domingo, 26 de abril de 2015

Pastores CSsR

He estado leyendo la homilía del Papa hoy en la celebración durante la que ordenó a 19 nuevos presbíteros. La he leído varias veces y confieso que en sus palabras sobre lo que debe ser un buen sacerdote yo he reconocido a muchos. Casi he ido poniendo rostros a cada frase.

Uno puede sentirse, saberse oveja, por referencia a sí mismo, por referencia al resto de las ovejas y teniendo como referente a su pastor. He tenido, tengo la suerte, de tener unos pastores ejemplares.

Cuando he tuiteado la homilía de S.S., alguien elegido por Cristo de manera particular, que se va formando para ser pastor, ha dicho que “les pide que sean presbíteros que conozcan las llagas de sus ovejas”; su tuit me ha recordado que yo, además, sé que cuento con un pastor que conoce las mías, y mientras lo leía he dado gracias a Dios. A él se las he dado muchas veces por mucho que me empeñe en repetir que a un hermano no se le dan las gracias.

Un pastor conoce a sus ovejas por su nombre. Esta tarde, antes de la Eucaristía de 21h en PS, entré en la sacristía a recoger el papel con los avisos que tenía que leer. Allí estaba Carlos Galán CSsR, que será ordenado diácono el día uno de mayo por D Carlos Osoro y el P. Damián Mª Montes hablando con el M.R.P. Michael Brehl, el Superior General de los Redentoristas que había venido de Roma. Abrazo fraterno mientras me decía “que alegría verte, Enrique”. Conoce el nombre de sus ovejas, también de las de aquí. El P. Michael nos ha regalado una homilía de las que elevan el alma, inflaman los corazones y le hacen a uno salir levitando. Nos ha recordado que “estamos llamados a custodiarnos los unos a los otros con ternura, amor y fidelidad”, “formamos una Familia”. Durante la homilía, dos chicas jóvenes no asiduas a PS, admiradas y sorprendidas por sus palabras y su simpatía me preguntaron quién era el sacerdote… 


Michael nos pidió que rezáramos por él y por quien esté a nuestro lado. Yo hoy me acuesto pidiendo por nuevas y santas vocaciones. Por personas receptivas, dispuestas a discernir su vocación, discernir dentro de su vocación, que sepan perder los miedos y dejarse hacer por el Buen Pastor; por jóvenes que, siguiendo el carisma de San Alfonso y la alegría de su sucesor actual, no tengan miedo a mostrar la Buena Noticia con ternura, amor y fidelidad. Me acuesto pidiendo por ovejas que sean referencia para otras, que les abran los ojos y muestren el camino para custodiarse mutuamente; por ovejas cercanas a su pastor; por ovejas que sepan acompañar, alentar a los jóvenes, custodiar a los ancianos. Por rebaños que eliminen prejuicios, derriben barreras, entreguen sus dones, sean faros en el mundo. Por rebaños, comunidades que se sepan Familia. Con pastores CSsR. Qué ¿algún corderillo se anima?

Así es el mío y en el voy scalando en Familia.

domingo, 12 de abril de 2015

#iMisiónParty Madrid

El sábado 11 de abril tuvo lugar en seis ciudades españolas la anunciada #iMisiónParty. Yo aún ando con la sonrisa en la cara. Como muchos.

Cuando el día anterior me preguntaban en El Espejo de la COPE cómo había surgido todo esto contesté con la naturalidad y sencillez de quien sabe que dice la verdad: “como surgen las cosas de Dios, por un soplo del Espíritu”. Cierto y poético. Más bien, vendaval.

Cuando el P Daniel Pajuelo, sacerdote marianista y cofundador junto con la hermana Xiskya Valladares, religiosa de la Pureza de María, me propuso que llevara uno de los talleres pensé ¿yo? Compartir debilidades es una estupenda manera de que otros puedan compartir sus dones, así que rápidamente le dije que sí. Allí estuve en el marianista colegio Amorós del barrio madrileño de Carabanchel, compartiendo mis debilidades. En gerundio, hablando de la Red como lugar de testimonio. Disfruté, disfruté como un niño mientras, a la vez, imaginaba a San Alfonso tuiteando de 140 en 140 caracteres su Teología moral (agotador), o pensando cuál sería su reacción al comprobar cómo @preparadorar acerca cada jueves la Adoración a quienes no pueden salir de sus casas; sin duda habría dado una expresión nueva y única a sus Visitas al Santísimo. Disfruté compartiendo testimonio. Y la mirada de paz de Cristina que no tiene precio.

Y aprendí de cada una de las personas que estuvieron en la iParty. Me siento agradecido a Dios, a quienes tuvieron la inspiración inicial, a quien me invitó a esta aventura. Agradecido a quienes pusieron el trabajo callado, el trabajo tan a menudo poco reconocido, igualmente importante e igualmente ilusionante porque nada en el mundo sería posible sin los humildes. Como todo en el mundo mejora con personas con una sonrisa permanente como la de Julián. Creo que ayer, cada uno a su manera, esa sonrisa la teníamos todos.

Tan oración fue la del inicio de la mañana como compartir la comida. Ese momento fue también de comunión. Descubrir a José Beltrán toda una suerte. Charlar con María un afianzamiento. El impagable recibimiento de Rocío y Cristina. Todos. Sensación de #Comunidad, #Comunión. Hermandad extendida gracias a la tecnología compartiendo con el resto de sedes repartidas por España. En gerundio.


Y yo con mi corazón. Orgulloso. Feliz. Y todos preguntandome, todos alentando y apoyando a mi #hermanito el Padre Damián Mª Montes CSsR en su aventura en La Voz de Telecinco. Todos mandándole mensajes positivos. Y yo engordando…


Mi primer tuit en la #iMisiónParty fue con el final del Evangelio de ayer: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”. ¡Vamos!

En ello estamos. En gerundio.


¿Qué hubo ayer en el Colegio Amorós? Ni más ni menos que la Iglesia; la alegre, fresca, ilusionada, atractiva e imisionera Iglesia de Cristo.

domingo, 5 de abril de 2015

¡Feliz Pascua de Resurrección!

¡Que ha resucitado! Supongo yo que a estas alturas ya lo sabemos todos, pero ¿Lo sientes? ¿Le has dejado resucitar en ti? Pues venga, a mostrarlo a tooooooodo el mundo.

Porque no ha resucitado solamente por ti, o por mí, o por quienes ya lo sabían, le esperaban y le han dejado resucitar en su corazón. Ha nacido para todos, para quienes no le conocen, para los desesperados, para los tristes, los señalados, los etiquetados, los descartados, los excluidos, incluso para aquellos que matan a cristianos en nombre de otro dios.

Si lo sentimos, si realmente experimentamos la creencia de que Cristo ha resucitado no nos lo podemos guardar; contarlo, mostrarlo, es algo que nos surge de una manera natural.

La liturgia de la Vigilia Pascual es de una belleza sobrecogedora. El fuego. Las lecturas que nos van introduciendo poco a poco en la historia de la Salvación. Todo. Confieso que hoy, estando con mu mujer, mis hijas y mi madre, con la Comunidad Redentorista de Santander, he estado también un poco en PS, y en Astorga con mis hermanos laicos Redentoristas, y en Alcalá de Henares y allí donde se celebraba una Pascua Redentorista. Confieso que durante la renovación de las promesas del bautismo he estado especialmente junto a Antonio Moreno, hermano de iMisión que en la Catedral de Málaga y ante su obispo las renovaba solemnemente como “fase” final del Camino (Antonio, hermano, ese “final” es siempre el inicio del comienzo…). Confieso que he estado junto a un seminarista, algún postulante y varios novicios. Confieso que he tenido bien presente al Padre Damián para que con su #voz aproveche el momento, aproveche el tirón mediático, para llegar a aquellos a quienes no llegan otros. Confieso que, un poco, me he ido a Albania.


