jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Ver pasar la vida...?

Hoy han fallecido dos personas muy especiales para mi mujer y para mí, de las que son capaces de marcar una época y permanecer en el corazón y en el inconsciente colectivo de quienes les conocimos.

Antonio de Escalante Huidobro fue, a lo largo de su larguísima vida uno de esos caballeros singulares que marcan la historia y el paisaje de su ciudad. La historia de su familia, los Escalante, es en sí misma una parte importante de la intrahistoria de Santander y, a través de su hija María, de la mía propia; mucho el cariño, mucho lo compartido. Van ya camino a los cincuenta años de recuerdos; una Vida.

Alfonso Ruiz de la Prada Sanchiz fue un caballero en todas las acepciones elogiosas que podamos darle a esa palabra. Una bellísima, una excelentísima persona. Alfonso es para mi mujer mucho más que el padre de unos amigos, es alguien de su familia, de esa familia que, sin serlo, lo es como regalo de Dios; como don. Una parte de su Vida.

Ante la muerte de seres queridos uno puede quedarse en el dolor, cobijarse bajo un caparazón que le haga ser un mero espectador o centrarse en lo fundamental: la Vida. Ver pasar la vida de los demás es no vivir; implicarse, formar parte es lo que hace al ser humano vivir. Una vida plena, con errores y aciertos, con caídas, magulladuras, fracasos y éxitos; una vida compartida. Eso es la vida aquí; compartida la v se va engrandeciendo y al morir se hace mayúscula. Yo no concibo ver pasar la vida; no sé vivir sin pasión. Cada día que pasa no es un día más o un día menos; cada día que pasa es una oportunidad, un paso que nos aleja o nos acerca; caminando, en gerundio. Scalando en Familia.

Esa realidad le hace a uno ser consciente de que no es ni siquiera el recuerdo que dejes, es la transcendencia, el regalo de la sobreabundante Redención, es lo de después lo que realmente merece la pena. Lo que hagamos aquí, todo aquello que hagamos en cualquier ámbito ha de ser un preludio, un intento de acercar el reino a la tierra; el resto es superfluo.

La Virgen María, san Antonio y san Alfonso ya han salido a vuestro encuentro. Antonio, Alfonso, que veáis cara a cara a vuestro Redentor y gocéis de la contemplación de Dios por los siglos de los siglos.

Que este soneto de Antonio sea hoy oración por ambos:

“Silueta de la ermita abandonada en el roto cantil de la
Ribera, refugio de la Virgen marinera,
Su pesebre, su altar y su morada.
Blanca de sal, espuma inmaculada, la imagen navegante que
viniera como el limpio flotar de una bandera en las alas del mar de una bordada.
Salve al atardecer, velas al viento, y luz y oscuridad y lejanía
unidas en el mismo firmamento.
Y paz en las pupilas para verte, Virgen del Mar, plegaria y
poesía en la eterna bordada de la muerte".


jueves, 8 de septiembre de 2016

No, no soy del Opus

En mi empresa compartimos oficina con otra compañía, con lo que en ocasiones mantenemos charlas comunes a la hora de la comida. Una de mis compañeras, casada hace pocos meses, nos dio la feliz noticia de que está embarazada. De ahí surgió la conversación de la paternidad, los hijos… Yo conté que tenemos dos niñas, que otras dos criaturas nos esperan en el cielo y que nos habría encantado tener más. Todo normal. Casi todo. Alguien de la otra empresa me soltó: NO SABÍA QUE FUERAS DEL OPUS. Me quedé perplejo. Lo hizo como quien te lanza el mayor de los insultos. Me sentí ofendido.

No, no soy del Opus. Soy Misionero Laico Redentorista, mi familia es una familia Redentorista tanto como los Redentoristas son la familia a la que pertenezco”. A mis hijas les acompañan Redentoristas. Tenemos una vida espiritualmente plena. Pero ¿no entiendo lo que quieres decir? Si lo fuera ¿cuál sería el problema?

No contestó. Pero yo soy insistente.

Uno de mis mejores amigos, de los de verdad y demostrado con creces, es supernumerario del Opus Dei. Conozco a gente maravillosa que pertenece con mayor o menor vinculación a esa Prelatura. Sigo a diario, gracias a las redes sociales, las cuitas de un numerario a quien conozco que, en Kenia, se deja la vida sacando a chicos de la calle, de la droga, del abandono y el maltrato y les consigue cobijo y educación. Mi mujer trabaja feliz en un Colegio de la obra corporativa del Opus, y a ese colegio acudirán mis hijas como alumnas desde el lunes. ¿Cuál es el problema? Seguro que hay auténticos cretinos que o pertenecen o simpatizan con el Opus, como en cualquier formación humana. Yo, hoy por hoy, no los conozco.

