domingo, 24 de enero de 2016

La Luz de los pueblos

Tratar de hacerse como un niño es uno de los mejores ejercicios que cualquier persona de bien adulta debería hacer; para un cristiano es simplemente imprescindible. No solamente por la inocencia de esa etapa de la vida, sino por la avidez con que desean aprehender el mundo que les rodea, lo que les lleva a cuestionar y cuestionarse.

Mi hija mayor estudia quinto de primaria en un colegio concertado de la Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Ésta semana, en un grupo de trabajo de su clase de religión, han tenido que hacer una encuesta a los padres. Las preguntas que me han hecho han sido:

¿Te sientes profeta?
¿Desde cuándo?
¿Cómo anuncias el Evangelio?
¿Empatizas con la gente que sufre?
Si Dios te pidiera ayuda ¿qué harías?
¿Por qué?”

Telita. ¿O no? Contesté a cada una de las preguntas con sinceridad y desde mi experiencia vital. Sin embargo, a la hora de completas, las retomé como todo un examen de conciencia. Un duro examen de conciencia. Me enfrenté al casi Juicio de mi hija y respondí con autenticidad, pero… ¿es suficiente? Esa encuesta escolar me ha llevado a releer y redescubrir la Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium. ¡Cuánto que redescubrir! Volver a ella, fuera del ámbito académico, en la soledad del hogar, y con la visión de un padre de familia, laico comprometido y misionero laico del Santísimo Redentor supone acercarse a sus enseñanzas con confianza, fe, humildad y misericordia hacia uno mismo. Con esas premisas uno ve en ella Luz como miembro del Pueblo de Dios, consciente de que sólo Cristo es la Luz de los pueblos...

Uno, como laico, puede tener la visión de adquisición de “derechos” o de asunción de responsabilidades. Ver lo uno o lo otro es un error. Ver ambos al unísono ayuda a encontrar un poco más la verdad. Es una perla que debería de ser de obligado conocimiento. Sencillamente, no tiene desperdicio.

Pastores hay también que recelan, curiosamente, de laicos a su lado. No siempre son, como uno pudiera imaginarse, aquellos que podríamos considerar como más rígidos. Si los dones son regalados de manera generosa, original e individual, los prejuicios, o simplemente los miedos, son también, tristemente, generosos, originales e individuales.

“La condición de este pueblo es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyos corazones habita el Espíritu Santo como en un templo. Tiene por ley el nuevo mandato de amar como el mismo Cristo nos amó a nosotros (cf. Jn 13,34). Y tiene en último lugar, como fin, el dilatar más y más el reino de Dios, incoado por el mismo Dios en la tierra, hasta que al final de los tiempos El mismo también lo consume, cuando se manifieste Cristo, vida nuestra (cf. Col 3,4)”

“Por ello todos los discípulos de Cristo, perseverando en la oración y alabando juntos a Dios (cf. Hch 2,42-47), ofrézcanse a sí mismos como hostia viva, santa y grata a Dios (cf. Rm 12,1) y den testimonio por doquiera de Cristo, y a quienes lo pidan, den también razón de la esperanza de la vida eterna que hay en ellos (cf. 1 P 3,15).”

“El Pueblo santo de Dios participa también de la función profética de Cristo, difundiendo su testimonio vivo sobre todo con la vida de fe y caridad y ofreciendo a Dios el sacrificio de alabanza, que es fruto de los labios que confiesan su nombre (cf. Hb 13.15)”

“La responsabilidad de diseminar la fe incumbe a todo discípulo de Cristo en su parte”

“Los laicos están especialmente llamados a hacer presente y operante a la Iglesia en aquellos lugares y circunstancias en que sólo puede llegar a ser sal de la tierra a través de ellos [113]. Así, todo laico, en virtud de los dones que le han sido otorgados, se convierte en testigo y simultáneamente en vivo instrumento de la misión de la misma Iglesia en la medida del don de Cristo (Ef 4,7).”

“…los laicos también puede ser llamados de diversos modos a una colaboración más inmediata con el apostolado de la Jerarquía [114], al igual que aquellos hombres y mujeres que ayudaban al apóstol Pablo en la evangelización, trabajando mucho en el Señor (cf. Flp 4,3; Rm 16,3ss). Por lo demás, poseen aptitud de ser asumidos por la Jerarquía para ciertos cargos eclesiásticos, que habrán de desempeñar con una finalidad espiritual.”

“…incumbe a todos los laicos la preclara empresa de colaborar para que el divino designio de salvación alcance más y más a todos los hombres de todos los tiempos y en todas las partes de la tierra. De consiguiente, ábraseles por doquier el camino para que, conforme a sus posibilidades y según las necesidades de los tiempos, también ellos participen celosamente en la obra salvífica de la Iglesia.”

