viernes, 11 de abril de 2014

Pesa uno mismo

Pesa la piedra; pesa el pecado. Pesa uno mismo; sí, es uno mismo quien realmente pesa. Unos suaves dardos, dulcemente encadenados por la voz serena de Irene Gregorio, han ido golpeando poco a poco, abofeteando con amor a derecha e izquierda. Crees que vas preparado, sincera y profundamente preparado y colocan una piedra en tu mano… ¡Cómo pesa!

Cómo pesan piedra y mano. Esa piedra es uno mismo, todas las debilidades, todos los errores, todas las miserias personales que van a ser recogidas en el regazo de Dios. Pero esa piedra pone el punto justo, el centro adecuado… y el Evangelio. ¡Apedreémosla! Ahí está el quid. Un examen centrado en uno mismo o un examen centrado en el otro. Ambos y ninguno: un examen centrado, como la Vida, en Cristo… y ves tantos guijarros lanzados aún sin pretenderlo. Una cerbatana inconsciente –o aparentemente inconsciente- de ofensas. Y las llagas que se le van haciendo más profundas, y el martillo que cae a plomo sobre los clavos… y en cada gota de sangre, en cada lágrima se va derramando Su misericordia.

La maravilla de homilía del P Damián Mª Montes, y él junto a los Padres Marcos, Olegario, Juan Antonio, Fabriciano y Nicanor dispuestos a acercarnos el perdón del Señor. In persona Christi Capitis. No importa cuál de ellos, “solo” se trata de Su perdón. In persona Christi Capitis. El perdón, la alegría del perdón. El perdón, la emoción del perdón. El perdón, la gratuidad del perdón. El perdón, la incongruencia del perdón, la incongruencia del Amor. La Redención, el regalo inmerecido de la Redención.

La alegría, serena, profunda, casi infantil alegría. Recientemente escuché en el #iCongreso de @iMision a Monseñor José Ignacio Munilla afirmar que la tristeza es una tentación, afirmar y argumentar que la tristeza es una tentación…

Las manos del P Fabriciano Ferrero CSsR sobre mi cabeza y en ese mismo momento recordé la carita de mi hija Toya mientras se levantaba tras su primera confesión y yo me sentía igual: un niño feliz. Ni el espléndido coro de jóvenes de @parroquiaps, ni la voz de Irene… Solamente la Paz y la cara de mi hija. Ahora sí, ahora puedo ya recostar de nuevo mi cabeza en el Señor. Me siento de nuevo el discípulo a quien Jesús ama.


Así, como un niño feliz, scalando en Familia, voy caminando a la Pascua.

1 comentario:

  1. sencillamente ...HERMOSO
    se habla de alegría, se habla de amor, pero mucho más de PERDON
    CUARESMA...EMPEZAR DE NUEVO!!!

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