martes, 3 de enero de 2017

Magos, sabios y en camino


Desde Oriente, magos, sabios, en camino siguiendo una estrella. El viaje es largo, los camellos van acusando el cansancio y la falta de agua. Sin embargo, la Estrella brilla con fuerza más que suficiente. La fe les mueve; les mueve la propia búsqueda de Jesús. Ese Jesús que se muestra, ya desde su nacimiento, también como un “lugar”… “con Él y en Él…”. “Con Él y en Él” nos dice el sacerdote en la doxología final de la plegaria eucarística mientras sostiene, elevada, la Forma.

Nos cuenta Mateo cómo la Estrella, la Luz, les precedía hasta que se detuvo sobre el lugar donde nació. Encontraron a María con el Niño. Nada dice de José; la discreción de José es tan exquisita como para no figurar ni siquiera en esa escena.

Y cuando entraron, “postrándose”, lo adoraron. Postrar, según la RAE: “Arrodillarse o ponerse a los pies de alguien, humillándose o en señal de respeto, veneración o ruego.”  … en señal de respeto, veneración o ruego. O las tres juntas. Llegaron a Él y postrándose lo adoraron. Si ellos, sabios, se postraron a adorarlo ¿quién soy yo para no hacerlo cuando, por las manos del sacerdote, se nos hace presente en cada Eucaristía? Oro, incienso, mirra…

Un camino largo, cansado. Me habría gustado escuchar algo de sus conversaciones –esa parte de cotilla curiosón- aunque siempre nos queda imaginárnoslas. O escuchar su silencio, meditar con su silencio mecido por el viento y el silbo de la arena. Una melodía de fe, Esperanza y Salvación. Es Lucas quien nos habla de salvación al narrar el anuncio del Ángel a los pastores: “…os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” El silencio de Dios que susurra al corazón de cada hombre. La Esperanza y la Fe mitigan el cansancio hasta anularlo.

La escena la tenemos clara. Pero ahora me pregunto cuál es nuestro viaje, mi viaje y el tuyo. Desde dónde partimos para acudir a adorar al Niño. Qué alforjas llevamos. Qué lastre vamos soltando como naderías existenciales… ¿Qué regalos le ofrecemos?

Ya casi podemos escuchar a los camellos, si la excitación creciente de los más pequeños de nuestras casas, nos deja. Los rostros infantiles van adquiriendo la tonalidad sonrosada de la emoción y sus ojos irradiando la luz de la ilusión. Pero… ¿les enseñamos de verdad qué es lo que movió a los Magos, a Quién buscaban…?

Son sólo preguntas. Seguro que todos tratamos de ir conjugando de la mejor manera ilusión, inocencia y fe transitando por el vértice invisible que forman la infancia y la edad adulta.

Nosotros ya hemos entregado la carta y los nervios van en aumento. Va quedando menos. Están cada día más cerca. Nervios en Familia. Vosotros ¿no estáis nerviosos? ¡Ojalá nunca perdamos esos nervios…!

lunes, 26 de diciembre de 2016

Cerrando filas

El pasado 22 de diciembre la web Infovaticana publicaba un titular deleznable sobre el Padre Damián Mª Montes CSsR.

Lo cierto es que no me enteré hasta ayer de madrugada, cuando llegábamos mi familia y yo a casa después de celebrar la Navidad en Familia. Cena en familia y Eucaristía en familia. Precisamente acabábamos de escuchar un extraordinaria homilía de Damián. Al acabar, como es tradición en PS, la Comunidad Religiosa nos ofreció a toda la comunidad parroquial una chocolatada.

Como digo, al llegar a casa, pasadas ya las dos de la mañana, consultando Twitter en mi Smartphone me topé con el titular en cuestión. Si no fuera por eso no me habría enterado porque hace mucho tiempo que decidí no consultar medios tóxicos, de modo que no leo esa publicación. Por un momento me hirvió la sangre, que yo soy propenso a la ira cuando atacan a los míos. La injusticia y mezquindad obviamente no me sorprendieron; no creo que le sorprendan a ningún católico de bien.

Uno ya se harta de tanto ataque (empezando a SS el Papa, siguiendo por el Arzobispo de Madrid, continuando por la Vida Religiosa), se harta de esa autosuficiencia de la que se autorevisten los rígidos inmovilistas acusadores en público o en privado. Tanto dedo rígido, tanta autosuficiencia beatífica, tanto mesianismo, tanto disfraz. ¿Enmascaramiento de problemas psicológicos individuales y colectivos…?

Sí, por un momento me calenté, pero era más el calorcito de la Luz que esa noche había nacido en mi corazón y al mundo.

