domingo, 8 de marzo de 2015

P. Pedro López CSsR

Esto de la itineraciancia es complicado, supone una generosísima capacidad de desprendimiento difícil de entender desde el plano meramente humano. Los misioneros itineranentes parten de una visión diferente del común, y esa visión tiene mucho de su entrega inicial, de su entrega total el día de su profesión perpetua. En ese día se desposeen de su vida para entregarla plenamente a Cristo en cada uno de aquellos a quienes acompañaran a lo largo del camino. En una semana, si Dios quiere, mi mujer, mis hijas y yo seremos testigos de esa generosidad absoluta con el “sí” de dos jóvenes Redentoristas, Carlos Galán y Pablo Jiménez, en el Santuario del Perpetuo Socorro de Granada. Desparramarán el anuncio de la sobreabundante Redención con sus palabras y sus actos. Crearán lazos, generarán afectos, sanarán almas, edificarán ánimos, regalarán esperanza y partirán de nuevo a otro destino. Esa será su vida. Como la de todos los religiosos itinerantes.

Hoy, tercer domingo de Cuaresma, en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, hemos celebrado la Eucaristía de despedida del P Pedro López. Entre unos servicios y otros ha pasado en esa comunidad 19 años. Yo no llevo nada bien esto de la itinerancia. Sé que no es más que por un punto de egoísmo del que no consigo desprenderme, pero esa es la verdad y así lo reconozco. Los afectos y las distancias no dejan de desgarrar un poquito el corazón. No me importa que sea así, es más, me alegro. Eso quiere decir que estoy vivo y siento. Comprendo que cuando uno ha sido un privilegiado por la compañía de un Pastor fiel, en el fondo, ha de alegrarse porque otros puedan también beneficiarse. Y yo me alegro. Pero las despedidas… Con el tiempo sé que el valor del pastor es también una empresa de futuro; el valor no es sólo el del presente, si no las huellas que dejan como surcos. Surcos donde pueda germinar semilla fértil y fuerte regada por los recuerdos y la palabra y compañía de otros; es así como la Palabra florece.

La celebración de hoy ha sido una explosión de Familia, felicidad y alegría. Un templo a rebosar. Niños, jóvenes, adultos, mayores. Familia Redentorista. De la mano de Pedro vinieron mi entrada en el Grupo de Laicos de PS Madrid y mi promesa como Misionero Laico del Santísimo Redentor. Ese abrazo del 18 de julio en el Monasterio Redentorista de Nuestra Señora del Espino, en Santa Gadea del Cid, me acompañará siempre.

En el presbiterio había 12 sacerdotes redentoristas desde los 28 años a más de noventa. Caras de alegría de unos hombres santos. Viéndoles, conociéndoles, queriéndoles se entiende que la llama de las vocaciones en la Congregación del Santísimo Redentor continúe viva, que siga habiendo jóvenes que se planteen su sí al Señor atendiendo a éste carisma peculiar y en ésta Familia concreta. Son gente feliz, normal, atrayente. Un carisma hoy compartido con los laicos en una misión común.


Pedro parte a Granada, a su tierra natal, pero permanece aquí en el corazón de muchos que seguiremos scalando en Familia.

martes, 3 de marzo de 2015

Fardos y honores

Scalando, caminando, en gerundio. Haciendo camino, siguiendo huellas, marcando huellas. Tendiendo manos. Sin más fardo que uno mismo, que ya es bastante. Decidido, entre las nubes de las dudas, sabiendo que sobre ellas el sol brilla; siempre.

Sin buscar nada más que el Camino mismo. Sólo Él. Sin apelativos; simplemente, hermano. Sin puesto fijo en ningún banco. Sin más manto que el cobijo de Dios ni más filacteria que el cordón de la fe.

Purificando en agua mansa los nubarrones que blanquearán en la espuma de las olas. Librando la batalla del servicio. Obrando bien. Entre hermanos. Tras el Camino que te haga ver la salvación de Dios. 



Reconoce tu cruz y camina. Coge tu cruz y continúa. Carga con tu cruz y sonríe. Esa cruz no es nada. No cargues más que con la Cruz. No pide nada. Te pide a ti: libre, humilde, abierto, limpio, sincero, transparente. Levantándote. ¿De quién más llevas la cruz? Ayuda.

