miércoles, 16 de abril de 2014

Entre Judas y Pedro

Lo de Judas es tremendo. Tipos así puede haberlos en cualquier grupo, lo que no deja de ser tremendo y descorazonador. Cualquier grupo de amiguetes vive a diario situaciones estéticamente semejantes: el homenajeado en una cena, de quien todos están pendientes, que dice algo sobre alguno que llama la atención; un cotilla que le hace señas a otro que está más cerca para que le sonsaque, y el “más mejor amigo” que consigue la información. Lo que ocurre es que los amigos de los que hablamos esta semana son Jesús y los apóstoles y la traición no es que sea un comentario poniendo verde al líder, es que lleva a la entrega de Jesús para su muerte en la Cruz.

La curiosidad de Pedro me parece de lo más normal, que Juan le sonsaque, pues bueno, en fin, que sabía que era el discípulo amado… lo que ya no me cuadra es que, sabiendo que Judas iba a entregar a Jesús, no hiciera nada por impedirlo. Posiblemente no le creyera del todo, le parecería increíble aún viniendo de quien venía, o simplemente no acabara de entender.

Luego va Pedro y le niega las tres veces. Y lloró. ¡Cómo lloraría el hombre! ¡Cómo le entiendo! Sí, porque le entiendo. Llora porque comprende, llora porque ama, llora porque cree. Fue débil.  Fue pecador. Se arrepintió. Fue un débil pecador arrepentido por negar a Jesús y sus lágrimas van borrando su pecado, son como un preludio del Agua del costado de Cristo.

Lo de Judas, sin embargo, no puedo evitar que me de una gran pena. Que sí, una gran pena y que nadie me malinterprete. Es lamentable que hiciera su papel para que se cumpliera lo que estaba escrito, cierto. Lo duro es que llegó a ser consciente, devolvió el precio de su delito, le acosó el remordimiento; cuando a uno le acosa el remordimiento es porque reconoce el fallo y se arrepiente. Cuando la traición duele lo hace no por amor propio, no por reconocer que se ha sido débil, sino porque se ha fallado a quien se ama. Luego creo que Judas, aunque fuera muy, muy en el fondo, también amaba a Jesús. El problema es que amaba al Jesús hombre y punto; amaba al amigo al que entregó. No veía más que a un hombre. No veía en Él al hijo de Dios, al Redentor. Amaba al hombre amigo sin creer en el Redentor. Si hubiera creído, si hubiera aceptado el perdón, si hubiera aceptado que la Redención es Sobreabundante no creo que hubiera acabado suicidándose. Se quitó la vida, dolido, arrepentido, acosado por sus fantasmas, empecatado. Con aquel trozo de pan untado entro el demonio en él. “¿Soy acaso yo, Maestro?” ¡Pero será hipócrita con la pregunta!

Pedros que niegan amando hay muchos. Y aman de verdad aunque nieguen. Todos lo sabemos ¿o no?

Amigos muy amados como Juan, haylos, aunque no tantos.


Judas, lamentablemente, continúa habiendo, y los habrá hasta que el maligno pierda definitivamente la batalla. Pero cuando se está en ese momento, en esa fina línea como una cuchilla afilada que marca la frontera entre el llorar de Pedro y la desesperanza de Judas, esa frontera entre el bien y el mal, a mi me gustaría, como en la lectura del Libro de Isaías de hoy, que el Señor me diera una lengua de iniciado para saber decir al abatido una palabra de aliento. 

Aunque me corte los pies andando sobre esa frontera, la palabra de aliento puede marcar la diferencia al traidor. Por eso me gustaría que mis pies anduvieran por esa fría línea divisoria. Aún a riesgo de cortarme, de acabar sangrando, alguien debe estar junto al más necesitado de auxilio en ese instante y hacerle ver la Luz. Porque hay gotas de sangre y gotas de sangre. Y que el Señor me diera una lengua de iniciado de encontrarme en esa situación.

domingo, 13 de abril de 2014

Silencio y contemplación

No deja de impresionarme la cantidad de gente unida entorno a Cristo. Parece como si el pueblo de Dios se multiplicara. Son muchos los que ya se han ido de vacaciones y, a pesar de todo, el gentío de hoy en la Parroquia Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid para celebrar el Domingo de Ramos ha sido impresionante. #JuntosSomosMas

Comenzamos la Semana Santa con el toque alegre, campechano, que combina con maestría la sencillez con la solemnidad, tan netamente Redentorista. #MarcandoEstilo Lo comenzamos con la alegría de aquellos que saben que caminan unidos hacia la Pascua.

