martes, 21 de febrero de 2017

Vidrios rotos


En la bahía de Ussuri, en Rusia, se encuentra una singular playa, formada por vidrios de colores; podemos encontrar otra parecida en Laxe, en Galicia. Seguro que en otros lugares del mundo hay ejemplos similares. Durante décadas fueron utilizadas como escombreras de cristales rotos, almacenando el deshecho, la basura inservible.
El mar, la fuerza del mar a lo largo del tiempo fue suavizando las aristas de esos vidrios rotos abandonados, moldeando a su antojo el dióxido de silicio hasta redondear cada uno de ellos. El conjunto forma una imagen realmente hermosa, llena de color y de la luz que reflejan.

Viendo las fotografías que Anna Pozharskaya tomó para The Siberian Times, lo primero que se me ha venido a la cabeza es la insistencia del Papa Francisco sobre los descartados. Los abandonados, todos aquellos ignorados, vapuleados por la vida y por nuestra propia indiferencia; todos aquellos que ya carecen de la más mínima esperanza. Cada uno de ellos encierra en su interior la belleza de Dios, a cuya imagen y semejanza fueron creados. Cada uno de ellos tiene un nombre que está inscrito en la palma de Sus manos. Cada uno de ellos es (no fue, es) un proyecto del Padre. Azotados, abusados, marginados, no nacidos, refugiados sin refugio, parados, explotados, humillados, abandonados, ninguneados, ignorados, desesperanzados, presas de cualquiera de las nuevas formas de esclavitud y de las tradicionales… cada uno de ellos es un vidrio roto. Cada grito, cada golpe, cada bala, cada mirada esquiva, cada incomprensión, cada injusticia han ido puliendo sus aristas. Ellos son los vidrios rotos de Dios, creando la más hermosa de las playas; ellos son los favoritos del Señor y, Anna Pozharskaya ayuda a entenderlo, incluso sin ser esa su intención.

Reparando en ello me encuentro al azar con las lecturas de la fiesta de la Cátedra del apóstol San Pedro. Aunque no creo que sea una casualidad. Y como no creo que sea una casualidad aquí os las dejo, junto a la playa de Laxe, la bahía de Ussuri o a vuestra propia orilla..., para que reflexionéis. Yo así trato de hacerlo, siempre bajo la mirada del Padre.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (5,1-4):
 A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a manifestarse, os exhorto: Sed pastores del rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño. Y cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.

 Sal 22,1-3.4.5.6

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara, mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre. R/.

Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

  
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (16,13-19): 

 En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»

Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»

Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»

Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»
Pues eso, que ahí vamos, scalando en Familia.

lunes, 20 de febrero de 2017

Lo que de verdad importa


El pasado sábado fuimos en familia a ver “Lo que de verdad importa”. La película, dirigida por Paco Arango, es totalmente benéfica. El 100% de lo recaudado irá, a través de la Fundación Aladina, a campamentos especiales para niños con enfermedades graves. Serious Fun Chilndren’s Network fue creada por Paul Newman. Sin duda tanto Paul Newman como Paco Arango, podrían no haber hecho nada, haberse dedicado legítimamente a llevar una apacible vida tranquila, con lujos, sin quebraderos de cabeza, sin preocupaciones. Sin embargo tanto uno como otro decidieron dedicarse también a lo que de verdad importa, a los demás, a dar vida. Como tantos otros anónimos que entregan esfuerzo, tiempo y capital a los más desfavorecidos. Sin demagogias.

Hay grandes anónimos, pero quizás sea tiempo de dejar el anonimato y, no por orgullo o soberbia, si no con la misma humildad que les llevó a estar ocultos, salir a la luz para animar a otros. Y así, luz a luz, iluminar como luciérnagas a los más débiles. Muchos de quienes lo hacen son denostados, porque siempre hay gente a quien nada le parece suficiente, pero incluso así se lo toman con la alegría de quien es perseguido por Su causa; y en silencio. Yo me pregunto qué hacen de verdad por los demás tantos minúsculos soberbios...

A mi mujer, a mis hijas, a mi madre y a mí la película nos entusiasmó. Una película sencilla, inspiradora, alentadora, exenta de almíbar; va directa a lo que de verdad importa… No dejéis de verla todos aquellos que tengáis la oportunidad, y no solamente porque estaréis contribuyendo a una buena causa, o porque pasaréis un rato agradable; saldréis inspirados y reforzados.