“…los laicos, incluso cuando están ocupados en los cuidados temporales, pueden y deben desplegar una actividad muy valiosa en orden a la evangelización del mundo”

“También por medio de los fieles laicos el Señor desea dilatar su reino: «reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz»”

“…coordinen los laicos sus fuerzas para sanear las estructuras y los ambientes del mundo cuando inciten al pecado, de manera que todas estas cosas sean conformes a las normas de la justicia y más bien favorezcan que obstaculicen la práctica de las virtudes”

“…los sagrados Pastores reconozcan y promuevan la dignidad y responsabilidad de los laicos en la Iglesia. Recurran gustosamente a su prudente consejo, encomiéndenles con confianza cargos en servicio de la Iglesia y denles libertad y oportunidad para actuar; más aún, anímenles incluso a emprender obras por propia iniciativa. Consideren atentamente ante Cristo, con paterno amor, las iniciativas, los ruegos y los deseos provenientes de los laicos [119]. En cuanto a la justa libertad que a todos corresponde en la sociedad civil, los Pastores la acatarán respetuosamente.”

“Cada laico debe ser ante el mundo un testigo de la resurrección y de la vida del Señor Jesús y una señal del Dios vivo”

Uno se sabe débil y pobre. Saberse así es reconocerse necesitado de los hermanos; reconocerse necesitados de los hermanos es saberse miembro y partícipe del Pueblo que camina. En la infinita diversidad humana, reconociendo la obra del Creador desde lo más pequeño.

Iluminadoras han sido las preguntas que me planteó mi hija; una niña pequeña… En ello estoy, scalando en Familia, en la Iglesia y en esa Familia a la que fui llamado y en la que fui acogido como misionero laico del Santísimo Redentor. Débil, pobre, necesitado. Pero siempre en gerundio, bajo la mirada del Redentor y acogido al Perpetuo Socorro de María.
Los que no la hayáis leído nunca, hacedlo; los que la habéis olvidado, recordadla. Y los que deberíais saberla de memoria… ¡No tengáis miedo!

jueves, 14 de enero de 2016

El Papa "hereje"

“Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo».” (Mateo 16:17-19)

“...con la aprobación del Sagrado Concilio, enseñamos y definimos ser dogma divinamente revelado que el Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando, ejerciendo su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos, en virtud de su Suprema Autoridad Apostólica, define una doctrina de Fe o Costumbres y enseña que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por lo mismo, las definiciones del Obispo de Roma son irreformables por sí mismas y no por razón del consentimiento de la Iglesia. De esta manera, si alguno tuviere la temeridad, lo cual Dios no permita, de contradecir ésta, nuestra definición, sea anatema.” (Constitución Dogmática Pastor Æternus, promulgada por el papa Pío IX el 18 de julio de 1870)

Para los dogmáticos, si no basta el dogma, que baste el Evangelio de Mateo.

Cada vez son más los comentarios en las redes sociales de justicieros defensores de la fe verdadera. Sin embargo sólo uno es quien tiene las llaves del Reino de los Cielos y, curiosamente, no es ninguno de ellos. “Sea anatema” o no, rezo por ellos, pero confieso que comienzo a hacerlo con desgana. Les agradezco su ayuda en alcanzar la purificación interior y mis pasitos hacia la santidad, su ayuda en mi ejercicio de la paciencia y la caridad cada vez que leo sus comentarios insidiosos. Papa hereje, curas traidores… En fin, el Papa es mi Papa, y el suyo. Su Santidad Francisco, como lo fueron Benedicto XVI, Juan Pablo II, Pablo VI, Juan XXIII… Pedro, siempre Pedro.

Fiel siempre a Cristo. Pedro. Ninguno ha estado nunca exento de críticas. Es buena la crítica cuando es constructiva, incluso aceptable en cuanto infalibilidad no es asimilable a inerrabilidad. Los individuos insidiosos varían según sea la persona del Papa porque cada uno de ellos remueve lo más profundo de distintas personas según las épocas y el signo de los tiempos. Son legión; siempre son legión. Las insidias no son más que las babas del maligno. Pues a rezar por ellos. Cada vez que leo o escucho insidias sobre el Papa Francisco, como cuando las leía o escuchaba sobre Benedicto XVI o Juan Pablo II me imagino al Papa, a Pedro, preguntándose como Cristo “¿Por qué me pegáis?”

¿Por qué lo hacéis?