Esta noche, en la Parroquia Redentorista de La Inmaculada, en el Alto de Miranda de Santander, me he sentido Iglesia como nunca. Caminando hacia la iParty junto a todos los iMisioneros. Deseando regresar a PS. Esta noche he salido con unas ganas inmensas de contarle a todo el mundo que el Redentor ha resucitado. 

Esta noche todos, toda la Familia, hemos salido con renovadas fuerzas de seguir scalando en Familia. Dando Vida.


Scalando en Familia. ¿Os animáis a hacerlo conmigo? 

jueves, 2 de abril de 2015

Rezad por un sacerdote

Nos regaló su cuerpo y su sangre, nos regaló la Eucaristía. Y nos regaló el sacerdocio, nos regaló a los sacerdotes; sin sus manos no habría hoy Eucaristía.

Cristo nos regaló a los sacerdotes y ellos se regalan a todos. ¿Cuántas veces somos ingratos? ¿Cuántas veces nos mostramos distantes? ¿Cuántas veces les preguntamos? ¿Cuántas veces nos interesamos? ¿Cuántas veces tomamos simplemente un café?¿Cuántas veces estamos a su lado? ¿Cuántas veces ofrecemos en lugar de exigir?¿Cuántas veces les ofrecemos nuestro tiempo? ¿Cuántas veces les tendemos manos? ¿Cuántas veces rezamos por ellos? ¿Cuántas veces…?

Y todos siempre y todo. Latiendo por mí, por nosotros. Y todos siempre y todo.

Hoy he estado en el Alto de Miranda y es a ti a quien he tenido presente durante toda la celebración. Íntimamente he estado dando gracias por los sacerdotes, pero lo he personificado en ti, que siempre caminas con nosotros.

Si alguien me lee hoy sólo le pido que haga una cosa antes de acostarse, algo sencillo: que rece por un sacerdote. Si no tiene ninguno cercano, que lo haga por el que le bautizó, o por quien le dio su Primera Comunión, o por aquel que ayudó a su padre o a su madre en los momentos finales. Si no tiene ninguno cercano, además, puede pedir la gracia de tenerlo, puede pedir por un sacerdote que lo acompañe. Y si la oración la hacéis en familia aún mejor. Y a los que tengáis a algún sacerdote cercano, si no lo hacéis ya, pensad en estad vosotros también a su lado.


Yo soy un privilegiado porque tengo muchos por quienes rezar pero, hoy, lo haré por ti. Hoy lo haremos por ti de manera especial. Fuiste tú quien me puso scalando en Familia.

miércoles, 1 de abril de 2015

Latiendo en Familia

Uno se alegra de los éxitos de sus hermanos, goza con los logros de los amigos, los apoya, alienta sus sueños y lucha con ellos. Cuando éstos, además, expanden la Buena Noticia, contagian la alegría infinita de quien se sabe amado y cantan al Amor y el Amor para todos, uno no puede sino sentirse latiendo al unísono con un mismo corazón.

Éste es el caso del sueño hecho realidad del Padre Damián Mª Montes, sacerdote Redentorista. Simplemente, Damián. A mi, que soy muy mío para mis cosas, me gusta decir sacerdote Redentorista, porque lo de misionero Redentorista es realmente un pleonasmo. Todo Redentorista es misionero pero no todo Redentorista es sacerdote. Pues Damián, como a estas alturas ya sabe casi todo el mundo, ha resultado seleccionado como concursante en el programa de Telecinco #LaVoz.

Yo conozco lo buen sacerdote que es, conozco la entrega, el celo, la pasión con que su vocación le lleva a anunciar la sobreabundante Redención para TODOS. También conozco ese otro maravilloso don que el Señor le regaló y que del corazón le brota por la garganta. Éste es sin duda el objeto que realmente ha de interesar al jurado del concurso, su voz. Por su voz, sólo por su voz, ha sido seleccionado. Yo me siento orgulloso y enormemente contento por ello. Como me sentiría orgulloso de cualquier éxito de otro hermano o amigo.

Sin embargo, como soy muy mío para mis cosas según he dicho más arriba, me siento doblemente contento y orgulloso porque por su voz, por su simple presencia, es mucha la gente que va a conocer que un sacerdote no es un ser en proceso de extinción, ni un fruto del imaginario histórico o un ente del espacio exterior. Un sacerdote joven es también un chico joven, con sueños, con ilusiones, con anhelos, frustraciones, deseos, necesidades, amigos, familia… un sacerdote de 28 años es algo tan extraordinario como un chico normal de 28 años. La diferencia es que el corazón de un sacerdote de 28 años no late para sí mismo, late para TODOS. La diferencia es que la voz de un misionero y sacerdote lleva la Voz y la Palabra con su vida y con su testimonio. En concreto, Damián, lo hace ahora a través de la televisión para TODOS y sin complejos. Simplemente estar es ya bastante. Cantar como él lo hace es, además, rezar dos veces cante lo que cante. San Alfonso Mª de Ligorio que, entre otras cosas, era compositor, debe estar realmente orgulloso de su hijo Damián. Ni más ni menos que de cualquiera de sus hijos, pero de éste también.

Mi mujer, mis hijas y yo lo estamos. Mi mujer, mis hijas y yo sentimos los latidos y latimos con él porque vamos juntos #LatiendoEnFamilia.


Ahora nos metemos de lleno en los días del Triduo, silencio, oración… scalando en Familia. Y con la Pascua y el gozo de la Resurrección continuaremos babeando en cada audición.

domingo, 8 de marzo de 2015

P. Pedro López CSsR

Esto de la itineraciancia es complicado, supone una generosísima capacidad de desprendimiento difícil de entender desde el plano meramente humano. Los misioneros itineranentes parten de una visión diferente del común, y esa visión tiene mucho de su entrega inicial, de su entrega total el día de su profesión perpetua. En ese día se desposeen de su vida para entregarla plenamente a Cristo en cada uno de aquellos a quienes acompañaran a lo largo del camino. En una semana, si Dios quiere, mi mujer, mis hijas y yo seremos testigos de esa generosidad absoluta con el “sí” de dos jóvenes Redentoristas, Carlos Galán y Pablo Jiménez, en el Santuario del Perpetuo Socorro de Granada. Desparramarán el anuncio de la sobreabundante Redención con sus palabras y sus actos. Crearán lazos, generarán afectos, sanarán almas, edificarán ánimos, regalarán esperanza y partirán de nuevo a otro destino. Esa será su vida. Como la de todos los religiosos itinerantes.

Hoy, tercer domingo de Cuaresma, en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, hemos celebrado la Eucaristía de despedida del P Pedro López. Entre unos servicios y otros ha pasado en esa comunidad 19 años. Yo no llevo nada bien esto de la itinerancia. Sé que no es más que por un punto de egoísmo del que no consigo desprenderme, pero esa es la verdad y así lo reconozco. Los afectos y las distancias no dejan de desgarrar un poquito el corazón. No me importa que sea así, es más, me alegro. Eso quiere decir que estoy vivo y siento. Comprendo que cuando uno ha sido un privilegiado por la compañía de un Pastor fiel, en el fondo, ha de alegrarse porque otros puedan también beneficiarse. Y yo me alegro. Pero las despedidas… Con el tiempo sé que el valor del pastor es también una empresa de futuro; el valor no es sólo el del presente, si no las huellas que dejan como surcos. Surcos donde pueda germinar semilla fértil y fuerte regada por los recuerdos y la palabra y compañía de otros; es así como la Palabra florece.

La celebración de hoy ha sido una explosión de Familia, felicidad y alegría. Un templo a rebosar. Niños, jóvenes, adultos, mayores. Familia Redentorista. De la mano de Pedro vinieron mi entrada en el Grupo de Laicos de PS Madrid y mi promesa como Misionero Laico del Santísimo Redentor. Ese abrazo del 18 de julio en el Monasterio Redentorista de Nuestra Señora del Espino, en Santa Gadea del Cid, me acompañará siempre.