La película la vimos en CINESA Santander, y salimos de la sala atravesando el centro comercial (El corte inglés) hacia el parking. Ya iban cerrando los departamentos, pero quedaban abiertas cafeterías y aún había mucha gente, formando especial revuelo ya que se iba bordeando la hora del cierre. Me agobian un poco esas aglomeraciones, la verdad. Yo caminaba con mi madre y mis hijas iban delante con María. Un niño pequeño, de unos cuatro años, con un peluche en su mano derecha iba corriendo desorientado gritando “mamá, mamá…”. Solté el brazo de mi madre y fui a por él (hay que ver lo rápido que puede correr un niño pequeño), lo mismo hicieron mi mujer y mis hijas. Lo cogí en brazos. No estaba especialmente asustado, pero sí perdido y un tanto aturdido. Le pregunté su nombre, pero solamente decía “mamá, mamá…”. Con él en brazos fuimos a buscar a algún responsable del Centro Comercial, y finalmente se lo entregamos a una chica, aunque costó porque no quería irse con nadie; se aferraba a su primer rescatador. Fue la mejor opción. De vuelta hacia el parking nos íbamos fijando por sí veíamos a alguien buscando a un niño. Pero no fue así.

Perdido y hallado en el Centro Comercial; angustiosa Estación para unos padres. Seguro que ese pequeño estará con su familia. Por ello rezan desde entonces mis dos hijas; y por los niños enfermos de cáncer. Cada noche los encomendamos al Perpetuo Socorro de María.
 
Entre todos, en casa, en nuestra Comunidad, en el colegio, cada vez más con su propio criterio, mis hijas van aprendiendo lo que de verdad importa. Scalando en Familia.

viernes, 3 de febrero de 2017

De la Virginidad de María


Confieso que continúo perplejo por el revuelo que se ha montado tras las declaraciones de una dominica argentina en una entrevista televisiva. Me sorprende muchísimo la cantidad de gente que se ha mostrado sorprendida, eso sí, no sus declaraciones. Que esa individua opine como opina de la Virginidad de María a mí, personalmente, no me sorprende lo más mínimo dada su trayectoria. Nada de sorpresas. 

Tampoco me sorprende que un obispo, (éste sí que siempre me había parecido intachable), haya mediado en su perfil de Facebook a favor de la religiosa en cuestión con frases como: “… una Iglesia ocupada en virginidades mientras los niños se mueren de injusticia, es una Iglesia fuera de lugar, una Iglesia fuera de misión, una Iglesia prescindible. La humanidad ni la espera ni la necesita.” O “…2. Agredir a una religiosa por lo que dice en una entrevista, en la que, con respeto, expresa lo que significa para ella la virginidad de María, y hacerlo en nombre de la pureza de la fe cristiana, es propio de señores de la verdad, peor aún, es tic de dueños de la conciencia ajena, a los que hay que pedir permiso para decir lo que uno lleva en el corazón.  3. Algo me dice que en todo este asunto, hay un gran equívoco, y es el de confundir el dogma con sus interpretaciones culturales, con nuestras representaciones del mismo.” No me sorprende cuando se trata de vincular las conductas evangélicas con ciertos sesgos ideológicos y cuando uno trata de revestirse del único halo de bondad real sobre la faz de la tierra.

Tratar de vincular la defensa del dogma de la Virginidad de María a la dejación en la misión me resulta de una bajeza repulsiva, aún más viniendo de quien viene. Lo de “agredir” a la religiosa que con su libertad de expresión ha ofendido a millones de católicos, por utilizar libre y educadamente esa misma libertad de expresión, es de risa. O de llanto; porque la pretensión de enarbolar la bandera de la libertad de expresión cuando me interesa, y atacarla cuando no me es favorable, siempre viene del mismo espectro ideológico. Los totalitarismos ideológicos son así. Otra cosa es que la agresión sea real, o que existan amenazas, lo cual no es solamente deleznable, si no constitutivo de delito y jurídicamente perseguible.

No me gusta la demagogia, no me gusta la Iglesia ideologizada, no me gusta el populismo. ¡Cómo me va a gustar el populismo cuando el ejemplo más escandaloso que me viene a la cabeza es el de Poncio Pilato preguntando “a la gente” si soltaba a Barrabás o a Jesús…! Pues eso.

Otro misionero, en este caso Redentorista, que jamás sesga ideológicamente su misión, opinó también en Facebook recientemente: “Llamadme conservador o ingenuo, aunque yo simplemente le llamo ser creyente. Creo en la concepción virginal de María, creo en el poder de Dios, creo en la verdad de los evangelios y creo en la fe de la Iglesia.” Yo me quedo con ese tipo de misionero, aquel que enfangado en la misión simplemente se considera eso, CREYENTE. El resto estará revestido de una bondad infinita, pero es otra cosa, lleven o no hábito, sean laicos, consagrados o pertenezcan al Orden.