El Papa, siempre, Pedro. Y en la basílica de San Pedro la estatua de Alfonso salvaguardando al Papa, a Pedro. Pues aquí estoy yo.

domingo, 10 de enero de 2016

Bautismo y fe

Aprovecho la festividad del Bautismo del Señor para agradecer el don de la Fe. Un día para agradecer la labor de quienes me han precedido, de mis padres, de quienes a ellos se la transmitieron. Agradecimiento a Dios por hacerse presente en mi Vida. Agradecimiento a quienes me han ido sosteniendo y me sostienen. Personas con nombres e historias propias. Agradecimiento a la comunidad en la que vivo mi fe porque la de los demás sostiene la propia.

Agradecimiento al Señor por una llamada concreta y personal a descubrir una fe adulta, a plenificarla en el matrimonio y a entregarla como misionero laico del Santísimo Redentor.

Pero hoy soy padre y es en mí, junto a mi mujer, sobre quienes descansa la responsabilidad de transmitirla a nuestras hijas, y el primer paso fue el Bautismo como sacramento de fe. "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado" (Mt 28,19-20; cf Mc 16,15-16). «¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva» (Rm 6,3-4; cf Col 2,12). Lo hacemos en el día a día. Lo mejor que podemos; lo mejor que sabemos. Llamados a hacerlo en el camino de Alfonso, en la Familia Redentorista.

Es en la familia donde encontrarán es substrato necesario para ir comprendiéndola en gerundio: viviéndola. Es en la comunidad donde irán despertando las preguntas y encontrarán sostenes firmes. Es en su corazón donde podrán descubrir esa fe adulta que les empuje a caminar con solidez en el mundo con la meta clara de la transcendencia. Es en el mundo donde habrán de entregarla, en gerundio: viviéndola.


Animo a todos los padres con hijos pequeños a que busquen y descubran una comunidad donde ir caminando en la fe. La fe es un don, un regalo, pero en el camino es conveniente encontrar quien te sostenga, a quien sostener y con quien ir caminando. Siempre scalando en Familia.

viernes, 8 de enero de 2016

Vidas en gerundio


De la R.A.E.:

 Profesión:
* Acción y efecto de profesar.
* Ceremonia eclesiástica en que alguien profesa en una orden religiosa.

Profesar:
 * Dicho de un novicio: Comprometerse a cumplir los votos propios de la orden religiosa en la que ingresó.
* Ingresar en una orden religiosa.

El próximo sábado 16 de enero Antonio hará su profesión perpetua y Carlos, Guille y Lalo la temporal. Este hecho en sí mismo es constitutivo de alegría para la Iglesia, de gracia para la Congregación y, para mí y mi pequeña familia, de especial emoción. La santidad se construye paso a paso.

Carlos, Guille, Lalo y Antonio. No son simplemente 4 nombres, aunque de una u otra forma a los cuatro se les pudiera llamar Alfonso. Son cuatro entregas, cuatro donaciones de sí mismos en el camino de Alfonso, cuatro Redentoristas. Ellos van dando sus pasos…

Antonio Puerto Diosdado CSsR. ¿Qué puedo decir de Antonio que no haya dicho ya? ¿Todo? ¿Nada más? Estuve presente en sus primeros votos temporales, pero cuando realmente le conocí fue en Casa San Alfonso, en Astorga, en mi primera experiencia acogiendo a peregrinos del Camino de Santiago ( http://www.scalandoenfamilia.com/2013/08/un-mirada-limpia.html). No me equivoqué ni en una coma sobre lo escrito entonces. Pero es que además, este curso, está en casa, en PS, donde podemos disfrutar de él y crecer con él. Un inmenso jerezano que, casi sin darse cuenta, va perdiendo tímidamente el acento. ¡Gracias, Antonio!

Carlos Alfonso Diego Gutiérrez es a quien menos conozco, a quien menos he tratado, pero uno se da cuenta rápidamente de que su cara –el espejo del alma- lo dice todo; creo que es capaz de evangelizar con la mirada y la sonrisa. Nada como contemplar las fotos que nos ha ido regalando a través de Facebook a lo largo del año de noviciado en Colombia. No sé muy bien si es consciente de hasta qué punto, sin quererlo, ha ido iEvangelizando en las redes a través de Facebook (Carlos, quizás, aunque no lo sepas, la iJornada de iMisión - www.unomasdoce.com/noticias/evangelizar-la-cultura-digital/#.VpBLdBXhBdg - esté hecha para ti). Un lujo de salmantino. ¡Gracias, Carlos!

Guillermo Rejas Thomas. Ay Guille… el primer día que le vi fue un mes de diciembre y estaba preparando el Belén de la parroquia junto al P. Ambel. Le conocimos toda la familia en bloque y, si no hay nada como el filtro de los niños para reconocer un alma buena, la reacción de mis hijas desde el primer momento fue bastante más que clara... uno no puede evitar quererle. Le he visto crecer (y adelgazar en las fotos compartidas por Carlos), dar el paso primero. Le he visto crecer directamente y a través de Bárbara, su madre. Digno hijo de una extraordinaria y luchadora mujer de fe. Un cariño extensivo y extendido a toda la familia. Parte de nuestra Vida. ¡Gracias, Guille!

