viernes, 28 de abril de 2017

Miguel Aranguren

Miguel Aranguren es un personaje singular, un artista de difícil clasificación. Es conocido principalmente como escritor y articulista, y en calidad de tal han sido sus últimas entrevistas en los medios. Quizás sea esa personalidad de escritor la que impulsa su curiosidad innata y le ha llevado a vivir las situaciones más rocambolescas, preguntando incansablemente, no con un fisgoneo de corrala, si no con el interés de quien trata de ahondar en lo profundo del ser humano. O quizás, más bien, sea esa condición de eterno buscador de la Belleza la que le empuja, como una necesidad interior, a transmitirla. Blanco sobre negro, en un trozo de madera, o a través de la pintura.

Recuerdo que en una entrevista en televisión con motivo de la publicación de alguna de sus novelas, creo que “La sangre del pelícano”, a una pregunta de la entrevistadora Miguel respondía que él no era un escritor católico. Se refería, sin duda, a que no es un escritor de temas religiosos. Yo, sin embargo, no estoy de acuerdo. Miguel es una persona de fe, plasmada dentro de la Iglesia en su compromiso como Supernumerario del Opus Dei. Pero su fe va más allá. Está arraigada de una manera tan natural en él que no es consciente de transmitirla ni en sus obras ni en su día a día; es consubstancial a su persona. La propia búsqueda en el interior del hombre, la búsqueda de la Belleza, también en la naturaleza, no es otra cosa que la búsqueda inconsciente y constante de Dios y Miguel lo hace con la mirada de quien está perseverantemente en Camino.

Eso es precisamente lo que ahora plasma en la pintura y en sus magníficas tallas. El ojo del artista en la belleza de lo Creado en cada una de las pinceladas. Sus pinturas sobre la naturaleza, sean acuarelas o acrílico, son en sí mismas un compendio de Laudato Si’, una explosión de colores como alabanza inconsciente (el uso del color que realiza con la pintura acrílica, me recuerda a la fuerza expresiva de otro grande, Fabio de Miguel o Fabio McNamara. Si bien Fabio transmite su propio camino interior desde la transgresión y el pop art hasta la Luz, Aranguren lo hace partiendo de la serenidad absoluta). En otras ocasiones es el ser humano el protagonista así como lo creado por el hombre, y nos lo muestra con tal delicadeza y armonía de trazos y tonalidades que hace partícipe al espectador de aquello que el espectador mira. Sus cuadros no son obras aisladas o estáticas, sino que interactúan con quien las observa precisamente porque Aranguren transmite y nos anuncia que somos copartícipes de la Creación, de tal manera que mirando sus cuadros uno reconoce la obra del Creador y se reconoce en ella. Sin pretenderlo, sin ser consciente, casi nos hace rezar con San Alfonso: “Si escuchamos el cantar de los pajarillos, preguntémonos: ¿Oyes cómo alaban estos animalitos a Dios? Y tú, ¿qué haces?”.

Sus tallas de madera son casi iconos para la contemplación. Alguna de ellas es claramente religiosa y otras aparentemente, no. Sin embargo todas transmiten algo inmenso: muestran al hombre o a la mujer crudamente. La dureza del paso del tiempo hecha casi historia de la humanidad; la dureza del paso del tiempo con la misma belleza y ternura de quien, sin saberlo, a cada golpe de gubia, va diciendo “loado mi Señor”.


Miguel Aranguren es un artista completo que próximamente, casi veinte años después de su última exposición, comparte con todos su obra pictórica y escultórica. Del 8 al 16 de mayo en La Industrial, en la calle San Andrés 8 de Madrid. Apenas tres meses después de haber regresado de pintar murales en dos iglesias de Kenia, nos ofrece la oportunidad, al alcance de la mano, de acercarnos a una exposición que muestra la madurez y solidez de un artista en constante crecimiento.

lunes, 10 de abril de 2017

Mártires Coptos

Los santos han llegado al reino con la palma del martirio, y de la mano de Dios han recibido una corona de gloria.”

Con las palmas del Domingo de Ramos alzadas en sus manos encontraron la palma del martirio ayer en Egipto casi medio centenar de Coptos y, con ella, la corona de Gloria. Estos hermanos nuestros están regando con su sangre una tierra que se volverá fértil. La semilla de los mártires siempre fructifica. Siempre. Los mártires del Domingo de Ramos.