En el presbiterio había 12 sacerdotes redentoristas desde los 28 años a más de noventa. Caras de alegría de unos hombres santos. Viéndoles, conociéndoles, queriéndoles se entiende que la llama de las vocaciones en la Congregación del Santísimo Redentor continúe viva, que siga habiendo jóvenes que se planteen su sí al Señor atendiendo a éste carisma peculiar y en ésta Familia concreta. Son gente feliz, normal, atrayente. Un carisma hoy compartido con los laicos en una misión común.


Pedro parte a Granada, a su tierra natal, pero permanece aquí en el corazón de muchos que seguiremos scalando en Familia.

martes, 3 de marzo de 2015

Fardos y honores

Scalando, caminando, en gerundio. Haciendo camino, siguiendo huellas, marcando huellas. Tendiendo manos. Sin más fardo que uno mismo, que ya es bastante. Decidido, entre las nubes de las dudas, sabiendo que sobre ellas el sol brilla; siempre.

Sin buscar nada más que el Camino mismo. Sólo Él. Sin apelativos; simplemente, hermano. Sin puesto fijo en ningún banco. Sin más manto que el cobijo de Dios ni más filacteria que el cordón de la fe.

Purificando en agua mansa los nubarrones que blanquearán en la espuma de las olas. Librando la batalla del servicio. Obrando bien. Entre hermanos. Tras el Camino que te haga ver la salvación de Dios. 



Reconoce tu cruz y camina. Coge tu cruz y continúa. Carga con tu cruz y sonríe. Esa cruz no es nada. No cargues más que con la Cruz. No pide nada. Te pide a ti: libre, humilde, abierto, limpio, sincero, transparente. Levantándote. ¿De quién más llevas la cruz? Ayuda.

Sin escuchar cantos de sirena; sin seguir a quienes buscan honores. Sólo su Voz y su Palabra. Obra bien. Confía, persevera y ora. Que tu camino haga ver a otros la salvación de Dios.

Él te espera, te llama y tiende su mano; en su palma va tu nombre. A un pie sigue otro pie; a un paso sigue otro paso. ¿Quién te mueve? ¿Sólo? ¡Si siempre caminas bajo su mirada! Lo sabes. Levanta el rostro y sonríe. Levanta el ánimo y sonríe. 

¡Cuéntalo! 

viernes, 20 de febrero de 2015

Tomar distancia

Tomar distancia. Silencio. Oración. Ayuno. ¡Con alegría! Como diría mi amiga Pepa Garat. Siempre con alegría cuando la alegría nos sale de manera natural. Fingirla es pernicioso. Y falso.

Tomar distancia. Silencio. Los necesito para la oración. Tomar distancia de uno mismo. Adorar. Tomar distancia para verse y, desde ahí, empezar a vaciar, soltar lastre. Tratar de mirarse desde arriba y desde dentro para pasar luego por el taller. Sé que ahora lo que necesito es una mirada limpia al Sagrario, larga, pausada, silenciosa. Calma, silencio y contemplación. Sin prisas. Sin angustias. Y al taller de reparaciones. A los pies de la Cruz. Sin desposeerme me será imposible seguirle. Reconciliarse. Oración. Distancia. Oración que es compañía. Oración que es Amor. Oración que es perdón. Oración que es mano tendida. Oración que es entrega. Oración que es pregunta. Oración que es respuesta. Oración que es apertura. Oración que es comunión. Oración que es encuentro. Todo. Oración y sonrisa.

Tomar distancia. Apartarme de la fatuidad, de las megalomanías, de los estupendos, omligocentrismos, #yosmismesconmigo, personalismos, ansias de figurar, falsas modestias, postureos; toda explosión de #estupendismo, todo atisbo de megalomanía acarrea retazos de despotismo aunque trate de disfrazarse. Prefiero el cobijo discreto de los santos y la sombra luminosa de sus obras. La Luz que no ciega para mirar a todos con misericordia; para mirarme a mí con misericordia. Oración. Silencio. Iluminar. Amar.

Oración. Silencio. Ayuno. 21 hermanos coptos degollados por ISIS. Vía Crucis. Mar teñido de sangre. Silencio del mundo. Quizás porque no hay que hacerse el moderno aplaudiendo la blasfemia no he visto ningún #JeSuisCopto o algo parecido. O porque no hay corporativismo periodístico que valga. O porque no están en Europa y la lejanía mitiga el miedo. En el fondo es miedo lo que mueve muchos #JeSuis, respuesta frente al miedo. Y parece que desde ésta localización del planeta no nos bañamos en esas aguas saladas teñidas de rojo. Algunos rezan. Todos están serenos. Sus cabezas sobre los cuerpos y su alma con Dios. A los pies de la Cruz, bañados por la sangre que chorrean sus heridas; a los pies de la Cruz, limpiados por el Agua del costado. Oración. Ayuno. Silencio. Hay silencio que edifica, renueva y purifica. Otros silencios claman al Cielo. Amor. Perdón.

Silencio. Oración. Ayuno. Ayuno como renuncia. Abstinencia como renuncia. También de carne. Renuncias como oración. Oración en silencio. Renunciar a lo oscuro, a lo tenebroso que nos rodea. Renunciar a uno mismo. Darse. Ser luz. Caridad. Seguirle. Acompañar a María. Sacrificio enriquecedor por el hermano. Renuncias por el otro. Renuncias que elevan. Renuncias que son oración. Renuncias en silencio. Renuncias compartidas. Renuncias a solas. Renuncias de afectos. Renuncias de palabras. Ayuno. Vigilia. Vigilante. Orante. Amando. 

Ayuno. Oración. Silencio. En familia. Con los hermanos. En comunión. Pasando por la Cruz, camino hacia la Luz del sepulcro vacío. Scalando en Familia. Siempre en gerundio. Amando.

martes, 17 de febrero de 2015

No le conozco

No le conozco de nada. Jamás hemos compartido una conversación. Nos separan muchísimos años. Pero eso no importa.

Las redes sociales traen consigo descubrimientos que, a veces, resultan impagables. Twitter nos permite entran en diálogo con gente alejada, o sencillamente aprender del testimonio diario de desconocidos. Cuando ese testimonio refleja una luz potente; cuando la presencia en las redes muestra la alegría desbordante de la fe; cuando se está en éste espacio sin pudores absurdos, mostrando la realidad auténtica de uno mismo, y esa realidad deja entrever la asunción de la Palabra lo que en verdad se hace, aunque no se pretenda, es evangelizar. Y EVANGELIZAR, así, con mayúsculas, sin complejos, con una naturalidad propia solamente de un Discípulo fiel. Mostrando grandezas y puede que dudas, alegría, Vida. De esos modelos uno aprende y, en ocasiones, a su lado se siente diminuto.

Éste es el caso de un joven a quien no conozco, pero que sigo por twitter desde que un buen día leí un retuit de respublica. Lo seguí no como esos “likes” o seguimientos que se pueden hacer por compromiso, no. Leí un artículo suyo que me impactó y que dejaba claro que era un valor seguro de quien aprender. Seré prudente para no mencionar su nombre, ni su Nick, ni su perfil, porque cada uno es dueño de sus tuits, no yo de los de los demás. Éste joven, que va descubriendo poco a poco una nueva vida en Madrid, muestra siempre una actitud optimista, una fe robusta, una cabeza extraordinariamente amueblada y una personalidad encomiable. Eh, y no lo olvidemos, es joven (esa juventud que es testigo y artífice de que el mundo avanza, siempre avanza). Incluso ahora que van a operar a su madre de cáncer. La imagen que ha tuiteado hoy en el hospital es la de una familia sólida, con esa amalgama que solamente da la fe en Cristo. Buen trabajo el de esos padres; buena semilla y buena tierra.

