Scala News

martes, 17 de septiembre de 2019

¡BUEN CAMINO!


Hace apenas un instante, cinco años de nada, estuvimos toda la familia en Astorga, formando una pequeña Comunidad Internacional Redentorista de acogida al peregrino. Corría el mes de julio del año 2014. María y yo y dos pequeñas misioneras, junto a dos entonces estudiantes redentoristas británicos -hoy profesos- y un sacerdote redentorista español. Extraordinaria experiencia tanto la de la acogida a los peregrinos, como la vida comunitaria y el aprendizaje de las Monjas Redentoristas Contemplativas (OSSR) de Astorga. 


Una de esas pequeñas misioneras, Toya, la mayor de ellas, inicia hoy una etapa del Camino como peregrina. Casi no lo creo; ese lapso de tiempo no ha sido más que un pestañeo. Esa niña, es hoy una chica de 14 años, con todo lo que implica esa edad. La adolescencia es una etapa maravillosa y tenemos que ayudar a que así sea. Su sensatez innata compensa la revolución hormonal y hace que el fiel de la balanza equilibre los platillos sin mayores problemas. Por encima de todo es buena, sustancialmente buena, fundamentalmente buena. Confío en que el Salmo 119 que cada jornada desgranábamos en las meditaciones y Oración del Peregrino al caer el día iluminen su Camino: “Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero”.   


Reconozco sin el más mínimo sonrojo que soy un padre orgulloso. A medida que van creciendo crecen las preocupaciones, pero lo hace también la confianza. El trabajo de padre no acaba nunca. María y yo somos custodios de dos vidas, y ese regalo es de una responsabilidad incomparable. Tratamos de hacerlo lo mejor que podemos, desde la fe, con Cristo entre nosotros. Educamos sí, con firmeza y posicionamientos claros, pero para que las dos sean ellas mismas y encuentren sus propias preguntas; no hay respuestas si no hay preguntas. Le presentamos la realidad de la vida, desde nuestra propia realidad y convicciones, sin cortinas. Son  y han de ser parte activa de la sociedad y el mundo; su Vida tiene que contribuir a mejorar la sociedad y el mundo. Están en el mejor momento: su momento. 


Mi hija Toya y las compañeras de colegio de su edad inician una etapa del Camino. Van acompañadas por varias profesoras y uno de los sacerdotes. Alegra es una suerte de colegio, un lujo de colegio. Pertenece a las obras corporativas del Opus Dei, institución de la Iglesia fundada por San Josemaría Escrivá de Balaguer. Casi todas las chicas recibirán este año el sacramento de la Confirmación. Toya no. Toya inicia este año ese recorrido interior que le llevará a decir: SÍ. Un período intenso de formación y acompañamiento espiritual de tres años en nuestra Comunidad Redentorista del Perpetuo Socorro de Madrid; requerirá aprendizaje, donación, sacrificio para alcanzar el gozo que de ello se deriva. Tres años de maduración.


Como padres tendremos aciertos y equivocaciones, pero nos ponemos siempre bajo la mirada de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro. Hoy pido especialmente su Perpetuo Socorro por estas peregrinas. Y os animo a rezar por ellas, para que como los discípulos de Emaús encuentren a Cristo en el Camino, y para que quienes las acompañan acierten al mostrárselo.

¡BUEN CAMINO!



sábado, 7 de septiembre de 2019

#FranciscanosSantander 760 años de Luz


El próximo mes de junio, en 2020, los P.P. Franciscanos abandonan Santander.760 años después abandonan Santander. Una muy triste, una tristísima noticia.

No quiero escribir con amargura, al contrario, con profundo agradecimiento. En realidad, es así como debe ser por esos 760 años de Vida y gracia derramadas en mi tierruca. Muchos de entre ellos serán santos anónimos en el cielo, y a muchos habrán ayudado a serlo.

Son tiempos complicados, no para la Iglesia -que también- lo son para algunas Congregaciones o Institutos religiosos. Otros, sin embargo, florecen con fuerza en su actividad y vocaciones. El Espíritu sopla, donde quiere, sobre quien quiere y cuando quiere. Cierto, pero no basta. Creo que es para hacérnoslo mirar.

No me sirve el argumentario de la sociedad infantil e hipersexualizada, ni de cómo está el mundo ni los balones fuera. A veces se puede, incluso, ser parte del problema.