Álvaro Ortiz Jiménez de Cisneros. Lalo, Lalito… Un 13 de septiembre de 2011 mi tembloroso dedo índice de la mano derecha, a las 08:07 de la mañana clicaba “enviar” para mandarte aquel email… ¿te acuerdas? ¡En fin…! Es mucho, Lalo, lo compartido, lo hablado, lo vivido. Para ti no tengo ni siquiera palabras. El 16 me bastará con que el corazón no se me salga del pecho y luchar para que no se me empañen los cristales de las gafas; ya sabes cómo soy… Ese día te abrazará desde el cielo tu padre y aquí, además de la propia, esta pequeña familia que es la tuya. ¡Gracias, Lalo!

Os doy las gracias y doy gracias a Dios porque os ha llamado y lo ha hecho para que siguierais el carisma de san Alfonso.

El 16 de enero a la hora del Ángelus en la Parroquia Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid será un día de gracia para la Familia Redentorista y una alegría para la Iglesia. A quienes me leáis os animo, os pido, una oración por estos cuatro jóvenes que son signo vivo de una Iglesia en camino. Acompañadles con la oración. Pedid por ellos, por su perseverancia y entrega. Pedid por las vocaciones (al matrimonio, religiosas, sacerdotales). El Señor sigue llamando; yo sé -y tu también lo sabes- que a alguno de vosotros que estáis leyendo esto os llama… pues... ¡Adelante!

Nosotros cuatros estaremos ahí, con vosotros, scalando en Familia.

viernes, 1 de enero de 2016

¡A por el cambio!


¡Felices 366!

Tenemos 366 páginas en blanco por delante. ¿Cómo vamos a rellenarlas? Tenemos 366 oportunidades de ser mejores, de acercar el Reino a la tierra. Tenemos 366 razones para anunciar la sobreabundante Redención a los más necesitados. 

¿Qué tal si nos proponemos hacer felices a los demás en lugar de mirarnos tanto al ombligo? Tratemos de hacer felices a los demás. Si tantas veces decimos estos días eso de “Feliz Año Nuevo” ¿por qué no tratamos de que sea real?

Mírate al espejo y fíjate bien. Centra la mirada. Seguro que todos lo hacemos en esa imagen que de nosotros vemos reflejada, en lugar de hacerlo en lo que hay detrás, que es el mundo real, ese que comienza en casa, en el hogar. Deja el malrollismo en el año que acaba y trata de generar armonía en tu familia; con fe, sensatez, paciencia, perseverancia y serenidad será posible. Ya, ya sé que no es fácil, pero es hermoso; el mero intento lo es.

Empecemos por hoy mismo, el primero de esos 366 días que se nos ofrecen. ¿Qué celebramos hoy? a Santa María Madre de Dios ¿Acaso fue fácil para ella?

Pues eso… ¿Qué celebramos hoy? עִמָּנוּאֵל, Emmanuel, el Dios que está con nosotros. Ese Dios Niño que nos nació hace unos días. ¡Cuántos no lo conocen! ¡Cuántos! Con nosotros, porque realmente lo está en cada Eucaristía, en su Palabra. Muchos no lo saben. ¿Por qué no lo hacemos nosotros presente con nuestra vida? Si en los comienzos del siglo I era la vida de aquellos locos seguidores de Cristo la que fue atrayendo a tantos ¿qué ha pasado para que nosotros no atraigamos? ¿En qué hemos convertido su Evangelio y nuestra vida? ¿No será que muchos siguen normas y tradiciones pero realmente no lo viven porque no lo creen? ¿Lo creemos? ¿Lo vivimos? ¡Pues adelante!

Muchos criticaron a Benedicto XVI como muchos critican a Francisco. No son los mismos, pero todos ellos critican a Pedro. Remueve lo que hace chirriar nuestro interior, pero en esto la única reacción sana es nuestro propio cambio. No ser personas tóxicas, iluminar con nuestra vida; pero no callar. Cristo no lo hizo… “¿Por qué me pegáis…?”.

Ese es el único cambio, el de cada uno de nosotros, que podrá propiciar un mundo mejor. Os invito a hacerlo. No será fácil. Caeremos, pero lo hermoso será sacudirse el polvo al levantarnos para continuar. Ni siquiera sabemos si llegaremos a completar las 366 oportunidades porque no sabemos el día ni la hora, pero eso es lo de menos porque cada una de esas oportunidades es única e irrepetible. Y lo que nos espera es lo que anunciamos si lo vivimos.