Me dieron nauseas. Sin embargo, enseguida me di cuenta de que nadie, absolutamente nadie vinculado a esa web es digno de desatar las correas de las sandalias de mi hermano Damián. ¿Qué por qué es mi hermano? Pues por si alguien no lo sabe compartimos apellido: Redentorista. Él es un extraordinario sacerdote y misionero Redentorista, y yo un simple misionero laico Redentorista; y yo a mi Familia la defiendo con todas las armas posibles.


Yo soy de ir directamente a lo más divino, que es lo más carnal: ese Chiquitín que nos ha nacido. Sin tonterías. El Redentor, de carne y hueso. Quien nos salva y toca físicamente; quien nos salva y se deja tocar sin barreras absurdas y falsas. Puede que sea precisamente por eso de ir a lo fundamental y utilizar todas las armas, por lo que igual que ayer me dieron nauseas empuñé  con firmeza y fe la alabarda de la oración para flanquear a mi hermano, cerrar filas por mi #Familia y pedir al Todomisericordioso un esfuerzo extra de misericordia por el autor del titular y los miembros de la web que lo publicó. Ojalá el Señor se apiade de ellos y pueda transformar sus corazones. Yo aquí me quedo, scalando en Familia y afilando oraciones…




Isaías (52,7-10):

¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que proclama la paz,
que anuncia la buena noticia,
que pregona la justicia,
que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,
porque ven cara a cara al Señor,
que vuelve a Sión.
Romped a cantar a coro,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha rescatado a Jerusalén.
Ha descubierto el Señor su santo brazo
a los ojos de todas las naciones,
y verán los confines de la tierra
la salvación de nuestro Dios.”

Damián, hermano, mensajero, continúa cantando; no son dignos de desatar las correas de tus sandalias.
 Cuando Luzbel está rabioso es señal de que las cosas se van haciendo bien, así que: adelante.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Puertas abiertas

Las puertas abiertas para recibir al Redentor que nos nacerá esta noche. Sosiego y espera de Esperanza.

Esta mañana hemos tenido la fortuna de acudir una Eucaristía en la Basílica de San Miguel en Madrid. Presidió mi paisano el Cardenal Osoro. Una homilía cercana, profunda, amena alegre dirigida a los niños y, por lo tanto, a todos nosotros. Micrófono en mano, abrieron el comulgatorio y ahí se quedó, con ganas de dar dos pasos más y bajar. Como baja hoy el Niño Dios, hombre, carnal, a una gruta, sin barreras. Un Dios al que podemos tocar, un Dios que tocará a leprosos, prostitutas, pecadores… Un Dios que me toca a mi, a ti. Un Dios que derriba barreras y nos redime. 

El coro del Colegio Alegra -mis hijas formando parte- creo que nos puso a todos la piel de gallina. La Basílica, que en tiempos fue Redentorista, está regida hoy por el Opus Dei. Al llegar nos acercamos al sacerdote que actuó de maestro de ceremonias para entregarle el cáliz de Paula, nuestra pequeña celíaca que comulga con vino. Encantador y cercano él, como lo fue igualmente Don Pablo, concelebrante y capellán del Colegio cuando en la sacristía recogimos el cáliz y saludamos a Don Carlos, siempre tan cariñoso.

Ha sido la mejor manera de dar los últimos pasos a la gruta de Belén. Vendrá la cena en familia y, a continuación, en casa, en PS, la misa del Gallo. Otro ritmo; mi ritmo. En #Familia, celebrando a lo grande, con la profundidad, sencillez y arrolladora alegría marca de la casa. El lenguaje sencillo, adecuado a nuestro tiempo y meridianamente claro de los hijos de San Alfonso; creo que nos va en los genes espirituales. Cuánto bien hizo este doctor de la Iglesia utilizando lenguaje y formas llanas que todos pudieran comprender con facilidad y familiaridad.

Agradezco al Señor nuestra Vida, el año que va terminando. Recuerdo especialmente a todos aquellos que han perdido a algún ser querido; esta Navidad no están solos, les acompaña también nuestra oración. Como nuestra oración acompaña a todos los cristianos perseguidos que han sembrado de rojo las tierras donde, encontrando el martirio, alcanzaron la Corona de la Gloria; oración por ellos, por todos nuestros hermanos perseguidos por la fe en Quien esta noche santa nos nacerá para traer la Redención a todos.