¿Quién florece? ¿Cómo florece? ¿Por qué florece? ¿Por qué yo no? No veo ni un ápice de autocrítica; ni uno. Es más, en ocasiones las conclusiones que puedo escuchar no hacen sino profundizar la sima. Y en eso estamos todos, por que Iglesia somos todos, los laicos incluidos. Pero nos tienen que dejar.

Del mismo modo que en la reciente nota de los obispos españoles sobre la oración y los movimientos Zen, buenrollistas y mindfulness. Está estupenda, la suscribo. Con algunos matices, porque a la confusión sobre la oración, cómo orar, en qué consiste etc., se puede llegar desde adentro sólo por querer ser super estupendo. Y, por otro lado, tampoco veo un autoreflexión del por qué allí sí y aquí no. Hay que adaptarse a los tiempos. Y hacerlo sin rebajar el nivel ni intelectual ni cultural de la gente. He llegado a escuchar “qué horror en tal parroquia rezan el Anima Christi tras la comunión, eso asusta a los niños” (esa parroquia está cuajada de niños, jóvenes y tiene para este curso tres vocaciones al sacerdocio y una a la vida religiosa femenina nuevas, no es por nada). Desde algún púlpito he escuchado con estupor críticas al lenguaje de la Salve. Vamos, no leáis al Quijote, ni a los clásicos. Utilizad, tres palabras, cuatro giros y pa’lante. Una cosa es adaptar el lenguaje a los sencillos, como hiciera en su época San Alfonso, y otra el desparrame cultural. Hay para todos; debe haber para todos. Sin excluir, sin señalar y sin recelos.

En fin, que no pasa más. Otros vendrán; o no. Esto empezó con Uno. Luego con un puñado de mujeres y doce colegas. No hay más.

Quizás pueda servir de reflexión, de purificación. El compost del que germinen nuevas vocaciones cuando Dios quiera.

En el caso de los Franciscanos, se van de Santander, pero permanecerán en las montañas lebaniegas como custodios del Lignum Crucis. Al abrigo del Madero y los montes. Quizás un día se den cuenta de que contar la realidad del por qué está ahí ese trozo de madera, cómo llegó, para quién, para salvaguardar el qué y protegerlo de quién, sirve ni más ni menos que para hablar de la Verdad con claridad y sin complejos. Hablar con caridad, con bondad, con benignidad evangélica; sí, pero con la rotundidad y claridad de la verdad. Ese día, estoy convencido de que será el principio de la recuperación para todos.

Estas opiniones peculiares y personales mías. En fin, una pena, pero que no pasa más. 760 años de historia, de evangelización, de entrega. 760 años de Luz. ¡GRACIAS!

Como dice un amigo mío: el último en salir que apague la luz del Sagrario.

Yo me quedo aquí, scalando en Familia. Hoy orando por los Franciscanos; os pido que oréis también. ¿Os unís?

martes, 11 de junio de 2019

¡GRACIAS, Damián!