Sin escuchar cantos de sirena; sin seguir a quienes buscan honores. Sólo su Voz y su Palabra. Obra bien. Confía, persevera y ora. Que tu camino haga ver a otros la salvación de Dios.

Él te espera, te llama y tiende su mano; en su palma va tu nombre. A un pie sigue otro pie; a un paso sigue otro paso. ¿Quién te mueve? ¿Sólo? ¡Si siempre caminas bajo su mirada! Lo sabes. Levanta el rostro y sonríe. Levanta el ánimo y sonríe. 

¡Cuéntalo! 

viernes, 20 de febrero de 2015

Tomar distancia

Tomar distancia. Silencio. Oración. Ayuno. ¡Con alegría! Como diría mi amiga Pepa Garat. Siempre con alegría cuando la alegría nos sale de manera natural. Fingirla es pernicioso. Y falso.

Tomar distancia. Silencio. Los necesito para la oración. Tomar distancia de uno mismo. Adorar. Tomar distancia para verse y, desde ahí, empezar a vaciar, soltar lastre. Tratar de mirarse desde arriba y desde dentro para pasar luego por el taller. Sé que ahora lo que necesito es una mirada limpia al Sagrario, larga, pausada, silenciosa. Calma, silencio y contemplación. Sin prisas. Sin angustias. Y al taller de reparaciones. A los pies de la Cruz. Sin desposeerme me será imposible seguirle. Reconciliarse. Oración. Distancia. Oración que es compañía. Oración que es Amor. Oración que es perdón. Oración que es mano tendida. Oración que es entrega. Oración que es pregunta. Oración que es respuesta. Oración que es apertura. Oración que es comunión. Oración que es encuentro. Todo. Oración y sonrisa.

Tomar distancia. Apartarme de la fatuidad, de las megalomanías, de los estupendos, omligocentrismos, #yosmismesconmigo, personalismos, ansias de figurar, falsas modestias, postureos; toda explosión de #estupendismo, todo atisbo de megalomanía acarrea retazos de despotismo aunque trate de disfrazarse. Prefiero el cobijo discreto de los santos y la sombra luminosa de sus obras. La Luz que no ciega para mirar a todos con misericordia; para mirarme a mí con misericordia. Oración. Silencio. Iluminar. Amar.

Oración. Silencio. Ayuno. 21 hermanos coptos degollados por ISIS. Vía Crucis. Mar teñido de sangre. Silencio del mundo. Quizás porque no hay que hacerse el moderno aplaudiendo la blasfemia no he visto ningún #JeSuisCopto o algo parecido. O porque no hay corporativismo periodístico que valga. O porque no están en Europa y la lejanía mitiga el miedo. En el fondo es miedo lo que mueve muchos #JeSuis, respuesta frente al miedo. Y parece que desde ésta localización del planeta no nos bañamos en esas aguas saladas teñidas de rojo. Algunos rezan. Todos están serenos. Sus cabezas sobre los cuerpos y su alma con Dios. A los pies de la Cruz, bañados por la sangre que chorrean sus heridas; a los pies de la Cruz, limpiados por el Agua del costado. Oración. Ayuno. Silencio. Hay silencio que edifica, renueva y purifica. Otros silencios claman al Cielo. Amor. Perdón.

Silencio. Oración. Ayuno. Ayuno como renuncia. Abstinencia como renuncia. También de carne. Renuncias como oración. Oración en silencio. Renunciar a lo oscuro, a lo tenebroso que nos rodea. Renunciar a uno mismo. Darse. Ser luz. Caridad. Seguirle. Acompañar a María. Sacrificio enriquecedor por el hermano. Renuncias por el otro. Renuncias que elevan. Renuncias que son oración. Renuncias en silencio. Renuncias compartidas. Renuncias a solas. Renuncias de afectos. Renuncias de palabras. Ayuno. Vigilia. Vigilante. Orante. Amando. 

Ayuno. Oración. Silencio. En familia. Con los hermanos. En comunión. Pasando por la Cruz, camino hacia la Luz del sepulcro vacío. Scalando en Familia. Siempre en gerundio. Amando.

martes, 17 de febrero de 2015

No le conozco

No le conozco de nada. Jamás hemos compartido una conversación. Nos separan muchísimos años. Pero eso no importa.

Las redes sociales traen consigo descubrimientos que, a veces, resultan impagables. Twitter nos permite entran en diálogo con gente alejada, o sencillamente aprender del testimonio diario de desconocidos. Cuando ese testimonio refleja una luz potente; cuando la presencia en las redes muestra la alegría desbordante de la fe; cuando se está en éste espacio sin pudores absurdos, mostrando la realidad auténtica de uno mismo, y esa realidad deja entrever la asunción de la Palabra lo que en verdad se hace, aunque no se pretenda, es evangelizar. Y EVANGELIZAR, así, con mayúsculas, sin complejos, con una naturalidad propia solamente de un Discípulo fiel. Mostrando grandezas y puede que dudas, alegría, Vida. De esos modelos uno aprende y, en ocasiones, a su lado se siente diminuto.

Éste es el caso de un joven a quien no conozco, pero que sigo por twitter desde que un buen día leí un retuit de respublica. Lo seguí no como esos “likes” o seguimientos que se pueden hacer por compromiso, no. Leí un artículo suyo que me impactó y que dejaba claro que era un valor seguro de quien aprender. Seré prudente para no mencionar su nombre, ni su Nick, ni su perfil, porque cada uno es dueño de sus tuits, no yo de los de los demás. Éste joven, que va descubriendo poco a poco una nueva vida en Madrid, muestra siempre una actitud optimista, una fe robusta, una cabeza extraordinariamente amueblada y una personalidad encomiable. Eh, y no lo olvidemos, es joven (esa juventud que es testigo y artífice de que el mundo avanza, siempre avanza). Incluso ahora que van a operar a su madre de cáncer. La imagen que ha tuiteado hoy en el hospital es la de una familia sólida, con esa amalgama que solamente da la fe en Cristo. Buen trabajo el de esos padres; buena semilla y buena tierra.

Pues es esa fe la que nos une. Y cuando realmente une y es sincera se aleja de connotaciones superfluas, va a la esencia, a la Verdad. Esa misma fe es la que me lleva ahora a pedir a que quien lea estas líneas pida por su madre, por su familia, por él. La globalización lleva a que los alejados sean próximos y así el prójimo recupere su cualidad intrínseca de cercano. No importa que no los conozcáis, son hermanos. Un Ave María. Nada más. El Señor sabrá por quien pedís. Yo cierro este tiempo encomendando a esa madre a quien no conozco a las manos de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro. Mañana, ante el Icono, en PS, comenzaré la cuaresma teniéndoles presentes en misa y le pediré a San Alfonso que les eche una mano.


Animaos porque es una forma estupenda de que todos juntos vayamos scalando en Familia.

martes, 10 de febrero de 2015

Indeciso

Encuestas, estimaciones de votos, sondeos… buffff me producen un perezón que en ésta ocasión es inquietante. Es tan triste que me dé pereza como que ésta sea inquietante.

Usar la conciencia para emitir el voto es una faena cuando, de acuerdo a esa conciencia, no existe ninguna opción que se adecue de manera suficiente. Al no existir, imagino que lo que me queda es ir rebajando el listón, haciendo renuncias hasta llegar a lo irrenunciable, y lo irrenunciable es la Vida. Justo al contrario que le pasa a un gran amigo que lo que le da una pereza tremenda es, por ejemplo, el tema del aborto. En fin, que cada uno tiene la conciencia que tiene y ahí, a ciertas alturas, poco se puede hacer.

El caso es que yo aún no sé que ponerme para las primeras elecciones que toquen. A veces creo que me apetecería vestirme de naranja, que parece muy alegre, pero como ese color trae consigo el laicismo como bandera (ya se sabe cómo acaban siempre esos laicismos) y una ley de eutanasia pues va a ser que no; eso no llegará con mi voto. Morado tampoco me pondré nada, porque está claro que representa mi anticonciencia. Rosa tampoco podrá ser por ese irrenunciable anterior. Rojo como que me daría risa, si no fuera porque se me saltan las lágrimas pensando en todos los que no han llegado a nacer, en las concertinas que colocaron, en la pobreza sangrante, en las vidas destrozadas y humilladas de casi un país entero; porque de sus polvos nos vinieron los fangos que padecemos, no de otro lado.

Otras veces pienso en que quizás podría ponerme algo verde pero la vida no es solamente nacer y dejar morir de una manera digna y natural, la vida es lo que transcurre entre su inicio y su final, y no solamente la propia; éste color me produce ciertas dudas en cómo permitirán el desarrollo de los que, entre nosotros, no tuvieron la suerte de nacer aquí. Y las cosas serias no pueden dejarse al albur de la fortuna.

Ocasiones hay en las que me pondría algo azul porque ya viene siendo habitual que ese color nos saque de los desaguisados producidos por el rojo, como felizmente ya está ocurriendo. Pero el azul actual ha sido tan intenso que podría haber optado por las vías de solución que hubiera querido sin mirar a otros. En realidad eso ha hecho, pero de una manera a mi parecer inadecuada independientemente de las cifras macro. Se ha podido hacer mucho más con ese color o, al menos, de otra forma, no ahogando a los de siempre y sin tocar pesebres perpetuados. Además, a ese color lo han teñido tanto de mentira que no se sabe ni lo que es.

Claro que la mentira y la corrupción nublan todo el arcoíris. Todo.

En fin, que tengo una indecisión de colores, pero pensar que lo único que me queda por ponerme es algo blanco es tristísimo, porque es como ir a votar en calzoncillos. Igual resulta lo más digno, porque así nos han dejado a la mayoría de los españolitos de a pie.

Lo único que tengo claro es que mi conciencia es sólo mía y que hoy por hoy cualquier opción es elegible porque ninguna se adecúa a ella. ¿o sí?


No sé. Seguiré rezando, porque mi conciencia es mía, pero de mi voto dependen mi vida y las condiciones de vida de otros. De mi voto también depende acercar el Reino a este pedacito de tierra. Regados de la misericordia de Dios, pero de cada acto de ésta vida vendrán los de la próxima. Seguiré rezando y scalando en familia. Aún queda tiempo.

lunes, 2 de febrero de 2015

Vida Consagrada

Presentación del Señor, día de la Vida Consagrada. Hoy celebramos el día de la Vida Consagrada y en casa tenemos ya por costumbre pedir por nuestros amigos religiosos. Alguno va de suyo incluido en las oraciones diarias porque es uno más de la familia, pero esta jornada tiene un toque especial de recuerdo a los familiares religiosos y a aquellos que nos han guiado en algún momento de nuestra vida. Lo cierto es que habiendo estudiado hasta tercero de BUP en los Escolapios, COU en los salesianos y teniendo como parroquia de siempre los Redentoristas del Alto de Miranda, tengo que hacer un bloque homogéneo único porque no tendría horas el día para aquello del recuerdo. Si a ellos les sumamos los parientes Jesuitas, Hijas de la Caridad, Esclavas, Teresianas, Carmelitas… en fin…

No me quedo en un simple: gracias. He leído en la revista ICONO un artículo del padre Caballero CSsR que, como casi siempre, me ha gustado bastante, tanto que pego el link http://revistaicono.org/sigue-habiendo-vida-religiosa , lo único que me deja un regustillo indefinible es el uso de la perífrasis aspectual durativa del título.

No se puede uno abstraer de las cifras, sería un error. Es de torpes no detectar los puntos de mejora, y de necios, una vez detectados no analizarlos con total sinceridad y ponerles remedio. Las respuesta que leí hace no mucho a una religiosa sobre la ausencia de vocaciones en su instituto me pareció rayando la broma con una inmensa dosis de soberbia. Si existen familias religiosas que de nuevo van hacia arriba, si hay nuevos nombres nutridísimos de vocaciones no me valen ni que el Espíritu sopla hacia otros lados ni que la sociedad es la que es, porque quienes decrecen y quienes florecen viven en el mismo mundo. Habrán de hacer un trabajo de introspección y autocrítica. Es sano reconocer lo que se ha hecho mal, o muy mal o de una manera nefasta; sano, regenerador y esperanzador. No hacerlo es simplemente el fin.