 “Jesús mío, mi soberano Señor y verdadero Dios: ¿Qué fuerza te ha hecho descender del cielo a una gruta sino la fuerza de tu amor por nosotros?
Tú que habitas el seno del Padre, tú que reposas en un pesebre.
Tú que reinas más allá de las estrellas, tú vienes a nacer sobre un poco de paja…
Tú que eres la alegría del cielo, yo te escucho gemir y llorar.
Dime, oh Jesús mío: ¿Qué fuerza desconocida te ha reducido a tal abajamiento?
Una sola, la fuerza de tu amor por nosotros”.
(San Alfonso María de Ligorio)

Queridos, que tengáis una santa y feliz Navidad; que todos sepamos ser testigos y testimonio del Amor de Dios.


Nosotros ya estamos en #Familia a los pies del Portal aún vacío, esperando. Abriendo brazos para arropar y tendiendo manos para acoger. En gerundio.

jueves, 1 de diciembre de 2016

El cura rojo


A nadie le sorprendería un concierto de Vivaldi, ni le sorprendería que fuera él mismo quien  tocara el violín, instrumento del que era un virtuoso. No le sorprendería a nadie ni aun sabiendo que se trata de un sacerdote. Sí, “il prete rosso” le llamaban, por aquello del color de su pelo.

No sé si alguien ha pinchado en esta entrada pensando a ver qué nos va a contar este aventado hoy, o con las escopetas cargadas creyendo que me iba a meter con algún cura por sus ideas políticas, o afilando las navajas ante la idea de que fuera a ensalzar a algún sacerdote izquierdista asumiendo, sin tener por qué, que además de izquierdista sería anti ortodoxo. Qué ¿prejuicios?

No lo sé, pero al menos ahora tenéis claro que yo también prejuzgo.

Pues ya veis, no se trata de eso. Solamente quería hablar de un cura y músico. Claro que no se trata de Antonio Lucio Vivaldi. Tampoco de Sebanías, Josafat, Natanael, Amasai, Zacarías, Banaías o Eliezer, los sacerdotes trompetistas ante el Arca. No.

Se trata de un misionero fiel y entregado. De un sacerdote que se desgasta sin descanso en el anuncio de la Buena Noticia de la Sobreabundante Redención. Un tipo de 30 años que arrasa atrayendo a niños, jóvenes y mayores, consciente de que él es un instrumento. Un dignísimo hijo de San Alfonso que, por cierto, también era músico (qué italiano no canta en Navidad su “Tu scendi dalle stelle”, propina habitual de Pavarotti en muchos de sus conciertos). Un Redentorista y, por lo tanto, mi hermano: el P Damián Mª Montes Nieto CSsR. Imagen de una Iglesia joven, aglutinadora y en movimiento. Hay otros sacerdotes o religiosos con otro estilo de acercar las almas a Dios, de anunciar su venida y acercar el Reino a la tierra. Como hay feligreses de todo tipo. Aquí cabemos todos, que el rebaño es inmenso y variopinto.

Pues éste hermano mío es uno de los 30 seleccionados por TVE para representar a España en Eurovisión: http://www.rtve.es/television/20161201/padre-damian-canta-thousand-suns/1448527.shtml

Ya, yo también. Lo confieso, estoy encantado. Ni siquiera he escuchado la canción y ya pido el voto para él; también lo confieso. Pero es que estoy encantado con la mera idea de ver a un sacerdote en Eurovisión; a éste en concreto. La entrega, donación y riesgo que supone su sobre exposición es en sí mismo algo que me asombra, me llena de admiración y orgullo. La normalización de la vida religiosa en sentido amplio.

Este Adviento en el que leemos noticias sobre la prohibición de Belenes en algunos colegios nos llega la inmejorable noticia de la imagen explícita de un sacerdote en un Festival Musical de la repercusión mediática de EUROVISIÓN. Sería una impactante y positiva imagen en los televisores de millones de hogares. Pues ya sabéis, a partir de mañana 2 de diciembre y hasta el día 12 podéis entrar en la web de TVE y votar por el P Damián.

Thousand suns. Quienes fueron jóvenes, quienes lo son y quienes lo serán. Gracias a todos los que lo hagáis. En gerundio siempre. Scalando en Familia.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Y sin embargo...


El Evangelio de ayer domingo - Lucas (21,5-19)-, con el que iniciamos esta semana, no deja de resonar en mi cabeza.