Se hizo el silencio. No es bueno mantener ciertos silencios porque crean connivencia, son caldo de cultivo de prejuicios enraizados y no corrigen a quien yerra. Y yo, por carácter, no soy muy de morderme la lengua, la verdad.

Desde hace años tengo la fortuna de conocer y vivir la riqueza extraordinaria de mi Iglesia. Me he educado en los Escolapios donde me instruyeron de manera extraordinaria en la fe recibida en mi casa. San José de Calasanz es un referente para mí. Soy muy de “tonterías”, y una de ellas es que, de ser posible, a la hora de mi muerte, si hay alguien que rece a mi lado por mí la Recomendación del Alma me gustaría que invocara a Calasanz tras Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y San Alfonso para que salgan a mi encuentro. Tengo la suerte de conocer y querer a Esclavas, Kikos, Marianistas, Salesianos, Jesuitas, Pureza de María, miembros de Schoenstatt… de cada uno de ellos tengo algo que aprender y cada uno de ellos tiene algo que me hace admirarles.

En el año 2011 en una entrevista que realizaron a Monseñor Joseph Tobin CSsR, siendo secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, dijo: “La vida consagrada se parece a la selva amazónica. En ella hay muchas especies distintas de plantas y árboles, algunas antiguas y recias, otras tiernas y jóvenes, pero esa selva hace respirar a todo el mundo. Es su totalidad, no tal o cual grupo, lo que hace que la vida consagrada dé oxígeno a la Iglesia”. De igual forma los laicos agregados de una u otra forma a esas Congregaciones, Institutos o Movimientos, tratamos de dar oxígeno expandiendo esos carismas en el mundo, viviendo esos carismas en el mundo; es nuestra manera peculiar de anunciar el Evangelio. Mi familia y yo lo hacemos en una de esas familias, antigua y recia, pero con hojas jóvenes y llenas de Vida.

No, no soy del Opus, pero cuando hoy me lo han lanzado como si me escupieran he alzado la voz en su defensa. Además de injusto, atacar a un miembro es atacar al Cuerpo entero.


Chato, como te he dicho esta mañana, infórmate, lee, entérate y te podrás liberar de todos esos prejuicios que ni te dejan crecer ni ser tú mismo. Me alegro de que te gustara la cruz que llevo al pecho pero ¿sabes? No es un adorno. Esa Cruz es mi vida y la de mi Familia.

Scalando en Familia...

miércoles, 31 de agosto de 2016

Cinco años

31 de agosto. Cinco años. Hace ya cinco años decidí hacer una confesión: que un día me dijeron que Él era mi Amigo ( http://www.scalandoenfamilia.com/2011/08/me-dijeron-que-era-mi-amigo.html ). Con esa entrada inauguraba este blog, sin saber muy bien… comenzaba una exposición que era para mí una enorme incógnita.

Cinco años después aquí sigo. Tratando de darle a conocer de una manera simple y sencilla, con la vida casi diaria de un padre de familia normal y corriente. Visión personal, experiencia personal. Dándole a conocer a Él y a mi Familia Redentorista. Un padre de familia que es misionero laico del Santísimo Redentor. Dos pasiones vividas precisamente con eso: pasión.

Son muchísimas las personas de los cinco continentes que han pasado por aquí, pero no me importa nada el número. Me quedo con quienes casi semanalmente le encuentran cuando, paradójicamente, van buscando en google dos palabras, “bragas sucias”… y se dan de bruces con http://www.scalandoenfamilia.com/2014/02/bragas-sucias.html; me quedo con alguna vocación afianzada; me quedo con quien descubrió a la Perpe, a San Alfonso o a varios de los santos o beatos Redentoristas; me quedo con quien le vio y siguió avanzando; me quedo con un seminarista de Santander; me quedo con quien llegó a ser una madre soltera de Argentina; me quedo con quien descubrió a esta Familia; me quedo con algún “gracias”; me quedo con el abrazo de aquellos a quienes he podido conocer; me quedo con quien me ha parado por la calle y sus palabras; me quedo con la comunión.

También ha habido algún insulto, críticas insanas, amenazas. Oración.