Pero esa, la del declive, no es la única realidad. Existe otra. Y si tanto se habla de la anterior es de justicia hacerlo también de ésta que a mí me parece fundamental: la realidad de los misioneros repartidos por el planeta llevando esperanza a los más abandonados, cuidando enfermos de ébola, sida, parias del mundo; religiosos dando esperanza a los desesperanzados, formando a niños, jóvenes y adultos; consagrados entregando sus vidas por anunciar la Buena Noticia de Jesucristo; activos y contemplativos; históricos y de nuevo cuño. Tocan todos los campos de la existencia humana, porque todo lo que atañe a la existencia humana es esa imagen de Dios destinada a acercar su Reino a la tierra. Por esos pido hoy, por todos los consagrados anónimos que, sin necesidad de salir por la televisión generando escándalo o diciendo exabruptos, son conocidos solamente por quienes reciben de sus manos el amor misericordioso de Dios. Hoy pido por quienes no se evaden del momento que viven y van conquistando las redes sociales llevando en ellas a Cristo y su Evangelio. 

Ésta es la realidad de la Luz que la Vida Religiosa aporta al mundo y a la Iglesia; la realidad de la santidad que la Vida Religiosa aporta al mundo y a la Iglesia. Sus propias vidas son las que atraen a otros a seguir su ejemplo. Sus vidas y la oración. La vida de un religioso alegre y la oración alegre ante el Santísimo son una fórmula impagable de atracción. Quien no quiera verlo tiene un serio problema. Pero hay que contarlo, hay que mostrarlo al mundo. Hay que hablar de esas vidas y su labor. De la felicidad que irradian y la esperanza que regalan.


Esta noche en la oración familiar estarán todos los Redentoristas (es lo que tiene la Familia) ancianos, mayores, jóvenes y aquellos que están en formación. Dedicaremos una oración especial, sin nombres, a quienes se lo están pensando y con nombre por el paisanuco que esta mañana me ha mandado por whatsapp a mi Perpe desde el Alto de Miranda. Daremos gracias a Dios por sus vidas.

viernes, 16 de enero de 2015

Perder la oportunidad

“Temamos, no sea que, estando aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno de vosotros crea que ha perdido la oportunidad”. Tal cual, ni más ni menos que con semejante versículo comienza la lectura de la Carta a los Hebreos propuesta para hoy. Yo quiero ver en ella toda una oportunidad de conversión, toda una llamada a la conversión personal.

Cada mañana, cada nuevo día, es una nueva oportunidad. El sol que nace de lo alto nos visita a diario. Aprendamos a descubrir esas oportunidades que Él nos regala. La primera la tenemos bien a mano y no es ni la jornada ni el tiempo; ese individuo con quien te encuentras cotidianamente en el espejo… o te enfrentas a él o lo acoges. Ahí lo tienes, despeinado nada más salir de la cama, legañoso y somnoliento. Esa es tu primera oportunidad. Aprende a ver a Dios en ti. Ese milagro que supone que un montón de células funcione como un engranaje perfecto siendo tan débil sólo es posible por la presencia de Dios en ti. Descúbrete, conócete, acéptate y empieza a ver en ti un sujeto precioso de la Creación; el más preciado. Estás llamado a señorear la tierra; desde lo diminuto, desde lo aparentemente insignificante. Se encarnó y se hizo uno como tú, que también amanecía legañoso, despeinado y somnoliento. Empieza a quererte y empezaras a querer a tu Creador; empieza a conocerte y empezarás a conocer una imperfecta y quizás distorsionada imagen suya.

Ahí estás y esa es tu mejor noticia independientemente de las circunstancias. Porque por ti fue todo. Su encarnación, su muerte y su Resurrección. Fuiste todo para Él; eres todo para Él. ¿De verdad crees que no merece la pena? ¿No ves la oportunidad en ti mismo? Has sido receptor de la Buena Noticia. Esa Buena Noticia fue directamente por ti. Mírate a los ojos mirándole a Él y verás que no eres tú, deja que sea Él quien viva en tí.

Y cuando flaquees, aunque dudes, acércate a un iglesia, ahí le tienes, reservado en el Sagrario también para ti. Participa en una Eucaristía, da igual en qué iglesia, porque ahí contemplarás de nuevo Su historia. Aprende a ver que en ese Pan y ese Vino está también la fuerza de tu oportunidad. Se te ofrece a ti. Sí, precisamente a ti porque estás cansado y agobiado. Gracias a las manos de cualquier sacerdote se actualiza la Historia. Te está esperando.