Nuestros hermanos Coptos están siendo poco a poco diezmados, como el resto de la población cristiana de Oriente Medio. Se están mostrando casi, sin pretenderlo, como adalides de la unión de los cristianos porque cada muerte de uno de ellos es sentida como propia por el común de la Cristiandad. Eso ya es un signo en sí mismo.

Una vez más el ejército islámico. Una vez más silencio atronador y condenas a medias. ¿Cuántas voces oficiales de condena de las monarquías del Golfo hemos oído alzarse con contundencia para condenar los atentados a los cristianos? ¿Cuántas? ¿Cuántas veces, el Guardián de los Santos Lugares, como también se conoce al rey de Arabia Saudí, los ha condenado abiertamente? Por otro lado ¿cómo habría de condenarlos si en ese país se castiga con la PENA DE MUERTE introducir Biblias? Hallarte allí con un crucifijo es motivo suficiente, si uno es afortunado, para la expulsión. No sé si lo llamarían “expulsión en caliente” o cómo, pero es la realidad. No es excusa para cuando en Europa nos autoflagelamos por estas cuestiones, pero sí un hecho a tener en cuenta.

No sé, por preguntar ¿alguien financia a alguien? Pues, mientras, recemos unos por otros...

Solamente la Casa Real de Jordania es clara en esto. En su intervención ante el Parlamento Europeo en 2015, el rey Abdallá II dijo: "Estoy indignado y afligido por las recientes agresiones contra los cristianos y representantes de las minorías en varios países ya que es un ataque contra la humanidad y el islam". Su hermano el príncipe Hassan también ha sido contundente en alguna ocasión: "Estamos consternados, no sólo por los ataques repugnantes sobre los seres humanos, sino también por la casi extinción del cristianismo, de un lugar que es cuna de esta religión y que es parte de nuestro patrimonio común".../… "El cristianismo ha sido parte de la estructura esencial de Oriente Medio durante dos mil años. Lejos de ser una importación occidental como algunos creen, los cristianos nacieron aquí y fueron exportados como un regalo para el resto del mundo". Fuera de ellos, las condenas, de producirse, son tan tibias como falsamente protocolarias.

Ayer mismo, al tiempo que aparecían las primeras imágenes, me sorprendió ver una de musulmanes en una mezquita donando sangre para las víctimas de los atentados. Eso es ya una luz de esperanza; un brote de esperanza de una semilla regada con sangre.

Si bien aquí seguimos separados, la Iglesia del cielo acoge ya, unánime, a los nuevos mártires. Buen motivo para pedir su intercesión por la Paz y la Unidad de los cristianos.

Ya gozan de la contemplación de Dios por los siglos de los siglos.

Mártires del Señor, bendecid al Señor.

viernes, 7 de abril de 2017

Instituto Coincidir

Ya que este blog se llama Scalando en Familia os hablo ahora de una entidad de difícil definición, el Instituto Coincidir www.coincidir.es https://www.facebook.com/Coincidir-451887564862111/?fref=ts https://www.linkedin.com/company-beta/3013537/ @Coincidir_ Como podéis ver tiene una presencia más que suficiente en las Redes.

Su fundadora se llama María Álvarez de las Asturias. María es amiga de mi mujer y, sin embargo, ha sido el “azar” de las Redes lo que a mí me hizo encontrarme con ella. Una diosidad como otra cualquiera. María es bastante más fácil de definir que el Instituto que fundó. Es –en toda la literalidad de su expresión- una excelentísima persona; su principal rasgo. Además resalta su condición de creyente; una sólida mujer de fe que, como todas las personas de fe y de buena voluntad, anda en constante búsqueda. Su prestigio como canonista va de la mano de su propio nombre. Su más que sólida, formación y ejemplar desarrollo profesional –hasta extremos en que casi podría decirse que, como Alfonso de Ligorio, ella también tuvo sus Orsini y sus Médici- son un salvoconducto de éxito para cualquier empresa en la que se embarque. Hasta aquí, aunque no lo parezca, es una descripción radicalmente objetiva.

Sin embargo lo del Instituto Coincidir de verdad que no sé cómo calificarlo. Uno puede visitar su página web y de entrada no alcanzar a obtener una idea acertada. Hablo en primera persona porque hemos recurrido a ellos. Nada más ingresar en la página da la sensación de que es un centro de “Orientación Personal y Familiar”, que lo es, pero no solamente eso. Su actividad es muchísimo más amplia. Es, puede y debe ser un colaborar necesario y esencial para Centros Educativos y para familias; es un centro incomparable de logopedia y psicopedagogía. Todo esto es cierto, por lo que os animo a que visitéis su web y, los que os encontréis en alguna situación susceptible de ser atendidos por sus profesionales, no lo dudéis más y os pongáis en contacto con ellos. Pero ya mismo.