Uno aprende a perder el pudor de hablar de Dios, de mostrar caídas, debilidades y que la propia vida no es perfecta, que uno mismo es un cúmulo ingente de imperfecciones. Ese perder el pudor, hacerse visible, tratar de mostrar el Rostro Amable de quien nos regala la Redención Abundante, también me ayuda a mí.

Cinco años compartiéndolo en las redes, interactuando, creciendo. Preguntando, buscando, escuchando. Siempre en gerundio.

Cinco años. La barba más blanca, caminando con María y nuestras hijas creciendo. Cinco años viendo hermanos comprometerse, ordenarse y cómo la Familia crece. Cinco años y personas que ya no están, que ya han llegado, como mi padre. Todo tan natural como lo que es: la vida misma.


Cinco años scalando en Familia. Gracias a todos. ¡Gracias a Dios!

viernes, 26 de agosto de 2016

Religiosos y populares


Compruebo últimamente que hay quien no lleva muy bien la popularidad de los miembros consagrados de la Iglesia. No voy a entra a valorar opiniones particulares. Desde el respeto cada uno es muy libre de tener las suyas.

A mí me parece extraordinario que existan caras visibles, de éxito y con elevada popularidad de sacerdotes y religiosos que se exponen regalando sus dones al servicio del reino. Todo aquello que es humano es, sencillamente, divino. Cuestión de dones y de vocaciones. Y atraen, acercan a alejados, descubren a quienes no conocen, muestran diferentes caras de una misma Iglesia.

Cuando los ejemplos corresponden a otra época, como Calderón de la Barca, Vivaldi o el propio Hilarión Eslava, no hay problema. Cuando los ejemplos son contemporáneos no lo ven con los mismos ojos. No sé, quizás en el fondo late el inconsciente de las inseguridades.

Xiskya Valladares, Daniel Pajuelo, Damián Mª Montes, Isabel Guerra son simplemente ejemplos extraordinarios de distintos ámbitos que muestran la Iglesia de una manera diferente. Atraen, comunican, acercan la Palabra. No actualizan la Palabra, la cuentan con un lenguaje inteligible para muchísimos que no lo entenderían de otra manera. Con la comunicación, la música o la pintura.

No adaptan el mensaje, no tergiversan la Palabra. Utilizan sus dones. Me parece extraordinario y generosísimo. En el fondo me recuerdan a los esfuerzos de otro cura, Alfonso, por utilizar en sus homilías un lenguaje que el pueblo pudiera entender, llano, directo y al grano; un lenguaje que hizo que sus obras literarias se expandieran con una rapidez inusitada, alejado de los circunloquios y barroquismo de su época. Hoy en día ese cura, Alfonso, es doctor de la Iglesia y patrono de moralistas y confesores.

Aplaudo a aquellos que se exponen, que atraen y acercan. No todos conocen, no todos entienden y no todos están preparados para lo de siempre. Es la realidad de nuestro mundo, complejo y con múltiples realidades.

No comprendo que haya nadie en la Iglesia que pueda estar en contra de propagar la Palabra. Y de su propia exposición, del propio regalo de sus dones, van surgiendo vocaciones. Eso es un hecho real. Así que ¡GRACIAS!

lunes, 22 de agosto de 2016

Primera Comunión


Cuando la sonrisa se te escapa del cuerpo y los ojos iluminan cuanto miran, todo va bien. Así se muestra habitualmente mi hija Paula, y así brilló de manera especial el 13 de agosto. Era la festividad de la Virgen del Campo, patrona de Cabezón de la Sal, el pueblo de sus mayores. Y era el día de su Primera Comunión. Feliz. Estaba feliz y plenamente consciente de lo que habría de hacer, de lo que iba a ocurrir.

Cuando celebras las cosas rodeado de la gente que te quiere, en familia, la alegría se expande porque es compartida. Cuando el sacerdote también te quiere pues, en fin, pasa lo que pasa, que la ceremonia descubre el Misterio en una reunión familiar, y eso es lo que consiguió Jorge charlando con Paula. Le conoció cuando apenas tenía dos años y este verano cruzó una vez más la Península. Una ceremonia sencilla, profunda, normal y divertida. Cargada de Amor. Y también de símbolos...

