viernes, 17 de agosto de 2012

Oración de los jueves en Comillas


Ayer estuvimos en la imponente iglesia del San Cristóbal, en Comillas. Un enorme templo del siglo XVIII abarrotado de fieles. No caímos allí por casualidad. Un grupo de veraneantes viene organizando cada jueves la adoración ante el Santísimo. Que alguien de vacaciones se dedique a algo así es bastante más que significativo y digno de aplauso, más en un verano como el actual en la provincia de Cantabria, con altísimas temperaturas, sol radiante a diario y sin agua (algo a lo que, francamente, no estamos acostumbrados por aquí). Hay personas que no entienden sus vacaciones como un “desconectar” de todo, “móvil off”, ni paréntesis en sus vidas, sino que son eso, vacaciones; con todo el contacto real con todo.

Yo no entiendo este período ni como un evadirse, ni escabullirse, ni recargar no sé muy bien el qué, ni un paréntesis en la vida; nunca lo he hecho y no me gustan nada los compartimentos estancos. A veces parece que la gente tuviera la necesidad de huir de algo. Pero bueno, cada uno es como es.

Lo cierto es que ayer por la tarde me quedé impresionado de la cantidad de veraneantes de todas las edades (muchísimos jóvenes) entorno a Jesús Eucaristía. A mí me convocó en la playa una mujer especial, de una sensibilidad especial, y una simpatía especial: Dominica Martínez-Cubells. Lo que no sabía es que también su voz es especial. Sentados ante el Señor, comienzo a escuchar los acordes de la guitarra y una voz prodigiosa (por cierto, espectacular la acústica de la iglesia); miro a mi derecha y quien tocaba la guitarra y cantaba con un gusto fuera de lo común el Pange Lingua era la propia Dominica. No daba crédito.

Gracias Dominica por animarme a ir a la Oración de Comillas, sobre todo por mostrarme la realidad que muchas veces no vemos, menos aún en vacaciones, de que no estamos solos, de que hay una multitud de jóvenes como los que yo conozco también en vacaciones; somos muchos, muchísimos. Y que seamos muchísimos más depende de cada uno de nosotros; mostrar al mundo la alegría de la fe depende da cada uno de nosotros, es una obligación para cada uno de nosotros, es un impulso gozoso para cada uno de nosotros. Es una necesidad para mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario