viernes, 8 de febrero de 2013

“…como si estuvierais en su carne”


La carne de gallina se me puso hoy en PS mientras leía la primera lectura en misa de 12. “…como si estuvierais en su carne”. Creo que este es un ejercicio necesario: ponernos en la piel del otro para mejor comprender y mejor amar. Cada quien sufre su propia batalla y de esto no somos conscientes a menudo, ni respecto a quienes tratamos con más o menos asiduidad, ni con quienes nos cruzamos por la calle, ni con los lejanos. Demasiadas veces miramos sin ver tanto al prójimo próximo como al prójimo alejado. Vamos demasiado apegados al “yo” por la vida, y así solamente podemos sentir las ocasiones en las que somos objeto de las críticas, de los prejuicios que tan frecuentemente ahogan corazón y razón de quien los tiene y marginan a quien los padece, pero no sólo no caemos en la cuenta de los sufrimientos del otro, sino que con nuestra actitud, aunque sea inconsciente, podemos aumentar el dolor en las batallas ajenas.

Y qué decir de “el Señor es mi auxilio: nada temo; ¿qué podrá hacerme el hombre?”. Podemos decirlo en alto o mentalmente, repetirlo hasta la saciedad, pero mientras no nos lo creamos, mientras no lo interioricemos no lo haremos Verdad. Ni nos deja, ni nos abandona. ¿Podemos decir lo mismo? ¿Le dejamos? ¿Le abandonamos? ¿Y al hermano? Con esta reflexión en la cabeza acudiré esta tarde, a las 20:30 a mi parroquia, al Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid donde tendremos una Vigilia de Oración con motivo del día del Ayuno Voluntario y la campaña de Manos Unidas “NO HAY JUSTICIA SIN IGUALDAD”. ¿Alguien se apunta?

La carne de gallina mientras leía. Luego tocó escuchar, y …esa cabeza de Juan… ¿A cuántos Juanes habré entregado sin darme cuenta?

Al acabar la Eucaristía me acerqué a agradecer a San Alfonso porque me hubiera escuchado e intercediera, porque ni le dejará ni le abandonará. Escuchárselo ayer en alta voz me puso también la carne de gallina.

Ahí vamos, scalando en Familia, y tratando de que ese “…como si estuvierais en su carne” sea una realidad para mi.

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