“Un gran deseo de ser santo, es el primer peldaño para llegar a serlo; y al deseo se ha de unir una firme resolución”. San Alfonso Mª de Ligorio. ¡A por el primero de los 366 peldaños! Juntos, scalando en Familia.

¡Feliz 2016! ¡Haced felices a los demás los 366 días que tenemos por delante!

viernes, 25 de diciembre de 2015

Habitantes del Imperio

He leído esta tarde un artículo de Jorge Bustos, “El misterio de Belén”, (http://www.elmundo.es/opinion/2015/12/25/567c26ca22601d33578b4615.html), publicado en la edición digital del diario El Mundo, que me ha llamado poderosamente la atención. Recomiendo su lectura.

“…Pero a partir del siglo I empiezan a pulular unos hombres que no solo dicen sino que hacen exactamente lo contrario. Inspirados por el ejemplo de su líder, bendicen a sus perseguidores, reparten sus beneficios y trasladan la esperanza a una vida ultraterrena incluso al precio del bienestar más inmediato, sin que quede clara la sensatez de la apuesta. Al principio no se les comprende. Pero después los romanos, peritos en hedonismo exhausto, comienzan a envidiar la intensidad vital que los cristianos logran extraer de esa conducta aberrante. Y prende en los habitantes del Imperio el deseo de ser como ellos.” El entrecomillado es del citado artículo.

Hoy ha nacido el Redentor. ¿Ha nacido en nosotros? ¿De verdad? Si respondemos que sí… ¿a qué estamos dispuestos…?

A veces tengo la sensación de que en lugar de ser los seguidores de ese “líder” nos hemos convertido en unos meros y ramplones “habitantes del Imperio”. Nosotros mismos nos dejamos envolver por multitud de banderías, dejamos que sean las ideas imperantes las que impregnen nuestro ser en lugar de llevar la esencia del Evangelio a nuestro mundo, al Imperio. Y lo que es peor, tratamos de ir impregnando, con suficiencia buenista, de esas ideas particulares a propios y ajenos.

No creo que sea ese el camino. Son las ideas, las ideologías, nuestro entorno laboral, amigos… es la vida propia la que ha de ser vista, experimentada y ejercida como la de unos absolutos locos. Es el ejercicio de nuestra vida, con humildad, sin suficiencias, el que debe ser un revolucionario ejemplo que atraiga a otros. Acercando el Reino a la tierra, por supuesto, pero con la Esperanza y la mirada puesta en esa “vida ultraterrena”.

El Niño, esa grandiosamente minúscula expresión de Redención, es uno de nosotros, un hombre de carne y hueso. Nada humano debe sernos ajeno, ninguna injusticia del tipo que sea, porque nosotros somos hombres y el Hijo de Dios se hizo uno de nosotros para regalarnos la Vida Eterna. Un regalo ofrecido a todos, aunque no todos lo entiendan. Es ese regalo y su anuncio, el anuncio de la Sobreabundante Redención, lo que ha de guiar el viaje que vivimos ahora. Poniendo en práctica el Evangelio, acercando el Reino a la tierra pero con la esperanza y la mirada puesta en la Resurrección. Sin añadir cargas, sin añadir tantos lastres que los hombres hemos ido acumulando a lo largo de la historia.

Hoy, ante el Niño, me pregunto si yo, en mi familia, en mi entorno socioeconómico y cultural, en mi barrio, desde mi opción política individual, en mi trabajo, con mis amigos, en mi ciudad ¿Soy un auténtico seguidor de ese “líder”? ¿Seguro? ¿Respeto las opciones de los demás o trato de imponer sutilmente las mías dejándome arrastrar por meras ideologías o intereses humanos? ¿Respeto o prejuzgo?


Hoy le pido a ese Niño, al Amor, al Redentor, que mi intensidad vital como cristiano sea de tal convicción que prenda en los habitantes del Imperio el deseo de ser seguidores de un bebé que morirá, por ellos también, colgado en un madero. ¿De locos? ¡Pues claro! Una maravillosa locura.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Imparable

No hay idiomas, no hay barreras, no hay obstáculos, no hay cadenas que no se puedan romper cuando se trabaja en un proyecto común, ese proyecto tiene como pilar la fe y como cauce un carisma compartido. Oras, te sientas, compartes, escuchas, hablas. La música la pone Alfonso y entonces, cantas.