Leo en la prensa que se ha archivado la causa contra Abel Azcona… y me viene ese Evangelio. Ni profanación, ni delitos contra los sentimientos religiosos… nada de nada. Formas consagradas tiradas por el suelo… una simple libertad de expresión…

En el Imperio han elegido presidente entre dos candidatos, una de los cuales era abiertamente abortista hasta el momento mismo del parto, y el otro levantará un muro fronterizo e iniciará deportaciones en masa. El uno no hace bueno a la otra ni ésta al elegido. Et omnia vanitas…

Falsas llamadas de paz que anulan a las víctimas y victimizan a los asesinos; corrupciones de todos los colores enquistadas y organizadas; justificación de lo injustificable en pos de un populismo alienante; nuevas formas de esclavitud soterrada al amparo de la precariedad laboral; colonizaciones ideológicas a fuerza de todo. Uno abre un periódico o escucha cualquier telediario en radio o televisión y las noticias parecen una retahíla inacabada de signos… Y hermanos contra hermanos aunque no sea público.

Descorazonador, todo descorazonador. Y sin embargo…

Pienso en los ojos de ilusión e inocencia de mis hijas y sé que aún hay esperanza.

Pienso en mi sobrina nieta que está de camino en el seno de su madre y sé que aún hay esperanza. Cada vez que un bebé se concibe Dios muestra su fe en la humanidad.

Pienso en Antonio que se ordenará sacerdote en unas semanas y sé que aún hay esperanza.

Pienso en cada mano que acoge a otra que se extiende y sé que aún hay esperanza.

Pienso en tantas personas que hacen y han hecho a Dios presente en mi vida y sé que aún hay esperanza.

Pienso en Lalo, en Guille, en Carlos, en Javi; en quienes dudan, en quienes se pregunta y en quienes dicen “sí” y sé que aún hay esperanza.

Pienso en algunos poetas de la existencia y me vienen muchos, muchísimos nombres: Jorge, Olegario, Víctor, Santi, Pedro, Damián, José, Inma, Rui, Jacinta, Lourdes, Mane, Francis, Antonio, Javier… un lista interminable, y sé que aún hay esperanza.

Enfocando el pensamiento sé que no está llegando el tiempo… pero lo parece. Ya lo ha parecido en otros tiempos de la historia. Pero éste es más importante, infinitamente más importante porque yo puedo ser una tímida luz de esperanza. Y tú; tú también puedes.

Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.

Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”.

Pienso en la Cruz y en el sepulcro vacío y sé dónde está la Esperanza. Juntos, unidos, perseverando, en gerundio, scalando en Familia, hay Esperanza.

domingo, 6 de noviembre de 2016

24 magníficos

Hay vivencias que a uno le superan, son reparadoras y reviven la llama común. Este fin de semana mi familia y yo hemos sido acogidos por el calor de un grupo muy especial de personas. 

Encabezados por el Padre Rui Santiago CSsR, hemos podido acompañar a un grupo de 24 magníficos en un  retiro como inicio del período de dos años de formación para llegar a ser Misioneros Laicos del Santísimo Redentor en el que han decidido embarcarse. Cuestión de llamadas y cuestión de respuestas. Valientes.

Las meditaciones, soberbias, la oración, profunda, pero yo me quedo con su pasión, con su fe, con su entrega, con su donación. Me quedo con la pertenencia a una misma #Familia, con la sensación y el calorcito de #Familia. Comunidad, comunión en estado puro. Jóvenes, mayores, solteros, casados, niños, bebés, hijos de una misma Iglesia, hermanos de una misma Familia, Redentoristas. 

La comunidad de Vila Nova de Gaia, en Portugal, ha sido nuestra casa este fin de semana; la nuestra y la de Paul Murphy, de Escocia. Los idiomas nunca son una barrera cuando los corazones laten al unísono.

Mientras rezábamos por el XXV Capítulo General que está teniendo lugar en Tailandia yo me sentía tremendamente orgulloso de estos 24 magníficos, 24 valientes que con sus 24 “FIAT” hacen que la Congregación vaya creciendo también en sus Laicos. Mis hermanos. Una gracia para la Congregación y para la Iglesia. 24 apóstoles de fe robusta, esperanza alegre, ardiente caridad, celo encendido...

Pasión, responsabilidad, emoción, lágrimas, sonrisas… y esas voces… ya me habían advertido, pero la realidad supera cualquier expectativa. Escucharles cantando le pone a uno el corazón a mil, elevan y anonadan. La que a borbotones se les escapa por la garganta, con la dulzura singular de su idioma, es una bomba de paz preparada para evangelizar.

La Eucaristía de esta noche…. sin palabras. La sensibilidad del P. Rui invitándonos a Paul y a mi a compartir nuestra experiencia fue mucho más que un simple gesto. Al hablarles lo hacía en primera persona,  pero consciente de ser voz de los MLSR de la Provincia de Madrid. La pasión de siempre, el empeño de siempre… compartimos fe, historia, carisma y apellido: Redentoristas.