En fin, que la Iglesia es plural, pero el depósito de la fe es custodiado por la Iglesia; y yo creía, se ve que ingenuamente, que defendido en primer lugar por sus obispos. Y como la Iglesia es plural puestos a elegir dominicas yo me quedo con las Dominicas de Caleruega que, como ellas mismas dicen: “Condenamos y rechazamos las palabras y el pésimo ejemplo de sor Lucia Caram de las cuales, nosotras, monjas Dominicas de la casa de Domingo de Guzmán, somos las primeras perjudicadas.” Extraordinario el comunicado que han emitido a través de las redes sociales. No sé si a estas dominicas el arzobispo de Tánger también las considera parte de esa Iglesia prescindible a la que la humanidad ni la espera ni la necesita; él sabrá. A mí me da lo mismo, porque puestos a elegir obispos elijo la opinión de monseñor Munilla al respecto, quien, en uno de sus atinados tuits dijo: https://pbs.twimg.com/media/C3r8aVKWIAMZ22M.jpg:largehttps://pbs.twimg.com/media/C3r8aVKWIAMZ22M.jpg:largeLa experiencia enseña que cuando se silencia o se pone en duda la Virginidad de María, se termina negando la divinidad del Hijo de Dios."

Y todo lo anterior en lo que no es sino una opinión, como siempre, estrictamente personal.



Pues eso. Que hoy os dejo con el Credo de Nicea…:
Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, JESUCRISTO,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz.
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros los hombres
y por nuestra salvación, bajó del cielo;
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el ESPÍRITU SANTO,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo,
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.

Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.





domingo, 22 de enero de 2017

Infancia misionera y Redentorista

La misa de las familias en PS ha estado presidida hoy por el P Antonio Roncero. Cada vez que le toca a él presidir estas Eucaristías demuestra que la edad nada tiene que ver para atrapar a infantes y mayores, para cautivarnos con unas homilías enriquecedoras y ejemplares. Ver las caras de interés de los más pequeños, sus ojos abiertos de par en par escuchando cada una de sus palabras y, lo más importante, pendientes primero de la Palabra, es la imagen viva del fruto de un misionero curtido en tierras peruanas y españolas y de la benignidad pastoral marca de la casa.

En el presbiterio suele estar también, presida quien presida, otro redentorista ya mayor, el P Generoso García Castrillo misionero por muchísimos rincones de América y España. Misionero y un poeta y escritor extraordinario que ha firmado casi todas sus obras con el seudónimo de Astor Brime. Y continúa haciendo misión con su sola presencia. Cada noche, desde que el domingo pasado les regalara a mis hijas, dedicado, un ejemplar de “A las Glorias por el Rosal de la Salve”, finalizamos los rezos nocturnos con una oración suya.

Hoy ha sido el día de la Infancia Misionera, y el P Roncero nos ha leído la carta del Cardenal Osoro a los niños de la diócesis. Yo he recordado cuántas veces don Carlos nos ha contado cómo en nuestra Cantabria natal, siendo él un niño, fue durante una misión Redentorista cuando dijo por primera vez que quería seguir a Jesús, aunque ese sentimiento infantil se materializara en una vocación tardía. Y el lema de este año es ¡Sígueme! No he podido evitar pensar en cuántas vocaciones han surgido alentadas por las vidas entregadas de tantos misioneros Redentoristas a lo largo de nuestros 284 años de historia; cuántas salvaciones a sus espaldas, cuántos hombres y mujeres de los cinco continentes han podido conocer a Cristo gracias a tantos hombres que han sido palabra, ejemplo, semilla, tierra, abono y agua para tantos. Además de nuestros santos, beatos y mártires, la Iglesia del cielo está llena de santos anónimos de la Congregación y por la Congregación. Admiración, agradecimiento, orgullo y responsabilidad.