Reconozco que yo vivo mi fe en una Comunidad singular –como tantos otros lugares diseminados por el mundo- multigeneracional, abierta, sencilla. Una Comunidad que no pregunta, acoge en el Corazón del Redentor con los brazos de María. Acompaña, ayuda, sostiene… En Familia. Multigeneracional en los feligreses y en los religiosos. Llegar a PS, llegar a casa y cruzarse con alguno de los mayores, saludar a los jóvenes y sortear las carreras de alguno de los niños es todo uno. Y hoy estábamos todos (incluidos Lalo y Gullie, como si no se hubieran ido), con nuestros ramos alzados para la bendición, como una multitud de borricos deseando llevar a Cristo. Una real y visible sobreabundancia de Amor.


Nuestro párroco, un curtido misionero de corazón inabarcable, el Padre Nicanor Brasa CSsR, nos tiene ya acostumbrados a salirse de sí mismo en las homilías de las fiestas centrales e importantes. No es simplemente la maestría heredada de su Padre San Alfonso María de Ligorio, es su corazón que gotea a cada palabra, que late en cada frase, que inspira con cada idea. De la de hoy me quedo con estas dos palabras: “silencio y contemplación”. A nadie le sorprenderá ninguna de esas dos palabra pronunciadas por la boca de un hijo del gran maestro de la Oración y autor de las Visitas al Santísimo, pero escucharlas hoy… …en fin, que así es imposible que uno adelgace: gordo de orgullo y con el corazón inflamado (y en él estaban también mis tres niñas que lo celebraban en la Parroquia Redentorista del Alto de Miranda, en Santander).

Participar en la lectura de la Pasión no deja de imponerme. Siempre que leo en misa trato de hacerlo con serenidad, con dicción clara y voz potente para que nadie se pierda una sola coma de la Palabra; con calma y tranquilidad. Pero cada vez que leo la pasión no puedo evitar, por mucho que me esfuerce, no emocionarme en el mismo punto: “Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el Espíritu”. No puedo evitarlo. No puedo evitar sentirme Pedro y escuchar al gallo como no puedo evitar emocionarme.

Celebrar así el Domingo de Ramos, con las palabras de Nicanor y apuntalado por la fe de tantos, es la mejor manera de comenzar la Semana Santa; scalando en Familia. Por eso mismo inicio la Semana de Pasión dando gracias a Dios por ser tan afortunado. Sabiéndome afortunado, sabiéndome amado, me dispongo a acompañar a María siguiendo a Su Hijo camino de la Cruz  y con la mirada puesta en la Pascua.

viernes, 11 de abril de 2014

Pesa uno mismo

Pesa la piedra; pesa el pecado. Pesa uno mismo; sí, es uno mismo quien realmente pesa. Unos suaves dardos, dulcemente encadenados por la voz serena de Irene Gregorio, han ido golpeando poco a poco, abofeteando con amor a derecha e izquierda. Crees que vas preparado, sincera y profundamente preparado y colocan una piedra en tu mano… ¡Cómo pesa!

Cómo pesan piedra y mano. Esa piedra es uno mismo, todas las debilidades, todos los errores, todas las miserias personales que van a ser recogidas en el regazo de Dios. Pero esa piedra pone el punto justo, el centro adecuado… y el Evangelio. ¡Apedreémosla! Ahí está el quid. Un examen centrado en uno mismo o un examen centrado en el otro. Ambos y ninguno: un examen centrado, como la Vida, en Cristo… y ves tantos guijarros lanzados aún sin pretenderlo. Una cerbatana inconsciente –o aparentemente inconsciente- de ofensas. Y las llagas que se le van haciendo más profundas, y el martillo que cae a plomo sobre los clavos… y en cada gota de sangre, en cada lágrima se va derramando Su misericordia.

La maravilla de homilía del P Damián Mª Montes, y él junto a los Padres Marcos, Olegario, Juan Antonio, Fabriciano y Nicanor dispuestos a acercarnos el perdón del Señor. In persona Christi Capitis. No importa cuál de ellos, “solo” se trata de Su perdón. In persona Christi Capitis. El perdón, la alegría del perdón. El perdón, la emoción del perdón. El perdón, la gratuidad del perdón. El perdón, la incongruencia del perdón, la incongruencia del Amor. La Redención, el regalo inmerecido de la Redención.

La alegría, serena, profunda, casi infantil alegría. Recientemente escuché en el #iCongreso de @iMision a Monseñor José Ignacio Munilla afirmar que la tristeza es una tentación, afirmar y argumentar que la tristeza es una tentación…

Las manos del P Fabriciano Ferrero CSsR sobre mi cabeza y en ese mismo momento recordé la carita de mi hija Toya mientras se levantaba tras su primera confesión y yo me sentía igual: un niño feliz. Ni el espléndido coro de jóvenes de @parroquiaps, ni la voz de Irene… Solamente la Paz y la cara de mi hija. Ahora sí, ahora puedo ya recostar de nuevo mi cabeza en el Señor. Me siento de nuevo el discípulo a quien Jesús ama.


