lunes, 3 de febrero de 2014

Bragas sucias

Tetas al aire, cruces invertidas, lanzamiento de bragas sucias, esa suerte de “nosotras parimos, nosotras decidimos” versión “Toño sal de mi coño”… Eso son sus palabras, unas bragas sucias. Todo muy edificante, intelectualmente elevadísimo, respaldado según creo por alguna representante de autodenominadas mujeres progresistas…

Pues lo siento, pero no me valen de nada edulcorantes. La educación no está reñida con las cosas claras y los términos contundentes. No sirven valoraciones mediocres ni templagaitas. Las individuas que han protagonizado la deleznable agresión al Cardenal Arzobispo de Madrid no me merecen el más mínimo respeto. Yo soy español, y hablo castellano o español, y ateniéndome a cualquiera de las definiciones de la palabra respeto que nos ofrece la Real Academia (http://lema.rae.es/drae/?val=respeto), insisto, no me merecen el más mínimo.

De acuerdo que no me queda más remedio que asumir su realidad, pero nada más. Son unas ciudadanas que tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones que yo. Punto. 

Excusadas en un uso torticero de la libertad de expresión, agazapadas tras sus propios desnudos, emborrachadas y ensordecidas por el sonido de sus exabruptos, blandiendo sus pezones y lanzando bragas sucias muestran la mayor solidez argumental de la que son capaces. Y yo, que soy así de torpe, a pesar de todo, las veo como muñecos manipulados por Dios sabe quién. Tristes títeres; quién mueva los hilos es otra cosa. Y el estandarte que las representa son unas bragas sucias.

Las cosas claras. Han protagonizado una agresión deleznable e, insisto, las medias tintas ahora me resultan mezquinas. Y la agresión ha ido dirigida al Arzobispo de Madrid, diócesis a la que pertenezco. Don Antonio María es ya un señor de 77 años. Han agredido a un obispo de 77 años. ¡Qué brillante expresión de valentía!

Y da la casualidad de que es mi obispo. Sea o no santo de mi devoción; simpatías o antipatías personales de por medio; matices de fondo o de forma que puedan acercar o separar… es a mi obispo al que han agredido, y en él a mi Iglesia. Hoy tampoco callo. No lo hice cuando amenazaron a @xiskya o a @paterabraham o a @perezmaura.


Esto empieza a convertirse en un hábito. Molesto y triste. Pero al menos elevo el “¿Por qué me pegáis?” de Cristo; Él no calló. Murió por todos, también por éstas ciudadanas, lo quieran o no. Y si dio su Vida también por ellas, si la sobreabundante Redención se les regala a ellas tanto como a mí, además de no callar, lo menos que puedo hacer es rezar por ellas. Y así lo hago, pero sigo teniendo presente la paloma de la Plaza de San Pedro atacada por el cuervo y la gaviota.

A la vista del Evangelio de hoy rezo por ellas, sí. "Déjanos ir y meternos en los cerdos". Y rezo por Don Antonio María.

2 comentarios:

  1. Pues estas mujeres son de lastima, ya que no estan mas que influenciadas por el demonio mismo, son titeres del demonio, y actuan como tales. Por lo que concuerdo contigo, debemos orar por estas pseudo personas, que lo unico que muestran con estos actos, no es mas que su misma frutracion, y es un reflejo claro de lo que ellas viven y son, es una manera de sacar el mismo malestar que tienen por sus vidan tan alejadas de la verdad, de la etica, del amor a Dios. Si, pidamos a Dios por ellas, para que saque las legiones que llevan en sus cuerpos, almas y mentes. Y pidamos mucho, mucho por nuestros Obispos, Cardenales, Sacerdotes, Religiosos, para que Dios les de la fortaleza, la Luz, la Templanza y la Fidelidad.
    Paz y Bien hermanos en Cristo. Oremos mucho a San Miguel Arcange.

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  2. Que Dios bendiga y fortalezca a Don Antonio María, Jesús nos dice: "Bienaventurados los perseguidos por causa de la Justicia porque de ellos es el Reino de los Cielos", y asi es Son Antonio María, para el es el Reino de los Cielos. Gloria a Dios

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