Todo llega. En mi comunidad, en la parroquia santuario del Perpetuo Socorro de Madrid viviremos cambios. Cuando la zarpa de este momento araña, siempre pienso con cierta envidia en las parroquias diocesanas inglesas -incluso anglicanas- en las que los párrocos estaban al pie del cañón hasta el final. También ocurría en algunos pueblos de nuestra geografía nacional.
Pero los misioneros itinerantes es lo que tienen, que son itinerantes. Para ellos puede ser tanto una carga como un alivio. Comenzar de cero y despedirse de tanto pesado insufrible como yo.
Hoy me voy a detener con especial cariño y agradecimiento en un chaval de unos 25 añitos. Lo conocí a través de unos vídeos de Youtube y yo, que soy muy intrépido, le puse algún mensaje. Un buen día, estando en un despacho de la parroquia metiendo datos en el ordenador sobre nuestros voluntarios en la JMJ Madrid 2011, escuché a mi espalda un “hermanito”, me volví y ahí estaba él. El chaval de Youtube, Damián. Hoy cumple 33 años.
Ese chaval se encontró con un a veces iracundo – como nuestro padre San Alfonso- feligrés; siempre apasionado ¡que no me falte nunca esa pasión! Sangre caliente que lo mismo me llevaba a abandonar una celebración antes de tiempo que a blandir mi espada, en este blog o donde fuera necesario, en su defensa. La pasión continúa, el carácter se atempera y el cariño se asienta. Aprender a conocerse o te lleva a la distancia o a todo lo contrario; yo, por mérito suyo, aprendí a quererle.
Mucho que agradecer; mucho. Mucho que recordar. Especialmente dos confesiones: una mía y otra en el Colegio Everest, donde estudiaban mis hijas. Allí acudió para celebrar la primera confesión de mi hija mayor, Toya. Cosas que nunca podré olvidar. Tempus fugit. Ha sido una suerte haber podido Vivir parte de ese tiempo contigo.
Ese chico de 25 años es hoy un extraordinario sacerdote y misionero Redentorista. Pude acompañarle en su ordenación diaconal, pudimos acompañarle en su ordenación sacerdotal. Estuvo presente en El Espino el día en que yo efectué mi compromiso como Misionero Laico Redentorista. Cosas que se viven en familia, con las cosas de cualquier familia.
Hablo siempre desde un punto de vista y experiencia meramente personales. Pero en PS todos le echaremos de menos y todos agradecemos la semilla de sembrador que deja.
¿Por qué escribo hoy, y no el día 30 de junio? Pues porque hoy es su cumpleaños y no hay mejor regalo que el reconocimiento y el agradecimiento. Pero ya sabéis, el domingo 30 de junio, D.m., en PS el P Damián María Montes CSsR a las 21h celebrará su última Eucaristía. ¡Acudamos a arroparle, acompañarle y agradecerle!
Damián, caracteres diferentes, modos distintos, pero el mismo fondo, un camino recorrido en la misma #Familia Las niñas, desde que ayer se enteraron del cambio, ya están echándote de menos; han crecido contigo. Lo bueno de #ser la misma #Familia es que seguiremos viéndonos, compartiendo y recorriendo un camino común. Siempre en gerundio, siempre #scalandoenfamilia

lunes, 15 de abril de 2019

Cielo y tierra pasarán

Ver cómo arde la Catredral de Notre-Dame de Paris es ver cómo arde un protagonista, testigo y símbolo de la historia de Francia, de la historia de Europa.

París, junto con Londres y Madrid ha sido una de las ciudades dónde me he sentido en casa como emigrante. Quizás no debería nombrar a Madrid porque llevo viviendo aquí mucho más tiempo que en mí Santander natal; es ya también mí ciudad. El caso es que conozco muy bien  esa Catedral, he pasado muchas horas ahí adentro; sí,  rezando. Sin embargo no es el cariño lo que me pesa al ver cómo cae devorada por el fuego, es el derrumbe de más de ocho siglos de historia en el corazón de Europa lo que me puede en este sentimiento de impotencia y anonadamiento. 

Desde hace dos años paso aproximadamente tres días a la semana por Europa: Bélgica, Francia – ahora comenzaré con Austria y Alemania. Veo cómo ha cambiado el paisaje social, como ha ido cambiando ante nuestra propia pasividad. No me interesa ahora profundizar en ese cambio que a mí no me agrada, pero es radical. Es un cambio social y sociológico radical y preocupante. Ver convertirse en cenizas a semejante templo católico, que es también un  símbolo de la Cristiandad en nuestro continente y, por eso mismo, un símbolo a nivel global, ver cómo sucumbe…. Confrontar sus ruinas y los cambios de las últimas décadas…. me abruma. 

Sin embargo, al tiempo que contemplo desde mí casa el dantesco espectáculo de las llamas, mientras sigo la noticia en televisión y a través de Internet, leo cómo cada vez más numerosos pequeños grupos de católicos se van concentrando pacíficamente en rincones de los aledaños del templo simplemente para rezar. Esa luz, la luz de la oración, la luz de la fe de esos desconocidos que se congregan alrededor de Notre-Dame es lo que realmente mueve el mundo. Es la fe que llevó a levantar el  templo. Se nos llena la boca diciendo que hay que salir de las iglesias, pero ellos se congregan alrededor de las ruinas de la más emblemática de París. Piedras que han sido transmisoras de la fe, vidrieras que han sido catequesis viva. En ellas se custodia y transmite la fe. Sin Notre-Dame,  como sin San Pedro del Vaticano, Santo Toribio de Liébana o Santiago de Compostela… qué  fe nos habría llegado,  qué saber se habría perdido. El mundo, nuestro mundo sería otro. Sin ellas no sé ni qué idioma hablaríamos,  ni a quién rezaríamos si es que lo hiciéramos, ni mirando hacia donde.

