sábado, 26 de septiembre de 2015

Javier Aranguren Echevarría

Voy a hablar de alguien a quien apenas conozco. Soy tan osado que en ocasiones me permito esos lujos. Compartimos algunas horas hace unos tres o cuatro años en casa, en Cabezón de la Sal. Es hermano de un gran amigo y, por lo que voy descubriendo, mucho más que un buen hombre. A veces pareciera que la bondad, como en éste caso, se derrocha en algunas familias casi al completo. Se llama Javier Aranguren Echevarría.

Hoy, día en que los redentoristas celebramos al Beato Gaspar Stanggassinger (http://www.redentoristas.org/redentoristas/santos-y-beatos/gaspar-stanggassinger), sacerdote, profesor y encargado de estudios del Seminario Menor de Dürnberg a finales del siglo XIX, me he acordado de éste otro profesor, Javier. No le he recordado por azar. Casi a diario sigo sus cuitas en su perfil de Facebook. Me he suscrito a su perfil para ir creciendo admirado y, a cada relato, tengo la sensación de estar descubriendo a alguien enorme.

Javier sigue el carisma de San Josemaría Escribá de Balaguer y el pasado 26 de julio volaba hacia África. Lo hacía con billete de ida. No hay fecha de regreso. Esas son las cosas del Espíritu; ya decidirá cuándo ha de regresar o adónde irá después. Javier se ha convertido en un misionero en Kenia que, mostrando su día a día en una red social, lo hace también como iMisionero.

Sencillez en las palabras, magníficas imágenes, naturalidad a raudales y sentido del humor. Nos muestra el mundo de la pobreza a los cómodos occidentales; denuncia las injusticias y las desigualdades. Parece que su vida allí se descubre un auténtico caminar del Evangelio que muestra ese Camino a los abandonados a los que sirve, también, como profesor. Esos niños y sus familias encuentran en los surcos que dejan sus pies pequeñas lucecitas que les guían. Abandonados, necesitados de auxilios materiales y espirituales. ¡Y qué sonrisas!

Las imágenes que comparte son la expresión viva de la felicidad, como lo son las palabras con que él las ilustra. Esa felicidad que es nexo común de todos los misioneros que conozco la descubro en él con admiración y respeto.


Hoy os dejo una tarea, en la festividad de Gaspar, pedidle por Javier. Él los une.

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