Pues es esa fe la que nos une. Y cuando realmente une y es sincera se aleja de connotaciones superfluas, va a la esencia, a la Verdad. Esa misma fe es la que me lleva ahora a pedir a que quien lea estas líneas pida por su madre, por su familia, por él. La globalización lleva a que los alejados sean próximos y así el prójimo recupere su cualidad intrínseca de cercano. No importa que no los conozcáis, son hermanos. Un Ave María. Nada más. El Señor sabrá por quien pedís. Yo cierro este tiempo encomendando a esa madre a quien no conozco a las manos de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro. Mañana, ante el Icono, en PS, comenzaré la cuaresma teniéndoles presentes en misa y le pediré a San Alfonso que les eche una mano.


Animaos porque es una forma estupenda de que todos juntos vayamos scalando en Familia.

martes, 10 de febrero de 2015

Indeciso

Encuestas, estimaciones de votos, sondeos… buffff me producen un perezón que en ésta ocasión es inquietante. Es tan triste que me dé pereza como que ésta sea inquietante.

Usar la conciencia para emitir el voto es una faena cuando, de acuerdo a esa conciencia, no existe ninguna opción que se adecue de manera suficiente. Al no existir, imagino que lo que me queda es ir rebajando el listón, haciendo renuncias hasta llegar a lo irrenunciable, y lo irrenunciable es la Vida. Justo al contrario que le pasa a un gran amigo que lo que le da una pereza tremenda es, por ejemplo, el tema del aborto. En fin, que cada uno tiene la conciencia que tiene y ahí, a ciertas alturas, poco se puede hacer.

El caso es que yo aún no sé que ponerme para las primeras elecciones que toquen. A veces creo que me apetecería vestirme de naranja, que parece muy alegre, pero como ese color trae consigo el laicismo como bandera (ya se sabe cómo acaban siempre esos laicismos) y una ley de eutanasia pues va a ser que no; eso no llegará con mi voto. Morado tampoco me pondré nada, porque está claro que representa mi anticonciencia. Rosa tampoco podrá ser por ese irrenunciable anterior. Rojo como que me daría risa, si no fuera porque se me saltan las lágrimas pensando en todos los que no han llegado a nacer, en las concertinas que colocaron, en la pobreza sangrante, en las vidas destrozadas y humilladas de casi un país entero; porque de sus polvos nos vinieron los fangos que padecemos, no de otro lado.

Otras veces pienso en que quizás podría ponerme algo verde pero la vida no es solamente nacer y dejar morir de una manera digna y natural, la vida es lo que transcurre entre su inicio y su final, y no solamente la propia; éste color me produce ciertas dudas en cómo permitirán el desarrollo de los que, entre nosotros, no tuvieron la suerte de nacer aquí. Y las cosas serias no pueden dejarse al albur de la fortuna.

Ocasiones hay en las que me pondría algo azul porque ya viene siendo habitual que ese color nos saque de los desaguisados producidos por el rojo, como felizmente ya está ocurriendo. Pero el azul actual ha sido tan intenso que podría haber optado por las vías de solución que hubiera querido sin mirar a otros. En realidad eso ha hecho, pero de una manera a mi parecer inadecuada independientemente de las cifras macro. Se ha podido hacer mucho más con ese color o, al menos, de otra forma, no ahogando a los de siempre y sin tocar pesebres perpetuados. Además, a ese color lo han teñido tanto de mentira que no se sabe ni lo que es.

Claro que la mentira y la corrupción nublan todo el arcoíris. Todo.

En fin, que tengo una indecisión de colores, pero pensar que lo único que me queda por ponerme es algo blanco es tristísimo, porque es como ir a votar en calzoncillos. Igual resulta lo más digno, porque así nos han dejado a la mayoría de los españolitos de a pie.

Lo único que tengo claro es que mi conciencia es sólo mía y que hoy por hoy cualquier opción es elegible porque ninguna se adecúa a ella. ¿o sí?