No olvidemos jamás que podemos salir de las iglesias precisamente porque las tenemos. Hoy los que estaban fuera la arropan con su oración. Su oración sea incienso. Su fe es la mía. Rezo con ellos, en familia. Desde mí rincón del mundo hoy el corazón es el mismo y late con ellos rezando con ellos.

La fe de esa gente muestra que no todo está perdido. Quiera Díos que esas cenizas sean abono de nuevos frutos y que el fuego purifique a Su Iglesia.
 Cielo y tierra pasarán, más tu Palabra, Señor, no pasará. 

jueves, 14 de marzo de 2019

Seminaristas


Hace poco he tenido una charla con un amigo seminarista. Publicó una preciosa poesía de un jesuita en una red social y el tema de la poesía me hizo sospechar que algo podía no ir bien. En el fondo todo está en orden…

Pedimos por las vocaciones, nos preocupamos de los sacerdotes, pero desde lejos y casi como si fueran seres mágicos que salieran de la nada; un día, de repente aparece un sacerdote. Los necesitamos, los queremos santos, perfectos, sin tacha alguna. Ah, y que además sean simpáticos y estén siempre de buen humor y disponibles. No tenemos ni idea de cuál es su proceso, los períodos por los que pasan hasta ser admitidos al Orden, sus dudas, sus crisis, sus frustraciones, su formación.

Los tiempos que corren actualmente, los escándalos que manchan a distintas y muy altas capas eclesiales a mi personalmente me llevan a redoblar la oración por los seminaristas diocesanos, así como por los postulantes, estudiantes y novicios de las Congregaciones Religiosas. Temas tan sucios y enrevesados que en ocasiones pareciera que el silencio esconde una especie de organización para delinquir. Ser un chico joven y sentirse llamado hoy en día tiene el plus de valentía por situarse directamente en el centro de la diana de quienes simplifican y no discriminan ni separan el polvo de la paja.

Por muy injusto que sea en cualquier colectivo meter a todo el mundo en el mismo saco, la realidad es la que es y los dedos de la nueva inquisición laica deseosa de escándalos, señalan a quienes señalan.

En casa, en familia, esta Cuaresma incluimos en los rezos nocturnos a éstos jóvenes valientes, para que no decaigan, por su perseverancia y la fortaleza de su fe. Rezamos y les hacemos saber a los que conocemos que aquí nos tienen. Pedimos por ellos y por su formación. Por una sólida formación teológica, moral, intelectual, social, emocional…; sí, pero con los pies en la tierra, claramente en la tierra y en el tiempo en el que vivimos que es el siglo XXI. Una formación para este tiempo y el que viene por delante.

Un pequeño propósito para esta Cuaresma. Rezar por otros también ayuda a la conversión personal. ¿Alguien se anima? Nosotros lo hacemos cada noche Scalando en Familia.

lunes, 14 de enero de 2019

Nuevo Gobierno Provincial CSsR - Madrid


Recientemente se han elegido en varias Provincias nuevos Gobiernos de la Congregación del Santísimo Redentor. Bueno, por “Provincias”, para entendernos, más bien diríamos países. Conozco a alguno de los nuevos “Provinciales” así como a varios de los Consejeros; conozco, aprecio y quiero.

El Espíritu sopla con libertad, quizás por eso puede aparentemente hacerlo con distinto signo en cada lugar. En realidad, cada lugar es diferente, cada lugar tiene un pueblo de Dios concreto, ovejas con nombres, apellidos e historias concretas, aunque peregrinemos todos juntos. El nombre de cada uno de ellos, de cada uno de nosotros está grabado en la palma de Sus manos.

El carisma es compartido, son todos hijos de San Alfonso, pero cada uno es un individuo concreto y específico, con ideas concretas y específicas. Aunarlas en un Gobierno es un milagro en sí mismo.

La elección de quienes han de marcar los pasos de una Congregación en un espacio geográfico determinado por un período de tiempo concreto no influye exclusivamente en los Congregados. Pensar eso sería un error de base de difícil solución. No es un asunto meramente administrativo o de gestión. Influye en aquellos sobre quienes indefectiblemente habrán de apoyarse, influye en aquellos a quienes acompañan, influye en el rebaño asignado, influye en los más necesitados de auxilios. Influye en la misión, en el Pueblo de Dios y, por lo tanto, ha de tender siempre a la Salvación.

No solo atañe a los religiosos. A los misioneros laicos, laicos asociados… nos corresponde orar por ellos, obviamente, pero también cooperar, ayudar, apoyar… y asesorar, orientar. La disposición de dones y talentos a un fin común, sí; tanto como la fraterna corrección cuando sea necesaria. Dones y talentos. La misión es compartida.