Reconozco que no soy objetivo. No lo soy porque hemos experimentado en primera persona algo que excede a la mera profesionalidad, algo que va más allá de currículos. Ese algo que traspasa lo “objetivo” y que tenían los antiguos médicos de familia, que diagnosticaban sin tanta técnica, fallaban menos y además tranquilizaban al paciente. El equipo está formado por profesionales de primer orden que, además,  están dotados de una sensibilidad fuera de lo común. Y hablo de los profesionales con los que hemos tratado como son la propia María, Mercedes Honrubia y Eva María Aguirre. Para que veáis que soy ecuánime nombro a quienes he conocido, del resto lo presupongo. Me han sorprendido hasta tal punto que hoy mismo me han saltado del corazón que llevaba en el bolsillo un par de “Perpes” para el móvil que he dado a Eva. Simplemente, GRACIAS. El trato, el interés, la delicadeza, la sensibilidad, cuando se unen a la profesionalidad, conforman el todo más redondo y rotundo.


Y como scalar en Familia es también compartir lo bueno para que otros puedan beneficiarse de ello, así os lo cuento. Aquí os lo dejo: COINCIDIR www.coincidir.es No lo dudéis.

iCongreso 2017 #iMisión

Los próximos días 29 y 30 de abril tendrá lugar en Madrid el II congreso internacional de iMisión con el lema “Estrategia y planificación en la evangelización digital”. Si Dios quiere estaré allí.

He tenido la suerte de participar en todos los eventos de iMisión, de una u otra manera desde que me inscribiera en el iCongreso de 2014, participante, tallerista, voluntario… En esta ocasión acudiré de nuevo como voluntario. ¿Qué haré como voluntario? No tengo aún ni la menor idea, pero eso es lo de menos.

¿Por qué? El camino andado desde el primer iCongreso ha sido una senda de Comunión que me ha proporcionado la dicha de tejer relaciones realmente especiales con un magnífico grupo de personas que más que “Amigos en comunión” somos hermanos de fe. Belén, Betania, Antioquía… un camino que a todos, cada uno marcando sus propias huellas, nos lleva hacia la Pascua. De nuevo acudiré como voluntario simplemente para tratar de sumar, aunque sea mínimamente. El tiempo de cada voluntario contribuye a que otros se puedan formar y que sean muchos más quienes anuncien la Pascua en el Continente Digital. Llevar la Buena Noticia de la sobreabundante Redención al Continente Digital.

No sé si quedarán plazas, pero si no os habéis inscrito y aún quedan os animo a que lo hagáis. Os formareis, por supuesto. Pero además viviréis una experiencia de comunión que os hará salir reforzados y con nuevos ímpetus. Pondréis rostros a muchos nicks y los “me gusta” se convertirán en un abrazo, un par de besos o un apretón de manos.


Y de ahí seguiréis en gerundio, sembrando. Y como el sembrador, sin mirar atrás. 

martes, 4 de abril de 2017

Católico a ratos

He escuchado a través de un medio de información digital un extracto de la entrevista que Jordi Évole realiza a Marion Maréchal-Le Pen, la diputada más joven de la Asamblea Nacional francesa. Confieso que tengo tanta simpatía por Jordi Évole como por Marine Le Pen, tía de la entrevistada y candidata por el Frente Nacional a la Presidencia de Francia; exactamente la misma simpatía.

La primera pregunta que escucho ya tiene su telita: “¿usan ustedes la religión como un elemento de confrontación?”. Ahí, como para que quede fijado eso de “la religión como elemento de confrontación”. Y la respuesta es bastante original: en absoluto, “yo misma soy católica en mi esfera privada”. Con un par; y digo simplemente eso de con un par porque no sé cómo se puede ser católico por compartimentos, o a determinadas horas, o en ciertos lugares, o según la audiencia o el propio estado de ánimo. No sé, es como decir, yo soy blanco (o negro o del color de cada cual) solamente en mi casa, en la oficina soy negro, en el cine amarillo y en ocasiones, según con quién me encuentre soy todo un piel roja. Que no lo entiendo. Uno es o no católico y como tal es su conducta, su planteamiento vital, sus relaciones con los demás seres humanos y con lo creado; católico durmiendo, en el cuarto de baño, andando por la calle, en la oficina y, también, en el parlamento el que lo sea que allí se encuentre. La verdad es que ella lo explica con una argumentación lógica, diciendo que su papel como política no es en absoluto la evangelización, cosa que, gracias a Dios, es cierta, y en eso estoy de acuerdo. Pero la tolerancia en la política, la misma concepción de la política, por el hecho de ser católico, debe estar impregnada de una ética especial.