Así, como un niño feliz, scalando en Familia, voy caminando a la Pascua.

miércoles, 9 de abril de 2014

Muriendo de soledad, muriendo de hambre

Acabo de escuchar en el telediario que una empresa japonesa alquila familiares y amigos para bodas. Sí, familiares y amigos. Amigos que hagan bulto, hermanos ficticios, un falso padre que te lleve al altar… Tristísimo, simplemente triste. Incluso peor, pero el primer sentimiento que me produce es tristeza. Porque a la tragedia de la soledad se le une la ficción como modo de vida, la falsedad frente a los demás y la mentira a uno mismo. Demasiado.

Posiblemente Japón sea uno de los países donde se rinda más culto al consumismo, donde el capitalismo asalvajado es capaz de generar individuos enfermos de individualismo y ansias de construir una vida nueva sobre los cimientos pantanosos de un espejismo antojoso. Imagino que en el país de las tradiciones en el que el sintoísmo inoculó en el ADN generacional el culto a la familia y los ancestros, la falta de parientes, hermanos, padres que empuja a semejante absurdo histriónico sea un particular síntoma de la laicidad nipona. La sobreabundancia materialista enferma de humanidad, de soledad. Muriendo de soledad.

En otro punto del mundo el hambre, la pobreza, la opresión llevan a la desesperación en búsqueda de un futuro mejor sea como sea para hijos, esposas, padres que se dejan atrás. Se recorren kilómetros, se sortean fronteras para llegar del sur al norte, dejando la piel en inhumanas cuchillas que cercan la silueta del sueño que les han hecho creer; se dejan vidas en el camino, en la reseca tierra o flotando en el mar. Y todo por un futuro que en la mayoría de los casos no es para ellos mismos, sino para aquellos a quienes dejaron en sus lugares de origen. Muriendo de hambre.

Ambos son ejemplos del mundo que habitamos. Y yo lo veo cómodamente sentado en mi casa, mientras mis hijas duermen y espero a que llegue mi mujer que se agota a diario por conseguir un futuro aún mejor para nuestras hijas. Y hablo con mi madre a diario por teléfono, y hoy lo he hecho con mi hermana. Y he estado esta tarde en PS que es como mi casa, como nuestra casa. Con las durezas personales, con las crueldades de las nimiedades cotidianas, con nuestros anhelos y nuestros egoísmos no somos más que unos auténticos privilegiados. Porque nos tenemos, porque tenemos una Familia, amigos, gente a la que querer y que nos quiere;  porque sabemos que hay un Dios que nos quiere hasta el extremo de encarnar a su Hijo y entregarlo por nuestra Redención.

Esta tarde, en PS he rezado vísperas “Sed, en una palabra, imitadores de Dios, como hijos amados que sois. Y vivid en el amor a ejemplo de Cristo que os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación de suave fragancia”; pero no puedo evitar pensar en toda esa gente que tiene de todo y son unos pobres miserables, en tanta gente que no tiene NADA y que por buscar qué  dar de comer a sus hijos se deja hasta la piel en unas cuchillas…


Y yo voy con fe, con esperanza, con alegría caminando a la Pascua. Cuando flojeo me fortalece la fe de mi mujer, la fe de tantos hermanos de mi Comunidad. Scalando en familia a la Pascua. Pero hoy pienso en los solitarios y en mi sobreabundancia de Amor; pienso en quienes por morir de hambre tienen sus manos sangrando y miro las mías y las veo demasiado blancas. Hoy me acuesto pensando que quizás un simple no balconear no sea suficiente. Y pienso en unos opulentos sin familia y en unos pobres extremos con familia.


Si no nos ensordece el silencio de los solos, si no nos mueve las entrañas el hambre de los hermanos ¿Cómo habremos de vivir el amor a ejemplo de Cristo? 
Y si nos ensordece, y si nos mueve... ¿Qué hacemos?

domingo, 6 de abril de 2014

Eligió a los mejores

…y creó el iCongreso. No producto de una varita mágica, no. Dios eligió a los mejores y los capacitó. Y como es Él quien actúa pues el resultado ha sido claro: éxito, un rotundo éxito. Y lo ha sido desde todos los puntos de vista posibles.

Un éxito desde el punto de vista estrictamente profesional, porque ha sido un Congreso profesionalizado, con una organización impecable, de un nivel altísimo, con unos ponentes de primer orden, talleres interesantes y aprovechables de verdad… En la faceta profesional de mi vida son ya unos cuantos los Congresos en los que he estado, nacionales e internacionales y… ¡Me quedo con el #iCongreso!