Pido por Riu y Portugal, Dan e Irlanda o Ronald y Londres. Y en mi oración incluyo a Nicole Barber o Nana Henry tanto como a los hermanos portugueses que hicieron su compromiso como Misioneros Laicos del Santísimo Redentor el pasado noviembre. Pido por todos ellos y el camino por delante.

                                                                                                                                               
En nuestro caso, en España, también hay un nuevo equipo desde el pasado día 10 de enero. Pido por Francis, por el M. R. P. Francisco Javier Caballero Ávila, y por todo el nuevo Gobierno Provincial (los Padres José Luis Bartolomé, Ignacio González, Juan Carlos Arias y Damián María Montes). Que el Señor les ilumine, san Alfonso los inspire y que Nuestra Madre del Perpetuo Socorro nos abrace a todos. Con profundo cariño les deseo los mayores aciertos y el éxito en su labor. Con el cariño de esta pequeña Familia.



Oración, manos tendidas y ritmo acompasado. Os animo a uníos en la oración.

Todos juntos scalando en #Familia

Dando el primer paso se comienza a caminar. Porque en Él está la abundante Redención.


sábado, 18 de agosto de 2018

Piedras de molino


El informe del gran jurado de Pensilvania ha sacado a la luz las depravaciones sexuales con menores de una importante parte del clero de esa diócesis. Crímenes deplorables cometidos con el halo de impunidad de ser quienes eran los criminales. “"Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar". (Mateo 18:6)

La gravedad de los delitos es, más allá del tipo penal, injustificable y deleznable. Ojalá la justicia sea tan ejemplar con cada uno de los delincuentes como ejemplar se suponía que debía de ser su conducta. “El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.” (Ezequiel 18:20). Los delitos individuales, individuales y personales son cuando lo son. En este caso, como en tantos otros, la perversión se eleva hasta límites insospechados por el silencio, el compadreo, la connivencia. Uno lee las noticias y le da la sensación de estar frente a una auténtica organización, un entramado diabólico para encubrir y continuar delinquiendo, abusando de los más indefensos para satisfacer unos impulsos sexuales deformados. ¡Qué profunda revisión es también necesaria en materia y pastoral sexual! Urgente y necesaria.

Lo siento, pero que el portavoz del Vaticano mencione que no se han encontrado “apenas casos después de 2002” me parece, cuando menos, torpe. Las reformas de la Iglesia en Estados Unidos han reducido drásticamente la incidencia de los “abusos” cometidos por el clero…. ¡FALTARÍA MÁS! El lenguaje y la forma deben ser más, mucho más, muchísimo más duros, claros y contundentes. Han de abrirse puertas y ventanas en cada rincón de la Iglesia, de cada uno de los rincones en los cinco continentes. Abrirse, denunciar con claridad, sin miedo y sin temblores de manos desde dentro. Caiga quien caiga, porque si no caen todos, porque si se calla, se sigue encubriendo y siendo cómplices de los criminales. Caiga quien caiga, por muy alto que sea; es mayor el escándalo del silencio que el que pueda llegar a producir escuchar ciertos nombres o cargos.

La petición de perdón está muy bien, es necesaria, pero no tanto por los delitos individuales como por el silencio y la connivencia.

Eso sí, que se ponga el dedo sobre las manzanas podridas, no sobre todas las manzanas. Cuando escucho en las noticias que un padre ha violado a un hijo, yo no salgo con vergüenza a la calle, ni nadie me señala con el dedo. De igual forma clérigos delincuentes lo son quienes delinquen y encubren, no otros.

Yo hoy pido por todas las personas que han sido víctimas de abusos sexuales por parte de miembros destacados de mi Iglesia, sean religiosos, sacerdotes, obispos, cardenales o laicos “comprometidos”. Pido a Nuestra Madre del Perpetuo Socorro que interceda para que el Señor les conceda la paz de espíritu necesaria para seguir viviendo con tranquilidad, la fortaleza de espíritu necesaria para rehacer sus vidas. A las víctimas directas y a sus familias.

Pido por esos criminales que, amparados tras una sotana, un alzacuellos o unas zapatillas de deporte, siempre tras el halo de santidad de lo que representaban, han destrozado y violentado a los más indefensos. Que paguen con dureza su pena y alcancen la Redención que a todos nos ofrece Cristo.