Doy gracias a Dios porque Alfonso fundara esta Familia, doy gracias a Dios por los Consagrados, doy gracias a Dios porque vive y se expande también a través de sus Laicos. Doy gracias a Dios porque mis hijas crecen y viven la fe en esta Familia. 

Hoy que celebramos a los Beatos Mártires de Cuenca, les pido que velen por estos 24 magníficos, y a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que los acompañe siempre.

Hermanos, siempre en mi corazón. Unidos, scalando en Familia. En Él está la abundante Redención .



miércoles, 26 de octubre de 2016

Papa y líder




Antonio Olivié, CEO de la agencia de noticias Rome Reports, nos ofreció ayer una muy interesante charla sobre su visión particular del Papa Francisco como Líder. Tuvo lugar en la sala "Speech & Debate" del Colegio Alegra.

Agradezco al APA del Colegio –allí estudian mis hijas y trabaja mi mujer- iniciativas como ésta. Lo cierto es que la existencia de un aula en un centro educativo llamada Speech & Debate es en sí misma algo extraordinario. Que se instruya a las alumnas en ello es aún más inusual y elogiable por cuanto ejercitan la dicción, la agilidad mental, el razonamiento lógico y, sobre todo, el pensamiento crítico.

El caso es que @AntonioOlivie nos mostró el embrión de lo que ya se gesta como un extraordinario reportaje sobre Francisco, elaborado por Rome Reports. Me pareció buenísimo el enfoque desde el punto de vista del liderazgo porque le reviste de un cierto rigor profesional, abstrayéndose del lastre que podría suponer el mero aplauso confesional.

Antonio se mostró como alguien cercano, dialogante y con ese punto de humildad que sólo brilla en los realmente grandes, para mostrarnos a un grande entre los grandes como es el Papa.

Me sorprendió ver que, al tuitear algunas de la frases del propio @AntonioOlivie, mis tuits eran retuiteados y alguien sugirió que el próximo acto de este tipo fuera grabado; @Colegio_Alegra recogió el guante… ¿Y una retransmisión en directo…? La tecnología es sencilla y al alcance de la mano… Periscope, incluso desde el propio perfil de Facebook.

Precisamente son las nuevas tecnologías y las redes sociales las que en buena medida contribuyen a difundir y asentar esa imagen de liderazgo, gracias a la audacia de Gustavo Entrala, gestor de @Pontifex, la cuenta de Twitter del Papa creada en el pontificado de Benedicto XVI. Difunden y asientan, pero no crean algo de la nada.

La realidad es que ese liderazgo es fruto de la personalidad de un hombre normal y corriente, que habla como un hombre normal y corriente; la personalidad de alguien que quizás reúna también bastantes de los tópicos aplicados a los argentinos, porque lo es. La personalidad de un religioso. No es baladí que sea religioso, y jesuita. La personalidad de quien no tiene pelos en la lengua y dice también cosas bastante duras, aunque lo haga sonriendo. La personalidad de quien tiene el valor y el coraje de decir lo que cree, hacer lo que debe e ir adonde no le aconsejan. La arrolladora personalidad de un hombre de fe sin tonterías.

Personalidad que atrae, no deja indiferente, mueve conciencias, remueve corazones, incomoda y genera críticas. Un hombre que solivianta y exaspera al maligno: http://www.scalandoenfamilia.com/2016/01/el-papa-hereje.html

Ese hombre que tanto me recuerda a quien se afanó por utilizar un lenguaje sencillo e inteligible por el pueblo, a quien se desmarcó tanto de rigoristas, jansenistas, como del laxismo dimanante del relativismo moral. Sí, bastante del Papa me recuerda a San Alfonso.

Un hombre normal y corriente, pero elegido para su labor por el Espíritu Santo. Un líder, sí, pero precisamente por eso es mucho más que un líder. Ojalá Rome Reports pueda completar pronto ese reportaje para que pronto podamos disfrutarlo. Por ahora, gracias a @AntonioOlivie por esa visión original y a @Colegio_Alegra por ofrecernos a los padres (y a las alumnas) algo más que cifras y letras.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Cuestión de enfoque

En la vida cotidiana, propia o ajena, se producen en ocasiones hechos, acciones, se desarrollan actitudes que me hacen pensar sobre la coherencia y el enfoque. Tomamos decisiones u otros las toman por nosotros; actuamos muchas veces llevados simplemente por la inercia.