Desde una perspectiva puramente humana o emocional… ¡Qué decir! El contacto físico con aquellas personas con las que se lleva, al menos en algunos casos, interactuando durante años en internet es una experiencia única. Ya nos conocíamos. Con casi todos prevalece la sensación de habernos visto hace apenas un rato o un par de días. Yo he puesto voces a corazones, miradas a 140 caracteres.

Académicamente es indudable y aún no mensurable lo que he aprendido… Para empezar que ¡internet no existe! Monseñor Celli, Antonio Spadaro SJ (@antoniospadaro), Gustavo Entrala (@gentala), Susana Herrera (@susanaherrera), Monseñor Munilla (@ObispoMunilla), José María Rodríguez Olaizola SJ (jmolaizola), Aleteia (Álvaro del Real), Arguments (@sofialtimari), Curas OnLine (@CurasOnline y el revolucionario descubrimiento de @sercode), Católicos_es (@catolicos_es), May Feelings, Xiskya Valladares RP, Antonio Moreno, Ana Medina, Gema Fraile, Jota Llorente SDB, Daniel Pajuelo SM, Paulina Núñez RC… ¡Como para no aprender!

No quiero emular al P Fortea hablando de los pastelillos del aperitivo pero, incluso gastronómicamente, el cátering y los aperitivos en los descansos fueron muchísimo más que dignos.

Musicalmente no puedo hablar porque me perdí los conciertos, y mira que siento haberme perdido a Jota… A todos, pero Jota… Sin embargo, sí que he podido disfrutar del genial coro del iCongreso, disfrutar con el estupendo #iCorico

Desde la perspectiva espiritual, por tan humano, ha sido realmente divino. Para mí comenzó con la Eucaristía en la espectacular capilla de la Universidad San Pablo CEU, obra del P Marko Rupnik S.J., presidida por Monseñor Munilla (que casi pareció "copiarme" lo de las ciberluciérnagas) y con mi paisanuco Antonio Arribas como diácono, y acabó con otra en el mismo lugar, presidida por el mismo obispo, concelebrada por quince sacerdotes y con el seminarista Javier Sánchez Collado acolitando. Me perdí a Jota en concierto, pero no lo cambio por el P Jota Llorente leyendo el Evangelio y revestido con su estola misionera. Son el mismo, lo sé, y lleva a Cristo al estilo de Don Bosco en Pan Bendito, cantando y también con la Palabra, ya lo sé. Pero es que tenerle frente a mí, a apenas un metro  de distancia, señoreando con su voz el Evangelio…

Y, diosidades de la Vida, la Liturgia me regaló el salmo de hoy: COPIOSA APUD EUM REDEMPTIO. Toma, toma, toma… Y poco antes yo había respondido micrófono en mano a @scasanovam, mi querido Santi Casanova:

Xq se responde en gerundio xa q conozcan su Sobreabundante Redención xa ellos Mi respuesta a @scasanovam #iCongreso http://www.scalandoenfamilia.com 

Comunión, #iComunion. Eso ha sido este Congreso, una reunión de familia, unos 300 en directo, más los que se unieron por streaming desde diferentes partes del mundo, más de doce mil tuits, 30 millones de impresiones, trending topic en España… Yo me quedo con la Comunión y el envío de D José Ignacio Munilla: “…id al mundo entero y proclamad el Evangelio en estado permanente de misión”. Y su frase casi final de la celebración: “La Iglesia está en estado permanente de misión, reforma y conversión”.


Sí, así me quedo, scalandoenfamilia, sin miedo al carisma del prójimo, al contrario. Y pequeñito, diminuto a su lado, pero agradecido a @Xiskya, @smdani, @_AnaMedina_, @JulianLozanol, @Antonio1Moreno y al enorme @scasanovam. El Señor os eligió a vosotros, los mejores, dijisteis adelante y os capacitó.

viernes, 4 de abril de 2014

Primer Congreso de iMisión

Esta noche comienza el #iCongreso de #iMision, el Primer Congreso de iMisión. Qué vaya a ocurrir allí ya lo iremos viendo a lo largo del fin de semana y, a buen seguro, lo iremos viendo en el tiempo, como en toda gran obra. Lo iremos viendo, contando y viviendo.