Pido por todos los buenos y sanos sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos de mi Iglesia. Que sigan sintiéndose fuertes y confortados por la oración común. Cristo dirige la Iglesia en la que remamos todos. Mi Iglesia.

No podía callar y seguir scalando en #Familia.




miércoles, 15 de agosto de 2018

Como niños


Todo el que se acerca a estas líneas sabe que el único propósito de este humilde blog no es más que mostrar la vida normal y corriente de una familia cristiana normal y corriente. Nada más. Sí, es cierto que vivimos nuestra fe bajo el carisma Redentorista, pero la e-evangelización que trato de mostrar son fallos y debilidades, caídas y esfuerzos por mantenerme en pie. En ocasiones, no siempre, la expresión del ejemplo se conjuga también con la Palabra.

El Evangelio del 14 de agosto (Mateo 18,1-5.10.12-14) contiene una frase especialmente significativa para lo que le ha ocurrido a mi familia hoy: “Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” Casi todos los primos Casanueva nos hemos vuelto un poco niños y, más de 30 años después, de nuevo nos hemos reunido y abrazado. Quizás ha sido el primero de nosotros en llegar a la Casa del Padre quien lo ha propiciado, y el empeño de algunos lo materializó. El caso es que hoy, en casa de mi hermana Ana, hemos podido volver a estar juntos.

A la rama catalana no la veíamos desde hacía décadas, pero cuando los he tenido delante la sensación ha sido de continuar con la conversación del día anterior… Es curioso, pero además de hacernos niños, el 14 de agosto celebramos a San Maximiliano Kolbe quien ofreció su vida en Auswitz a cambio de la del sargento polaco Franciszek Gajowniczek, esposo y padre de familia. Se ofreció un día como hoy para que una familia permaneciera unida… Hoy en el cielo quienes ya contemplan la Verdad y experimentan la misericordia del Redentor, sin duda, habrán celebrado nuestra particular Paz en la tierra.

Reencuentro entre nosotros y presentaciones de los políticos. Todo muy normal, pero inmensamente extraordinario. El Espíritu sopla y actúa. El libre albedrío individual nos hace reaccionar de una u otra forma; allí estábamos. Casi todos.

Yo doy gracias a Dios por el día de hoy. El tiempo pasa y no compensa más que mirar hacia adelante. Mirar hacia atrás solamente para recordar el camino común, el cariño común, las alegrías compartidas, las raíces.

Yo hoy pido, y os animo a uniros a mi oración, por las familias separadas, por la unidad de las familias, por quienes están solos en el mundo, por quienes nunca han conocido el calor de una #Familia. Pido por ellos y doy gracias al Señor por la mía.

domingo, 15 de julio de 2018

Nicaragua


Hoy os escribo pidiendo una oración concreta: una oración por la paz en Nicaragua. 

Nunca he estado en ese país, pero allí hay una profunda presencia Redentorista, misioneros portadores del anuncio de la Sobreabundante Redención; el Padre Michael Brehl, Superior Genaral se pronunció en mayo sobre la tragedia que asola a ese pequeño país (http://www.cssr.news/spanish/2018/06/los-redentoristas-cercanos-al-pueblo-de-nicaragua-carta-del-superior-general/). 

Nunca he estado allí, pero conozco a algunos nicaragüenses, entre ellos a la religiosa de Pureza de María Xiskya Valladares. La hermana Xiskya esta haciendo una labor extraordinaria de denuncia profética y en pos de la paz en su país. La primera vez que la nombré en este blog fue hace ya algunos años. No la conocía, pero había sufrido algún tipo de agresión en las redes y decidí no callar. Luego el Señor quiso ponerla en mi camino; uno de esos regalos sutiles de lo Alto. He tenido la ocasión y la suerte de tratarla gracias a #iMisión. La aprecio. También la admiro, (no la admiración al personaje, que yo de mitómano tengo más bien nada). Admiro su visión, su misión, su claridad, su voluntad, su fortaleza y su incansable capacidad de trabajo; admiro la ingente labor evangelizadora que realiza en las redes. Admiro su valor. Y ahora admiro la voz que levanta ante la injusticia que sufren sus compatriotas. Su voz es necesaria. La denuncia es necesaria. Nada hay peor que el silencio de los buenos.