Viendo a tantos niños en misa he pedido por ellos. Son niños misioneros, cada uno de ellos. A su manera; inconscientemente unos, y otros, a su manera, con plena consciencia. Pero lo son. He pedido por ellos y en ellos por las vocaciones Redentoristas; por la vocación personal e individual de cada uno de ellos. Don Carlos tuiteaba el pasado día 20: "Cristo llama a quien le parece, para acompañarlo y enviar a anunciar la Vida. ¡Qué gracia has tenido sin buscarla!" Un carisma que crece con los consagrados y con los laicos; en los consagrados y en los laicos. Un carisma que crece en la misión, en las familias, en las redes, en el mundo. Un carisma que se expande allá donde esté un Redentorista. Infancia misionera. Las caras de estos niños hoy al salir de misa eran un Anuncio realmente explícito de la Vida; sus ojos gritaban al mundo, quizás sin saberlo, que en Él la Redención es abundante. Copiosa Apud Eum Redemptio.

sábado, 21 de enero de 2017

Bendiciones a un Presidente

He escuchado y luego leído con evidente interés el discurso del nuevo Presidente de los Estados Unidos. Es el discurso de lo que es, el Presidente de una Nación, no el benefactor del mundo, salvo quizás por esta frase: "We will reinforce old alliances and form new ones and unite the civilized world against radical Islamic terrorism, which we will eradicate from the face of the Earth".

Populista, un discurso populista absolutamente impecable. Ayer compartía en Facebook otro discurso impecable de un diputado autonómico de Podemos. Sin embargo, yo me quedo con este otro populismo, de tener que elegir entre los dos.

Me asombran las críticas de quienes solamente aceptan los resultados electorales cuando ganan las elecciones pero que, cuando las pierden, justifican revueltas callejeras ciscándose directamente en la democracia.

He visto en directo la ceremonia por internet y confieso que he sentido un punto importante de envidia al escuchar con qué naturalidad se nombra a Dios, al cristianismo en todas las versiones imaginables; con qué naturalidad y normalidad se da justa preponderancia a las raíces de un país cristiano recibiendo las bendiciones del cristianismo, comenzando por el cardenal Timothy Dolan e incluyendo a nuestros hermanos mayores representados en el rabino Marvin Hier. Hábil y valiente la lectura escogida por el cardenal en cuanto al fondo y por provenir de un libro que no está incluido en las Biblias protestantes; significativo, muy significativo. Las bendiciones de tantos líderes religiosos me ha impactado. Una imagen que contrasta con la envejecida, trasnochada y torticera laicidad europea.

Palabras de solidaridad hacia los americanos, trabajo para los americanos, protección y prosperidad para los americanos. Pero es que son los americanos quienes le han elegido y es de ellos de quien es Presidente; de nadie más.

Populismo. Iremos viendo en qué queda. Pero ahí estaban todos los ex presidentes vivos salvo Bush padre por razones obvias. Circunspectos en ocasiones, aplaudiendo otras. Eso es una lección frente a las revueltas baratas.

Populismo. Et omnia vanitas...

Del teatro escenificado hoy me quedo, sin ningún género de dudas, con las palabras del Papa:

"Upon your inauguration as the forty-fifth President of the United States of America, I offer you my cordial good wishes and the assurance of my prayers that Almighty God will grant you wisdom and strength in the exercise of your high office. At a time when our human family is beset by grave humanitarian crises demanding farsighted and united political responses, I pray that your decisions will be guided by the rich spiritual and ethical values that have shaped the history of the American people and your nation’s commitment to the advancement of human dignity and freedom worldwide. Under your leadership, may America’s stature continue to be measured above all by its concern for the poor, the outcast and those in need who, like Lazarus, stand before our door. With these sentiments, I ask the Lord to grant you and your family, and all the beloved American people, his blessings of peace, concord and every material and spiritual prosperity."


Me quedo, como siempre, con el Papa; me quedo con los pobres Lázaros. Me quedo con alguna conversación de madrugada como la que acabo de mantener con mi amigo @josefer_juan y que me lleva, como a él, a rezar por Trump. Rezar por alguien siempre es acertado.

martes, 3 de enero de 2017

Magos, sabios y en camino


Desde Oriente, magos, sabios, en camino siguiendo una estrella. El viaje es largo, los camellos van acusando el cansancio y la falta de agua. Sin embargo, la Estrella brilla con fuerza más que suficiente. La fe les mueve; les mueve la propia búsqueda de Jesús. Ese Jesús que se muestra, ya desde su nacimiento, también como un “lugar”… “con Él y en Él…”. “Con Él y en Él” nos dice el sacerdote en la doxología final de la plegaria eucarística mientras sostiene, elevada, la Forma.

Nos cuenta Mateo cómo la Estrella, la Luz, les precedía hasta que se detuvo sobre el lugar donde nació. Encontraron a María con el Niño. Nada dice de José; la discreción de José es tan exquisita como para no figurar ni siquiera en esa escena.