Ahora simplemente quiero mostrar mi admiración por la religiosa de Pureza de María  Xiskya Valladares (@xiskya) y el P Daniel Pajuelo SM (@smdani) que tuvieron la, llamémoslo idea por no decir inspiración, de crear www.imision.org (“Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación, Mc 16, 15”). Aún no conozco personalmente a ninguno de los dos, todavía no nos hemos desvirtualizado, pero más allá de la química o no que pueda existir, más allá de las afinidades personales que puedan o no haber, lo que sin lugar a dudas brilla es el lío que han montado en ese espacio vital que es Internet, en el lugar habitado de las redes sociales. Más allá de personalismos es un lío que aglutina a muchísimos católicos de habla española. Yo soy uno de esos que se ha visto arrastrado. Su afán ha llegado a la realidad del #iCongreso que comienza esta noche con un concierto de Jota Llorente, Álvaro Fraile y Dawidhs. Mañana, tras la Eucaristía y el saludo inicial de Monseñor Celli comenzarán las ponencias, la primera de ellas a cardo de Antonio Spadaro SJ, pero tampoco quiero ahora desgranar el programa.

Solo quiero poner la luz de los focos al denominado Staff de iMisión, (algo así como el Consejo, Junta o Equipo Directivo), porque Xiskya y Dani no han estado solos, sino rodeados de un puñado de personas -las mejores- con las que han compartido ilusión, desvelos y trabajo: mi querido Santiago Casanova Miralles (@scasanovam), el P Julián Lozano (@JulianLozanoL), Ana María Medina (@_AnaMedina_), Susana Hortigosa (@SueHortig). Más algunos otros colaboradores que se han ido uniendo y con los que han llevado a cabo diversas actividades y campañas en Redes Sociales como fundamentalmente Twitter. Juan Antonio, Antonio, Josefer, Jota, Olalla, Juan Pablo, Alex...y más, porque son y han sido más.

Cuentan todos con mi aplauso, admiración y agradecimiento por aglutinar a todos los llamados #iMisioneros, a todos aquellos que simplemente evangelizan con su presencia en la red. Porque todos somos Iglesia y lo somos también en la Red. Esfuerzos, desvelos, trabajos por y para todos sin más recompensa que la que tendrán Arriba.


Un puñado de ciberluciérnagas llevando la Luz a la Red.

lunes, 31 de marzo de 2014

Primera Confesión

El lunes 31 de marzo de 2014, ha sido una fecha importante y feliz para nuestra hija mayor y para nosotros como padres: su primera confesión.

Una ceremonia impecable y emotiva en el colegio Everest de los Legionarios de Cristo, centro donde aún estudian nuestras hijas. Todo impecablemente organizado por Inés Pou, quien mostraba casi la misma emoción al explicarnos los pormenores que las niñas al entrar desfilando por el pasillo de la capilla.

Toya no comulgará en el colegio y, además de la asignatura de religión, se ha venido preparando para la Primera Comunión en la Parroquia Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Madrid, donde vivimos nuestra fe a diario, en Familia. Somos una familia Redentorista y hoy nos hemos sentido como tal una vez más. Inés Pou y el colegio (¡cómo se nota la mano eficiente y cariñosa del P Javier Cereceda LC!) mostraron una sensibilidad extraordinaria permitiendo que un sacerdote Redentorista se uniera a los otros cuatro Legionarios de Cristo, no sólo para confesar a Toya, sino a aquellas niñas que les fuera tocando y a los padres que lo pidieran, como así fue.

La generosidad de Damián, el P Damián Mª Montes CSsR, dejando a un lado sus quehaceres -y son muchísimos- para acercarse con nosotros al colegio y hacer realidad la ilusión de Toya, no tiene precio. Yo siempre digo que a un hermano no se le da las gracias, ya, pero… ¡Gracias Damián!

San Alfonso María de Ligorio: “Apresuraos a buscar un confesor, no deis tiempo al demonio para que os tiente a retardar más esta confesión saludable: volad contritos, que Jesucristo os espera cual padre amoroso que desea abrazar a sus hijos descarriados”… y allí estaba uno de sus hijos, uno de los hijos del Patrón de confesores y moralistas, desparramando Su perdón sobre nuestra hija mayor. Y empleando amoroso todo el cariño y tiempo necesarios con cada niña que se le acercaba. Benignidad pastoral. Y María y yo gordos de felicidad viéndoles a los dos. Y Damián comentándome ese “se nos está haciendo mayor” que tampoco tiene precio.

¡Esa carita al levantarse del reclinatorio…! Y las de todas y cada una de las compañeras de su clase, a muchas de las cuales he ido viendo crecer desde hace ya siete años… ¡Esas caritas limpias! Ojos nítidos. ¡Que nunca pierdan esa expresión! Así deberíamos salir cada uno de nosotros del confesionario, con esa misma expresión, con la cara limpia y los ojos nítidos y bien abiertos. Miradas que son un reflejo fiel del estado del alma.

El rosario desgranado por los padres mientras las niñas se iban confesando y, decenario en mano con la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, yo llevando el segundo misterio.