Sin embargo, buenos o no, lo que más escucho sobre la inhumana tragedia que está padeciendo este pueblo, es el silencio internacional. O más que el silencio la frialdad internacional, el desdén internacional. Claramente al “mundo” le mueven intereses económicos y geopolíticos, y muy poco o nada la humanidad que remueve entrañas. Sé que esto lo vemos casi a diario. Pero ahora le toca a Nicaragua. Un pueblo indefenso, solamente amparado por una ejemplar jerarquía católica.

Si allí se padece en español es porque nosotros les llevamos esa lengua; si allí rezan al Redentor y suplican el Socorro de María es por que también les llevamos la fe. No deberían sernos ajenos en ningún caso porque son seres humanos que están siendo injustamente masacrados, pero es que, además, España tiene un vínculo histórico y de sangre irrompible e inolvidable. No solamente eso; aquí esos mismos hechos comenzaron a vivirse en 1934, por muy fuerte que sea el empeño actual de ocultar y reescribir la historia. Son muchos los motivos que tenemos para no callar, para denunciar y, como católicos para orar.

Yo no soy nadie. Simplemente un españolito padre de familia que vive “al otro lado del charco”. Pero no puedo callar. Hoy no me vale simplemente rezar con fe en familia. Por mis hermanos redentoristas de allí, por los compatriotas de la hermana Xiskya, por nuestros hermanos perseguidos, hoy os pido que por un momento paréis, reflexionéis y recéis por la paz en Nicaragua. Hagámoslo todos con fe, confiados en el poder de la oración, justo hoy, solemnidad del Santísimo Redentor. Copiosa Apud Eum Redemptio.

viernes, 13 de julio de 2018

San Enrique


Esto de los patronos como protectores individuales no es cosa banal. El mío es San Enrique; tengo esa suerte. Mis padres estuvieron dudando si llamarme Enrique, como mi abuelo materno, o Alfonso, por D Alfonso XIII. Creo que también opinaba mi hermano, Juan, que quería que me llamaran igual que él. Finalmente ganó el Emperador sobre el Rey, aunque se ve que San Alfonso andaba ya ronroneando…

Es curioso, pero la mayoría de los padres nos fijamos en lo bonito que pueda ser el nombre, o en las tradiciones familiares (incluso a veces con arduas negociaciones matrimoniales…), pero creo que no nos paramos a pensar en la vida de aquel a quien vamos a designar como patrono de nuestros hijos; quizás porque tampoco pensemos que es precisamente eso lo que estamos haciendo. Ese y no otro fue nuestro caso, que no somos un matrimonio para nada original. Mi hija mayor se llama como su abuela materna (María Victoria) sin opción a negociación alguna. A mí me tocaría elegir el nombre del segundo/a, que fue niña. Yo, algo más flexible, propuse cinco nombres para que eligiera mi mujer: cuatro nombres femeninos importantes en mi familia y, en un ataque de bondad infinita, incluí uno de la suya. Finalmente ganó santa Paula (de la mía).

El canon 855 del Código de Derecho Canónico dice: “Procuren los padres, los padrinos y el párroco que no se imponga un nombre ajeno al sentir cristiano.” Es decir que no se obliga a imponer un nombre bíblico, ni del santoral, ni una advocación mariana. Y, por otro lado, “¿ajeno al sentir cristiano?”. ¿Qué es el sentir cristiano…? Quitando la universalidad atemporal del Amor infinito, eso también puede ir variando según los signos de los tiempos.

Además, oye, que no llevar un nombre ligado a la tradición cristiana puede ser también todo un reto: A ver si soy el primer santo con ese nombre. ¿O, no? Como tantos de los santos que hoy están en los altares y llevaron un nombre pagano.

La cuestión es que yo tengo la inmensa suerte de que mi santo protector desde el bautismo sea San Enrique: http://www.alfayomega.es/santoral/13-de-julio-san-enrique-emperador

De guerra en guerra, y santo. Para que nadie diga que no influyen en todo los signos de los tiempos… Incluso esos signos pueden llegar a confundir a la gente de una manera, nunca mejor dicho, significativa...

Emperador, y santo. Cúantas veces he escuchado eso de “qué raro, siendo Emperador que también sea santo”. O lo de, claro “al santoral por ser quien era”.

Y es que, algo que también es atemporal, es la idiocia, la necedad o la mezquindad. La ignorancia es cosa de todos; tanto padecerla en algún ámbito, como ayudar a erradicarla.