Lo de la traducción de educación “tradicionalista” por “tradicional”, en fin, qué podríamos decir. Puntadas con un hilo finísimo nada más; o nada menos. Que le pusieran a recitar algo tan simple como el Padrenuestro en latín como si ella fuera un extraterrestre, no es más que síntoma del nivel cultural del entrevistador. Síntoma de su nivel y de tratar de ligar en el inconsciente colectivo latín con algo oscuro y rancio. Bueno, mis hijas rezan cada noche el Anima Christi en latín y están tan felices; han pasado el fin de semana en una convivencia Redentorista (donde les aseguro que se utiliza cualquier idioma menos el latín, no tengan duda) y no reciben en absoluto una educación “tradicionalista”. Pero tienen la mala suerte de tener un padre que quiere transmitirles eso de nuestra religión que, además de estar ligado por un idioma común en cualquier lugar del mundo, constituye ya parte del acervo cultural católico. Una ínfima parte de eso que se conoce como cultura, independientemente de la fe.

Recuerdo cómo durante la JMJ Madrid 2011, en la ceremonia de la Plaza de Colón con el anterior arzobispo de Madrid, la inmensa mayoría de los jóvenes de cualquier punto del orbe sabía seguir perfectamente las mínimas partes que se rezaron en latín. Yo, por cuestión de edad, también, pero ninguno de los jóvenes con los que estaba, procedentes de diferentes centros educativos concertados religiosos fueron capaces. Recuerdo que uno de ellos, a quien acabaría mandando un email…, me comentó precisamente que les faltaba eso... No sé, es como si esa enseñanza se tratara de ligar a una determinada ideología o a un cierto período de la historia. Absurdo. El único alcalde de Madrid que recibió a un Papa en latín, y que mantuvo con él en latín algunas conversaciones fue precisamente Enrique Tierno, socialista y a la sazón agnóstico, aunque falleciera reconciliado. No sé en qué hablarán ahora él y San Juan Pablo II. Absurdo.


Volviendo a la entrevista, no se puede ser católico a ratos ni por entregas. Al menos yo no puedo; simplemente lo soy. Y me caigo, voy renqueando, me levanto y continúo, scalando en Familia. Siempre en gerundio.

viernes, 31 de marzo de 2017

¿Dulces discrepancias?

Tengo la sensación de que nos hemos vuelto, en general, demasiado susceptibles. La piel se nos ha vuelto demasiado fina.

Nos asusta la confrontación, la discusión. Nos asusta más incluso, no ya el hecho de la discrepancia, sino que ésta sea pública. Cierto que siempre hay que mantener un mínimo tono de mesura, cordura, educación, sobre todo porque lo que se publica en las redes es susceptible de ser distorsionado y manipulado. Ese riesgo siempre existe.

Sin embargo, mostrar discrepancias entre católicos en las redes a mí me parece sano. Muestra la realidad tanto de pensamiento como de carácter. Cada uno se expresa tal cual es –al menos así debería ser- y ese mostrarse descarnadamente real adereza también el fondo de los pensamientos individuales. No creo en las dulces discrepancias ¡qué le voy a hacer! Creo en las discrepancias, en el acuerdo y en respetar el pensamiento contrario tanto como creo en la defensa de las propias convicciones con claridad y firmeza. Y eso no me frena un ápice en mi aprecio por el contrario, no mina lo más mínimo mi sincero afecto por quienes no piensan como yo. La claridad, firmeza y sinceridad creo que afianzan relaciones, centran posturas y ayudan a identificar dispersando dudas y errores.


La confrontación, la discusión, incluso la bronca han existido siempre desde los mismos inicios de la Iglesia. Desde la propia gestación de la Iglesia. Ahí tenemos a Antioquía y a Pedro y a Pablo. Imagino a Pablo tuiteando como un poseso con algún hastag tipo #hipocresía #iniquidad  o tecleando a toda velocidad “Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿por qué obligas a los gentiles a vivir como judíos?” y aún le sobrarían caracteres.