Los símbolos me parecen importantes. Siempre lo son. Tuvo la suerte de poder comulgar por primera vez en una capilla ligada a su familia desde tiempo inmemorial, de hacerlo llevando el mismo traje con el que comulgó en el mismo lugar su abuela materna que la acompañaba desde el cielo. Frente a ella, sobre el Altar, coloqué la Cruz Redentorista y un Icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Los recordatorios eran de la Perpe y un dibujo de Antonio Puerto con el corazón ya marca de la casa de Damián. Insisto en que los símbolos son importantes, entre otros motivos, porque contribuyen a hacer presentes a los ausentes. Todo pensado; de la espontaneidad arrolladora se encargaron Jorge y Paula. Y de la música Manuela, Dori y Almudena; Ps en Cabezón… Impagables. Una guitarra y sus voces hechas oración. Sin más y sin necesitar más; como cada domingo en Ps.

Son importantes, pero son eso, símbolos. Lo central, lo fundamental, es el milagro que con las manos del sacerdote ocurre en cada Eucaristía: Cristo se nos da de nuevo, y para mi hija pequeña fue la primera vez. Una de las pocas veces que comulgará con pan, porque no tolera ni la mínima cantidad de gluten que contienen las formas mal llamadas “sin gluten”. Lo hará –lo hace- habitualmente con vino, en el “mini cáliz” que le regaló mi madre. Siempre en gerundio, sorteando obstáculos...

Todo sencillo, natural y lo más normal del mundo. Viendo ahora las fotos, viendo su cara… sólo puedo pedir que nunca pierda esa sonrisa, esa ilusión, esa espontaneidad que la acompañan a cada paso. Dios nos encargó a su madre y a mí que fuéramos los custodios de Paula. Y ahí vamos, haciéndolo lo mejor que podemos. Padres en gerundio de dos hijas estupendas y otros dos que nos cuidan desde Arriba.

Hoy, un sacerdote del Arzobispado Castrense, el P José María @paterjm, me ha etiquetado en Twitter en una foto preciosa acompañada de la siguiente frase: “El largo camino de la enseñanza se abrevia mediante el ejemplo”. Cierto, pero me ha hecho recapacitar en mis debilidades como padre. Me quiero consolar pensando que cada vez que ves caer a alguien, si a continuación lo ves levantarse al menos puedes obtener el ejemplo de la perseverancia.

El 13 de agosto fue un día feliz, compartido. Un día por el que dar incesantemente gracias a Dios. Unos padres agradecidos, en gerundio y acompañados: scalando en Familia.

martes, 26 de julio de 2016

Desde el Islam


Estamos inmersos en una guerra que ya no es soterrada. El silencio ante la condena de los atentados que se vienen sucediendo en cualquier punto del globo supone una connivencia atroz con el terror. Uno no puede callar, no puede no condenar, sin ser en cierto modo cómplice.

Los estados nación y las entidades supranacionales tienen el ineludible deber de proteger a sus nacionales en primer lugar, de proteger y amparar a los ciudadanos que las conforman. La ley, el imperio de la ley y el derecho deben prevalecer sobre cualquier circunstancia para la defensa de los suyos; defensa con las armas de la ley y el derecho. Encuadrar los derechos humanos, y los derechos de los refugiados es otro deber moral de los Estados. ¿Cuál prima cuando uno pone en peligro al otro? Bajo ningún concepto han de dejarse de lado los derechos humanos, pero el deber de atención a los nacionales es constitutivo del propio Estado. Los derechos de los refugiados deben ser igualmente salvaguardados.

Ahora bien, cuando un refugiado o un solicitante de asilo mata de manera no ya indiscriminada, si no con el objeto de cercenar una civilización y modo de vida concreto, ya no es ni refugiado ni asilado, es simplemente un infiltrado del enemigo, no otra cosa.

Actualmente la guerra contra la civilización y modos de vida occidentales se viene librando en nombre de una manera determinada de entender el Islam, en nombre de Alá. Comprendo que se traten estos temas con pinzas para no dar lugar a equívocos, para no generar explosiones de odio, racismo o islamofobia. Nada de eso está en mi ánimo. Pero es la realidad; una guerra firmada cada día con la sangre de un nuevo muerto. No creo que se pueda acabar con esto sino desde el propio Islam. Aquellos que se dicen islamistas moderados o pacíficos son quienes tienen en su mano las llaves del cambio lento y doloroso. También los de a pie, de igual manera que yo con mi vida soy responsable de expandir el mensaje de Cristo. Aunque también los de a pie se ven en muchos lugares amenazados, torturados y asesinados. Pero son los poderosos quienes pueden poner en marcha el engranaje de filtros y reeducación. Una labor de ingeniería política y social sutil y lenta, pero eficaz.