¿Cómo de conscientes o inconscientes son nuestros actos? ¿Cómo de coherentes? ¿Qué me mueve? ¿Busco el bien común, un bien superior o, por el contrario, me veo inmerso en una tecnicista eficiencia o autoregalado por mi propio renombre, mi propio ego? Preguntas que afectan a todos los ámbitos de nuestra vida, personales, laborales, sociales, incluso cuando pretendemos ser una mínima luz para los demás. La coherencia de una vida no está parcelada, la coherencia de una vida ha de serlo en su totalidad.

Pero somos de barro, frágiles y débiles. ¿Sirvo o me sirvo de? ¿Remo al unísono con mis hermanos? ¿Hago que remen y agradezco? ¿Hago que remen y voy descartando de puerto en puerto?

Es bueno cuestionarse porque nos hace crecer. Digo cuestionarse en primera persona, aunque a veces sean actitudes de terceros las que nos hagan mirarnos a nosotros mismos. Puede ayudarnos a enfocar.

¿Me puedo sentir impelido por las injusticias de la humanidad y mostrarme frío, indiferente, con mis seres más próximos? ¿Puedo esforzarme por denunciar las cadenas que atan a quienes están lejos y mostrar una absoluta falta de empatía por quien tengo más cerca? Obviamente se puede porque ocurre a diario, pero ¿es coherente? ¿es evangélico? ¿es cristiano? ¿Me desvivo por el alejado y descarto sin explicaciones al prójimo próximo?

¿Me mueve Cristo? ¿Me mueve el otro? O…. ¿me acaba moviendo mi “yo”? Porque una buena intención inicial puede acabar desenfocada. No es grave, pero quien desprecia lo poco no tardará en caer, nos dice el Eclesiástico. No es grave, simplemente hay que volver a enfocar. Cosas de la conciencia.

Cuestiones a tener en cuenta a uno mismo, no a los demás. Y en todo, caridad. Yo llevo gafas, así que hoy os dejo, como siempre, en gerundio: enfocando. 

jueves, 6 de octubre de 2016

¡50 añazos!

Un instante. Me parece apenas un instante. A pesar de que hoy cumplo cincuenta años no son más que un pellizco en el tiempo, pero ese pellizco abraza medio siglo de vida.

Tras la barba entrecana aún reconozco al niño rubio, hasta donde alcanza mi memoria, frente al espejo; suerte que la emocional la debo tener hiperdesarrollada. Cierro los ojos y aparecen ordenados, lugares, olores, personas. No puedo sino dar gracias a Dios por la Vida, por mi Vida. Es ahora, si vuelvo la vista hacia atrás, cuando le reconozco a Él en tantas personas, en tantas situaciones, tras tantas decisiones. Pero casi cuando más nítidamente le reconozco no es en los éxitos, es en los momentos duros, que los ha habido, y muy duros. Uno cree que está a los pies de la Cruz, y lo está; sin embargo, las veces que caí estrepitosamente era Él quien estaba a mis pies para recomponer mis pedazos. Esperando para abrazarme.

El entorno, el nido, es fundamental para el desarrollo del individuo y el Señor me regaló el mejor. Cuando se cumplen años a quien realmente habría que felicitar es a quien peor lo pasó en el parto: la madre. Yo no tengo calificativos suficientes para la mía que permanece serena, fuerte, erguida, alegre, amorosa y joven para todos nosotros; el ejemplo de una vida regalada a los demás. La máxima expresión de señorío, dignidad y entrega. La primera imagen de Dios a mi lado: la ternura de mi madre. Mis hermanos (no sería quien soy sin ellos), mis cuñados, mis sobrinos. La presencia de mi abuela Emilia hasta los 18 años; transmisión generacional de ubicación y pertenencia. Y mi padre que nos contempla a todos desde el cielo. #Familia

Ese entorno se completa con los amigos que, en mi caso, son una extensión de mi familia. Tengo la fortuna de conservar los de mi infancia, más aquellos que fueron cayendo a mi lado como un regalo de lo Alto a lo largo de loa años. Vida entretejida. Ahí han estado, a mi lado, a nuestro lado, como Ángeles de la Guarda. ¡Qué importantes son siempre los amigos! Sin nombres; son ellos. #Familia

Uno va creciendo, tropezando, levantándose. Aparecen cicatrices. Y se curan. Y a cada paso, tras cada caída, ese Cristo real se va intuyendo; un buen día se hace presente y lo inunda todo. Y se toman decisiones que transcienden porque vienen de Arriba. MLSR. El innombrable. San Alfonso. PS. Comunidad. Redentoristas religiosos y laicos. #Familia