Como te espera cada mañana frente al espejo. No deseches la oportunidad. Cuando dudes, mira a tu hermano, a quien tengas a tu lado. También fue por él. Quizás ni lo sepa, pero lo fue; lo es. Puede que lo descubras en otro antes que en ti mismo, que sea otro quien abra el misterio de tu interior. Cuando lo asumas comprenderás que no hay vuelta atrás. Cuando lo acojas te verás contándoselo a otros para que descubran y aprovechen la oportunidad. Entonces te importará más fijarte, cuando caiga el sol que nos visita de lo alto, en lo que te ha ocurrido: te has levantado y has cogido tu propia camilla. Pero ¿para qué te llevas la camilla? ¿Por qué no has salido simplemente andando? Te lo voy a contar, te lo debo contar. A mí me dio la clave mi amigo Damián Mª Montes CSsR en una homilía hace un par de años. ¿No lo intuyes? Cogiste esa camilla para llevarle a otro y que lo sane. Hace nada estabas tú mismo ahí tumbado, ahora buscas a otros para que sean sanados.

Verás que no estás sólo. Nadie puede llevar sólo una camilla cargada, se lleva entre varios. Y varios formáis ya una Comunidad. A que es precioso. ¿No lo ves? Aún no ha terminado de ponerse el sol y ya eres consciente de que solamente dándote esa oportunidad, aprovechando la oportunidad entrarás en su descanso. ¿Ocaso o amanecer?


¿Estás vivo? Pues aún estás a tiempo. Sin darte cuenta te verás scalando en Familia.

miércoles, 14 de enero de 2015

Itinerancia

"Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.»" Marcos, 1:38.

Esa respuesta de Jesús a Simón es para mí una bofetada dialéctica en toda regla. Sé que lo es por una cuestión meramente egoísta por mi parte, qué le voy a hacer, pero es que yo lo de la itinerancia lo llevo fatal. Claramente no hablo del roaming, sino de la cualidad de itinerantes de los misioneros. Creo que no llegaré a tener nunca el desapego suficiente como para que no me afecte. Eso es algo con lo que aprender a vivir, y aprender a vivir con uno mismo no siempre es sencillo cuando uno es honesto.

A veces envidio a esos clérigos anglicanos retratados en la literatura inglesa que envejecían con sus feligreses y se hacían parte del paisaje de sus propias parroquias. Acicate de la fe y parte de vidas y familias de sus parroquianos. Vidas desgastadas por unas vidas concretas. Todo muy verde –el paisaje- y cuajado de lavanda y heliotropo. Ese aspecto británico que tanto me gusta, con un toque genéticamente posh. Y viene Marcos hoy a bajarme el telón de la película: the end. Esa idea romántica, esa realidad romántica de vidas compartidas responde a una época en la que el clérigo es el adalid único del mensaje del Evangelio, el único poseedor del mensaje salvífico de Cristo, y el resto, los pobrecitos laicos, meros receptores. Bajo esa misma idea no es la fe del individuo la que realmente brilla sino en relación con la seguridad y amparo que nos proporciona una persona concreta, que no es el mismo Cristo. Eso es casi como mantenerse en una permanente situación de dependencia espiritual. Debemos aprender a ser autónomos. Aprendizaje individual y sociológico. Aprender a ser autónomos en el seno de comunidades vivas, abiertas y entregadas, donde la fe se ve alentada en la de los hermanos. Autónomos sobre Roca con vidas en servicio. 

Vivir una experiencia de encuentro con Cristo, sentirse amado, sentirse redimido, salvado saca al individuo de sí mismo. Ésta salida primera es la de un individuo consciente de que por el bautismo fue instituido sacerdote, profeta y rey -sin ser éstas palabras huecas-, de que por el bautismo todos los cristianos tenemos igual dignidad. Un cristiano consciente de serlo es alguien alegre y en salida permanente con su propia vida, en estado permanente de misión. Un cristiano así es evangelizador además de receptor del mensaje del Evangelio. Un cristiano alegre por serlo no puede sino querer compartirlo. Y Marcos mueve hoy la tramoya: the end.