Bien sabemos lo eficaz que es en Occidente. Esa labor se ha venido desarrollando durante décadas para llevar a la imposición de un laicismo feroz que ha calado en todos los ámbitos de la sociedad, en todas las capas, colores políticos e ideologías (suponiendo que aún perviva alguna ideología). El abono del laicismo lleva a muchos a elevar condenas a la Iglesia o a todo aquello que tenga que ver con la cultura judeocristiana y mirar con ojos de cordero aún no degollado a todo lo que traiga un aire musulmán. Germen cultivado durante décadas para que prenda lo que hoy tenemos con el silencio de demasiados.

Conozco a musulmanes que son realmente personas de Paz. He trabajado con ellos. Otros claramente no lo eran. Como conozco cristianos que son bellísimas personas y otros unos auténticos cretinos; la diferencia está en que de estos últimos, ni los más radicales, no hay uno sólo que mate en nombre de Cristo.

Los Estados, los gobernantes, deben ocuparse exclusivamente del cumplimiento de la ley y el derecho atendiendo al bien común. Son los ciudadanos quienes, de acuerdo a su conciencia, llevarán o no a la práctica sus ideas religiosas. Mi religión me lleva a perdonar, a poner la otra mejilla, a rezar por los asesinos. Mi religión me lleva a acoger, luchar por la justicia social y la concordia. Mi religión me lleva a acercar el reino de Cristo a la tierra. A lo que no me lleva mi religión es a no defender a mis hijas, a mi familia o a mi país. A lo que no me lleva mi religión es a callar y permanecer impasible; me lleva a hablar, condenar y actuar aunque simplemente sea concienciando. Y a rezar; por víctimas y asesinos. Cristo no calló ante el Sanedrín y se revolvió contra los mercaderes del templo; jamás permaneció impasible.

Ayer celebrábamos al apóstol Santiago. La leyenda le sitúa en Clavijo un 23 de mayo del año 844. Leyenda. Pero sin batallas como las de Clavijo o la de las Navas de Tolosa hoy no habría un Papa hablando español en el Vaticano. No se puede releer la historia con cicaterías, escrúpulos ni hipocresías. Tampoco así se puede mirar a nuestro mundo en nuestro momento.

Mi religión es una religión de Paz que nos ofrece el regalo de la Redención. Yo soy un hombre de Paz. Son los musulmanes de Paz, quienes sean y desde sus ámbitos de poder, quienes tienen que ponerse en marcha y a toda prisa para cambiar desde dentro cuantas facciones violentas existan en su seno. Desde Occidente se podrá contener, pero no se puede cambiar si no es desde el propio Islam.

Yo rezo por ellos, por los asesinos, por los muertos que van quedando en el camino y por los gobernantes que tienen poder de decisión y actuación. Lo que no puedo es callar.

Esta es una visión muy simplista, sin duda. Pero yo soy tan simplista que camino mi Vida scalando en Familia.

domingo, 17 de julio de 2016

Redención sin fronteras

Hace ya 32 años, durante el tiempo en el que estuve viviendo en Londres, acudía a misa al oratorio de Bromptom Road, sin embargo, cuando realmente quería encontrarme en “casa” me acercaba a St Mary’s, en Clapham. Allí encontraba el Icono de la Virgen del Perpetuo Socorro, el mismo Icono ante el que recibí mi primera Comunión en Santander, en mi parroquia.

32 años después han sido mi mujer y mis hijas las que han estado en St Mary’s, y se han encontrado en “casa”. Allí han celebrado la solemnidad del Santísimo Redentor acogidos por la comunidad Redentorista de Londres con el cariño y la simpatía especiales de Fr. Richard Reid CSsR y de todos los religiosos. Han compartido Eucaristía y almuerzo; tiempo. Pasan una corta temporada en el hogar de Nicole y Godfrey Barber, también Redentoristas. Están en “casa”, arropados por un cariño y delicadeza fuera de lo común. Mi agradecimiento es infinito. Infinito.

Hoy es la festividad titular de ésta familia nuestra, y así lo han celebrado, en Familia. La sencillez, bondad y capacidad de acogida va unida al propio carisma tal y como lo han experimentado mis tres niñas.

Yo, por mi parte, lo he celebrado en PS con una Eucaristía celebrada por el inmenso P. Marciano Vidal CSsR. La homilía…. Ufff impresionante. El P. Vidal es claro, nítido, didáctico, apasionado y, además, simpático. De fe robusta y sabiduría ingente. Pero no apabulla a la feligresía con su conocimiento, ni su pasión, ni su fe. Estructura su discurso de manera que todos lo alcancen manteniendo la atención con agilidad. Eleva e instruye.