Yendo más allá qué queréis que os diga, si cojo la Carta a los Corintios puedo llegar a ver a Pablo, sin el menor rubor, subido a un autobús naranja: “Nolite errare: Neque fornicarii, neque idolis servientes, neque adulteri, neque molles, neque masculorum concubitores, neque fures, neque avari, neque ebriosi, neque maledici, neque rapaces regnum Dei possidebunt”…/… “Sciens hoc quia lex justo non est posita, sed injustis, et non subditis, impiis, et peccatoribus, sceleratis, et contaminates, parricidis, et matricidis, homicidis, fornicariis, masculorum concubitoribus, plagiariis, mendacibus et perjuris, et si quid aliud sanae doctrinae adversatur”. Y, qué.

Sinceramente creo que el Apóstol de los gentiles, sí, el de Tarso, cualquiera de los Apóstoles, los primeros cristianos, eran mucho más libres, se sentían mucho más libres y se expresaban con mucha mayor libertad de lo que lo hacemos nosotros, presos tantas veces de la necedad de lo políticamente correcto. No sólo los primeros cristianos, durante unos cuantos siglos, y si no que le pregunten a san Jerónimo…

A veces no entiendo por qué, con lo mala que se ha descubierto que es el azúcar nos obsesionamos por azucararlo todo. Y otras, sin embargo, soy el primero en edulcorar… ¡manojo de contradicciones! No sé, la edad atempera el ánimo. Como a Pedro y a Pablo y, sin embargo, el Espíritu les acompañaba a ambos.

Será el avance de la civilización, será el progreso… bien, pero de no matarnos a palos como en el cuaternario parece que estamos llegando a morir de refinamiento. Tanta finura parece el incienso de un fin de ciclo.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Antorcha de Luz y de Esperanza

De la RAE:

desierto, ta
Del lat. desertus.
1. adj. Despoblado, solo, inhabitado.
2. adj. Dicho de una subasta, de un concurso o de un certamen: Que no ha tenido adjudicatario o ganador.
3. m. Lugar despoblado o en el que no hay gente.
4. m. Territorio arenoso o pedregoso, que por la falta casi total de lluvias carece de vegetación o la tiene muy escasa.
clamar en el desierto
1. loc. verb. coloq. predicar en desierto.
predicar en desierto, o en el desierto
1. locs. verbs. coloqs. Intentar, infructuosamente, persuadir a quienes no están dispuestos a admitir razones o ejemplos.


hermano, na
Del lat. [frater] germānus '[hermano] carnal', der. de germen 'germen', 'brote'.
1. m.y f. Persona o animal que tiene en común con otra el mismo padre y la misma madre, o solo uno de ellos.
2. m. y f. Tratamiento que mutuamente se dan los cuñados.
3. m. y f. Lego o donado de una comunidad regular.
4. m. y f. Persona que tiene el mismo padre espiritual que otra; p.ej., un religioso respecto de otros de su misma orden.
5. m. y f. Persona admitida por una comunidad religiosa a participar de ciertas gracias y privilegios.
6. m. y f. Individuo de una hermandad o cofradía.
7. m. y f. Cosa respecto de otra a que es semejante.


perseverancia
Del lat. perseverantia.
1. f. Acción y efecto de perseverar.
perseverancia final
1. f. Constancia en la virtud y en mantener la gracia hasta la muerte.


mártir
Del lat. tardío martyr, -y̆ris, y este del gr. μάρτυς, -υρος mártys, -yros; propiamente 'testigo'.
1. m. y f. Persona que padece muerte en defensa de su religión.
2. m.y f. Persona que muere o sufre grandes padecimientos en defensa de sus creencias o convicciones.
3. m.yf. Persona que se sacrifica en el cumplimiento de sus obligaciones. Es un mártir de su profesión.
antes mártir que confesor
1. expr. coloq. desus. Erau. para explicar la resistencia que algunos muestran para declarar lo que se pretende saber de ellos.
traer, o tener, mártir a alguien
1. locs.verbs.coloqs. Importunarlo continuamente o causarle muchas  molestias o preocupaciones.


fidelidad
Del lat. fidelĭtas, -ātis.
1. f. Lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona.
2. f. Puntualidad, exactitud en la ejecución de algo.


Dejo ya el diccionario o no acabaría nunca.