Y cuando entraron, “postrándose”, lo adoraron. Postrar, según la RAE: “Arrodillarse o ponerse a los pies de alguien, humillándose o en señal de respeto, veneración o ruego.”  … en señal de respeto, veneración o ruego. O las tres juntas. Llegaron a Él y postrándose lo adoraron. Si ellos, sabios, se postraron a adorarlo ¿quién soy yo para no hacerlo cuando, por las manos del sacerdote, se nos hace presente en cada Eucaristía? Oro, incienso, mirra…

Un camino largo, cansado. Me habría gustado escuchar algo de sus conversaciones –esa parte de cotilla curiosón- aunque siempre nos queda imaginárnoslas. O escuchar su silencio, meditar con su silencio mecido por el viento y el silbo de la arena. Una melodía de fe, Esperanza y Salvación. Es Lucas quien nos habla de salvación al narrar el anuncio del Ángel a los pastores: “…os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” El silencio de Dios que susurra al corazón de cada hombre. La Esperanza y la Fe mitigan el cansancio hasta anularlo.

La escena la tenemos clara. Pero ahora me pregunto cuál es nuestro viaje, mi viaje y el tuyo. Desde dónde partimos para acudir a adorar al Niño. Qué alforjas llevamos. Qué lastre vamos soltando como naderías existenciales… ¿Qué regalos le ofrecemos?

Ya casi podemos escuchar a los camellos, si la excitación creciente de los más pequeños de nuestras casas, nos deja. Los rostros infantiles van adquiriendo la tonalidad sonrosada de la emoción y sus ojos irradiando la luz de la ilusión. Pero… ¿les enseñamos de verdad qué es lo que movió a los Magos, a Quién buscaban…?

Son sólo preguntas. Seguro que todos tratamos de ir conjugando de la mejor manera ilusión, inocencia y fe transitando por el vértice invisible que forman la infancia y la edad adulta.

Nosotros ya hemos entregado la carta y los nervios van en aumento. Va quedando menos. Están cada día más cerca. Nervios en Familia. Vosotros ¿no estáis nerviosos? ¡Ojalá nunca perdamos esos nervios…!

lunes, 26 de diciembre de 2016

Cerrando filas

El pasado 22 de diciembre la web Infovaticana publicaba un titular deleznable sobre el Padre Damián Mª Montes CSsR.

Lo cierto es que no me enteré hasta ayer de madrugada, cuando llegábamos mi familia y yo a casa después de celebrar la Navidad en Familia. Cena en familia y Eucaristía en familia. Precisamente acabábamos de escuchar un extraordinaria homilía de Damián. Al acabar, como es tradición en PS, la Comunidad Religiosa nos ofreció a toda la comunidad parroquial una chocolatada.

Como digo, al llegar a casa, pasadas ya las dos de la mañana, consultando Twitter en mi Smartphone me topé con el titular en cuestión. Si no fuera por eso no me habría enterado porque hace mucho tiempo que decidí no consultar medios tóxicos, de modo que no leo esa publicación. Por un momento me hirvió la sangre, que yo soy propenso a la ira cuando atacan a los míos. La injusticia y mezquindad obviamente no me sorprendieron; no creo que le sorprendan a ningún católico de bien.

Uno ya se harta de tanto ataque (empezando a SS el Papa, siguiendo por el Arzobispo de Madrid, continuando por la Vida Religiosa), se harta de esa autosuficiencia de la que se autorevisten los rígidos inmovilistas acusadores en público o en privado. Tanto dedo rígido, tanta autosuficiencia beatífica, tanto mesianismo, tanto disfraz. ¿Enmascaramiento de problemas psicológicos individuales y colectivos…?

Sí, por un momento me calenté, pero era más el calorcito de la Luz que esa noche había nacido en mi corazón y al mundo.

Me dieron nauseas. Sin embargo, enseguida me di cuenta de que nadie, absolutamente nadie vinculado a esa web es digno de desatar las correas de las sandalias de mi hermano Damián. ¿Qué por qué es mi hermano? Pues por si alguien no lo sabe compartimos apellido: Redentorista. Él es un extraordinario sacerdote y misionero Redentorista, y yo un simple misionero laico Redentorista; y yo a mi Familia la defiendo con todas las armas posibles.