Cristo no se quedó encerrado, anduvo predicando y vino a redimir a todos. Y hoy, esos otros Cristos, son aquellos que como Jesús van a otra parte a predicar, que para eso han salido… Acompañando, predicando, administrando los sacramentos, aguantándonos, mostrándonos que es Él el Camino, no ellos. Abandonan afectos como dejaron atrás tierra, familia y amigos… y yo llevando fatal la itinerancia de otros…

Desde ayer hay un nuevo Superior Provincial en la Congregación del Santísimo Redentor, el P José Luis Bartolomé CSsR a quien, junto a los nuevos miembros del Gobierno Provincial, como otros Simón, Santiago, Juan o Andrés, se le ha encomendado la tarea de servir a la Congregación animando la Vida de los Redentoristas en España. Pido al Señor que no os falte nunca la asistencia del Espíritu Santo, que vuestra labor sea fecunda tanto ad intra como ad extra. Aliento, manos y afán de colaboración no os van a faltar.

Que unos lleguen quiere decir que otros se van. Que unos lleguen quiere decir que vienen de otros lugares. Corazones amoldándose. Y soy yo el que le da vueltas a la itineracia. En fin.


Con ánimo y abrazo de bienvenida, aquí seguimos, scalando en Familia.

jueves, 1 de enero de 2015

Belenes para Albania

Andaba yo a la mañana contemplando la maravillosa bahía de mi ciudad natal y dándole gracias a Dios. Empezar un nuevo año junto a quienes quieres es un privilegio, y hacerlo frente a la bahía de Santander es tener ante los ojos un pedazo de la Creación tan incomparable que no puede sino invitar a la meditación. El cielo por bóveda, Peña Cabarga como retablo y la mar bella. No pude más que ponerme a pensar qué podía yo ofrecerle a nuevo año que comienza, es decir, qué poder ofrecer a los demás, y entre eso y un agradecimiento infinito al Creador se me fue el santo al cielo, y llegó la hora de ir a la primera Eucaristía del 2015.

Alto de Miranda, parroquia de la Inmaculada, misioneros redentoristas; en casa. Orando en Familia, compartiendo el Pan y la Palabra en Familia. Saludos, abrazos y bendiciones en la sacristía. Primeras palmadas y manos apretadas del año, los típicos “a ver qué tal se porta el 2015” respondidos con un “a ver qué tal nos portamos con él”. Paseo de vuelta bajo un sol magnífico. Mesa compartida. Y el run run que continúa. Siguen los whastapps, alguno de ellos contribuye a alegrar más el día, y voy decidiendo dejar de comerme la cabeza. Total, si el Señor acabará llegando con sus propios planes trastocando los míos. Y me dio por preguntarme cuántas veces a lo largo de los 365 días que acabamos de dejar a popa no fui capaz de reconocer los suyos… en fin...

Y las felicitaciones se intercalan con fotos en diferentes redes sociales. Esto de las redes sociales, internet y las nuevas vías de comunicación encierran una grandeza ilimitada; yo, que soy rarísimo, lo veo como una consecuencia más del mandato del Génesis, 1, 28. A través de esos medios se tejen redes de oración, acción, solidaridad, hermandad, la inmediatez lo es en cuanto al tiempo y la cercanía, se genera calorcito y se irradia Luz. Nos aproximan a prójimos y alejados y nos ayudan a mantener cerca a muchos seres queridos. En definitiva, comunión, iComunión. Es algo que practicamos y tratamos de generar en iMisión, siempre en servicio, distintos dones y diferentes carismas tendiendo redes. El caso es que, a través de una de esas redes sociales, Facebook, me llegan noticias a diario de la Misión abierta por los Redentoristas en Albania en 2014, que ya llevan tres iglesias y son una comunidad de tres sacerdotes (por aquello de si alguien se anima, que sepáis que sus caras de felicidad demuestran que sus vidas merecen el “sí” de otros). Nada como la Familia, nada como un redentorista a mano, y las redes acercan. Unas fotos compartidas hoy por el P Laureano Sevillano del Otero CSsR desde Albania, desde un lugar llamado algo así como Larushk Poshtë, nos muestran el recorrido que hoy han hecho visitando familias de la zona y sus Belenes. Pues bien, la mayoría de esos belenes son realizados por ellos mismo con cartulinas o imagino que lo que pillen. Sin duda la creatividad y el amor de quien no tiene aquello que a nosotros nos sobra, dará como resultado las figuras más hermosas que podamos imaginarnos. De eso no me cabe la menor duda. Pero lo triste es que allí no tienen la posibilidad de comprar belenes ni aunque tengan o tuvieran los posibles para hacerlo. De ahí al P Laureano le ha surgido la idea de que guardemos figuritas, consigamos todas las que podamos para enviárselas y que la próxima Navidad sus belenes aúnen el amor, la fe y la ilusión que ellos pongan unidos al amor, fe e ilusión que nosotros pongamos en conseguirlos y enviárselos. Aplaudo a Lauri y me uno con  toda la ilusión a su idea. La idea ya está e imagino que se irá canalizando.