El Padre Ángel LC bendiciendo e imponiendo los crucifijos a unas niñas exultantes de felicidad, que acababan de cambiar la sonrisa de los nervios por la de la alegría y la paz.

Y tras la ceremonia, una merienda compartida con profesoras, niñas, padres, sacerdotes… y tantos preguntando por Damián y yo feliz presentándole… Y el P Jacobo Portillo LC interesándose directamente por Damián. Y yo engordando…

Enhorabuena al Colegio por la organización.

Gracias Señor porque nos cuidas, gracias Señor por hacerte presente, gracias Señor porque, en plena Cuaresma, un día como el de hoy, nos lleva felices a continuar con paso firme scalando en Familia hacia la Pascua.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Testimonio y precepto

No podemos ser discípulos a medias. La Iglesia necesita de nuestra valentía para que demos testimonio de la verdad”, tuit de @pontifex_es del día 25 de marzo. De Mateo 5, Evangelio del día 26 de marzo: “El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos”.

Francisco nos muestra cómo dar testimonio de la Verdad con la ternura de un padre. Cristo no vino a abolir la Ley, vino a darla plenitud en el Amor; la Ley se plenifica en el Amor, los preceptos se plenifican en el Amor, no en su letra. Dio plenitud a la Ley en la Cruz y lo hizo por Amor.

Por eso mismo el testimonio del cristiano ni lo es por horas, ni por ubicación. El testimonio del cristiano, el testimonio de la Verdad, se da todo el tiempo y allí donde nos encontremos porque el testimonio es la persona misma. El individuo como testimonio. Deja su rastro aunque no se mire atrás; da su fruto según la tierra en la que caiga la semilla aunque nosotros no lo veamos, porque el fruto no es nuestro ni para nosotros. A cara descubierta, sin tapujos, con la naturalidad de la respiración y el misterio del propio latido. Y cayéndonos, porque levantarse es dar testimonio. Y recobrando el sendero, porque reubicarse es dar testimonio. Asumiendo el error que también es dar testimonio. La debilidad como testimonio. La imperfección como testimonio. La superación como testimonio. Diciendo sí y diciendo no. Y, como diría mi amiga Pepa Garat, “con alegría”.

Recientemente he reflexionado sobre esto al presentar y compartir el iDecálogo de iMisión para Evagelizar; una reflexión abierta, compartida y dialogada.  Creo que a veces estamos demasiado pendientes de los frutos, no tanto por la cosecha como por el propio éxito. Estamos casi tan pendientes del éxito como de la letra de la Ley, de la ortografía con la que escribimos los preceptos, sus signos de puntuación… Más, mucho más que del Amor que los inspiraron; más, mucho más que del Amor del Redentor. Ojala el amor nos lleve a cumplirlos por amor y enseñarlos con amor, incluso con palabras.

Sin preocuparnos por la cosecha. Sembrar, andar, compartir, servir, vivir. Esforzarse, trabajar, darse, gozar, vivir. Sufrir, reír, caer, acertar, soñar, vivir. Amar. Ya recogerán otros. Pero ese fruto ni es nuestro ni de quien lo recoge. Sin pensar en nosotros, olvidando el “yo”. Porque mi vida es Vida no porque yo la viva, lo es en tanto la comparta, regale y ponga a disposición de los demás; de lo contrario será solamente un talento enterrado…

Amar, que es Vivir. Vivir, que es Amar. Camino de la Pascua scalando en Familia.

domingo, 23 de marzo de 2014

CONFER #JuntosSomosMás

Ayer tuve la singular fortuna de vivir una jornada extraordinaria, el primer Encuentro de Laicos en misión compartida organizado por la Conferencia Española de Religiosos. Un encuentro que, en palabras de su Coordinador, el P Elías Royón S.J., “quiere visualizar esta realidad del laicado comprometido eclesialmente, ya que su trabajo profesional está informado por la fe y se vehicula a través de obras apostólicas de la Vida Religiosa hacia un objetivo claramente evangelizador. Queremos avanzar y reflexionar acerca de la vocación laical en la Iglesia de hoy”.