Andando, creciendo, escribiendo, se abren puertas. Me veo iniciando este blog y, tiempo después, Calasanz de por medio y mediando Alfonso aparece iMisión. Hermanos. Comunión. #Familia

#Familia. Siempre la Familia, siempre en Familia. 15 de agosto de 2002. El buen Dios me hizo el mayor de los regalos: María, mi mujer. Un golpe de pelo, una mirada y todo estaba dicho, todo estaba claro. La cuadratura del círculo de dos historias que confluyen para crear la propia, en común. El Amor individual pensado desde el inicio de los tiempos, formado por las manos del Creador, dos nombres escritos en las palmas de Sus manos. #Matrimonio Iniciando un Camino común; un Camino de santidad. Apoyo, Roca firme. Y el Señor que confía en nosotros y nos concede el don de los dones: dos criaturas que nos esperan en el Cielo y Toya y Paula. Ternura, responsabilidad, entrega, donación. Amor. La mayor alegría, la mayor esperanza, la mayor responsabilidad. Los hijos son un regalo. Ojos que descubren la Vida y te regalan inocencia y su absoluta confianza. La placidez de ese Amor que te roba el sueño. Barro entre las manos. Amar, formar, enseñarles a descubrir, a descubrirse y ser ellas mismas. Ellas dan sus propios pasos y crean sus propias huellas.

50 años. ¿Qué pesa? Aquí no hay dudas: el mal hecho y el bien dejado de hacer. 50 años desquiciando a mi pobre Ángel de la Guarda.

50 añazos, pero ¿qué queréis que os diga? Me encuentro como un chaval. No son más que un pellizco de tiempo; un pellizco en el tiempo. Mi tiempo. Gracias a la Virgen María por ser mi Perpetuo Socorro. Gracias mi Dios por la Vida, por mi vida. Hasta que quieras. Aquí me encontrarás, intentando ser luciérnaga, scalando en Familia.

Hoy acabo como lo hacemos cada noche al acostar a las niñas:

In hora mortis mea voca me
et pone me iuxta Te
ut cum sanctis tuis laudem Te
in saecula saeculorum. Amen.


jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Ver pasar la vida...?

Hoy han fallecido dos personas muy especiales para mi mujer y para mí, de las que son capaces de marcar una época y permanecer en el corazón y en el inconsciente colectivo de quienes les conocimos.

Antonio de Escalante Huidobro fue, a lo largo de su extensísima vida uno de esos caballeros singulares que marcan la historia y el paisaje de su ciudad. La historia de su familia, los Escalante, es en sí misma una parte importante de la intrahistoria de Santander y, a través de su hija María, de la mía propia; mucho el cariño, mucho lo compartido. Van ya camino a los cincuenta años de recuerdos; una Vida.

Alfonso Ruiz de la Prada Sanchiz fue un caballero en todas las acepciones elogiosas que podamos darle a esa palabra. Una bellísima, una excelentísima persona. Alfonso es para mi mujer mucho más que el padre de unos amigos, es alguien de su familia, de esa familia que, sin serlo, lo es como regalo de Dios; como don. Una parte de su Vida.

Ante la muerte de seres queridos uno puede quedarse en el dolor, cobijarse bajo un caparazón que le haga ser un mero espectador o centrarse en lo fundamental: la Vida. Ver pasar la vida de los demás es no vivir; implicarse, formar parte es lo que hace al ser humano vivir. Una vida plena, con errores y aciertos, con caídas, magulladuras, fracasos y éxitos; una vida compartida. Eso es la vida aquí; compartida la v se va engrandeciendo y al morir se hace mayúscula. Yo no concibo ver pasar la vida; no sé vivir sin pasión. Cada día que pasa no es un día más o un día menos; cada día que pasa es una oportunidad, un paso que nos aleja o nos acerca; caminando, en gerundio. Scalando en Familia.

Esa realidad le hace a uno ser consciente de que no es ni siquiera el recuerdo que dejes, es la transcendencia, el regalo de la sobreabundante Redención, es lo de después lo que realmente merece la pena. Lo que hagamos aquí, todo aquello que hagamos en cualquier ámbito ha de ser un preludio, un intento de acercar el reino a la tierra; el resto es superfluo.

La Virgen María, san Antonio y san Alfonso ya han salido a vuestro encuentro. Antonio, Alfonso, que veáis cara a cara a vuestro Redentor y gocéis de la contemplación de Dios por los siglos de los siglos.