Calasanz pasó lo suyo; santo. Alfonso pasó lo suyo; santo. El P Cherubini SchP murió en brazos de san José de Calasanz. Perdón. Tiempo de Job: como Alfonso, como Calasanz. Tiempo de silencio, oración y perdón. Tiempo de perseverancia y purificación. Ora et labora. Tiempo de tender manos y poner mejillas. Tiempo de Teresa, la santa de Alfonso: “La paciencia todo lo alcanza”. Tiempo de Ignacio para no hacer mudanza. Tiempo de prueba. Tiempo de Eclesiastés 3.

Oración, silencio y canto. Sí, canto. Porque los primeros cristianos entraban en el circo cantando, abrazaban el martirio cantando. Oración, silencio y canto. Sí, canto. Góspel puro. Al más puro estilo de los espirituales negros nacido de generaciones de sufrimiento de los esclavos negros.

Oración, silencio, canto y luz. El siglo de las luces es también un siglo de sombras, pero brilló Alfonso. Seamos luciérnagas. Un ejército de eficaces, abnegadas y discretas luciérnagas. Cuando la luciérnaga absorbe el oxígeno y éste entra en contacto con la luciferina se produce la luz. Impregnémonos del Espíritu para iluminar un poquito. Y, entre todos, seamos antorcha. Antorcha de Luz y de Esperanza. Como las luciérnagas, brillando en la oscuridad. Y en Familia.

jueves, 23 de marzo de 2017

La "marca" del carisma.

Esta tarde he leído una frase que me ha hecho pensar: “Los empleados ya no son embajadores de marca. Son la marca”. El autor es uno de los principales especialistas en branding, Andy Stalman, y la pronunció en el año 2014, luego no es nueva.

Voy a hacer un paralelismo que se, de entrada, que no va a gustar a mucha gente, fundamentalmente a aquellos a quienes les chirría que términos empresariales o de negocios se extrapolen al ámbito religioso ni eclesial, ni que se utilicen modos, técnicas o estrategias empresariales en la evangelización o la pastoral como algo normal. Ya lo siento, pero yo en esto lo tengo claro.

La fe es un don y una virtud teologal, el Espíritu sopla donde quiere y Cristo capitanea la barca de la Iglesia. Cierto. Los milagros existen; cierto. Pero el Señor se vale de nosotros para realizar muchos de esos milagros cotidianos.

No soy ningún pesimista, pero veo mi mundo y la sociedad global con altas dosis de realismo. Y constato que existe una labor de ingeniería en contra del cristianismo y de los valores que representa. Para mí es un hecho. Una suerte de ingeniería de propaganda global en todos los niveles y que se impregna en todos los estratos sociales, económicos, geográficos y colores políticos. Con la paz, pero para mí es un hecho.

La fe, el Evangelio, el ejemplo constante y perseverante tanto individual como colectivo son las llamas que inflaman el mundo de Amor, los reflejos de Luz que iluminan los más oscuros recovecos de la existencia humana. Llamas de esperanza ante la desesperanza, de Amor a quienes nadie quiere, de inclusión a los abandonados, de calor a quienes tiritan de indiferencia. La extensión de esa Luz, de esa llama es cuestión del propio Espíritu, pero una de las maneras ineludibles de ayudarlo no son solamente nuestras manos, tiempo, sudor, lágrimas y sonrisas, sino también la incorporación de la mercadotecnia, planificación y estrategias empresariales.

La frase de Stalman me ha llevado a pensar que la “marca” de las Congregaciones, Institutos o Movimientos eclesiales son TODOS y cada uno de sus miembros, religiosos y laicos. TODOS aquellos que viven, comparten y encarnan el carisma fundacional armonizado al signo de los tiempos. CADA UNO de manera individual tanto como todos en su conjunto son la “marca” del carisma. Eso entraña una enorme responsabilidad. Y los tiempos desvelan que aquellos institutos que no abren DE PAR EN PAR la puerta a los laicos tienen un futuro incierto, siendo benévolo. Incierto o marengo. Por otro lado, aquellos laicos que parecen apropiarse de manera exclusiva de un carisma determinado, no viven más que una ilusión efímera, porque ese carisma ni es suyo ni habría pervivido sin los religiosos, no existiría sin los religiosos. Hoy ambos, religiosos y laicos, son depositarios, custodios y transmisores necesarios; un carisma en dos vocaciones de una misma familia. Es entre todos como se acerca el Reino a la tierra. Comprendo los miedos; los miedos son pruebas para ser superadas. Cerrar puertas y ventanas por miedo, por muy comprensible que pueda parecer, es encerrarse en un catafalco, enterrarse en una tumba que no necesita epitafio, porque nadie lo leerá.