Una #Familia. Diferentes miembros de una misma familia venidos de distintas partes de Europa. Altos, bajos, gordos, delgados, hombres, mujeres, religiosos, laicos; todos #Redentoristas Todos trabajando en Misión Compartida por los más abandonados, los más necesitados de auxilios. Por el anuncio de la sobreabundante #Redención #Imparable

Historia compartida, presente compartido y futuro por compartir. Común visión, común ánimo, común fuerza, común esperanza. #Comunión #Imparable

Italiano, esloveno, polaco, inglés, portugués, ucraniano, alemán, holandés, español. Un mismo acento: redentorista. Un mismo idioma: la fe. Con la ayuda de Dios y la fuerza del Espíritu esto es sencillamente #Imparable

Del 11 al 13 de diciembre ha tenido lugar en Madrid un encuentro de trabajo de miembros religiosos y laicos de la Conferencia Redentorista de Europa: Parnership in Mission. Simplemente eso.

No me interesa hablar ni de las ponencias, ni da las propuestas, ni de la práctica. Ahora quiero hablar de una Iglesia en movimiento, en gerundio, viva. Hablo de #Comunión, hablo de #donación, hablo de #generosidad, hablo de #esfuerzo, hablo de #entendimiento, hablo de #ilusión. Hablamos de necesitados; hablamos del mundo; hablamos de Vida; hablamos de Amor. #Imparable

Una visión, una misión compartida por miembros de una misma #Familia. Unos son religiosos; otros son laicos. Sin personalismos. Con naturalidad.

Jornadas coronadas por la Eucaristía que hoy ha retransmitido TVE2 desde el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, dentro de las actividades que conmemoran el 150 aniversario de la entrega del Icono a los redentoristas por parte del beato Papa Pío IX. ¡Dadla a conocer! Ahí nos pusimos, en los brazos del Perpetuo Socorro de María. ¡Y en Gaudete! http://www.rtve.es/alacarta/videos/dia-del-senor/dia-del-senor-parroquia-redentoristas-madrid/3405798/


Cuando mañana, en la oficina, me pregunten cómo he pasado el fin de semana simplemente les contestaré la verdad: en #Familia, scalando en Familia.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Un rey homosexual

Acabo de leer algo preocupante en una publicación de información religiosa en internet. Preocupante por sesgado y porque manipula la realidad de una manera torticera. No faltaría a la verdad si la interpretación de los hechos no estuviera relatada de manera que induce a un error insano de una manera premeditada.

La información se refiere a los mártires de Uganda y el titular es el siguiente: “Los mártires de Uganda, quemados y desmembrados por resistir el acoso de un rey homosexual”. Lo hechos son los que fueron y, siendo ciertos, uno saca la conclusión errónea de que Carlos Lwanga y sus compañeros alcanzaron el martirio por luchar contra la homosexualidad, y que uno de los principales problemas del rey Mwanga II de Buganda era su homosexualidad. Tanto como decir que santa María Goretti, mártir de la pureza, lo es porque Alessandro Serenelli era un heterosexual empedernido.

Mal. Muy mal. Por ahí vamos al desastre y la injusticia. Por ahí tratamos de inocular odio y formar en el error: deformar. El camino de la mentira es siempre el camino del mal. Una actitud nada evangélica; una práctica nada cristiana. El mal utiliza también carita de ángel (creo recordar que Luzbel era el más bello...¿no?). El mal es también sibilino e infiltrado.

Mwanga era un sinvergüenza, un violador, un asesino, un tirano. Tiranía y lujuria. Era negro y era homosexual, como podía haber sido blanco o heterosexual. Además era rey, como san Enrique; uno depravado y otro casto y santo.

“También en esto los mártires de Uganda nos indican el camino. Su fe buscó el bien de todos, incluso del mismo Rey que los condenó por su credo cristiano. Su respuesta buscaba oponer el amor al odio, y de ese modo irradiar el esplendor del Evangelio. Ellos no se limitaron a decir al Rey lo que el Evangelio prohibía, sino que mostraron con su vida lo que significa realmente decir «sí» a Jesús. Significa misericordia y pureza de corazón, ser humildes y pobres de espíritu, y tener sed de la justicia, con la esperanza de la recompensa eterna.

El testimonio de los mártires muestra, a todos los que han conocido su historia, entonces y hoy, que los placeres mundanos y el poder terreno no dan alegría ni paz duradera. Es más, la fidelidad a Dios, la honradez y la integridad de la vida, así como la genuina preocupación por el bien de los otros, nos llevan a esa paz que el mundo no puede ofrecer.” 

Las palabras de arriba (entrecomilladas y en cursiva) son del Papa Francisco en el santuario de los mártires de Uganda, en Namugongo. Otro tono, otro discurso. El bien brilla en cualquier caso; frente al mal, resplandece.