No sé. Seguiré rezando, porque mi conciencia es mía, pero de mi voto dependen mi vida y las condiciones de vida de otros. De mi voto también depende acercar el Reino a este pedacito de tierra. Regados de la misericordia de Dios, pero de cada acto de ésta vida vendrán los de la próxima. Seguiré rezando y scalando en familia. Aún queda tiempo.

lunes, 2 de febrero de 2015

Vida Consagrada

Presentación del Señor, día de la Vida Consagrada. Hoy celebramos el día de la Vida Consagrada y en casa tenemos ya por costumbre pedir por nuestros amigos religiosos. Alguno va de suyo incluido en las oraciones diarias porque es uno más de la familia, pero esta jornada tiene un toque especial de recuerdo a los familiares religiosos y a aquellos que nos han guiado en algún momento de nuestra vida. Lo cierto es que habiendo estudiado hasta tercero de BUP en los Escolapios, COU en los salesianos y teniendo como parroquia de siempre los Redentoristas del Alto de Miranda, tengo que hacer un bloque homogéneo único porque no tendría horas el día para aquello del recuerdo. Si a ellos les sumamos los parientes Jesuitas, Hijas de la Caridad, Esclavas, Teresianas, Carmelitas… en fin…

No me quedo en un simple: gracias. He leído en la revista ICONO un artículo del padre Caballero CSsR que, como casi siempre, me ha gustado bastante, tanto que pego el link http://revistaicono.org/sigue-habiendo-vida-religiosa , lo único que me deja un regustillo indefinible es el uso de la perífrasis aspectual durativa del título.

No se puede uno abstraer de las cifras, sería un error. Es de torpes no detectar los puntos de mejora, y de necios, una vez detectados no analizarlos con total sinceridad y ponerles remedio. La respuesta que leí hace no mucho a una religiosa sobre la ausencia de vocaciones en su instituto me pareció rayando la broma con una inmensa dosis de soberbia. Si existen familias religiosas que de nuevo van hacia arriba, si hay nuevos nombres nutridísimos de vocaciones no me valen ni que el Espíritu sopla hacia otros lados ni que la sociedad es la que es, porque quienes decrecen y quienes florecen viven en el mismo mundo. Habrán de hacer un trabajo de introspección y autocrítica. Es sano reconocer lo que se ha hecho mal, o muy mal o de una manera nefasta; sano, regenerador y esperanzador. No hacerlo es simplemente el fin.

Pero esa, la del declive, no es la única realidad. Existe otra. Y si tanto se habla de la anterior es de justicia hacerlo también de ésta que a mí me parece fundamental: la realidad de los misioneros repartidos por el planeta llevando esperanza a los más abandonados, cuidando enfermos de ébola, sida, parias del mundo; religiosos dando esperanza a los desesperanzados, formando a niños, jóvenes y adultos; consagrados entregando sus vidas por anunciar la Buena Noticia de Jesucristo; activos y contemplativos; históricos y de nuevo cuño. Tocan todos los campos de la existencia humana, porque todo lo que atañe a la existencia humana es esa imagen de Dios destinada a acercar su Reino a la tierra. Por esos pido hoy, por todos los consagrados anónimos que, sin necesidad de salir por la televisión generando escándalo o diciendo exabruptos, son conocidos solamente por quienes reciben de sus manos el amor misericordioso de Dios. Hoy pido por quienes no se evaden del momento que viven y van conquistando las redes sociales llevando en ellas a Cristo y su Evangelio. 


Ésta es la realidad de la Luz que la Vida Religiosa aporta al mundo y a la Iglesia; la realidad de la santidad que la Vida Religiosa aporta al mundo y a la Iglesia. Sus propias vidas son las que atraen a otros a seguir su ejemplo. Sus vidas y la oración. La vida de un religioso alegre y la oración alegre ante el Santísimo son una fórmula impagable de atracción. Quien no quiera verlo tiene un serio problema. Pero hay que contarlo, hay que mostrarlo al mundo. Hay que hablar de esas vidas y su labor. De la felicidad que irradian y la esperanza que regalan.


Esta noche en la oración familiar estarán todos los Redentoristas (es lo que tiene la Familia) ancianos, mayores, jóvenes y aquellos que están en formación. Dedicaremos una oración especial, sin nombres, a quienes se lo están pensando y con nombre por el paisanuco que esta mañana me ha mandado por whatsapp a mi Perpe desde el Alto de Miranda. Daremos gracias a Dios por sus vidas.