Que este soneto de Antonio sea hoy oración por ambos:

“Silueta de la ermita abandonada en el roto cantil de la
Ribera, refugio de la Virgen marinera,
Su pesebre, su altar y su morada.
Blanca de sal, espuma inmaculada, la imagen navegante que
viniera como el limpio flotar de una bandera en las alas del mar de una bordada.
Salve al atardecer, velas al viento, y luz y oscuridad y lejanía
unidas en el mismo firmamento.
Y paz en las pupilas para verte, Virgen del Mar, plegaria y
poesía en la eterna bordada de la muerte".


jueves, 8 de septiembre de 2016

No, no soy del Opus

En mi empresa compartimos oficina con otra compañía, con lo que en ocasiones mantenemos charlas comunes a la hora de la comida. Una de mis compañeras, casada hace pocos meses, nos dio la feliz noticia de que está embarazada. De ahí surgió la conversación de la paternidad, los hijos… Yo conté que tenemos dos niñas, que otras dos criaturas nos esperan en el cielo y que nos habría encantado tener más. Todo normal. Casi todo. Alguien de la otra empresa me soltó: NO SABÍA QUE FUERAS DEL OPUS. Me quedé perplejo. Lo hizo como quien te lanza el mayor de los insultos. Me sentí ofendido.

No, no soy del Opus. Soy Misionero Laico Redentorista, mi familia es una familia Redentorista tanto como los Redentoristas son la familia a la que pertenezco”. A mis hijas les acompañan Redentoristas. Tenemos una vida espiritualmente plena. Pero ¿no entiendo lo que quieres decir? Si lo fuera ¿cuál sería el problema?

No contestó. Pero yo soy insistente.

Uno de mis mejores amigos, de los de verdad y demostrado con creces, es supernumerario del Opus Dei. Conozco a gente maravillosa que pertenece con mayor o menor vinculación a esa Prelatura. Sigo a diario, gracias a las redes sociales, las cuitas de un numerario a quien conozco que, en Kenia, se deja la vida sacando a chicos de la calle, de la droga, del abandono y el maltrato y les consigue cobijo y educación. Mi mujer trabaja feliz en un Colegio de la obra corporativa del Opus, y a ese colegio acudirán mis hijas como alumnas desde el lunes. ¿Cuál es el problema? Seguro que hay auténticos cretinos que o pertenecen o simpatizan con el Opus, como en cualquier formación humana. Yo, hoy por hoy, no los conozco.

Se hizo el silencio. No es bueno mantener ciertos silencios porque crean connivencia, son caldo de cultivo de prejuicios enraizados y no corrigen a quien yerra. Y yo, por carácter, no soy muy de morderme la lengua, la verdad.

Desde hace años tengo la fortuna de conocer y vivir la riqueza extraordinaria de mi Iglesia. Me he educado en los Escolapios donde me instruyeron de manera extraordinaria en la fe recibida en mi casa. San José de Calasanz es un referente para mí. Soy muy de “tonterías”, y una de ellas es que, de ser posible, a la hora de mi muerte, si hay alguien que rece a mi lado por mí la Recomendación del Alma me gustaría que invocara a Calasanz tras Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y San Alfonso para que salgan a mi encuentro. Tengo la suerte de conocer y querer a Esclavas, Kikos, Marianistas, Salesianos, Jesuitas, Pureza de María, miembros de Schoenstatt… de cada uno de ellos tengo algo que aprender y cada uno de ellos tiene algo que me hace admirarles.

En el año 2011 en una entrevista que realizaron a Monseñor Joseph Tobin CSsR, siendo secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, dijo: “La vida consagrada se parece a la selva amazónica. En ella hay muchas especies distintas de plantas y árboles, algunas antiguas y recias, otras tiernas y jóvenes, pero esa selva hace respirar a todo el mundo. Es su totalidad, no tal o cual grupo, lo que hace que la vida consagrada dé oxígeno a la Iglesia”. De igual forma los laicos agregados de una u otra forma a esas Congregaciones, Institutos o Movimientos, tratamos de dar oxígeno expandiendo esos carismas en el mundo, viviendo esos carismas en el mundo; es nuestra manera peculiar de anunciar el Evangelio. Mi familia y yo lo hacemos en una de esas familias, antigua y recia, pero con hojas jóvenes y llenas de Vida.

No, no soy del Opus, pero cuando hoy me lo han lanzado como si me escupieran he alzado la voz en su defensa. Además de injusto, atacar a un miembro es atacar al Cuerpo entero.


Chato, como te he dicho esta mañana, infórmate, lee, entérate y te podrás liberar de todos esos prejuicios que ni te dejan crecer ni ser tú mismo. Me alegro de que te gustara la cruz que llevo al pecho pero ¿sabes? No es un adorno. Esa Cruz es mi vida y la de mi Familia.

Scalando en Familia...