Yo soy de ir directamente a lo más divino, que es lo más carnal: ese Chiquitín que nos ha nacido. Sin tonterías. El Redentor, de carne y hueso. Quien nos salva y toca físicamente; quien nos salva y se deja tocar sin barreras absurdas y falsas. Puede que sea precisamente por eso de ir a lo fundamental y utilizar todas las armas, por lo que igual que ayer me dieron nauseas empuñé  con firmeza y fe la alabarda de la oración para flanquear a mi hermano, cerrar filas por mi #Familia y pedir al Todomisericordioso un esfuerzo extra de misericordia por el autor del titular y los miembros de la web que lo publicó. Ojalá el Señor se apiade de ellos y pueda transformar sus corazones. Yo aquí me quedo, scalando en Familia y afilando oraciones…




Isaías (52,7-10):

¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que proclama la paz,
que anuncia la buena noticia,
que pregona la justicia,
que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,
porque ven cara a cara al Señor,
que vuelve a Sión.
Romped a cantar a coro,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha rescatado a Jerusalén.
Ha descubierto el Señor su santo brazo
a los ojos de todas las naciones,
y verán los confines de la tierra
la salvación de nuestro Dios.”

Damián, hermano, mensajero, continúa cantando; no son dignos de desatar las correas de tus sandalias.
 Cuando Luzbel está rabioso es señal de que las cosas se van haciendo bien, así que: adelante.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Puertas abiertas

Las puertas abiertas para recibir al Redentor que nos nacerá esta noche. Sosiego y espera de Esperanza.

Esta mañana hemos tenido la fortuna de acudir una Eucaristía en la Basílica de San Miguel en Madrid. Presidió mi paisano el Cardenal Osoro. Una homilía cercana, profunda, amena alegre dirigida a los niños y, por lo tanto, a todos nosotros. Micrófono en mano, abrieron el comulgatorio y ahí se quedó, con ganas de dar dos pasos más y bajar. Como baja hoy el Niño Dios, hombre, carnal, a una gruta, sin barreras. Un Dios al que podemos tocar, un Dios que tocará a leprosos, prostitutas, pecadores… Un Dios que me toca a mi, a ti. Un Dios que derriba barreras y nos redime. 

El coro del Colegio Alegra -mis hijas formando parte- creo que nos puso a todos la piel de gallina. La Basílica, que en tiempos fue Redentorista, está regida hoy por el Opus Dei. Al llegar nos acercamos al sacerdote que actuó de maestro de ceremonias para entregarle el cáliz de Paula, nuestra pequeña celíaca que comulga con vino. Encantador y cercano él, como lo fue igualmente Don Pablo, concelebrante y capellán del Colegio cuando en la sacristía recogimos el cáliz y saludamos a Don Carlos, siempre tan cariñoso.

Ha sido la mejor manera de dar los últimos pasos a la gruta de Belén. Vendrá la cena en familia y, a continuación, en casa, en PS, la misa del Gallo. Otro ritmo; mi ritmo. En #Familia, celebrando a lo grande, con la profundidad, sencillez y arrolladora alegría marca de la casa. El lenguaje sencillo, adecuado a nuestro tiempo y meridianamente claro de los hijos de San Alfonso; creo que nos va en los genes espirituales. Cuánto bien hizo este doctor de la Iglesia utilizando lenguaje y formas llanas que todos pudieran comprender con facilidad y familiaridad.

Agradezco al Señor nuestra Vida, el año que va terminando. Recuerdo especialmente a todos aquellos que han perdido a algún ser querido; esta Navidad no están solos, les acompaña también nuestra oración. Como nuestra oración acompaña a todos los cristianos perseguidos que han sembrado de rojo las tierras donde, encontrando el martirio, alcanzaron la Corona de la Gloria; oración por ellos, por todos nuestros hermanos perseguidos por la fe en Quien esta noche santa nos nacerá para traer la Redención a todos.


 “Jesús mío, mi soberano Señor y verdadero Dios: ¿Qué fuerza te ha hecho descender del cielo a una gruta sino la fuerza de tu amor por nosotros?
Tú que habitas el seno del Padre, tú que reposas en un pesebre.
Tú que reinas más allá de las estrellas, tú vienes a nacer sobre un poco de paja…
Tú que eres la alegría del cielo, yo te escucho gemir y llorar.
Dime, oh Jesús mío: ¿Qué fuerza desconocida te ha reducido a tal abajamiento?
Una sola, la fuerza de tu amor por nosotros”.
(San Alfonso María de Ligorio)

Queridos, que tengáis una santa y feliz Navidad; que todos sepamos ser testigos y testimonio del Amor de Dios.