Juntos somos más. Y quedó patente que somos muchos, muchísimos y que, efectivamente, #JuntosSomosMás, allí, en el Colegio El Recuerdo de Madrid (¡Qué pedazo de colegio!), solamente estábamos unas mil personas. Y yo entre ellas… una piedrecita del mosaico de la Iglesia. Las intervenciones fueron sensacionales y los testimonios de lo más variopinto. Sentado en la grada del escenario junto a mis hermanos Redentoristas laicos no podía evitar pensar en la imagen tan hermosa que dibujaba todo aquello, de modo que, sobre la marcha y de manera natural esa fotografía que tenía ante mí me empujó a variar mi brevísima intervención. Los inconvenientes de que nuestro turno fuera el anteúltimo de la mañana son simplemente los minutos acumulados de retraso sobre el horario previsto… ¡Ahí estaba yo! Mi vida como de la mano, suavemente ligada a la Congregación del Santísimo Redentor desde mi infancia, y de pleno, porque el Señor así lo quiso, gracias a un 19 de mayo y un entonces neopresbítero Redentorista. Y yo allí. Esto del orgullo es el principio de todos los males, de modo que no diré orgulloso, diré que simplemente me veía diminuto y exultante; confiado, diminuto y exultante; agradecido, confiado, diminuto y exultante. Y nos llegó el turno, y micro en mano (¡cómo nos gusta lo del micrófono en la mano!), varié todo lo que tenía previsto y salió lo que salió que no sé si resultó bien o mal, pero sí que fue sobreabundante. Y junto a Javier Poveda, Inma Huerta, Antonio Fuertes y Rafael Junquera expusimos qué es lo que hacemos, una muestra diminuta de qué es lo que hacemos en el ámbito propuesto de “Familia, trabajo y ciudadanía”: la Casa de Acogida San Alfonso, el trabajo con parejas jóvenes, la preparación al matrimonio, las Misiones Parroquiales y el CESPLAM (Centro de Estudios y Planificación Misionera), FUNDERÉTICA (la Fundación Europea para el Estudio y la Reflexión Ética)… podían haber sido muchas otras las realidades efectivas y a pie de calle en las que los Redentoristas estamos envueltos, pero fueron esas. Juntos, porque desde hace mucho sabemos que #juntossomosmás. 

Y como tenemos muy claro que por supuesto que juntos somos más, y por eso tendemos a meternos en múltiples fangos, yo por la tarde continué mi colaboración llevando uno de los talleres de “las redes sociales al servicio del Reino”; no por mis virtudes, simplemente por ser colaborador de iMisión y por la bondad y exceso de confianza de mi querido amigo Santiago Casanova (@scasanovam), miembro del Staff de iMisión. Y encantado de poder gritar también en las redes que en Él está la Sobreabundante Redención. Con Santi y con Susana Hortigosa, José Fernando Juan y Javier Diáz Vega. Poder acercar a la gente una pequeña idea sobre cómo evangelizar en las Redes Sociales, otro regalazo inmerecido.

Un simple grupito de más de mil personas que son Iglesia, que forman Iglesia, que se afanan por anunciar en todos los ámbitos posibles la Buena Noticia de Jesucristo. Mi conversación, amistosa, afectuosa y enriquecedora con mi paisanuco Don Carlos Osoro, ese lujo excepcional de la Iglesia española que es el actual arzobispo de Valencia. La charla con una jovencísima carmelita al salir del taller de redes sociales. Micro en mano nombrar a San Alfonso ante esas mil personas, el Supplex Libellus y la atención a los más necesitados de auxilios, el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid y eso de que no, laico Redentorista, no. Un Redentorista que es laico. Y mi mujer en la retaguardia haciéndolo posible; generosidad en estado puro.


Orar, agradecer, admirar, aprender, comprender, compartir, servir. Ser Iglesia. Buena manera de continuar scalando a la Pascua.

viernes, 21 de marzo de 2014

Un hombre íntegro

Se ha muerto a consecuencia del cáncer, como tantos otros fallecen cada día por esa enfermedad. Eso no le hace especial. Se ha muerto en paz y con fe. Me alegro por ello, porque es además un ejemplo; como tantas otras personas mueren de lo mismo, en paz y con fe.

Lo que, siempre desde mi personal punto de vista, sí le hace especial, sí que hacía especial a Iñaki Azkuna es que era una persona íntegra, lo que le hacía ser un político íntegro. No hablo de política, ni de ideología, ni de colores. Cada día fallecen personas muy distintas y a todos les alcanza la sobreabundante Redención. No es eso. Es la honestidad, la integridad más allá precisamente de la propia política lo que hacía enorme a este hombre. Cuando nos vemos inmersos en una cultura de mínimos, en una sociedad light en la que pensar diferente es casi una aberración, donde hablar de la vida en una Universidad es motivo de escarnio, la actitud vital, la trayectoria personal del Alcalde de Bilbao se yergue como un faro de luz en una profesión necesitada como nunca de claridad. Que fuera nacionalista vasco, leal a España y a la Corona es la expresión patente de que cualquier persona puede mantener su integridad, coherencia y conciencia limpia en cualquier entorno. Si abundaran los políticos, de cualquier ideología, con tal carta de presentación muy posiblemente las cosas fueran diferentes en esta España nuestra. Íntegro, coherente y admirador de otro bilbaíno, Don Miguel de Unamuno, ahí es nada.

