sábado, 21 de enero de 2017

Bendiciones a un Presidente

He escuchado y luego leído con evidente interés el discurso del nuevo Presidente de los Estados Unidos. Es el discurso de lo que es, el Presidente de una Nación, no el benefactor del mundo, salvo quizás por esta frase: "We will reinforce old alliances and form new ones and unite the civilized world against radical Islamic terrorism, which we will eradicate from the face of the Earth".

Populista, un discurso populista absolutamente impecable. Ayer compartía en Facebook otro discurso impecable de un diputado autonómico de Podemos. Sin embargo, yo me quedo con este otro populismo, de tener que elegir entre los dos.

Me asombran las críticas de quienes solamente aceptan los resultados electorales cuando ganan las elecciones pero que, cuando las pierden, justifican revueltas callejeras ciscándose directamente en la democracia.

He visto en directo la ceremonia por internet y confieso que he sentido un punto importante de envidia al escuchar con qué naturalidad se nombra a Dios, al cristianismo en todas las versiones imaginables; con qué naturalidad y normalidad se da justa preponderancia a las raíces de un país cristiano recibiendo las bendiciones del cristianismo, comenzando por el cardenal Timothy Dolan e incluyendo a nuestros hermanos mayores representados en el rabino Marvin Hier. Hábil y valiente la lectura escogida por el cardenal en cuanto al fondo y por provenir de un libro que no está incluido en las Biblias protestantes; significativo, muy significativo. Las bendiciones de tantos líderes religiosos me ha impactado. Una imagen que contrasta con la envejecida, trasnochada y torticera laicidad europea.

Palabras de solidaridad hacia los americanos, trabajo para los americanos, protección y prosperidad para los americanos. Pero es que son los americanos quienes le han elegido y es de ellos de quien es Presidente; de nadie más.

Populismo. Iremos viendo en qué queda. Pero ahí estaban todos los ex presidentes vivos salvo Bush padre por razones obvias. Circunspectos en ocasiones, aplaudiendo otras. Eso es una lección frente a las revueltas baratas.

Populismo. Et omnia vanitas...

Del teatro escenificado hoy me quedo, sin ningún género de dudas, con las palabras del Papa:

"Upon your inauguration as the forty-fifth President of the United States of America, I offer you my cordial good wishes and the assurance of my prayers that Almighty God will grant you wisdom and strength in the exercise of your high office. At a time when our human family is beset by grave humanitarian crises demanding farsighted and united political responses, I pray that your decisions will be guided by the rich spiritual and ethical values that have shaped the history of the American people and your nation’s commitment to the advancement of human dignity and freedom worldwide. Under your leadership, may America’s stature continue to be measured above all by its concern for the poor, the outcast and those in need who, like Lazarus, stand before our door. With these sentiments, I ask the Lord to grant you and your family, and all the beloved American people, his blessings of peace, concord and every material and spiritual prosperity."


Me quedo, como siempre, con el Papa; me quedo con los pobres Lázaros. Me quedo con alguna conversación de madrugada como la que acabo de mantener con mi amigo @josefer_juan y que me lleva, como a él, a rezar por Trump. Rezar por alguien siempre es acertado.

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