Yo hoy como cada día, pero especialmente hoy, me acojo a su protección y le pido que ampare a mezquinos e ignorantes (me incluyo). Pido que ampare a todos los que llevamos su nombre, y tratamos de hacerlo con sano orgullo y decoro suficiente. Y finalmente le pido al santo y estadista, un esfuerzo extraordinario: ya que él concebía su poder para construir y no para destruir, que interceda para que el Señor ilumine a quienes actualmente detentar el poder en nuestro país. ¿Os unís a mi oración?

jueves, 28 de junio de 2018

En pos de María


Un año más, juntos, en #Familia hemos acudido a honrar el Icono de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro. 27 de junio, día grande para la #Familia Redentorista y hemos acompañado a la Virgen por las calles del Barrio de Chamberí. Mis hijas revestidas, como desde hace tantos años, pero cada vez menos niñas. Tempus fugit.

El SAMUR sacando el paso del Santuario al son de los acordes de la Marcha Real, mientras la gente se arranca con “vivas” a la Madre de Dios y, este año también a España, me pone la carne de gallina.

Procesionar tras el paso es hacerlo arrastrando al mismo tiempo mis propias caídas, con sus correspondientes magulladuras; pero uno sigue en pie, levantándose y caminando. Siempre en gerundio.

Este año ha sido más ajetreado de lo habitual. Antes de finalizar la Eucaristía yo tenía un funeral cerca, en San Fermín de los Navarros. A carreras de un lado para otro. Podía haber aplicado la Eucaristía en PS por el eterno descanso de Tote Márquez, pero tenía que ir, hacerme físicamente presente y abrazar a Marieta, Flavia, Pirracas… Ese abrazo a Marieta Pombo, una madre que ha perdido a un hijo, ha sido como abrazar parte de mi propia historia. Abrazo con olor al mar de la Magdalena; se juntaron el inmenso cariño caldeado en mi infancia en Santander y asentado en mi juventud en la calle Princesa como un recién llegado a Madrid. Hay personas que están pegadas a uno más allá de la piel. Eso me ocurre con esta familia. De San Fermín de los Navarros corriendo a PS a ver la salida del Icono y procesionar tras él.

También tenía que estar ahí. Rezando, pidiendo, agradeciendo. Agradeciendo por levantarme, por mi #familia, mi trabajo, por mi madre que el mismo día de la Virgen cumple 84 años. Y poniendo ante el Icono, a cada paso tras la Virgen unos cuantos nombres: Teresa, Mercedes, Ignacio, Tote, Javier y además de esos nombres #Nicaragua  #España #ABCustom (la empresa donde trabajo, esfuerzos, proyectos, trabajadores). No es una cuestión ni folclórica ni psicológica; soy del norte, y ciertas expresiones no van demasiado con nuestro carácter. Soy más de silencio e interiorizar. Esto es cuestión de fe. Nada más. Como la fe del impresionante gentío que acude cada año, la de la gente que se pone en pie o sale de los bares, se asoma a terrazas, ventanas y balcones. Dándola a conocer y acercándola a quienes no pueden ni salir de su casa.

Cada día de la Novena llevaba mi intención y la de alguien más, hoy, además, los nombres que he mencionado. Javier y Tote nos han dejado recientemente, los otros son cada uno un motivo. Pero este año, el corazón se nos heló a los que formamos la Parroquia, feligreses y religiosos Redentoristas; justo cuando el paso cruzaba el umbral del santuario para salir por las calles del barrio María, una entrañable, cercana, amorosa y dulce feligresa mayor se encontraba cara a cara con su Redentor. La Virgen del Perpetuo Socorro salió a su encuentro para llevarla ante Él. El dolor y la Esperanza que da nuestra fe y nos hace combinar el vacío con la alegría de la resurrección. Así somos los que somos así. Recé por ella y por Charo. Pero sobre todo le rezaré a ella, porque contamos a buen seguro con una intercesora más en el Cielo.

27 de junio y una procesión. Y ¿qué es eso? Pues ni más ni menos que la vida. La Vida de un puñado de personas que, sostenidos los unos en los otros, peregrinamos al encuentro del Padre. Y lo hacemos como cualquier otra #Familia. En eso y nada más consiste ir scalando en #Familia. ¿No sabéis de qué hablo? Pues acercaos a vuestra parroquia, la que sea. Implicaos. Dad tiempo, sudor y manos. Veréis que eso es compartir la fe, que eso es crecer. A pasitos. Primero un pie, luego el otro. Cuando os veáis caminando con soltura entenderéis de qué os hablo. Mientras tanto que el Perpetuo Socorro de María nos alcance a todo.