Nosotros ya estamos en #Familia a los pies del Portal aún vacío, esperando. Abriendo brazos para arropar y tendiendo manos para acoger. En gerundio.

jueves, 1 de diciembre de 2016

El cura rojo


A nadie le sorprendería un concierto de Vivaldi, ni le sorprendería que fuera él mismo quien  tocara el violín, instrumento del que era un virtuoso. No le sorprendería a nadie ni aun sabiendo que se trata de un sacerdote. Sí, “il prete rosso” le llamaban, por aquello del color de su pelo.

No sé si alguien ha pinchado en esta entrada pensando a ver qué nos va a contar este aventado hoy, o con las escopetas cargadas creyendo que me iba a meter con algún cura por sus ideas políticas, o afilando las navajas ante la idea de que fuera a ensalzar a algún sacerdote izquierdista asumiendo, sin tener por qué, que además de izquierdista sería anti ortodoxo. Qué ¿prejuicios?

No lo sé, pero al menos ahora tenéis claro que yo también prejuzgo.

Pues ya veis, no se trata de eso. Solamente quería hablar de un cura y músico. Claro que no se trata de Antonio Lucio Vivaldi. Tampoco de Sebanías, Josafat, Natanael, Amasai, Zacarías, Banaías o Eliezer, los sacerdotes trompetistas ante el Arca. No.

Se trata de un misionero fiel y entregado. De un sacerdote que se desgasta sin descanso en el anuncio de la Buena Noticia de la Sobreabundante Redención. Un tipo de 30 años que arrasa atrayendo a niños, jóvenes y mayores, consciente de que él es un instrumento. Un dignísimo hijo de San Alfonso que, por cierto, también era músico (qué italiano no canta en Navidad su “Tu scendi dalle stelle”, propina habitual de Pavarotti en muchos de sus conciertos). Un Redentorista y, por lo tanto, mi hermano: el P Damián Mª Montes Nieto CSsR. Imagen de una Iglesia joven, aglutinadora y en movimiento. Hay otros sacerdotes o religiosos con otro estilo de acercar las almas a Dios, de anunciar su venida y acercar el Reino a la tierra. Como hay feligreses de todo tipo. Aquí cabemos todos, que el rebaño es inmenso y variopinto.

Pues éste hermano mío es uno de los 30 seleccionados por TVE para representar a España en Eurovisión: http://www.rtve.es/television/20161201/padre-damian-canta-thousand-suns/1448527.shtml

Ya, yo también. Lo confieso, estoy encantado. Ni siquiera he escuchado la canción y ya pido el voto para él; también lo confieso. Pero es que estoy encantado con la mera idea de ver a un sacerdote en Eurovisión; a éste en concreto. La entrega, donación y riesgo que supone su sobre exposición es en sí mismo algo que me asombra, me llena de admiración y orgullo. La normalización de la vida religiosa en sentido amplio.

Este Adviento en el que leemos noticias sobre la prohibición de Belenes en algunos colegios nos llega la inmejorable noticia de la imagen explícita de un sacerdote en un Festival Musical de la repercusión mediática de EUROVISIÓN. Sería una impactante y positiva imagen en los televisores de millones de hogares. Pues ya sabéis, a partir de mañana 2 de diciembre y hasta el día 12 podéis entrar en la web de TVE y votar por el P Damián.

Thousand suns. Quienes fueron jóvenes, quienes lo son y quienes lo serán. Gracias a todos los que lo hagáis. En gerundio siempre. Scalando en Familia.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Y sin embargo...


El Evangelio de ayer domingo - Lucas (21,5-19)-, con el que iniciamos esta semana, no deja de resonar en mi cabeza.

Leo en la prensa que se ha archivado la causa contra Abel Azcona… y me viene ese Evangelio. Ni profanación, ni delitos contra los sentimientos religiosos… nada de nada. Formas consagradas tiradas por el suelo… una simple libertad de expresión…

En el Imperio han elegido presidente entre dos candidatos, una de los cuales era abiertamente abortista hasta el momento mismo del parto, y el otro levantará un muro fronterizo e iniciará deportaciones en masa. El uno no hace bueno a la otra ni ésta al elegido. Et omnia vanitas…

Falsas llamadas de paz que anulan a las víctimas y victimizan a los asesinos; corrupciones de todos los colores enquistadas y organizadas; justificación de lo injustificable en pos de un populismo alienante; nuevas formas de esclavitud soterrada al amparo de la precariedad laboral; colonizaciones ideológicas a fuerza de todo. Uno abre un periódico o escucha cualquier telediario en radio o televisión y las noticias parecen una retahíla inacabada de signos… Y hermanos contra hermanos aunque no sea público.

