miércoles, 26 de octubre de 2016

Papa y líder




Antonio Olivié, CEO de la agencia de noticias Rome Reports, nos ofreció ayer una muy interesante charla sobre su visión particular del Papa Francisco como Líder. Tuvo lugar en la sala "Speech & Debate" del Colegio Alegra.

Agradezco al APA del Colegio –allí estudian mis hijas y trabaja mi mujer- iniciativas como ésta. Lo cierto es que la existencia de un aula en un centro educativo llamada Speech & Debate es en sí misma algo extraordinario. Que se instruya a las alumnas en ello es aún más inusual y elogiable por cuanto ejercitan la dicción, la agilidad mental, el razonamiento lógico y, sobre todo, el pensamiento crítico.

El caso es que @AntonioOlivie nos mostró el embrión de lo que ya se gesta como un extraordinario reportaje sobre Francisco, elaborado por Rome Reports. Me pareció buenísimo el enfoque desde el punto de vista del liderazgo porque le reviste de un cierto rigor profesional, abstrayéndose del lastre que podría suponer el mero aplauso confesional.

Antonio se mostró como alguien cercano, dialogante y con ese punto de humildad que sólo brilla en los realmente grandes, para mostrarnos a un grande entre los grandes como es el Papa.

Me sorprendió ver que, al tuitear algunas de la frases del propio @AntonioOlivie, mis tuits eran retuiteados y alguien sugirió que el próximo acto de este tipo fuera grabado; @Colegio_Alegra recogió el guante… ¿Y una retransmisión en directo…? La tecnología es sencilla y al alcance de la mano… Periscope, incluso desde el propio perfil de Facebook.

Precisamente son las nuevas tecnologías y las redes sociales las que en buena medida contribuyen a difundir y asentar esa imagen de liderazgo, gracias a la audacia de Gustavo Entrala, gestor de @Pontifex, la cuenta de Twitter del Papa creada en el pontificado de Benedicto XVI. Difunden y asientan, pero no crean algo de la nada.

La realidad es que ese liderazgo es fruto de la personalidad de un hombre normal y corriente, que habla como un hombre normal y corriente; la personalidad de alguien que quizás reúna también bastantes de los tópicos aplicados a los argentinos, porque lo es. La personalidad de un religioso. No es baladí que sea religioso, y jesuita. La personalidad de quien no tiene pelos en la lengua y dice también cosas bastante duras, aunque lo haga sonriendo. La personalidad de quien tiene el valor y el coraje de decir lo que cree, hacer lo que debe e ir adonde no le aconsejan. La arrolladora personalidad de un hombre de fe sin tonterías.

Personalidad que atrae, no deja indiferente, mueve conciencias, remueve corazones, incomoda y genera críticas. Un hombre que solivianta y exaspera al maligno: http://www.scalandoenfamilia.com/2016/01/el-papa-hereje.html

Ese hombre que tanto me recuerda a quien se afanó por utilizar un lenguaje sencillo e inteligible por el pueblo, a quien se desmarcó tanto de rigoristas, jansenistas, como del laxismo dimanante del relativismo moral. Sí, bastante del Papa me recuerda a San Alfonso.

Un hombre normal y corriente, pero elegido para su labor por el Espíritu Santo. Un líder, sí, pero precisamente por eso es mucho más que un líder. Ojalá Rome Reports pueda completar pronto ese reportaje para que pronto podamos disfrutarlo. Por ahora, gracias a @AntonioOlivie por esa visión original y a @Colegio_Alegra por ofrecernos a los padres (y a las alumnas) algo más que cifras y letras.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Cuestión de enfoque

En la vida cotidiana, propia o ajena, se producen en ocasiones hechos, acciones, se desarrollan actitudes que me hacen pensar sobre la coherencia y el enfoque. Tomamos decisiones u otros las toman por nosotros; actuamos muchas veces llevados simplemente por la inercia.

¿Cómo de conscientes o inconscientes son nuestros actos? ¿Cómo de coherentes? ¿Qué me mueve? ¿Busco el bien común, un bien superior o, por el contrario, me veo inmerso en una tecnicista eficiencia o autoregalado por mi propio renombre, mi propio ego? Preguntas que afectan a todos los ámbitos de nuestra vida, personales, laborales, sociales, incluso cuando pretendemos ser una mínima luz para los demás. La coherencia de una vida no está parcelada, la coherencia de una vida ha de serlo en su totalidad.

Pero somos de barro, frágiles y débiles. ¿Sirvo o me sirvo de? ¿Remo al unísono con mis hermanos? ¿Hago que remen y agradezco? ¿Hago que remen y voy descartando de puerto en puerto?

Es bueno cuestionarse porque nos hace crecer. Digo cuestionarse en primera persona, aunque a veces sean actitudes de terceros las que nos hagan mirarnos a nosotros mismos. Puede ayudarnos a enfocar.

¿Me puedo sentir impelido por las injusticias de la humanidad y mostrarme frío, indiferente, con mis seres más próximos? ¿Puedo esforzarme por denunciar las cadenas que atan a quienes están lejos y mostrar una absoluta falta de empatía por quien tengo más cerca? Obviamente se puede porque ocurre a diario, pero ¿es coherente? ¿es evangélico? ¿es cristiano? ¿Me desvivo por el alejado y descarto sin explicaciones al prójimo próximo?