Algo tan simple como ésto me ha hecho darme cuenta de que el Señor se manifiesta y nos da la oportunidad de darnos a cada paso. Por eso no os voy a preguntar qué le vais a dar al Señor éste 2015 porque igual ni lo sabéis, como no lo sé yo de manera concreta. Me quiero dejar sorprender y estar abierto a pronunciar los fiat necesarios para ir los 365 días que tenemos por delante scalando en Familia. ¿Y vosotros?

jueves, 25 de diciembre de 2014

¡Feliz Navidad!


“Jesús mío, mi soberano Señor y verdadero Dios: ¿Qué fuerza te ha hecho descender del cielo a una gruta sino la fuerza de tu amor por nosotros?
Tú que habitas el seno del Padre, tú que reposas  en un pesebre.
Tú que reinas más allá de las estrellas, tú vienes a nacer sobre un poco de paja…
Tú que eres la alegría del cielo, yo te escucho gemir y llorar.
Dime, oh Jesús mío: ¿Qué fuerza desconocida te ha reducido a tal abajamiento?
Una sola, la fuerza de tu amor por nosotros.” San Alfonso Mª de Ligorio


Hoy, ante ese Niño pobre que hemos adorado en Familia en la Misa del Gallo del Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, he entonado mi acción de gracias. Gracias por mi mujer, por poder ver crecer a mis hijas, por poder disfrutar de mi madre, de mi Familia; por una año maravilloso y lleno de Vida; por haber respondido “sí” a cada una de las preguntas que mi querido P. Pedro López, como Superior Provincial de la CSsR, nos hizo el 18 de julio a los nuevos Misioneros Laicos del Santísimo Redentor; gracias por haber podido vivir cómo mi hija mayor, Toya, recibía por primera vez el Cuerpo de Cristo, el nueve de agosto, de manos de quien es un miembro más de nuestra familia; gracias por una Comunidad que es nuestra Familia; gracias por tener un trabajo con el que, además, disfruto.

Adorando al Niño, como si estuviera físicamente con nosotros, estaba a quien tenemos siempre en el corazón pero no vemos a menudo. Este año he llevado también a Cris, que pasará su primera Navidad como médico de guardia, a Xiskya y a Josué, hermanos de iMisión, que pasan su Navidad junto a los refugiados en Irak que son perseguidos por ser cristianos; Flavia, Antonio y Carlota con su capacidad de lucha y superación. Alicante, Mérida, Irak… pero allí estaban, en PS, junto a mí. Y unidos a los que nos han precedido a la Iglesia del cielo, todos en alabanza.

Yo lo tengo todo, y en el primer mundo. Le he dado gracias, sí, pero también he pedido por quienes no tienen más que tristeza y frío; por los parados, por las personas sin hogar; por quienes son perseguidos nada más que por creer que un Niño pobre, frágil, entre pajas y nacido en una gruta es realmente el Redentor; por todos lo nunca llegaron a nacer. Una locura. He pedido por quienes entregan su vida por anunciarle. Y por mi familia, y por mi trabajo y para que me enseñe a llevar un poquito de Luz.

Celebrar el nacimiento de Cristo, en PS, con la comunidad Redentorista y la comunidad parroquial es hacerlo en Familia. Salir con ese calorcito interior y celebrarlo con el chocolate caliente que nos ofrece la comunidad religiosa es celebrar la Navidad en Familia después de una cena en Familia. Recibir al Redentor en mi corazón y en el corazón de la comunidad, es asentarse en la Roca para continuar, un año más, scalando en Familia.

Dios ha nacido y es un bebé ¿Cómo no amarlo? Dios ha nacido ¿Cómo no estar alegre? ¡Contagiemos un poquito de esa alegría!


¡FELIZ NAVIDAD!