Descorazonador, todo descorazonador. Y sin embargo…

Pienso en los ojos de ilusión e inocencia de mis hijas y sé que aún hay esperanza.

Pienso en mi sobrina nieta que está de camino en el seno de su madre y sé que aún hay esperanza. Cada vez que un bebé se concibe Dios muestra su fe en la humanidad.

Pienso en Antonio que se ordenará sacerdote en unas semanas y sé que aún hay esperanza.

Pienso en cada mano que acoge a otra que se extiende y sé que aún hay esperanza.

Pienso en tantas personas que hacen y han hecho a Dios presente en mi vida y sé que aún hay esperanza.

Pienso en Lalo, en Guille, en Carlos, en Javi; en quienes dudan, en quienes se pregunta y en quienes dicen “sí” y sé que aún hay esperanza.

Pienso en algunos poetas de la existencia y me vienen muchos, muchísimos nombres: Jorge, Olegario, Víctor, Santi, Pedro, Damián, José, Inma, Rui, Jacinta, Lourdes, Mane, Francis, Antonio, Javier… un lista interminable, y sé que aún hay esperanza.

Enfocando el pensamiento sé que no está llegando el tiempo… pero lo parece. Ya lo ha parecido en otros tiempos de la historia. Pero éste es más importante, infinitamente más importante porque yo puedo ser una tímida luz de esperanza. Y tú; tú también puedes.

Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.

Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”.

Pienso en la Cruz y en el sepulcro vacío y sé dónde está la Esperanza. Juntos, unidos, perseverando, en gerundio, scalando en Familia, hay Esperanza.

domingo, 6 de noviembre de 2016

24 magníficos

Hay vivencias que a uno le superan, son reparadoras y reviven la llama común. Este fin de semana mi familia y yo hemos sido acogidos por el calor de un grupo muy especial de personas. 

Encabezados por el Padre Rui Santiago CSsR, hemos podido acompañar a un grupo de 24 magníficos en un  retiro como inicio del período de dos años de formación para llegar a ser Misioneros Laicos del Santísimo Redentor en el que han decidido embarcarse. Cuestión de llamadas y cuestión de respuestas. Valientes.

Las meditaciones, soberbias, la oración, profunda, pero yo me quedo con su pasión, con su fe, con su entrega, con su donación. Me quedo con la pertenencia a una misma #Familia, con la sensación y el calorcito de #Familia. Comunidad, comunión en estado puro. Jóvenes, mayores, solteros, casados, niños, bebés, hijos de una misma Iglesia, hermanos de una misma Familia, Redentoristas. 

La comunidad de Vila Nova de Gaia, en Portugal, ha sido nuestra casa este fin de semana; la nuestra y la de Paul Murphy, de Escocia. Los idiomas nunca son una barrera cuando los corazones laten al unísono.

Mientras rezábamos por el XXV Capítulo General que está teniendo lugar en Tailandia yo me sentía tremendamente orgulloso de estos 24 magníficos, 24 valientes que con sus 24 “FIAT” hacen que la Congregación vaya creciendo también en sus Laicos. Mis hermanos. Una gracia para la Congregación y para la Iglesia. 24 apóstoles de fe robusta, esperanza alegre, ardiente caridad, celo encendido...

Pasión, responsabilidad, emoción, lágrimas, sonrisas… y esas voces… ya me habían advertido, pero la realidad supera cualquier expectativa. Escucharles cantando le pone a uno el corazón a mil, elevan y anonadan. La que a borbotones se les escapa por la garganta, con la dulzura singular de su idioma, es una bomba de paz preparada para evangelizar.

La Eucaristía de esta noche…. sin palabras. La sensibilidad del P. Rui invitándonos a Paul y a mi a compartir nuestra experiencia fue mucho más que un simple gesto. Al hablarles lo hacía en primera persona,  pero consciente de ser voz de los MLSR de la Provincia de Madrid. La pasión de siempre, el empeño de siempre… compartimos fe, historia, carisma y apellido: Redentoristas.

Doy gracias a Dios porque Alfonso fundara esta Familia, doy gracias a Dios por los Consagrados, doy gracias a Dios porque vive y se expande también a través de sus Laicos. Doy gracias a Dios porque mis hijas crecen y viven la fe en esta Familia. 

Hoy que celebramos a los Beatos Mártires de Cuenca, les pido que velen por estos 24 magníficos, y a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que los acompañe siempre.

Hermanos, siempre en mi corazón. Unidos, scalando en Familia. En Él está la abundante Redención .