Me sorprende la suerte que tengo con mi Familia cuando hablo con laicos que no pueden compartir con naturalidad lo que es natural de suyo. Religiosos y laicos son la “marca” de un carisma común, senderos que confluyen para marcar un camino común, el futuro. Ese futuro para mi tiene nombre: REDENCIÓN.

viernes, 10 de marzo de 2017

400 años



Cada vez que veo una noticia referente a alguna celebración del Año Jubilar de los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, vuelvo al colegio. Me hago un niño y me veo en la capilla de los Escolapios de Santander rezándole a Calasanz; o sin decirle nada. En absoluto silencio, simplemente estando. Muchas horas, muchísimos recreos incluidos; conversaciones entre Calasanz y yo. Conversaciones entre el Señor y yo en presencia del santo; confidencias, desahogos, peticiones, agradecimientos. Con el tiempo descubrí, ya mayor, que incluso ese silencio era la oración de un niño y luego de un joven. Mis particulares “visitas al Santísimo”… Y no he vuelto a esa capilla desde que salí del colegio al finalizar 3ª de BUP… ¡Qué pena…!

Yo he crecido y me he formado no ya entre escolapios, lo he hecho a los pies de Calasanz y bajo su mirada. Por eso hoy, ante cualquier noticia del Año Jubilar, cierro los ojos, vuelvo a Canalejas 6 (sí, entonces era el número 6), entro en la capilla y rezo. Cierro los ojos y recuerdo desde voces a olores; casi puedo ver al P. Fabián en el confesionario o en la sacristía regalándome frasquitos de agua bendita. ¡Lo que ha llovido! Me alegro y me uno en la oración. Aún rezo con mi primer rosario, uno sencillo de cuentas negras que compré en la “librería” del colegio cuando estaba en 3º de EGB; todavía conservo, hoy raída por el tiempo y el uso, la estampa de Calasanz que me dio el P. Manuel Álvarez. Esa estampa recibe a quien entre en mi casa junto a la Perpe, Alfonso, Clemente, Gerardo… todos alrededor de una talla de la Virgen que fue de mi suegra. En Familia, Scalando en Familia desde Peralta de la Sal…

Me alegro de las celebraciones. Doy gracias a Dios de que las redes cruzaran en mi vida, de la mano de José Fernando Juan, la de Santi Casanova  y su familia. Una familia de laicos Escolapios que viven de pleno el carisma calasancio conformando la Comunidad de Salamanca junto a los consagrados. Santi, Esther y sus tres hijos son una bendición, un escuadrón de luciérnagas. #MisiónCompartida La Vida es algo más que un caprichoso juego de casualidades.

Y la tradición oral y mi morriña que han hecho que mis hijas sepan casi de memoria “Las campanas…” aunque vayan a un colegio del Opus. 

Y en mis momentos de tribulación, junto a San Alfonso, siempre estuvo Calasanz; como san Alfonso meditaba la vida de Calasanz en los suyos con la Congregación. Y de mis peculiares visitas al Santísimo, a las suyas…

Cuántas gracias le doy a Dios por su vida y la de sus hijos. Hoy rezo también por ellos y animo a hacerlo a quien lea esto. Pues eso, que “Gloria y honor, gloria y amor a Calasanz…..” y ¡GRACIAS!

martes, 28 de febrero de 2017

Crucificado en Las Palmas


¡¡¡Crucifícalo!!! Turba enardecida, enloquecida y enfervorizada ¡¡¡Crucifícalo!!! 2017 en Las Palmas, en el carnaval de Las Palma. Sin palabras. ¡¡¡Crucifícalo!!! ...y claro, una vez más, 2017 años después, lo crucificaron. Premio a la drag. ¿Por qué me pegáis?

Hemos llegado al éxtasis de la blasfemia, a la institucionalización de la blasfemia, al “buen tono” de la blasfemia. Ofender a los católicos, al Dios de todos, a Cristo, al Todo Misericordioso, a la Virgen, es de buen tono, de muy buen tono. Es progre, es moderno, es guay. Lo que no es, es algo casual. Esto está bien medido, estudiado y planificado. Todo es producto de una ideología cuidadosamente inoculada en la sociedad. Cuidadosamente en sus inicios, en la actualidad sin rubor alguno. Más bien al contrario, ha devenido en dictadura.