Ellas en Londres y yo en Madrid, celebrando con la misma Familia a Aquel en quien creemos. Hay cosas con las que el Brexit no podrá acabar… La Redención es abundante, gratuita y no conoce fronteras.

Ahí vamos, estemos donde estemos, scalando en Familia. Y contándolo.


Copiosa apud Eum Redemptio

miércoles, 6 de julio de 2016

Abandoné la Iglesia

“Abandoné la Iglesia cuando tenía 16 años por culpa de un catequista”. Hoy he escuchado esta frase. No la he escuchado simplemente, yo participaba en la conversación. Una charla de café tras la comida entre compañeros de oficina.

La autora de la frase es una chica brillante, culta y una trabajadora extraordinaria. Lo que es más importante es que es una buena persona. Tiene treinta y dos años, luego ha transcurrido media vida para ella desde entonces. Se lamentaba de haber abandonado la Iglesia. Hasta entonces iba a misa cada domingo, participaba en los grupos de su parroquia desde pequeña donde se lo pasaba fenomenal; amigos, gente divertida, camaradería, y muchísima acción social. Ella no fue la única. Me interesé sobre cuál había sido el problema con ese nuevo catequista y, la verdad, me quedé perplejo: les puso a rezar.

Hice un par de reflexiones y guardó silencio. Me sorprendió su afirmación porque yo estoy acostumbrado a todo lo contrario, tanto en PS como en cualquiera de las parroquias, iglesias o santuarios redentoristas. Tampoco conozco nada parecido en los movimientos, parroquias o congregaciones a los que pertenecen amigos, hijos de amigos o familiares. Me dejó perplejo.

Grupos estufa llenos de actividad y vacíos de contenido= vacío. Todo me recordó al Papa cada vez que nos recuerda la diferencia entre una ONG y la Iglesia. Por supuesto que “el que no está contra nosotros está con nosotros”, lo sabemos. Sin embargo, ni los niños ni los jóvenes son tontos por ser niños o jóvenes; todo lo contrario, son esponjas. No enseñar a los niños a orar desde bien pequeños es fomentar la oquedad espiritual, y la oquedad espiritual lleva al vacío existencial. No enseñar a orar a niños y jóvenes en una parroquia es… ni sé qué es ese tipo de parroquia. Enseñar a orar es enseñar al individuo a relacionarse desde lo más íntimo con su Creador; enseñar a orar a un niño es enseñarle a relacionarse con el Amigo más fiel que jamás tendrán. Ir formando a los niños en el conocimiento de la fe y la oración es darles las armas para que puedan encontrar su propio sentido. De ahí se derivarán, o crecerán en paralelo, la solidaridad, la acción social, la fraternidad. Fraternidad de todos, hermanos en el Redentor; todos hijos de un mismo Dios.

Enseñar a orar de manera individual y comunitaria, aprendiendo así el valor de la comunidad cuyos miembros se sostienen unos a otros, cuyos miembros se ponen en movimiento para ayudar a otros. Y todo ello divertido, y con alegría. Superando umbrales de frustración y aprendiendo lo que es el dolor, pero con alegría. Sobrellevando cruces siempre con el asombro de la Redención.

Ni se puede catequizar con el oscurantismo ni se puede catequizar con el buenrollismo vacío. Eso no es catequizar; en un caso es atemorizar y en el otro entretener.

Hoy me acostaré rezando por ella, por ese catequista y por los jóvenes de tantos puntos de España que pasan estos días en el monasterio de El Espino acompañados por Redentoristas ¡Qué suerte tienen!

Hoy mismo, a través de un tuit, me he topado con el artículo que os dejo aquí abajo. Está en inglés, pero viene al pelo para la entrada de hoy. De él me quedo con su último párrafo:

My hope is what’s getting cool is to take our faith in Christ seriously and not to retreat into our arguments or doctrine, but to, together, follow Christ into a faith and lifestyle that can change the world


martes, 28 de junio de 2016

Obispo, Pastor

Ayer, 27 de junio, se celebró en PS la festividad el Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. A lo grande. Final de la novena, Eucaristía Solemne presidida por el arzobispo de Madrid y procesión del Paso por las calles del barrio de Chamberí a hombros de miembros del SAMUR de quien es Patrona.

La respuesta de los fieles fue espectacular. De todas las edades. Un gentío impresionante movido por el amor a la Madre Dios en esta advocación, no solamente en el Santuario, también por las calles. Impresionante.

