experiencia de comunión que os hará salir reforzados y con nuevos ímpetus. Pondréis rostros a muchos nicks y los “me gusta” se convertirán en un abrazo, un par de besos o un apretón de manos.


Y de ahí seguiréis en gerundio, sembrando. Y como el sembrador, sin mirar atrás. 

martes, 4 de abril de 2017

Católico a ratos

He escuchado a través de un medio de información digital un extracto de la entrevista que Jordi Évole realiza a Marion Maréchal-Le Pen, la diputada más joven de la Asamblea Nacional francesa. Confieso que tengo tanta simpatía por Jordi Évole como por Marine Le Pen, tía de la entrevistada y candidata por el Frente Nacional a la Presidencia de Francia; exactamente la misma simpatía.

La primera pregunta que escucho ya tiene su telita: “¿usan ustedes la religión como un elemento de confrontación?”. Ahí, como para que quede fijado eso de “la religión como elemento de confrontación”. Y la respuesta es bastante original: en absoluto, “yo misma soy católica en mi esfera privada”. Con un par; y digo simplemente eso de con un par porque no sé cómo se puede ser católico por compartimentos, o a determinadas horas, o en ciertos lugares, o según la audiencia o el propio estado de ánimo. No sé, es como decir, yo soy blanco (o negro o del color de cada cual) solamente en mi casa, en la oficina soy negro, en el cine amarillo y en ocasiones, según con quién me encuentre soy todo un piel roja. Que no lo entiendo. Uno es o no católico y como tal es su conducta, su planteamiento vital, sus relaciones con los demás seres humanos y con lo creado; católico durmiendo, en el cuarto de baño, andando por la calle, en la oficina y, también, en el parlamento el que lo sea que allí se encuentre. La verdad es que ella lo explica con una argumentación lógica, diciendo que su papel como política no es en absoluto la evangelización, cosa que, gracias a Dios, es cierta, y en eso estoy de acuerdo. Pero la tolerancia en la política, la misma concepción de la política, por el hecho de ser católico, debe estar impregnada de una ética especial.

Lo de la traducción de educación “tradicionalista” por “tradicional”, en fin, qué podríamos decir. Puntadas con un hilo finísimo nada más; o nada menos. Que le pusieran a recitar algo tan simple como el Padrenuestro en latín como si ella fuera un extraterrestre, no es más que síntoma del nivel cultural del entrevistador. Síntoma de su nivel y de tratar de ligar en el inconsciente colectivo latín con algo oscuro y rancio. Bueno, mis hijas rezan cada noche el Anima Christi en latín y están tan felices; han pasado el fin de semana en una convivencia Redentorista (donde les aseguro que se utiliza cualquier idioma menos el latín, no tengan duda) y no reciben en absoluto una educación “tradicionalista”. Pero tienen la mala suerte de tener un padre que quiere transmitirles eso de nuestra religión que, además de estar ligado por un idioma común en cualquier lugar del mundo, constituye ya parte del acervo cultural católico. Una ínfima parte de eso que se conoce como cultura, independientemente de la fe.

Recuerdo cómo durante la JMJ Madrid 2011, en la ceremonia de la Plaza de Colón con el anterior arzobispo de Madrid, la inmensa mayoría de los jóvenes de cualquier punto del orbe sabía seguir perfectamente las mínimas partes que se rezaron en latín. Yo, por cuestión de edad, también, pero ninguno de los jóvenes con los que estaba, procedentes de diferentes centros educativos concertados religiosos fueron capaces. Recuerdo que uno de ellos, a quien acabaría mandando un email…, me comentó precisamente que les faltaba eso... No sé, es como si esa enseñanza se tratara de ligar a una determinada ideología o a un cierto período de la historia. Absurdo. El único alcalde de Madrid que recibió a un Papa en latín, y que mantuvo con él en latín algunas conversaciones fue precisamente Enrique Tierno, socialista y a la sazón agnóstico, aunque falleciera reconciliado. No sé en qué hablarán ahora él y San Juan Pablo II. Absurdo.


Volviendo a la entrevista, no se puede ser católico a ratos ni por entregas. Al menos yo no puedo; simplemente lo soy. Y me caigo, voy renqueando, me levanto y continúo, scalando en Familia. Siempre en gerundio.