Pero es que, oh casualidad, Azkuna era un hombre de fe: “Cristo salió a buscarme, me encontró y me llamó. Y desde entonces ni Él me ha dejado a mi, ni yo a Él”.

Pues eso, que es una pena. Personalidades así escasean y ya hay una menos. Una pena y una alegría porque no es el mejor Alcalde del mundo, es simplemente Iñaki quien ya se ha encontrado cara a cara con su Redentor. Que descanse en Paz.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Herederos de San José

Me asombra la fe de José. No sé hasta qué punto comprendió inicialmente lo que el ángel del Señor le dijo en sueños. Pero lo asumió, obedeció y fue fiel. María confió; José confió. Se convirtió en padre del Hijo del Padre con todas las de la Ley por una cuestión de confianza, de fe, de Amor. Educó junto a María a Jesús, de modo que imagino que el propio niño, como cualquier otro, iría adquiriendo giros, posturas, ademanes, expresiones de su padre. José le dio su estirpe, su casa, su historia y su intrahistoria, sí, pero más allá, muchísimo más allá, se dio a sí mismo por entero siendo el padre de aquel chaval.

Admirable, simplemente admirable y mi fe palidece ante la suya. Pero ¿qué me decís del Amor de Dios por el hombre? Es un Amor inaudito, entregándole a su propio Hijo, al que no le ahorra ni una gota de Sangre por nuestra Redención. Amor y confianza. Hace a su Hijo uno de los nuestros, un hombre más, en el misterio de la Encarnación. La da una Madre, María, la siempre virgen, y lo confía a un padre, José. La confianza de Dios en José es otro hecho extraordinario, es la confianza de Dios en la humanidad. Confía en él para educar y criar a su Hijo, para formarle, reprenderle, amarle… confía en José para que sea el padre de su Hijo. José representa la ternura del Padre, de cualquier padre, y representa la confianza del Señor en el hombre.

Esa confianza en la humanidad que se repite cada vez que un espermatozoide fecunda un óvulo y comienza un nuevo ser humano a dar sus primeros pasos en la vida carnal, que en un inicio más que pasos son divisiones celulares. Confianza reiterada cada vez que un padre coge en brazos por primera vez a su hijo; lo coja en brazos recién nacido o recién adoptado. Cada vez que a un hombre el Padre le convierte en custodio de una vida le convierte en cierto sentido en heredero de San José; heredero de la confianza de Dios.

Regalo, don, responsabilidad… AMOR. No es otra cosa. Simple y llanamente Amor. El matrimonio es, además de un sacramento, un signo de desprendimiento de uno mismo hacia el otro, un camino de santidad en el que te anonadas por el otro; en este sentido, y por extensión, la paternidad es un regalo de Dios que constituye un servicio a Dios en el hijo, un servicio a la humanidad y a la sociedad. Uno ya no existe; existe en su cónyuge y sus hijos, por y para ellos. El padre, junto a la madre, se convierte en transmisor de ternura, cultura, historia, calor, valores... Cada padre es un artesano de los cimientos de la sociedad del futuro; una especie de amanuense del futuro porque contribuye a escribir un escrito ajeno: de la mano de Dios y en la libertad del hijo los renglones de una sociedad nueva.

Será sacrificado pero ¡qué maravilla de sacrificio! Los brazos de mis hijas al despertarlas, como cada mañana, alrededor de mi cuello, sus caritas entregándome los regalos que han venido haciendo en el colegio son instantes que quisiera guardar y poder abrir en el futuro, cuando ya no recuerde ni mi propio nombre, y poder recordar al menos el calor del Amor.

Desde ese Amor recuerdo hoy a todos los padres que sufren por no poder ofrecer un futuro seguro a sus hijos, por no poder alimentarlos; a todos los que hacen lo humanamente posible por ellos, saltando vallas, cambiando de mundo, de país, de idioma y de color abriendo brechas por cuyos resquicios dejar vislumbrar un futuro incierto aunque siempre mejor. Recuerdo a los padres que no están con sus hijos porque trabajan legítimamente por la seguridad nacional. Recuerdo a los Padres que tienen como hijos a una ingente feligresía, que nos acompañan, nos casan, nos entierran, nos bautizan, nos perdonan en nombre de Cristo y nos ofrecen el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía, porque por ser padres muchos los vemos como eso, de nuestra propia Familia.

Y rezo por todos los que somos padres, para que seamos conscientes de que el futuro depende de cómo eduquemos a nuestros hijos. Somos custodios del futuro de Su pueblo. Por eso nosotros cuatro vamos scalando en Familia y con más que nos esperan en el cielo.