Cuando he leído la información que comento he pensado en los homosexuales que conozco, prácticamente todos católicos, y me han dado arcadas imaginando cómo se podrían sentir leyendo esa barbaridad.

Dios escribe derecho con renglones torcidos; el otro escribe torcido con renglones derechos. Tiempos complicados. Los diablillos andan enrabietados soliviantando el mundo. Asesinatos, profanaciones, exposiciones blasfemas, atentados, guerras, maltratos, opresiones, corrupción, aborto… Cizaña. El mal fuera y dentro.


Oración y misericordia.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Tirso Cepedal CSsR D.E.P.


Escribo a vuela pluma. Me acaban de comunicar el fallecimiento del P Tirso Cepedal CSsR. Lo primero que he hecho ha sido rezar por él y lo segundo rezarle a él. Un hombre bueno. Extraordinariamente bueno. Una cabeza impresionantemente amueblada; en ella atesoraba la historia viva de la Congregación. Inteligente, culto, brillante, sereno, sensato. Su inteligencia, sus dotes como teólogo o escritor no son nada comparadas con su bondad.

Le acompañaba todo, empaque, estatura, esa voz profunda y monacal, y la natural inclinación al bien que transmitía.

Era un remanso de paz. Verle ya tranquilizaba al espíritu indómito y suavizaba el día más áspero. Educado; educadísimo. Un caballero en la más profunda y elevada concepción de esa palabra. Un señor de los que, desgraciadamente, cada vez van quedando menos.

Le conocí ya mayor. Recuerdo que un día en PS, casi recién aparecidos por el Santuario, cuando yo no sabía aún ni cómo se llamaba, me llamó y me preguntó por mi mujer y mis hijas. Él ya sabía el nombre de cada uno de nosotros. Pasado el tiempo, su felicitación cuando hice la promesa como MLSR… uffff.

Un hombre total. Un sacerdote inmenso. Un redentorista… ¡qué redentorista!

Cepedal ha sido un regalo para la Congregación y para la Iglesia. Un regalo para todos y cada uno de quienes hemos tenido la fortuna de conocerle. Más allá de su obra, la siembra de una larguísima vida, activa hasta el final, ha dado frutos por cada uno de los lugares por los que ha ido pasando. Una vida plena y generadora de Vida.

La comunión de los santos… Desde el cielo continuará generando Vida. Desde el cielo este redentorista pleno, continuará cuidando a la Congregación. Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y san Alfonso habrán salido a su encuentro y ya verá cara a cara a su Redentor. Que goce de la contemplación de Dios por los siglos de los siglos.

Os dejo este breve artículo que escribió hace tiempo para OMP: http://www.omp.es/OMP/misioneros/carimasmisioneros/archivo/Congregacionsantisimoredentor.htm

P. Tirso Cepedal CSsR, descansa en Paz.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Cristo humillado

Trato de buscarlas pero no encuentro las palabras adecuadas para definir lo que sentí ayer al ver las imágenes de la profanación diabólica que tiene lugar en Pamplona. Un individuo, cuyo nombre me voy a abstener de mencionar, se dedicó a ir a 242 eucaristías, acercarse a recibir la Comunión y conservarla para, con las 242 formas consagradas, distribuirlas por el suelo formando la palabra “pederastia”. A eso pretender llamarlo arte. No lo ha hecho sólo. Lo hace él en primer lugar, quien paga y encarga la exposición, quienes sostienen a quien la encargó... quienes callan. Satanás actúa, no descansa, y en estos tiempos parece estar especialmente enrabietado. El mal en estado puro.

Deleznable. A parte de un delito tipificado en el código penal, un acto repulsivo y gratuito de ofensa a los católicos, una profanación continuada del Cuerpo de Cristo. Pena. Se ha dicho mucho en las redes sociales al respecto para regocijo del autor y, a riesgo de continuar alabando su ego enfermizo, no me resisto a plasmar mi repulsa más triste y enérgica.

Una pena tremenda la ofensa, una pena tremenda ver el Cuerpo de Cristo mancillado de semejante manera. Permanecer callado es como permanecer callado e impasible ante la Cruz. Lo haré a menudo en cada una de mis lamentables caídas cotidianas, pero me niego a negarlo tres veces con mi silencio. Habrá a quien no le guste lo que voy a decir, pero es como permanecer callado ante 242 abusados, ante 242 mujeres maltratadas, ante 242 niños obligados a ser soldados, ante 242 muertos de hambre, ante 242 niños abortados, ante 242 pobres sin salida, ante 242 tristes sin consuelo, ante 242 inmigrantes en busca de futuro, ante 242 necesitados de auxilios.

Dan arcadas. Y pena.