Y como toda ideología que se inocula progresivamente en la sociedad, no hay grupo o subgrupo de esa sociedad que se vea libre de caer en ella; en su totalidad, o alguno de sus miembros. También el clero. Está muy bien que ahora se pida perdón por horrores cometidos por miembros de la Iglesia; ok, justo y necesario. En algún momento del futuro alguien pedirá perdón por tanto silencio, por tanta barbaridad alentada incluso desde homilías, acompañamientos y confesionarios, por tanto buenrollismo progre que cuatro iluminados pretendieron vestir de evangélico; por callar, por no decir verdades incómodas, por amoldarse al medio en lugar de llevar al medio la revolución de Cristo. Muy guays y muy progres, que gota a gota, silencio a silencio, sonrisa a sonrisa, han conseguido lo que se ha vivido en Las Palmas. ¡Crucifícalo! 

No todo es incienso, el olor a azufre llega a todos los lugares...

Rezo por ellos porque son los primeros que tienen que convertirse. Rezo por quienes han sido y son confundidos en lugar de iluminados. Rezo por los drags protagonistas. Rezo por quienes contemplaron enfervorecidos el espectáculo ¡Crucifícalo!

Hoy estamos en camino de que afirmar que un niño tiene pene y una niña tiene vulva sea un delito. ¡Bravo! Y guardando silencio… cuando no aplaudiendo ¡Crucifícalo!

Si te llamas Drag Sethlas eres un héroe, o una heroína o yo qué se qué, pero si te llamas Philippe Ariño eres un ser despreciable. ¡Bravo! ¡Crucifícalo!

Ingeniería ideológica, ingeniería de odio, ingeniería que busca encender extremos. En mi encontrarán oración, no odio. Por ellos. Buena forma de iniciar la Cuaresma. ¿Por qué me pegáis?

Pues nada, que sigan adelante. Por decir claramente esto seguro que habrá quien me crucifique a mí, pero eso es lo que tiene scalar en Familia, así que… ¡Adelante!

martes, 21 de febrero de 2017

Vidrios rotos


En la bahía de Ussuri, en Rusia, se encuentra una singular playa, formada por vidrios de colores; podemos encontrar otra parecida en Laxe, en Galicia. Seguro que en otros lugares del mundo hay ejemplos similares. Durante décadas fueron utilizadas como escombreras de cristales rotos, almacenando el deshecho, la basura inservible.
El mar, la fuerza del mar a lo largo del tiempo fue suavizando las aristas de esos vidrios rotos abandonados, moldeando a su antojo el dióxido de silicio hasta redondear cada uno de ellos. El conjunto forma una imagen realmente hermosa, llena de color y de la luz que reflejan.

Viendo las fotografías que Anna Pozharskaya tomó para The Siberian Times, lo primero que se me ha venido a la cabeza es la insistencia del Papa Francisco sobre los descartados. Los abandonados, todos aquellos ignorados, vapuleados por la vida y por nuestra propia indiferencia; todos aquellos que ya carecen de la más mínima esperanza. Cada uno de ellos encierra en su interior la belleza de Dios, a cuya imagen y semejanza fueron creados. Cada uno de ellos tiene un nombre que está inscrito en la palma de Sus manos. Cada uno de ellos es (no fue, es) un proyecto del Padre. Azotados, abusados, marginados, no nacidos, refugiados sin refugio, parados, explotados, humillados, abandonados, ninguneados, ignorados, desesperanzados, presas de cualquiera de las nuevas formas de esclavitud y de las tradicionales… cada uno de ellos es un vidrio roto. Cada grito, cada golpe, cada bala, cada mirada esquiva, cada incomprensión, cada injusticia han ido puliendo sus aristas. Ellos son los vidrios rotos de Dios, creando la más hermosa de las playas; ellos son los favoritos del Señor y, Anna Pozharskaya ayuda a entenderlo, incluso sin ser esa su intención.

Reparando en ello me encuentro al azar con las lecturas de la fiesta de la Cátedra del apóstol San Pedro. Aunque no creo que sea una casualidad. Y como no creo que sea una casualidad aquí os las dejo, junto a la playa de Laxe, la bahía de Ussuri o a vuestra propia orilla..., para que reflexionéis. Yo así trato de hacerlo, siempre bajo la mirada del Padre.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (5,1-4):
 A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a manifestarse, os exhorto: Sed pastores del rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño. Y cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.

 Sal 22,1-3.4.5.6

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara, mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre. R/.

Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

  
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (16,13-19): 

 En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»

Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»

Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»

Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»
Pues eso, que ahí vamos, scalando en Familia.