¿Me mueve Cristo? ¿Me mueve el otro? O…. ¿me acaba moviendo mi “yo”? Porque una buena intención inicial puede acabar desenfocada. No es grave, pero quien desprecia lo poco no tardará en caer, nos dice el Eclesiástico. No es grave, simplemente hay que volver a enfocar. Cosas de la conciencia.

Cuestiones a tener en cuenta a uno mismo, no a los demás. Y en todo, caridad. Yo llevo gafas, así que hoy os dejo, como siempre, en gerundio: enfocando. 

jueves, 6 de octubre de 2016

¡50 añazos!

Un instante. Me parece apenas un instante. A pesar de que hoy cumplo cincuenta años no son más que un pellizco en el tiempo, pero ese pellizco abraza medio siglo de vida.

Tras la barba entrecana aún reconozco al niño rubio, hasta donde alcanza mi memoria, frente al espejo; suerte que la emocional la debo tener hiperdesarrollada. Cierro los ojos y aparecen ordenados, lugares, olores, personas. No puedo sino dar gracias a Dios por la Vida, por mi Vida. Es ahora, si vuelvo la vista hacia atrás, cuando le reconozco a Él en tantas personas, en tantas situaciones, tras tantas decisiones. Pero casi cuando más nítidamente le reconozco no es en los éxitos, es en los momentos duros, que los ha habido, y muy duros. Uno cree que está a los pies de la Cruz, y lo está; sin embargo, las veces que caí estrepitosamente era Él quien estaba a mis pies para recomponer mis pedazos. Esperando para abrazarme.

El entorno, el nido, es fundamental para el desarrollo del individuo y el Señor me regaló el mejor. Cuando se cumplen años a quien realmente habría que felicitar es a quien peor lo pasó en el parto: la madre. Yo no tengo calificativos suficientes para la mía que permanece serena, fuerte, erguida, alegre, amorosa y joven para todos nosotros; el ejemplo de una vida regalada a los demás. La máxima expresión de señorío, dignidad y entrega. La primera imagen de Dios a mi lado: la ternura de mi madre. Mis hermanos (no sería quien soy sin ellos), mis cuñados, mis sobrinos. La presencia de mi abuela Emilia hasta los 18 años; transmisión generacional de ubicación y pertenencia. Y mi padre que nos contempla a todos desde el cielo. #Familia

Ese entorno se completa con los amigos que, en mi caso, son una extensión de mi familia. Tengo la fortuna de conservar los de mi infancia, más aquellos que fueron cayendo a mi lado como un regalo de lo Alto a lo largo de loa años. Vida entretejida. Ahí han estado, a mi lado, a nuestro lado, como Ángeles de la Guarda. ¡Qué importantes son siempre los amigos! Sin nombres; son ellos. #Familia

Uno va creciendo, tropezando, levantándose. Aparecen cicatrices. Y se curan. Y a cada paso, tras cada caída, ese Cristo real se va intuyendo; un buen día se hace presente y lo inunda todo. Y se toman decisiones que transcienden porque vienen de Arriba. MLSR. El innombrable. San Alfonso. PS. Comunidad. Redentoristas religiosos y laicos. #Familia

Andando, creciendo, escribiendo, se abren puertas. Me veo iniciando este blog y, tiempo después, Calasanz de por medio y mediando Alfonso aparece iMisión. Hermanos. Comunión. #Familia

#Familia. Siempre la Familia, siempre en Familia. 15 de agosto de 2002. El buen Dios me hizo el mayor de los regalos: María, mi mujer. Un golpe de pelo, una mirada y todo estaba dicho, todo estaba claro. La cuadratura del círculo de dos historias que confluyen para crear la propia, en común. El Amor individual pensado desde el inicio de los tiempos, formado por las manos del Creador, dos nombres escritos en las palmas de Sus manos. #Matrimonio Iniciando un Camino común; un Camino de santidad. Apoyo, Roca firme. Y el Señor que confía en nosotros y nos concede el don de los dones: dos criaturas que nos esperan en el Cielo y Toya y Paula. Ternura, responsabilidad, entrega, donación. Amor. La mayor alegría, la mayor esperanza, la mayor responsabilidad. Los hijos son un regalo. Ojos que descubren la Vida y te regalan inocencia y su absoluta confianza. La placidez de ese Amor que te roba el sueño. Barro entre las manos. Amar, formar, enseñarles a descubrir, a descubrirse y ser ellas mismas. Ellas dan sus propios pasos y crean sus propias huellas.

50 años. ¿Qué pesa? Aquí no hay dudas: el mal hecho y el bien dejado de hacer. 50 años desquiciando a mi pobre Ángel de la Guarda.

50 añazos, pero ¿qué queréis que os diga? Me encuentro como un chaval. No son más que un pellizco de tiempo; un pellizco en el tiempo. Mi tiempo. Gracias a la Virgen María por ser mi Perpetuo Socorro. Gracias mi Dios por la Vida, por mi vida. Hasta que quieras. Aquí me encontrarás, intentando ser luciérnaga, scalando en Familia.

Hoy acabo como lo hacemos cada noche al acostar a las niñas:

In hora mortis mea voca me
et pone me iuxta Te
ut cum sanctis tuis laudem Te
in saecula saeculorum. Amen.