Una pena doble. Me he tomado la molestia de googlear el nombre del individuo en cuestión. He descubierto a un hombre enfermo, como él mismo dice. Ingresos psiquiátricos, intentos de suicidio, incapacidad para la empatía… “si alguno de mis amigos muriera a mí me daría igual”. Hijo no deseado de una prostituta heroinómana que continuó pinchándose durante el embarazo. Frialdad absoluta capaz de cualquier barbaridad. Confieso que he caído en la tentación de rezar por él; y de hacerlo con fe. Mea culpa. Pero a la oración y peticiones que en ella haya realizado se le une también la petición de justicia en la tierra. Él, quiéralo o no, habrá de juzgarle y la sentencia no me corresponde pues la Redención es un regalo que alcanza a todos, sólo hay que aceptarla. “Vete y no peques más”.

Pero antes está Dios que todos los santos. Una vez más humillado, una vez más prendido, una vez más azotado, una vez más coronado de espinas, una vez más crucificado. Mi reparación personal viene de la oración. Éste jueves, durante la Adoración en PS tendré presentes esas 242 formas tiradas por el suelo. Y tendré presente a quien realizó el acto diabólico y se jacta de ello. Allá cada cual con su silencio o su aquiescencia.

Una consideración más. A la hora de dar y tomar la Comunión, quien comulga, sea en la mano o en la boca, ha de hacerlo delante del ministro de la Comunión. Y esto no siempre es así.

Tantum ergo Sacraméntum,
Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedat rítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.
Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Compar sit laudátio.

Amen.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Robándole horas al tiempo

Yo no sé cómo resultará, no tengo ni idea. Pero conozco la ilusión del grupo de personas que lleva ya semanas trabajando. Conozco su fe, su esfuerzo, sus risas y su entrega. Sé que le roban horas a los días y multiplican sus manos. No son un grupo cualquiera; son una Familia trabajando junta y con un propósito común, la solidaridad que anuncia el Evangelio, la solidaridad que se hace Camino de Esperanza para los más desfavorecidos.

Una comunidad especial, un grupo de pequeñas luciérnagas que se afanan por reflejar Su Luz a toda potencia, habituada a ir por la Vida como conjunto y de manera individual generando Vida, scalando en Familia. En la parroquia santuario del Perpetuo Socorro de Madrid huele a música, a alegría y a entrega; a fe, esperanza y caridad. Libreto, música, bambalinas, atrezzo… todo es oración. El próximo viernes 27 de noviembre, a las nueve y media de la noche, tendrá lugar el ya tradicional Concierto Solidario a beneficio de Asociación para la Solidaridad, ONGd que es cauce de toda la Provincia Redentorista española para la colaboración con el desarrollo de los Países del Sur.

La fe y el ejercicio de la fe que es la propia Vida no es algo triste, todo lo contrario. La fe y el ejercicio de la fe que es la propia Vida no es algo trasnochado. La Vida, cuando es vivida impulsada por la fe, es una explosión de alegría. No, no somos ingenuos; la vida es también dura. Altibajos, caídas, privaciones, sinsabores, incomprensiones, soledades… todo iluminado por la Redención, por la Misericordia del Señor que refuerza y da Esperanza al Camino. Es el Señor, es el hermano, es la comunidad quienes nos sostienen. Es en el hermano y en la Comunidad donde encontramos a Cristo, ergo nuestras manos, nuestra mirada, nuestro tiempo han de ser la manos, la mirada y el tiempo de Cristo para otros.

Admiro a esa gente. Admiro su fe, su entrega, su misión. Gracias a ellos muchos vivimos la alegría y gracias a lo que recauden los pobres de los pobres podrán aliviar un poco privaciones, sinsabores… Todos podemos contribuir a ello. Un pequeño esfuerzo que, sumado al de otros, hacen que año tras año la recaudación aumente y se pueda servir cada vez a más personas. Admiro a Dori, a Javi, a Tito, a Ana, a Manuela, a Eva, a Gonzalo, a María, a Enrique… a todos ellos. Vencen miedos, timideces; dejan atrás complejos absurdos. Y este año, además, homenajearán a la Perpe, en la conmemoración del 150 aniversario del encargo del Papa Pío IX a los Redentoristas: “dadla a conocer por todo el mundo”… y desde hace 150 años la Congregación propaga la devoción al Icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de manera incansable. Ahora, este grupo de laicos de una concreta parroquia redentorista, robándoles horas al tiempo, ponen su grano de arena.


Os animo a que el próximo viernes 27, a la 21:30 horas os acerquéis a pasar un buen rato y contribuyáis económicamente con lo que podáis. Algún hermano a quien no conocéis os lo agradecerá. ¿Dónde? En la calle Manuel Silvela 14 de Madrid, en Chamberí. ¡Os esperamos!