Pero hoy quiero resaltar la actitud de D Carlos Osoro, nuestro arzobispo. Inicialmente estaba planificado que presidiera la misa, nada más. Así lo hizo, y junto a él concelebraron el P Provincial José Luis Bartolomé y nuestro párroco el P Jesús Hidalgo, además de redentoristas de ésta comunidad y venidos de otras casas. Sin embargo, al acabar la Eucaristía y sugerirle a Don Carlos la posibilidad de que procesionara tras Nuestra Madre, él sencillamente cogió su móvil, cambió sus planes y ni se lo pensó.

Actitud. Es la actitud la que marca la diferencia. Es esa disposición del ánimo la que marca la diferencia. La de nuestro arzobispo es la de servir a su grey pastoreando. Afable, cercano, cariñoso; guía y pastor. Una actitud que aflora y se mueve por el Espíritu. Recogido, desgranando las cuentas de su rosario, acercándose a bendecir a aquellos enfermos que veía entre la multitud, o a los grupitos de monjas que reconocía.

Tuve la suerte de estar cerca de él, a su servicio. Le veía rezar, caminar revestido, con la mitra y bajo el calor veraniego, asiendo el báculo a cada parada, en cada estación. Comprendí realmente el significado del báculo pastoral en toda su profundidad. Sentí, ahora sí, el verdadero concepto y alcance de lo que ha de ser esa persona que tiene a su cargo el gobierno y cuidado de la Iglesia de Madrid. Gobierno y cuidado.


Ayer D. Carlos cuidó de manera concreta de esta parroquia y sus feligreses, de la Comunidad y de todos los devotos de Santa María del Perpetuo Socorro. Bendiciendo, hablando con niños y mayores, escuchando… Dedicando su tiempo con eso, dedicación, sin prisas. Y con la ternura de la que tanto nos habla el Papa.

Gobierno y cuidado. Cuestión de actitud, cuestión de disposición interior. Dedicación. Cuestión de entrega.

Caminando a su lado era una oveja junto a su Pastor cayado en mano. Y siguiendo a María. En gerundio. Scalando en Familia.


¡Gracias, Don Carlos!

sábado, 18 de junio de 2016

Novena a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

El domingo 19 comienza la Novena a Nuestra Madre del Perpetuo Socorro. Nueve días por y para María; nueve días para ponernos a los pies del Icono; nueve días para agradecer; nueve días para encomendar. Nueve días que son el pistoletazo de salida para la gran fiesta del día 27, su Fiesta, y la clausura del Año Jubilar que venimos celebrando.

Es mucho lo que agradecerle, mucho. Mucho por lo que pedir y por quienes pedir. Este es un año especial, una novena especial, y yo tendré especialmente presente a una persona exquisitamente discreta. Alguien que, sin hacerse notar ni darse importancia, es alma, acicate y aliento de la Archicofradía en mi parroquia. Se llama Nacho. No le conocéis pero, si le mirarais a los ojos veríais a un hombre bueno. Podría decir que es un caballero, un señor en su más añeja y amplia expresión. Sí, pero lo que resalta de él es una bondad que, como todas las bondades, no conoce de oropeles ni en público ni en privado. Eso es Nacho del Avellanal, un hombre bueno. Y eso, todos lo sabemos, no abunda. Su amor por nuestra Madre es de una sinceridad, sencillez y profundidad apabullantes. Este año, en la procesión por las calles de Chamberí, María llevará en su regazo al Niño, por supuesto, pero también llevará sosteniéndolo con su mano, a Nacho que a tantos sostiene contra viento y marea.

Recordaré a Bety. Este año Bety Renjifo no saldrá con el paso entre los miembros del Consejo Parroquial, seguirá la procesión desde un lugar mucho mejor: desde el cielo, desde donde vela por Alejandra, Pilar, David, Horacio, Elvirita, Jacobo, Benja, Pilar y todos sus seres queridos. La Virgen no notará su hueco, porque fue Ella quien la acompañó ante el Redentor; su hueco lo sentiremos nosotros. La primera novena y la primera procesión sin Bety. Cuando perdemos a seres queridos las “primeras veces” de todo aquello importante que hemos vivido a su lado son duros, difíciles, pero en cierto modo reparadores porque nos ayudan y obligan a seguir adelante conservando su memoria y su recuerdo.

La imagen serena del Icono me parecerá sonriente este año, porque llevará la sonrisa limpia y permanente de Mónica de Simón MLSR. Mónica es quien se ha encargado de restaurar el paso. El resultado ha sido espectacular. Cuando al trabajo de un profesional sensacional se le une el Amor, la artesanía se convierte en obra maestra, en Arte y en profesión de fe.

Los niños pasearán con el Icono de Amor con la misma ilusión e igual inocencia con las que nos representaron su historia hace apenas unos días en la Parroquia. Una microobrita de teatro en Familia. Porque eso es mi parroquia, el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, una Familia. Vida compartida. A los niños, a “sus” niños, mi mujer les hizo una vidriera infantil con su imagen para adornar la clase del colegio en el que trabaja. Dadla a conocer… Que socorra no solamente a ellos, que lo haga de manera especial a todos los que no tienen familia, a los abandonados, abusados, oprimidos, explotados…

Desde el cielo nos verá también el P Tirso Cepedal CSsR. Él junto a todos los misioneros redentoristas que ya se encuentran junto al Redentor. A los pies de María quiero poner de manera preferente a la Congregación que lleva 150 años expandiendo la devoción del Icono, a todos los misioneros redentoristas que de manera abnegada, sencilla, natural han entregado y entregan su vida a propagar la buena noticia de la Sobreabundante Redención a los más necesitados de auxilios. Pido que interceda para que el Señor siga cuidando a esta joya de la Iglesia.


Si Dios quiere yo estaré allí, procesionando y orando en Familia. ¿Os unís? Os aviso con tiempo…

martes, 14 de junio de 2016

Desamparados en Orlando


La matanza en Orlando es un capítulo más de la demencial espiral en la que parece que la humanidad ha entrado como para autodestruirse. Son tantos que ya es bastante triste tener que escribir “un capítulo más…”.

Las últimas noticias que leo parece que apuntan a una no aceptación de la propia identidad sexual del asesino. Un desequilibrado… ¿endógeno o exógeno? ¿Alguien que no se acepta a sí mismo o alguien presionado por su entorno social y religioso a no aceptarse? Lo han pagado los muertos en el pub Pulse, lo pagan sus familias. Omar Seddique Mateen pasa a la negra historia de otro asesino de homosexuales.

DAESH desde el inicio se ha apropiado del atentado. Si ha sido un atentado organizado por el ejército islámico, el terrorista pasará a la negra historia como otro asesino más del extremismo islámico.

La visión es diferente, atentar contra la libertad occidental o hacerlo contra la libertad sexual. El resultado es el mismo: vidas arrebatadas y familias rotas. Terror. Mi solidaridad y oración por los asesinados y sus familiares.

Sea cual sea el motivo es abominable acabar con la vida de nadie, ya sea por ser cristiano, seguidor del Real Madrid o por su condición sexual. Matar nunca es justificable, ni en el seno materno, ni en una discoteca.

Este es un tema en el que yo soy muy poco políticamente correcto. No me importan nada ni la religión, ni la raza, ni la edad, ni las aficiones deportivas, ni la tendencia sexual, ni los colores políticos de quienes se congregan a disfrutar de su tiempo libre en una discoteca. Nada en absoluto. Conozco a homosexuales encantadores y bellísimas personas y a heterosexuales que son unos cretinos integrales, y a la inversa. Pero nadie tiene derecho a acabar con ellos. Nadie tiene derecho a discriminar a un heterosexual por serlo como no lo tiene a discriminar a un homosexual por serlo.

Si el atentado ha sido islamista hay que alzar la voz por la defensa del mundo occidental; si ha sido por motivos sexuales hay que levantarla para defender sus derechos y su libertad.

Como no soy políticamente correcto diré que no me gustan las marchas por el llamado Orgullo. No las entiendo; me parecen un desfase. Pero nada más. Me ofende terriblemente la imagen de la Moreneta y Nuestra Señora de los Desamparados morreándose. Pero también me ofendió terriblemente la imagen de hace algunos años ofreciendo un condón como si fuera la Comunión, y no era una campaña homosexual.

Decir que tengo amigos homosexuales, que conozco a homosexuales es… ¿una estupidez? Conozco a personas, quiero a personas y no pregunto ni si se acuestan con alguien ni con quién lo hacen.

Ni puse "Je suis Charlie", ni pongo "Je suis gay". Han muerto seres humanos, personas, hijos de Dios; fueran como fueren, creados a su imagen y semejanza. Rezo por ellos, por sus familias. Le pido a la Moreneta que interceda por ellos; le pido a Nuestra Señora de los Desamparados que ampare a sus familias. Pido porque hayan alcanzado la Paz. Rezo porque no vuelva a ocurrir.